El Movimiento 26 de Marzo (26M) es un partido político uruguayo de orientación marxista-leninista. Tiene sus antecedentes en la formación del Movimiento de Independientes 26 de Marzo, fundado en marzo de 1971 y disuelto en 1973. Hasta el 30 de marzo de 2008 formó parte de la coalición política Frente Amplio.

Desde 2009, el 26M se integró a la Asamblea Popular, un espacio fundado en abril de 2006, y desde 2013 es miembro fundador de la alianza Unidad Popular con las que ha participado de las elecciones de 2014 obteniendo un escaño, el de Eduardo Rubio

Historia Movimiento de Independientes 26 de Marzo

En el Penal de Libertad: la "autocrítica" y los "Seis Puntos"

El confinamiento en el Penal de la ciudad de Libertad en el departamento de San José alojó a buena parte de los integrantes del MLN-T y de su brazo político. Por un breve lapso, incluso, la Dirección de la guerrilla estuvo confinada en un sector del Penal hasta que el régimen de facto decidió el traslado de la Dirección. Estos en los hechos pasaron a ser considerados "rehenes" por la dictadura cívico-militar.

El Simposio de Viña del Mar fue ingresado al Penal de Libertad una vez que comenzaron a ingresar en la cárcel los militantes venidos del exterior. El documento de "autocrítica" emanado de aquel encuentro en Chile fue rápidamente distribuido por los pisos como la "línea" que venía desde afuera. En poco tiempo se discutía en todo el celdario y sus posiciones fueron dominantes en casi todos los pisos, alas y sectores del Penal.

Solo se resistieron militantes con mayor antigüedad en el MLN-T que reconocían en la autocrítica del Simposio de Viña, las viejas posiciones ya derrotadas años atrás en la interna del movimiento guerrillero.

Fue en el cuarto piso del Penal donde el documento fue rechazado tanto desde el aspecto ideológico como políticamente: allí el Simposio de Viña ni se discutió ni circuló entre los internos del sector "B" de ese piso (conocidos como el "cuarto B").

Los "Seis Puntos"

El planteo político-ideológico antepuesto al Simposio fueron los "Seis Puntos”. Desde entonces, aquellos militantes que rechazaron al Simposio y se adhirieron a las tesis de los "Seis Puntos" -documento redactado en el cuarto piso, sector "B" del Penal-, se les denominó "seispuntistas".

Los títulos del documento, que constaba de 6 puntos y sus respectivos desgloses, eran:

El Sistema Socialista mundial y la Unión Soviética como vanguardia mundial. Cuba vanguardia de la revolución continental. La vigencia de la experiencia del MLN (Tupamaros). La defensa de "los viejos" como líderes históricos del MLN. La vigencia de la lucha armada, como método principal para la liberación nacional. La Alianza de carácter estratégico entre el MLN y el Partido Comunista Uruguayo.

Es esta tendencia "seispuntista", la que logró mantener la vigencia del MLN-T a diferencia de la tendencia liquidacionista surgida del "Simposio de Viña del Mar".

Desde el piso 4 sector "B" del Penal, los "seispuntistas" se establecieron metas y objetivos, entre los cuales cabe destacar:

La formación de militantes con capacidad organizativa, dada la falta de cuadros intermedios. La formación ideológica sobre la base del marxismo-leninismo. Recomposición del MLN-T desde la Dirección a las bases y de afuera del país hacia adentro. Trabajar en la creación de agitadores, propagandistas y organizadores.

Con estos objetivos, se mantuvo un funcionamiento interno, transmitiéndose oralmente durante los recreos o los trabajos, los elementos teóricos memorizados por aquellos militantes con mayor capacidad de memorizar los textos.

Se escondieron en “berretines” varios libros que sirvieron de guía en la formación ideológica y política.

De esta manera se accedió al materialismo dialéctico, e histórico, conocer las leyes y la teoría del conocimiento tanto la materialista, como el idealismo filosófico.

Con el fin de romper el cerco informativo creado por los militares dentro del Penal, se creó un sistema muy bien organizado con el apoyo de los familiares de los detenidos con el objetivo de mantenerlos informados semanalmente.

Reconstrucción del Movimiento 26 de Marzo en el exterior

Desde el Penal de Libertad aquellos militantes que fueron liberados viajaron a Europa, previo pasaje vía Río de Janeiro, con el objetivo de integrarse al MLN-T en el exterior.

Sin embargo, la realidad era muy distinta. Existía una enorme atomización y dispersión: la tendencia proletaria; el grupo de Seu Pedro -antiguo dirigente de la Unión de Trabajadores Azucareros de Artigas y fundador de MLN-T-; el grupo de Beto -también fundador del MLN-T que había logrado fugarse del Uruguay-. Mientras, otros grupos que se habían constituido en Comités Uruguayos, y su actividad central era la solidaridad con los presos y la denuncia a la dictadura en el exterior. Otros se exiliaron en Cuba al ser sorprendidos por el golpe militar de Augusto Pinochet. Allí, un grupo de uruguayos se había asimilado a la revolución cubana; otro, había pedido ingreso al Partido Comunista del Uruguay y otro grupo mayoritario se mantenía independiente.

Los "seispuntistas" recorrieron Europa y Cuba haciendo sus posiciones políticas e ideológicas. Algunos militantes ya conocían el planteo a veces deformado, en otras oportunidades “adornado” por historias del Penal, donde se tergiversaban los hechos en contra de la tendencia de los "Seis Puntos". A pesar de ello, se logró integrar a muchos militantes al trabajo político concreto, aunque despertó el rechazo visceral de la mayoría.

Una de las acusaciones y agitación de los grupos formados en el exterior era de que los "seispuntistas" “no tenían derecho a llamarse Tupamaros" o "que planteo ideológico y político no era expresión del MLN”.

Es en este grupo de militantes denominados "seispuntistas" que surge la necesidad de reconstruir el Movimiento 26 de Marzo.

Las condiciones para la reconstrucción del Movimiento eran las óptimas nadie peleaba por ese nombre histórico y en segundo lugar, desde 1973 en el "Simposio de Viñas" se había votado la liquidación del Movimiento y su disolución, por tanto, su desaparición dentro de la orgánica del Frente Amplio.

La refundación del Movimiento 26 de Marzo

Así fue que se convocó en Europa a un Primer Encuentro de militantes “Pro Reconstrucción del 26 de Marzo”: reunidos en París en febrero de 1981 el nuevo 26M. Ya no sería el Movimiento de Independientes 26 de Marzo, sino que pasaría a llamarse Movimiento 26 de Marzo. Y su símbolo del 26M incorporaría la estrella roja del internacionalismo proletario. Además se declaraba la intención de construir la nueva organización con la guía del marxismo-leninismo como doctrina política y filosófica.

Al igual que el Movimiento 26 de Marzo histórico, creado en 1971, el nuevo Movimiento tomaba la tradición de identificarse con el MLN-T tal cual lo habían hecho los antecesores en la década del 70. Es por tanto, en la identificación de aquel Movimiento "histórico" que éste hunde sus raíces y las rescata conformando una unidad y continuidad histórica.

Las agrupaciones en el exterior y el combate a la dictadura

La tarea de la reconstrucción abrió un nuevo período de designación de agrupaciones del movimiento 26M en Europa y América Latina. Así, en poco tiempo, la organización tuvo cierta presencia en Estocolmo, Malmö, París, Barcelona, Madrid, Ginebra, Ámsterdam, Bruselas, Río de Janeiro, Caracas, La Habana, Santiago de Cuba, Buenos Aires, La Paz, Porto Alegre, y Génova, así como actividades de diverso tipo en Canadá, Dinamarca, Australia, Panamá, y México.

La dirección del trabajo en el exterior se consolidó mediante el grupo de presos políticos salidos del Penal de Libertad y la Cárcel de Punta de Rieles y algunos militantes que tenían responsabilidades anteriores y estaban en el exterior. La dirección del trabajo político se trasladó al exterior y allí se trazaron una serie de objetivos, entre los que se destacan:

Trabajar para retornar a Uruguay. Combatir la dictadura. Defender los presos políticos Denunciar la situación en las cárceles, y en especial la de los rehenes. Solicitar la solidaridad internacional y el apoyo de los gobiernos europeos y del mundo, en favor de Líber Seregni y Raúl Sendic Antonaccio.

Al mismo tiempo, el 26M solicitó al Frente Amplio su reingreso, lo que sucedería recién cuando la dictadura diera paso al período democrático.

El 26 de marzo en el exterior creó el Comité de Familiares de Presos Políticos Uruguayos. Publicaciones, denuncias internacionales, y eventos en todos los países de Europa, jalonaron el trabajo de los familiares de los presos del 26M. En especial, el trabajo estuvo dirigido a defender la vida de los llamados “rehenes”, y a pedir la libertad para Líber Seregni y Raúl Sendic.

Homenajes en parlamentos y gobiernos europeos y latinoamericanos fueron el resultado de este trabajo. Los nombramientos de ciudadanos honorarios en Brasil a Raúl Sendic y a otros dirigentes del Frente Amplio en Europa, fueron la coronación del éxito de este trabajo de solidaridad.

El 26M en la Europa de la década del 80

Durante este período, entre mediados y fines de la década del 80, el 26M se vinculó con partidos políticos de izquierda y centro izquierda en Europa, tanto comunistas como socialdemócratas.

El 26M posee la peculiaridad de no poseer "partidos hermanos", mientras otros partidos políticos uruguayos al llegar al exilio en Europa contaron con la solidaridad de la Internacional Socialista o incluso de los partidos comunistas de Europa del Este.

En Suecia, país que acogió a gran cantidad de militantes del 26M exiliados -particularmente en Malmö y Estocolmo-, el 26M se relacionó con la socialdemocracia sueca, particularmente con el primer ministro Olof Palme, así como los ambientalistas y los partidos de centro izquierda de aquel país.

La solidaridad por la lucha del 26M también logró aceptación en España, Francia, Italia, Suiza. Madame Mitterrand, esposa del Presidente francés Francois Miterrand, la primera ministra Griega, Melina Mercuori, el alcalde de Madrid, Tierno Galván, el presidente de Italia Sandro Perttini, los secretarios de los partidos finlandeses, belgas, y altos dirigentes fueron entrevistados repetidas veces informándoles sobre la grave situación de los presos y las barbaridades de la dictadura uruguaya.

Regreso a América Latina El 26M llevó a la práctica la idea de trasladar a toda América Latina militantes organizados.

Así desde el período que va desde el año 1980 a 1984 se instalaron en Brasil, Argentina, Bolivia, Venezuela, México, Cuba, Nicaragua y Panamá varios militantes, representantes de la organización. Con tareas de prensa y económicas se relacionaban con los diferentes partidos políticos y organizaciones sociales del medio.

La presencia en el país entre 1980 y 1984

Este período, representa para el 26M y para el país, uno el momento más álgido de la lucha contra los militares y sus civiles cómplices en el poder desde 1973.

El año 1980 es el mojón que marca el lento inicio de una cruenta dictadura que, el 30 de noviembre de aquel año era derrotada en un intento de los militares de perpetrarse en el poder mediante un proyecto de reforma constitucional.

No todos los militantes del Penal se exiliaron, hubo quienes quedaron en el Uruguay. El grueso de los presos del Penal entre los que se encontraba la Dirección del 4º piso "B", constituía la fuerza del 26M dentro del país.

En 1980 los presos del Penal de Libertad deciden realizar una huelga de hambre considerando que estaban dadas las condiciones para enfrentar a los militares también en el penal.

Luego de un período de llevar a cabo la huelga de hambre solo en un sector, no logran obtener la solidaridad del resto de los pisos.