miniaturadeimagen|alt=Los mexicanos son el grupo cultural más propenso a inmigración ilegal en Estados Unidos.|Frontera entre México y Estados Unidos (imagen) La inmigración irregular (también denominada inmigración ilegal) a los Estados Unidos es el proceso de emigrar a los Estados Unidos en violación de las leyes federales de inmigración. Puede incluir a los extranjeros que han entrado ilegalmente en Estados Unidos, así como a los que entraron legalmente pero se quedaron después de la expiración de sus visas, permiso de permanencia temporal (parole), estatus de protección temporal (TPS), etc. La inmigración ilegal ha sido un tema de intenso debate en Estados Unidos desde la década de 1980.
Las investigaciones demuestran que los inmigrantes ilegales aumentan el tamaño de la economía estadounidense, contribuyen al crecimiento económico, mejoran el bienestar de los nativos, contribuyen con más ingresos fiscales de los que recaudan, reducen los incentivos de las empresas estadounidenses para deslocalizar trabajos e importar bienes producidos en el extranjero, y benefician a los consumidores al reducir los precios de los bienes y servicios. Los economistas estiman que la legalización de la población inmigrante ilegal aumentaría los ingresos y el consumo de los inmigrantes de forma considerable, e incrementaría el producto interior bruto de EE. UU.
Existe un consenso entre los académicos de que los inmigrantes ilegales cometen menos delitos que los nativos. Las ciudades santuario -que adoptan políticas diseñadas para evitar el procesamiento de personas únicamente por estar en el país de forma ilegal- no tienen un impacto estadísticamente significativo en la delincuencia, y pueden reducir el índice de criminalidad. Las investigaciones sugieren que la aplicación de la ley de inmigración no tiene ningún impacto en los índices de criminalidad. El endurecimiento de los controles fronterizos se ha relacionado con el aumento de los niveles de inmigrantes indocumentados en Estados Unidos, ya que los trabajadores indocumentados temporales que solían entrar en Estados Unidos para realizar trabajos de temporada se establecieron cada vez más permanentemente en Estados Unidos cuando los viajes regulares a través de la frontera se hicieron más difíciles.
La población de inmigrantes ilegales en Estados Unidos alcanzó su punto máximo en 2007, con 12,2 millones de personas y el 4% de la población total de Estados Unidos. Las estimaciones de 2016 situaban el número de inmigrantes no autorizados en 10,7 millones, lo que representaba el 3,3% de la población total de Estados Unidos. Desde la Gran Recesión, han salido de Estados Unidos más inmigrantes ilegales de los que han entrado, y los cruces ilegales de la frontera se encontraban en su punto más bajo en décadas hasta 2021, cuando se alcanzó el récord de 1,7 millones de personas que intentaron cruzar la frontera sur de forma ilegal. Desde 2007, el rebasamiento del visado ha representado una parte mayor del crecimiento de la población inmigrante ilegal que los cruces fronterizos ilegales, que han disminuido considerablemente desde 2000 hasta 2018. En 2018, el 52 % de los inmigrantes no autorizados procedían de México, el 15 % de América Central, el 12 % de Asia, el 6 % de América del Sur, el 5 % del Caribe y otro 5 % de Europa y Canadá. En 2016, aproximadamente dos tercios de los inmigrantes adultos no autorizados habían vivido en Estados Unidos durante al menos una década.
Inconvenientes de la inmigración ilegal en Estados Unidos Los inconvenientes de la inmigración ilegal en Estados Unidos (tanto para entrar en Estados Unidos como durante la estancia allí) son muy similares a los que existen en otras zonas del mundo. Es conveniente conocerlos antes de intentar una migración irregular.
La mayoría de los problemas son legales, ya que gran parte de los inmigrantes no tiene documentos en regla.
Rutas de acceso de la inmigración ilegal a Estados Unidos Primeramente, conviene recordar que la manera legal de acceder a Estados Unidos es entrando por alguno de los pasos fronterizos estadounidenses habilitados, y durante sus horas de apertura, y para ello es requerido el cumplir las condiciones para entrar legalmente como inmigrante en Estados Unidos.
Sin embargo, algunas personas se arriesgan a entrar en Estados Unidos de maneras ilegales. Esto puede conllevar problemas, como morir intentándolo (por ejemplo: por ahogamiento en la inmigración irregular por mar), ser abandonado o extorsionado por mafias de traficantes de personas, no tener los documentos que sean solicitados para trabajar en Estados Unidos, o el que sea descubierta la situación irregular de un inmigrante y sea deportado de vuelta a su país de origen (a veces con prohibiciones de regreso aplicables), habitualmente tras una breve estancia en algún tipo de centro de internamiento de extranjeros. En cualquier caso, las principales rutas ilegales de entrada de inmigrantes en Estados Unidos son:
Por tierra: Desde el sur pasando por México: Atravesando la frontera terrestre que separa Estados Unidos de México. Algunos inmigrantes irregulares en México pagan cantidades de dinero elevadas a delincuentes para que les ayuden a pasar la frontera con Estados Unidos, pero a veces han sido abandonados, o extorsionados por los delincuentes para obtener algo más de dinero de ellos con eso. Desde el norte pasando por Canadá: Una ruta poco frecuente, puesto que la mayoría de los inmigrantes proviene del sur, y pasar por Canadá implicaría realizar un rodeo de mucho mayor coste. Por mar: En barcos utilizados por inmigrantes y que a veces son demasiado frágiles. Desde Cuba a Estados Unidos por la ruta del norte: Atravesando el mar desde el noroeste de la isla de Cuba, por el Estrecho de la Florida, hasta los Cayos de la Florida. Desde Cuba a Estados Unidos por la ruta del oeste: Atravesando el mar desde el extremo oeste de la isla de Cuba hasta México, desembarcando en Isla Contoy u otros puntos más lejanos dentro del Estado de Quintana Roo para intentar a continuación ir hasta la frontera de Estados Unidos y entrar allí. Se considera que las corrientes en el mar son menores en este ruta del oeste por México que en la del norte por Florida, pero algunos de los inmigrantes que llegan a México acaban pagando cantidades de dinero elevadas a delincuentes para que les ayuden a pasar la frontera con Estados Unidos, e incluso a veces han sido extorsionados para recabar de ellos algo de dinero más.
Perfil de inmigración y demografía Desde los años noventa, se ha mantenido la tendencia en la que la inmigración ilegal supera a la llegada legal de migrantes. A pesar de que la mayoría de los inmigrantes ilegales se concentran en lugares en la que ya existen grandes comunidades hispanohablantes, ha venido creciendo el establecimiento de inmigrantes ilegales en el resto del país.
La población inmigrante no autorizada de Estados Unidos aumentó rápidamente de 1990 a 2007 antes de descender bruscamente durante dos años y estabilizarse en 10,5 millones en 2017. La estimación más reciente del Pew Research Center está muy por debajo de un pico de 12,2 millones en 2007, pero prácticamente triplica los 3,5 millones estimados en 1990. La estimación incluye a 1,5 millones o más de personas que tienen permiso temporal para permanecer en Estados Unidos a través de programas como la Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA) y el Estatus de Protección Temporal (TPS), así como a personas que esperan decisiones sobre sus solicitudes de asilo; la mayoría podría ser objeto de deportación si la política del gobierno cambiara.
Los inmigrantes mexicanos no autorizados ya no son la mayoría de los que viven ilegalmente en EE. UU. En 2017, 4,9 millones de inmigrantes no autorizados en EE. UU. habían nacido en México, mientras que 5,5 millones eran de otros países, la primera vez desde al menos 1990 que los de México (47% en 2017) no eran la mayoría del total. En 2007, se estima que 6,9 millones de inmigrantes no autorizados eran mexicanos y 5,3 millones habían nacido en otros países. La población de inmigrantes no autorizados nacidos en México disminuyó después de 2007 porque el número de inmigrantes no autorizados recién llegados de México se redujo drásticamente y, como resultado, fueron más los que abandonaron Estados Unidos que los que llegaron.
El número de inmigrantes no autorizados procedentes de países distintos de México aumentó entre 2007 y 2017, pasando de 5,3 millones a 5,5 millones. La población de inmigrantes no autorizados nacidos en América Central y Asia aumentó durante este periodo, mientras que las regiones de nacimiento de América del Sur y Europa experimentaron un descenso. No hubo un cambio estadísticamente significativo entre otras grandes regiones como el Caribe, Oriente Medio, África del Norte y el África subsahariana.
Una parte cada vez mayor de los inmigrantes no autorizados en Estados Unidos llegaron al país legalmente pero sobrepasaron la duración de sus visados. Casi todas las personas detenidas al intentar entrar ilegalmente en el país por la Frontera entre Estados Unidos y México proceden de México o Centroamérica. Esto contrasta con el origen de las personas que sobrepasan el visado.
La disminución de la llegada de nuevos inmigrantes no autorizados en los últimos años ha dado lugar a una población cada vez más asentada en EE. UU. Cerca de dos tercios de los inmigrantes no autorizados (66%) habían vivido en EE. UU. durante más de 10 años en 2017, frente al 41% de 10 años antes. Por el contrario, los inmigrantes no autorizados recién llegados (los que llevan cinco años o menos en Estados Unidos) representaban el 20% de la población inmigrante no autorizada en 2017, frente al 30% en 2007. Para los mexicanos, el patrón es aún más pronunciado. La gran mayoría (83%) de los inmigrantes no autorizados procedentes de México han estado en el país más de 10 años, mientras que solo el 8% ha vivido en Estados Unidos durante cinco años o menos.
Se estima que en enero de 2022 había 11,35 millones de inmigrantes ilegales en Estados Unidos, un aumento de 1,13 millones sobre los 10,22 millones de enero de 2021.
Causas Existen numerosos incentivos que atraen a los extranjeros a EE. UU. Sin embargo, la mayoría de los inmigrantes ilegales que van a EE. UU. lo hacen por mejores oportunidades de empleo, un mayor grado de libertad, evitar la opresión política, librarse de la violencia, el hambre y la reunificación familiar.
Las encuestas internacionales realizadas por la organización Gallup entre 2013 y 2016 en 156 países extranjeros revelaron que alrededor de 147 millones de adultos se trasladarían, si pudieran, a Estados Unidos, lo que lo convierte en el país de destino más deseado por los potenciales migrantes en todo el mundo, seguido de Alemania y Canadá.
Causas por región En general, los inmigrantes ilegales de Latinoamérica llegan a Estados Unidos porque huyen de la inseguridad y la criminalidad en sus propios países (por ejemplo, el reclutamiento forzoso en las bandas criminales), y/o en busca de mejores oportunidades económicas. Sin embargo, a veces también se produce por la opresión política. De Asia, vienen por razones económicas y para escapar de gobiernos autoritarios. Del África subsahariana, la mayoría viene por oportunidades económicas. De Europa del Este, vienen principalmente por oportunidades económicas y para reunirse con la familia que ya se encuentra en Estados Unidos. Al igual que en otras regiones, también hay algunos que vienen huyendo de la guerra y los conflictos civiles.
Separación familiar de ilegales en los Estados Unidos