Álvaro Laureano Miguel Gómez Hurtado (Bogotá, 8 de mayo de 1919-Bogotá, 2 de noviembre de 1995) fue un abogado, periodista, diplomático, pintor, catedrático, escritor e intelectual colombiano. Figura central del siglo XX en Colombia, fue un dirigente histórico del Partido Conservador Colombiano y fundador del movimiento disidente Salvación Nacional.

A lo largo de su carrera pública, recibió diversos apelativos. Sus detractores lo identificaron con calificativos como "El Lobo Feroz" o "El más godo de los godos", mientras que sus seguidores y sectores de la opinión pública lo llamaron "El conservador más liberal", "El Monarca" o "El Viejo". Su trayectoria ha sido objeto de diversos análisis académicos que lo destacan como un estadista e intelectual influyente en la vida nacional.

Hijo del dirigente Laureano Gómez, presidente de Colombia (1950-1953), desde su juventud fue señalado como una figura de relevo dentro del conservatismo, lo que le supuso heredar tanto el capital político como la polarización que rodeó la figura de su padre. En el ámbito académico, fue cofundador de la Universidad Sergio Arboleda, institución donde ejerció la cátedra. Asimismo, participó en la creación y dirección del Banco Popular.

Como periodista y columnista, Gómez Hurtado ejerció una influencia significativa en la opinión pública. Dirigió el diario El Siglo en tres periodos distintos y lideró el Noticiero 24 Horas durante la década de 1980, labor por la que recibió diversos reconocimientos. Su carrera política estuvo marcada por tres candidaturas presidenciales (1974, 1986 y 1990). Aunque no alcanzó la jefatura del Estado, su preparación intelectual y su capacidad oratoria lo consolidaron como un referente de la política colombiana, llegando a liderar una corriente interna que rivalizó con el expresidente Misael Pastrana por el control del Partido Conservador.

Uno de los hitos de su madurez política fue su participación como copresidente de la Asamblea Nacional Constituyente de 1991, donde impulsó reformas orientadas a la modernización del Estado y la transformación del sistema político colombiano. Tras su retiro de la política activa, mantuvo una postura crítica frente al gobierno de Ernesto Samper en el contexto del "Proceso 8000", utilizando sus espacios periodísticos para denunciar la crisis institucional de la época.

Fue asesinado el 2 de noviembre de 1995, a la salida de la Universidad Sergio Arboleda. Su magnicidio, que generó una profunda conmoción nacional, ha sido objeto de múltiples hipótesis que involucran a sectores del gobierno, narcotráfico y actores del conflicto armado. En 2017, la Fiscalía General de la Nación declaró el crimen como de lesa humanidad, garantizando su imprescriptibilidad. En 2020, el secretariado de las FARC-EP asumió la autoría del hecho ante la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), declaración que permanece bajo investigación y es objeto de controversia jurídica y política.

En la actualidad, su legado es objeto de análisis constante. Diversos sectores políticos, desde el conservatismo tradicional hasta sectores de la izquierda moderada, reivindican partes de su pensamiento, lo que ha llevado a que su figura sea citada por líderes de diversas corrientes ideológicas, incluyendo al presidente Gustavo Petro, debido a sus advertencias sobre la crisis de las instituciones en Colombia.

Biografía Álvaro Laureano Miguel nació al medio día del 8 de mayo de 1919, en Bogotá, en el seno de una familia conservadora de prestigio de la capital colombiana, y con ascendencia ilustre en Popayán. Su casa de nacimiento era una antigua casona ubicada en el centro de Bogotá y pertenecía a uno de sus tíos maternos, Alfonso Hurtado Cajiao.

Estudios Gómez vivió en Argentina durante dos años, de los 4 a los 6 años de edad, cuando su padre aceptó la embajada de Colombia en ese país, bajo el gobierno del conservador Pedro Nel Ospina. De regreso a Colombia, su familia se estableció de nuevo en Bogotá, y Gómez continuó su educación básica en el Colegio Mayor de San Bartolomé, escuela privada de la élite bogotana. Luego viajó a París, donde estudió en el Sant Louis, luego a Bruselas, donde hizo lo propio en el Sant Michel, y luego a Berlín, gracias a los cargos diplomáticos que ocupó su padre. De regreso a Bogotá, concluyó sus estudios secundarios en su antiguo colegio. Se graduó en 1936.

Posteriormente, ingresó a la Pontificia Universidad Javeriana en donde estudió Ciencias Jurídicas (derecho). Su tesis de abogado fue publicada en 1941 y se tituló "Influencia del Estoicismo en el Derecho civil". También alternó sus estudios con el arte, ya que comenzó a pintar en su universidad.

Inicios en la política y periodismo Su padre fundó el periódico católico y conservador El Siglo en 1936, cuando Gómez tenía 17 años, en abierta oposición al gobierno de López Pumarejo, pese a que ambas familias eran cercanas desde hacía varios años. Fue allí donde Gómez inició su carrera profesional, cuando aún estaba estudiando en la Pontificia Universidad Javeriana. Allí fungió como caricaturista y traductor de documentos. También trabajó en la Revista Colombia, fundada por él mismo, de la que fue director de 1938 a 1941, de corte cultural.

Gómez inició su carrera política desde muy joven, gracias a la influencia de su padre y sus ancestros maternos, ocupando una curul en el Concejo de Engativá en 1938 (donde conoció a los jóvenes Julio César Turbay y Alfonso López Michelsen (hijo del presidente López)). Fue elegido representante a la cámara por Cundinamarca en 1942. Luego de ejercer el derecho por varios años, decidió dedicarse de lleno al periodismo, pues no estaba conforme con el sistema judicial colombiano.

El conflicto entre los Gómez y los López escaló hasta 1944, cuando el presidente López fue arrestado por militares golpistas en Pasto, y se decretó la caída del gobierno. Cuando López recuperó el mando, horas después, Laureano Gómez fue arrestado en la embajada de Brasil, el periódico clausurado hasta agosto, y Álvaro huyó a la embajada de Ecuador para evitar ser arrestado también. En 1945, fue enviado a San Francisco para cubrir la asamblea fundacional de las Naciones Unidas, el 24 de octubre.

En 1947 comenzó sus actividades diplomáticas, siendo Ministro Plenipotenciario Delegado en diferentes ocasiones a conferencias internacionales en ciudades como La Habana, embajador ante las Naciones Unidas y embajador en Suiza y en Roma. Ese mismo año, Gómez fue reelegido en la cámara de representantes, y estuvo en el cargo hasta noviembre de 1949, cuando el gobierno de Mariano Ospina Pérez ordenó el cierre del Congreso por los efectos del Bogotazo. Ese mismo año su padre fue elegido presidente de Colombia (ante la negativa de los liberales de participar en los comicios por falta de garantías para sus vidas).

El Bogotazo y sus consecuencias izquierda|miniaturadeimagen|Tranvía consumiendose durante los incendios de El Bogotazo. El periódico familiar fue objeto de varios embates. Uno de ellos durante el Bogotazo, suceso durante el cual su padre, siendo canciller de Colombia, instaló la IX Conferencia Panamericana por expreso mandato del presidente Mariano Ospina Pérez. Los desórdenes se dieron por el asesinato en horas de la mañana del caudillo liberal Jorge Elíecer Gaitán, y las represalias que tomaron sus copartidarios afectaron al periódico conservador, que fue tomado por rebeldes liberales que casi lo dejan destruido.

Con el exilio de Laureano Gómez por motivos políticos derivados del Bogotazo, la dirección del diario quedó en las manos de Álvaro Gómez. Gómez le entregó la dirección del diario a su hermano Enrique Gómez Hurtado, luego del regreso del exilio Laureano Gómez, a mediados de 1949. Por su parte, Gómez logró un escaño en la Asamblea Constituyente, luego que el presidente Ospina ordenara el cierre del Congreso, luego de un enfrentamiento armado entre dos congresistas en plena audiencia.

Su padre fue elegido presidente el 27 de noviembre de 1949, y se posesionó el 7 de agosto de 1950, sin embargo éste no pudo ejercer el gobierno por problemas de salud, sufriendo un ataque cardiaco en noviembre de 1951. Laureano solicitó una licencia temporal al Congreso, quienes nombraron como designado al ministro Roberto Urdaneta Arbeláez.

A pesar de los deseos de su padre, Gómez apoyó la postulación del presidente de la Asamblea, Gilberto Alzate Avendaño, ya que consideraba que contaba con los méritos suficientes para continuar con la obra de su padre. De hecho, Alzate tenía las mayorías en la asamblea y su victoria era segura, hasta que su hermano Enrique intervino para declinar la balanza a favor de Urdaneta. Por su parte, Álvaro pasó al senado en 1952, hasta que Urdaneta lo envió como embajador a Italia en 1953.

Dictadura militar y exilio en España miniaturadeimagen|251x251px|Franco en los años 50. De regreso de Italia, Gómez fue sorprendido por el golpe militar del general ospinista Gustavo Rojas Pinilla, quien tomó el poder la mañana del 13 de junio de 1953, cuando Laureano Gómez regresó a la casa de gobierno, luego de una larga convalecencia en el hospital. La insurrección fue apoyada por el rival de Laureano, el expresidente Ospina Pérez.

Días después del golpe militar, Gómez y su familia se exiliaron en España (siendo seguidos en el aeropuerto de Bogotá por una escolta militar), donde Francisco Franco les ofreció asilo político, dada la cercanía entre Gómez y el dictador. Desde allí, Álvaro Gómez planteó como fin a la violencia bipartidista y mecanismo democrático transicional a la dictadura, el sistema de alternación conocido como Frente Nacional, recibiendo el apoyo de su padre y del líder liberal Alberto Lleras Camargo, quien viajó a España para firmar con Laureano Gómez los pactos de Benidorm y Sitges, que dieron nacimiento ideológico a la propuesta.

Frente Nacional

Regreso a Colombia Con Rojas fuera del poder, producto de una insurrección civil en mayo de 1957, los Gómez regresaron a Colombia. Con el apoyo de la Junta Militar de corte conservador que dejó a cargo Rojas a manera de transición, el 1 de diciembre de 1957 se aprobó la implantación del sistema bipartidista, mediante un plebiscito trascendental en la historia del país. Los Gómez apoyaron la candidatura del liberal Alberto Lleras, que fue elegido presidente en 1958. Al mismo tiempo, Gómez fue elegido senador para el período 1958-1962, y reasumió la dirección del diario familiar entre 1957 y 1966.

Repúblicas independientes Pese a su apoyo inicial al liberalismo, en 1961 Gómez cambió su postura, criticando al gobierno de Alberto Lleras Camargo por el surgimiento de insurgencia liberal en las zonas rurales del país, y afirmó en un debate político en el Congreso:

miniaturadeimagen|El presidente Valencia respaldó las acusaciones que Gómez hizo en el Congreso sobre las Repúblicas Independientes del Tolima, y ordenó las operaciones militares de reconquista de esos territorios.|izquierda|249x249pxLas denuncias de Gómez iban encaminadas en exponer la existencia de guerrillas liberales, que según su parecer se beneficiaban por las políticas agrarias que Lleras intentó implementar ese año, motivo central del debate de control político que contra el presidente citó el mismo Gómez en el Congreso. Los ataques de Gómez continuaron así:

El debate generó tal tensión en el país que, en 1964, el gobierno del conservador Guillermo León Valencia decidió bombardear las zonas que Gómez acusaba de albergar insurgencia. A pesar del escándalo, el objetivo principal del debate -frenar la reforma agraria- no se cumplió, ya que esta reforma se inició, aunque Valencia la suspendió cuando asumió la presidencia para congraciarse con los terratenientes. Irónicamente, Gómez trabajó en el Instituto Colombiano de la Reforma Agraria (Incora), donde coincidió con el sacerdote católico Camilo Torres Restrepo, a quien conocía desde la infancia.