thumb|165px|right| Cartel realizado por la FIJL durante la Guerra Civil. La Federación Ibérica de Juventudes Libertarias (FIJL) fue una organización juvenil anarquista creada en Madrid en 1932 durante la Segunda República Española. A veces se la conoce también como las Juventudes Libertarias o Juventudes Anarquistas, o por sus acrónimos JJLL y JJAA. Actualmente existe una federación que se reconoce como continuadora de la FIJL, aunque las diferencias entre la FIJL anterior a la Transición y las siguientes son notables, tanto en afiliación, como en edad y actividades realizadas.Comunicado de la FIJA-FIJL
Historia
No hay constancia documental de sus orígenes exactos. Algunos dicen que fue una idea del anarquista vallisoletano Valeriano Orobón Fernández, otros que fue un intento de contrarrestar la influencia de las organizaciones juveniles marxistas. Sin embargo, hay constancia de que existían varios grupos juveniles anarquistas antes de la fecha de su fundación, por lo que pudo darse algún tipo de confluencia, sin quitar que fuera además por otras razones.
El congreso constituyente de la FIJL tuvo lugar en Madrid entre los días 22 y 24 de junio de 1932. Estaban representadas delegaciones sobre todo de Madrid, Barcelona, Valencia y Granada. Allí se redactó una declaración de Principios, tácticas y finalidades que con algunos cambios sigue en vigencia hoy en día. En 1932 los grupos de Granada editaban el periódico Anarquía, dirigido por Mateo Rodríguez.Agustín Roa. Ensayo Histórico Social y Juvenil En la misma época en Madrid había 11 grupos juveniles libertarios. En Barcelona había un comité regional de juventudes libertarias. Con los grupos de Valencia y otros, se constituyó la base de las JJLL que muy pronto se extendió por toda la península. Por ejemplo, se calcula que en Asturias, en 1934, había unos 600 jóvenes organizados en la FIJL.Paco Ignacio Taibo II. La Revolución en Asturias de 1934. Vol. I
Durante esta época se manifestaron tres tendencias en cuanto a sistema de organización. Por un lado quienes mantenían que las Juventudes Libertarias, al igual que los Ateneos, tendrían que ser una sección de cultura y propaganda dentro de la FAI, apuesta encabezada por las JJ.LL. de Cataluña, quienes pretendían crear una suerte de juventudes de CNT (postura expresada por los jóvenes granadinos). Por otro los que pretendían que esta organización fuese autónoma tanto de la FAI como de la CNT, postura defendida por los jóvenes madrileños y que, finalmente, fue aceptada.Salvador Gurruchari y Tomás Ibáñez. Insurgencia Libertaria. Ed. Virus. 2010 No obstante, cabe destacar que no sería hasta el Congreso Regional de noviembre de 1936, en pleno auge de la unidad juvenil antifascista, cuando las Juventudes Libertarias de Cataluña se federarían con el resto de JJ.LL. en la FIJL (apostando, pues, por la unidad juvenil libertaria), manteniéndose, eso sí, como Sección de Cultura y Propaganda de la FAI catalana hasta octubre de 1937.López Santamaría, Jesús, "Las Juventudes Libertarias durante la Guerra Civil (1936-1939)", Salamanca, Universidad de Salamanca, 1983 (tesis doctoral inédita).
La Guerra civil thumb|Sede de la Federación Ibérica de Juventudes Libertarias (FIJL). Calle de la Paz de Valencia.|right Al estallar la guerra civil, se dieron importantes tensiones sobre si se debía seguir la pauta de la colaboración antifascista que pregonaban los comités superiores de la CNT y de la FAI, o si se debería promover la revolución social con todas sus consecuencias. En Madrid muy pronto la FIJL siguió la postura colaboracionista. De hecho, el responsable del Comité Peninsular, Antonio Oñate, dimitió de su cargo para pasar a la consejería de información en la Junta de Defensa de Madrid, presidida por José Miaja.
En Barcelona en cambio se da una fuerte oposición al colaboracionismo. Se edita un periódico, Ruta, que se convierte en portavoz de las JJLL en Cataluña. Pero con el transcurso de la guerra un grupo minoritario toma el control de la organización y llega a un pacto de colaboración con la JSU, juventud comunista. Sin embargo, parece que este comité no tuvo mucho éxito ya que hacia febrero de 1937 las JJLL catalanas organizan un mitin de unidad revolucionaria con la Juventud Comunista Ibérica, juventudes del POUM (en el que las JSU no quisieron participar) al que asisten 50.000 personas en Barcelona. Los comunistas promovían una Alianza Juvenil Antifascista en la que participaban a veces miembros de la FIJL. Este aliancismo fue promovido especialmente por el Comité Regional de las JJ.LL. de Cataluña, si bien en abril se decidió su revocación, aunque no se llevaría a cabo hasta después de los Hechos de Mayo. Por otro lado, durante algún tiempo se estuvo debatiendo si crear una Internacional Juvenil Libertaria, cosa que no llegó a buen puerto.
Durante las Jornadas de Mayo de 1937, los jóvenes de la FIJL de Cataluña apoyaron la insurrección contra las fuerzas del orden y los comunistas, tomando las armas junto con los ex-milicianos Amigos de Durruti y los del POUM; aun así, el Comité Regional de la FIJL, afín a los Comités Regionales y Nacionales de la CNT-FAI, llamó a detener los combates callejeros, en defensa de la Revolución y rendir las armas ante el ataque contrarrevolucionario, con el fin de mantener la unidad antifascista. Aun así, al contrario que los militantes de la CNT y de la FAI que a pesar de tener serias dudas finalmente aceptaron parar la lucha, los jóvenes de las JJ.LL. de Barcelona desobedecieron en gran medida al Comité. Tras estos sucesos, no quedaba ninguna duda de que el Comité Regional debía cambiarse.
En tanto a la participación de la FIJL en las milicias confederales, hay que considerar su participación en la Columna de Hierro, salida desde Valencia y su colaboración en la organización de la Columna Los Aguiluchos de la FAI, salida desde Barcelona. Bastantes de las centurias que componían estas columnas eran de jóvenes libertarios (incluidas mujeres). En Madrid organizaron el Batallón Juvenil Libertario, aunque participaron en muchos otros. En Asturias también organizaron otro batallón, el CNT nº8.
En el mes de febrero de 1937 celebró en Valencia un Pleno nacional de Regionales (el II Congreso de la FIJL).Datos de José Peirats en La CNT en la Revolución española
A lo largo del verano de 1937 la FIJL será progresivamente controlada por los comités superiores de la CNT y de la FAI que la llaman a "la responsabilidad". Esta actitud es denunciada por las JJLL de Barcelona en 1938, una Federación Local en la que destacará el grupo de los "Pieles Rojas" (entre los que se encontraba, por ejemplo, José Peirats) por su defensa de los valores antiestatistas propios del anarquismo a los que se había renunciado en favor de la unidad antifascista y que había llevado, por ejemplo, al Secretario General de la CNT, Mariano Vázquez "Marianet", a hablar de una España democrática con unas elecciones políticas en las que participaría el partido FAI (que había modificado su estructura de organización específica anarquista, formada por grupos anarquistas, a una organización típica de partido político, basado en las agrupaciones locales y de barrio). Básicamente, las Juventudes no renunciaban a la revolución social que habían vivido en 1936, a la que renunciaban otras organizaciones libertarias que anteponían ganar la guerra a la revolución.
Postguerra y franquismo Tras la guerra civil española el movimiento libertario se divide en dos: una parte radicada en España, represaliada por la dictadura franquista y reconstruida varias veces. Y la otra radicada en Francia, formada por represaliados y exiliados de la dictadura franquista. Entre 1940 y 1946 cayeron 19 comités nacionales de la CNT. Y con ellos todos los comités regionales, la FIJL, la FAI, periódicos, etc. En estos años se calcula que fueron detenidos 5.600 militantes solo en estas redadas.
Pero a partir de 1944 las cosas cambian. En Europa y en España existía la sensación de que los Aliados al ganar la Segunda Guerra Mundial harían algo contra los últimos estados fascistas de Europa (España y Portugal). Las esperanzas encendieron los ánimos de muchos. Así, en el Congreso de Toulouse de 1945 había unos 25.000 afiliados. Y también este sentimiento caló en la península. En Barcelona llegó a haber hasta 20.000 afiliados. Y en Galicia y en Canarias casi tantos afiliados como antes de la guerra. Las guerrillas seguían en los montes e incluso se intentaba un ataque contra la dictadura por los Pirineos desde Francia (bastante desastroso de todas formas). En aquel año, sin embargo, se produce una escisión en el seno de la CNT, que divide las aspiraciones del movimiento libertario en el exilio y enrarece el ambiente.
Por aquellas JJ.LL. pasaron José Peirats, Liberto Sarrau, Germinal Gracia, Abel Paz, Raúl Carballeira, Juanito Pintado, Eduardo Vivancos y otros muchos. En 1946 se reedita el periódico Ruta. Y entre la CNT, la FAI y las JJ.LL. se nombra un comité de defensa del que es secretario José Luis Facerías. Entre sus proyectos estuvo la creación de un Movimiento Ibérico de Resistencia (MIR), que cambiaría su nombre por Movimiento Libertario de Resistencia. Entre sus acciones estuvo la ejecución de un confidente policial que había hecho caer (y ser asesinadas) a varias personas de comités regionales y nacionales.
Pero hacia 1947 el impulso comienza a decaer, y además la dictadura franquista se ve apoyado por la política anticomunista de los Estados Unidos, ya pendientes de la Guerra Fría. Por tanto, comienza una nueva etapa de represión brutal que acaba con las guerrillas en los montes y en las ciudades. En esta época van destacando los grupos de acción como Los Maños, Facerías, Quico Sabaté, Caracremada, Massana, etc. Pero para 1951 se puede dar por terminada esta fase de lucha armada. Ahora solo quedarán grupos a la desesperada, huyendo de la policía continuamente.
Defensa Interior Hacia finales de los años 50 el movimiento libertario en el interior había quedado prácticamente desarticulado. En el exilio se vivía un antifranquismo "institucional", es decir, que se intentaba molestar lo menos posible a los estados europeos tratando que éstos a su vez dejaran en paz a las organizaciones antifranquistas. El movimiento libertario español en el exilio también cae en esta situación.
De estos años destacan las Concentraciones Juveniles. Se trata de una especie de campamentos de colonias de verano en los que participaban jóvenes anarquistas del exilio ibérico. La primera se celebró en Aymaré, en una especie de colonia libertaria organizada por anarquistas españoles en el sur de Francia. Posteriormente se incorporarían jóvenes libertarios de otros países. En los 60 ya participarían jóvenes de Francia, Países Bajos (los Provos), Italia, Reino Unido y Alemania, lo que conseguiría resucitar el anarquismo en Europa. Esta sería en gran medida la manera de conectar a los nuevos jóvenes anarquistas de los años 60 con el pasado anarquista obrero que se había perdido en Europa y que representaba el movimiento ibérico.