Cértima es una de las ciudades prerromanas de la península ibérica de las que se tiene noticia por los textos clásicos pero cuya localización sin ningún género de duda, al igual que otras muchas, no ha sido posible determinar hasta la fecha.

Fuentes clásicas

La única noticia que se tiene de esta ciudad es la que nos ofrece Tito Livio Tito Livio, Ad urbe condita, libro XL, 47, 48, 49 y 50 en el relato de la campaña de Tiberio Sempronio Graco en 180 a. C.. durante la primera guerra celtíbera:

Los propretores en Hispania, Lucio Postumio y Tiberio Sempronio, acordaron un plan conjunto de operaciones: Albino marcharía a través de la Lusitania contra los vacceos y regresaría luego a la Celtiberia; de estallar una guerra más importante, Graco se encontraría en las fronteras más lejanas de la Celtiberia. Este se apoderó al asalto de la ciudad de Munda, mediante un ataque nocturno por sorpresa. Después de tomar rehenes y poner una guarnición en la ciudad, siguió su marcha, asaltando los castillos y quemando los cultivos, hasta llegar a otra ciudad de excepcional fuerza, a la que los celtíberos llamaban Cértima. Se encontraba ya aproximando sus máquinas contra las murallas cuando llegó una delegación de la ciudad. Sus palabras mostraban la sencillez de los antiguos, pues no trataron de ocultar su intención de seguir la lucha si disponían de los medios. Pidieron permiso para visitar el campamento celtíbero y pedir ayuda; si se les rehusaba, decidirían por sí mismos. Graco les dio permiso y regresaron a los pocos días, trayendo con ellos diez enviados. Era el mediodía, y la primera petición que hicieron al pretor fue que ordenara que se les diera algo para beber. Después de vaciar las tazas pidieron más, ante lo que los presentes estallaron en carcajadas por su rudeza e ignorancia del comportamiento adecuado. A continuación, los más ancianos entre ellos hablaron así: "Hemos sido enviados por nuestro pueblo -dijeron- para averiguar qué es lo que te hace sentir confianza para atacarnos". Graco les contestó diciéndoles que él confiaba en su espléndido ejército y que si deseaban verlo por sí mismos, para poder dar completa cuenta a los suyos de él, les daría la oportunidad de hacerlo. Dio luego orden a los tribunos militares para que todas las fuerzas, tanto de infantería como de caballería, se equiparan al completo y maniobrasen con sus armas. Después de esta exposición, se despidió a los enviados y estos disuadieron a sus compatriotas de enviar cualquier tipo de socorro a la ciudad sitiada. Los habitantes de la ciudad, después de tener fuegos encendidos en lo alto de las torres de vigilancia, que era la señal acordada, viendo que era en vano y que les había fallado su única esperanza de ayuda, se rindieron. Se les impuso un tributo de guerra de dos millones cuatrocientos mil sestercios. Asimismo, debían renunciar a cuarenta de sus más nobles jóvenes caballeros; pero no como rehenes, pues iban a servir en el ejército romano, sino como garantía de su fidelidad.

Libro XL, 47

Posteriormente, Livio relata (XL, 48, 49 y 50):

a) La derrota por los romanos de los celtíberos acampados junto a la ciudad de Alce.

b) La expedición de los romanos por el territorio celtíbero sometiendo a ciento tres ciudades.

c) La vuelta a Alce, su asedio y posterior rendición.

d) La entrevista con Graco del régulo Thurro cuyos hijos se hallaban en Alce y habían caído prisioneros.

e) La rendición de la ciudad celtíbera de Ercávica alarmada por los desastres sufridos por sus vecinos.

f) La vuelta de Tiberio Sempronio Graco a sus cuarteles y su batalla contra los celtíberos en el monte Caium, identificado con el actual Moncayo.

Del texto de Livio se entiende que Cértima era una ciudad amurallada de cierta importancia y que, a pesar de no ser celtíbera, se situaba cerca de Celtiberia.

Por el dato de los cuarenta nobles caballeros se puede estimar que su población debía contar con una aristocracia guerrera ecuestre y por el dato de la delegación enviada a hablar con Graco, que la ciudad era gobernada por magistrados.

Hipótesis de localización

A lo largo del tiempo se ha intentado localizar la ciudad ayudándose de las referencias en el texto a otras ciudades (Munda, Alce y Ercávica), regiones (Celtiberia), diversa información incluida (p.e., el campamento celtíbero) y la situación general en ese momento de la conquista romana de la península ibérica, donde las operaciones de los romanos tenían como objetivo principal la Lusitania y la CeltiberiaReal Academia de la Historia (2008): Atlas Cronológico de la Historia de España: Pag. 28, año 189 a.c.

Grosso modo, en unas hipótesis ha pesado más las referencias la Celtiberia mientras que en otras las indicaciones de Munda y Cértima, situadas por algunos en la Bética.Gozalbes Cravioto, Enrique (2000): Caput Celtiberiae: La tierra de Cuenca en las fuentes clásicas, pag. 160. Ediciones de Universidad de Castilla-La Mancha.

Hipótesis de localización en Alconchel de la Estrella (Cuenca)

Fue postulada por el padre Manuel Risco en 1801Risco, Manuel (1801): Munda y Cértima, ciudades de la Celtiberia. sobre la base de unas supuestas inscripciones encontradas en dos miliarios romanos localizados en Villarejo de Fuentes y Alconchel de la Estrella, ambos en Cuenca. El miliario localizado en Alconchel situaría a Cértima a una milla.

Ya en 1802 se puso en duda esta hipótesis,Martínez Falero, Juan Francisco (1802): Impugnación al papel que con el título de Munda y Cértima celtibéricas dio a luz el R.P.M. Fr. Manuel Risco. Memorias de la Real Academia de la Historia, IV. manteniéndose la polémica en la actualidad por el hecho de que el hallazgo de los miliarios es antiguo y cuando se quiso comprobar, se localizaron dichos miliarios pero ya no se conservaban los epígrafes en ellos, por lo que se estimó que pudieran ser falsificaciones de Risco.Palomero Plaza, Santiago (1987): Las vías romanas en la provincia de Cuenca. Diputación Provincial de Cuenca.

Hipótesis de localización en la actual Cártama (Málaga)

Es paradójicamente la hipótesis más extendida aunque es la más alejada de la realidad ya que parte de una tradicional confusión de Cértima con Cártima.Corrales Aguilar, Pilar (1998): El poblamiento romano en Cártama. Baetica: Estudios de arte, geografía e historia, nº 20. Universidad de Málaga.

Está hipótesis está basada exclusivamente en la identificación de Cértima con la actual Cártama (Málaga) debido a la semejanza de sus nombres ayudándose con la cercanía de Munda identificada con el lugar donde tuvo lugar la batalla homónima en las cercanías de la actual Montilla (Córdoba).

A pesar de la adopción de esta hipótesis por diferentes autores, son múltiples los inconvenientes que presenta, entre ellos que:

a) Cártama era una población de origen fenicio situada a escasos kilómetros de Malaka y con acceso al mar a través del río Guadalhorce sobre el que tenía un puerto fluvial; características que no se desprenden del texto de Livio.

b) Tanto las actuales Cártama como Montilla se sitúan en la Turdetania histórica al sur de la península, bien lejos de la Celtiberia o sus estribaciones y por tanto lejos del espacio geográfico donde se desarrolló la campaña de Graco descrita por Livio.

c) Cártama se situaría, junto a Munda, en el territorio cartaginés que pasó a Roma al finalizar la segunda guerra púnica en el 201 a. C. habiendo tenido el estatus de "Municipium" en el 195 a.C. Los hechos narrados por Livio tienen lugar bastantes años después - en el 179 a. C. - y sobre el contexto de la primera guerra celtíbera para impedir la expansión de los celtíberos, no como un ataque para sofocar las posibles rebeliones de Munda y Cártama en la Bética, no habiendo referencias a sublevaciones en la zona en los inmediatos año anteriores al 179 a. C. tras la sofocación de la última revuelta por Marco Porcio Catón en el 195 a.C.Real Academia de la Historia (2008): Atlas Cronológico de la Historia de España: pp. 28, años 195 a. C. a 179 a.c.

d) Sobre la base de la identificación de Alce con la Alces de la Vía 29 del itinerario de Antonino y en la zona comprendida entre Alcázar de San Juan, Quero y Campo de Criptana cerca de una laguna salina,Antonio Blázquez, Claudio Sánchez Albornoz (1917): Vías romanas del valle del Duero y Castilla la Nueva. Memoria de los resultados obtenidos en las exploraciones y excavaciones practicadas en el año 1916 (Junta Superior de Excavaciones y Antigüedades, núm. 2). resultaría difícil de entender que el campamento celtíbero al que pidió ayuda Cértima se situase a más de 400 kilómetros de distancia, no pudiendo cumplir su embajada los emisarios “en pocos días” ni los habitantes de Cértima hacer a los celtíberos la señales con fuego acordadas, o tampoco darse el ataque de Graco al campamento celtíbero y posterior retirada al suyo para atraer a éstos a una trampa donde caerían derrotados.

El inconveniente de la situación de Alce ha intentado ser salvado mediante la identificación por similitud toponímica de esta ciudad con la actual ÁrchezCapalvo, A. (1996): Celtiberia. Un estudio de las fuentes literarias antiguas (p. 107-116). Institución Fernando el Católico. situada 80 km de Cártama, si bien esta Árchez resulta ser una población cuyo origen parece ser una alquería morisca.

Igualmente, se ha postulado una “Celtiberia Ulterior” -donde se situarían estas poblaciones de Alce y Cértima- diferente a la identificada por SchultenSchulten, Adolf (1.914): Numantia, 1. Die Keltiberer und ihre Kriege mit Rom.(p. 119) y situada en la zona de la actual provincia de Málaga aunque no se han argumentado las razones por las que fueron atacadas por Graco unas poblaciones que ya llevaban décadas bajo la jurisdicción romana ni el contrasentido de que los Celtíberos actuasen como mercenarios de ellos mismos en el 195 a. C. cuando Catón les ofreció mejores condiciones que los turdetanos para que abandonasen la lucha.

Hipótesis de localización en el Cerro de la Virgen en Campo de Criptana (Ciudad Real)

Esta hipótesis ha venido siendo postulada desde antiguo por varios autoresCortés y López, Miguel (1836): Diccionario geográfico-histórico de la España antigua, Tarraconense, Bética y Lusitana, con la correspondencia de sus regiones, ciudades, montes, rios, caminos, puertos e islas a las conocidas en nuestros días, 2 (p. 354)Madoz, Pascual (1846-1850): Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de ultramar (p. 334) y está basada en la naturaleza de este cerro, su situación geográfica y el contexto histórico de la campaña de Graco relatada por Livio contando asimismo con un apoyo arqueológico indirecto.