miniatura|Un hombre y su perro en una canoa en el lago de Texcoco en 1940. El lago de Texcoco es parte del sistema de lagos del noroeste del valle de México. La historia ha llevado a la desecación de buena parte de la superficie de las masas acuosas que formaban parte del sistema. En la época prehispánica. Los pobladores de México-Tenochtitlan construyeron islas artificiales en los bajos de la laguna, con el propósito de ganar tierras para el cultivo o construir poblados. En el , cuando los españoles ya habían sometido los territorios que llamaron Nueva España, la capital del virreinato fue objeto de incontables inundaciones. Ello motivó la construcción de obras de drenaje que, continuadas por los sucesivos gobiernos en la época del México independiente, han llevado a la desaparición casi total de los cinco lagos que componen el sistema.

La cuenca lacustre del valle de México está formada por los lagos de Zumpango, Xaltocan, Texcoco, Xochimilco y Chalco. Ocasionalmente se habla de la laguna de México, pero ello solo cuando se hace mención al período histórico en que los indígenas construyeron un dique entre la sierra de Guadalupe, al norte del lago de Texcoco, y el cerro de la Estrella, en el sur del mismo.

Una característica singular de este sistema de lagos era el carácter distinto de sus aguas. Mientras que los lagos de Xochimilco y Chalco estaban formados con aguas dulces, las aguas de los lagos Texcoco, Zumpango y Xaltocan eran salobres. De hecho, los antiguos pobladores de las riberas y los islotes de estos tres últimos lagos se dedicaban a la explotación de sal, que obtenían mediante la evaporación del agua de estos lagos.

De cualquier modo, el agua de los lagos del valle de México no era provechosa para la vida humana. Las aguas de los lagos de Texcoco, Zumpango y Xaltocan no eran potables por su alta salinidad y las aguas dulces de Xochimilco y Chalco no eran provechosas más que para la agricultura, pues los residuos de las plantas y animales que poblaban los ecosistemas asociados les daban mal sabor.

Por ello, los pobladores de México-Tenochtitlan debieron introducir un sistema de abastecimiento de agua potable para importar el líquido de los manantiales aledaños.

Geografía física miniatura|La ribera del lago de Texcoco en los años 40, fotografía aérea tomada por el ingeniero Ola Apenes.

La superficie total de la cuenca hidrológica del lago de Texcoco (que incluye también a los lagos del norte y sur del valle de México) abarca más de dos mil kilómetros cuadrados.Cruickshank, 1998Texcoco, Arqueología y su historia Corresponde a la subcuenca del lago de Texcoco-Zumpango, de la región hidrológica del río Pánuco.

El lago de Texcoco formaba parte del sistema de lagos que cubría una buena superficie del valle de México. En temporada de lluvia, el lago se unía con los otros cuatro, que se localizaban entre las cadenas montañosas que rodean el valle.Historia del Valle de Texcoco, pág. 58. Contenido de 158 páginas, Editorial Océano. Al norte del lago de Texcoco se localizaban dos pequeñas lagunas de agua salada. Estas han sido llamadas de Xaltocan y Zumpango. Los nombres nahuas se impusieron luego de la llegada de los pueblos hablantes de esta lengua al centro de México. El límite entre el lago de Texcoco y el lago de Xaltocan lo señalaba un canal que pasaba entre el norte de la sierra de Guadalupe y los cerros que marcan la división entre el corazón del valle de México y el valle de Teotihuacán. Hacia el sur, el lago de Texcoco se extendía hasta la península de Iztapalapa y se comunicaba con el lago de Xochimilco a través de un paso entre el cerro de la Estrella y la llanura aluvial de Coyoacán. La totalidad del sistema de lagos cubría un área de aproximadamente 114,477 hectáreas, un tamaño similar al del vaso lacustre más grande de México, el lago de Chapala.

El lago de Texcoco se alimentaba de las aguas de nieve derretida provenientes de dos cadenas montañosas que lo circundaban. Al poniente, se localiza la sierra de las Cruces, de donde actualmente escurren todavía los ríos Magdalena, Becerra, Barranca del Muerto, Eslava, Mixcoac y San Ángel. Por el oriente, numerosos arroyos bajaban de las nieves del Eje Neovolcánico por el rumbo de Texcoco, Chimalhuacán y Atenco. Entre estos ríos estaban el Coatepec y el Chapingo. Sus límites sur y norte estaban señalados por la sierra de Guadalupe y la de Santa Catarina, cuyas aguas solo contribuían al lago en temporada de lluvia, puesto que no alojaban el nacimiento de ninguna corriente permanente.

En el interior del lago existían numerosos islotes. Salvo los del Peñón de los Baños y el Peñón Viejo, el resto de los islotes era planos. Se localizaban especialmente en la región occidental del lago. Algunos de estos islotes son célebres en la historia prehispánica de México, puesto que fueron el hogar de pueblos como los mexicas. Quizá el más grande fue el islote de Tenochtitlan, lugar que comprende el área del centro histórico de la Ciudad de México, capital del Estado mexica. Al norte de este, se encontraba el islote de Tlatelolco, que alojaba el mercado más grande del posclásico mesoamericano. Al sureste, un rosario de islotes se ubicaban entre el de México y la ribera de Iztapalapa. Entre ellos se cuentan los de Iztacalco y Pantitlán.

Forma parte de la cuenca lacustre del valle de México un sistema de lagos que comprendía los de Xochimilco, Chalco, Xaltocan y Zumpango. Se trataba de un lago de agua salada, del que en la antigüedad prehispánica se obtenía sal, pero no agua para cultivo. Tras la destrucción de los diques indígenas que contenían sus crecidas, las aguas del lago de Texcoco inundaban periódicamente la Ciudad de México, desde el hasta el . Esta fue la razón que llevó a las autoridades del virreinato y la república independiente a idear un sistema de desagüe que terminó por reducir el área de los lagos. Al final del , el gobierno de México puso en marcha un programa de rescate del cuerpo de agua, aunque por cuestiones económicas ha sido suspendido.

Fisiografía y geología El vaso de Texcoco pertenece a la subprovincia X de los lagos y volcanes del Anáhuac. Se trata de una zona muy joven en términos de tiempo geológico. A su vez, Lagos y Volcanes de Anáhuac pertenece a la provincia geológica del Eje Neovolcánico, correspondiente a la zona de alta actividad volcánica que atraviesa el territorio de México de la costa del Pacífico a la costa del Golfo, más o menos siguiendo el paralelo 19° N.

La superficie del vaso se formó durante el período cuaternario de la era cenozoica. Se trata de un suelo con un alto grado de salinidad, misma que a su vez se comunicaba con el agua que lo cubrió. Estaba rodeado por cadenas montañosas, compuestas en su mayor parte por rocas ígneas extrusivas, resultado del vulcanismo de la provincia del Eje Neovolcánico. La sierra de Guadalupe y el cerro Chimalhuache emergieron durante el período cuaternario, como el vaso mismo del lago. La península de Iztapalapa, la sierra de las Cruces y el valle de Teotihuacán son regiones geológicas más antiguas. Emergieron durante el período terciario. Las dos primeras están formadas por volcanes inactivos, por lo que, como la sierra de Guadalupe, están compuestas por rocas ígneas. Por su lado, la superficie del valle de Teotihuacán está formada por rocas sedimentarias.

Durante el Período Terciario, la cuenca del lago tenía desagüe hacia la cuenca del Balsas. Pero durante el siguiente período geológico, la salida de las aguas fue cerrada por la emergencia de la sierra de Ajusco-Chichinauhtzin.

Los suelos predominantes del vaso del lago de Texcoco son del tipo solonchakSolonchak es un término con el que se designa un tipo de suelo de gran salinidad. Son característicos de zonas áridas. Es una palabra de origen ruso: sol = suelo; y chak = área salina. gléicoGléico es un término geológico con el que se designan los materiales saturados con agua. y de molisol,Mólico es un término que designa aquellos suelos cuyas mezclas, en muestras de los primeros veinte centímetros de profundidad, arrojan cualidades como una estructura que permita el no endurecimiento de la mezcla en seco, y ciertas características en color, brillo y composición química. de textura fina. Esto explica que cuando el proceso de desecación de los lagos dejó amplias zonas del vaso expuestas al aire libre, el oriente de la Ciudad de México se viera cubierto con frecuencia por grandes tolvaneras. En la actualidad, las tolvaneras han sido reducidas por la pavimentación de las calles de las nuevas zonas urbanas, pero siguen siendo una constante en una parte importantes de los municipios de Ecatepec de Morelos y Atenco.

Climatología Todo el vaso del lago de Texcoco y sus riberas están comprendidos dentro de una región con clima semiseco templado. La temperatura promedio en la región es de 14 °C, y llueve menos de 600 mm como promedio anual. La temporada de lluvia abarca los meses de junio a octubre, aunque son más abundantes en julio y agosto.

Con frecuencia se señala que el clima de la región debió ser más benigno en la época prehispánica, antes de la deforestación del valle de México y otras desgracias que han puesto a la zona en una situación ambiental delicada. Sin embargo, las investigaciones arqueológicas señalan que la parte noreste del valle de México, correspondiente al valle de Teotihuacán, fue siempre una región con escasos recursos hídricos, y que las variaciones de temperatura no fueron demasiado grandes hasta que el proceso de urbanización contribuyó a la concentración de calor en algunas zonas del antiguo vaso de Texcoco.

Flora y fauna izquierda|miniatura|El sauce llorón (Salix babylonica) no era una especie común en la ribera texcocana, pero actualmente forma parte de la flora de las zonas húmedas del vaso de Texcoco. Un pariente suyo, el ahuejote, era empleado en la construcción de las chinampas. derecha|miniatura|Peromyscus maniculatus es una de las especies de roedores propias de la ribera de Texcoco. derecha|miniatura|La gallareta ha vuelto a las aguas de Texcoco, después de una larga ausencia provocada por la desaparición de extensas áreas del lago. Los ecosistemas nativos de las riberas lacustres texcocanas han sido modificados grandemente por la acción de la presencia humana.Plan Lago de Texcoco Desde su llegada al valle de México, los seres humanos se han servido de los recursos del lago para su supervivencia. En la ribera oriental, por ejemplo, existen evidencias arqueológicas que señalan que en aquella región (Tlapacoya y Tepexpan), los hombres cazaban mamuts, venados y otros animales salvajes.

Al paso de los siglos,y con el desarrollo de la vida sedentaria en Mesoamérica, los hombres aprovecharon todos los materiales de que el lago proveía. Sus riberas estaban cubiertas de unos juncos que en México se conocen como tule; de sauces y otros árboles como ahuehuetes y ahuejotes. Era posible encontrar algas en las orillas, y pescar diversos géneros de peces y anfibios, especialmente boquerones y ajolotes. El lago de Texcoco era destino de numerosas aves migratorias, como la gallareta, patos de diversas variedades, garzas, charadiformes de varias clases (conocidas en México con el nombre genérico de chichicuilotes), y otros muchos. También era el hogar de numerosas especies de mamíferos menores, especialmente roedores.Matamoros Trejo y Cervantes, 1992: 136-137; Muciñio, 2001: 14-15; Mundo DUMAC, 2006: 24A-24B.