Operación Bojinka (también conocido como Proyecto Bojinka) fue un proyecto desarrollado por Ramzi Yousef y Jalid Sheij Mohamed, dos miembros de Al Qaeda para efectuar un ataque terrorista a gran escala previo a los ataques del 11 de septiembre. El Proyecto Bojinka fue descubierto luego de que un fuego químico atrayera la atención de la policía filipina en el 6 y 7 de enero, pero algunas lecciones aprendidas ayudaron a los que planificaron el 11 de septiembre.
Los terroristas planearon destruir once aviones en rutas entre Asia y Estados Unidos cuando estos volaran sobre el Océano Pacífico para causar unas 4000 víctimas mortales, matar al papa Juan Pablo II durante su visita a la celebración de la Jornada Mundial de la Juventud de Manila 1995, y estrellar un avión en contra del edificio de la CIA en Langley, Virginia, todo esto pretendían llevarlo a cabo entre los días 15 y 22 de enero de 1995. La trama fue descubierta por policías de Manila (Filipinas), quienes abortaron el proyecto el 6 de enero de 1995. Se considera como parte de la operación el atentado al Vuelo 434 de Philippine Airlines en el que una bomba explotó mientras el avión se dirigía desde Manila (Filipinas) hasta el aeropuerto de Tokio-Narita, con escala en la ciudad de Cebú, la detonación provocó la muerte de un pasajero y heridas a otros diez, el ataque se trató de una prueba previa al desarrollo del plan masivo, ya que se buscaba comprobar la efectividad de los explosivos que se utilizarían.
Planificación de la operación Los fondos para la realización de la operación fueron aportados directamente por Osama bin Laden y Riduan Isamuddin, junto con organizaciones operadas por Mohammed Jamal Khalifa, cuñado de bin Laden. Si bien las tres personas citadas eran quienes aportaban el dinero, quien fungía como financiero de los terroristas fue Wali Khan Amin Shah, un afgano residente en Manila quien inició una operación de lavado de dinero con la ayuda de su novia y otras mujeres residentes en la ciudad, el financiero del proyecto lograba abrir cuentas a nombre de otras personas mediante regalos o vacaciones. También se contó con la asistencia de una compañía denominada Konsojaya que permitía asistencia financiera y lavado de dinero a la célula terrorista.
Las transferencias de dinero se realizaban en pequeñas cantidades que rondaban entre los y los pesos filipinos (entre 500 y 1000 dólares de la época), los fondos eran dirigido a nombre de una persona llamada "Adam Sali", alias utilizado por Ramzi Yousef quien recogía la cuenta en un banco filipino a nombre de Omar Abu Omar, un jordano que trabajaba en el Centro de Relaciones Internacionales e Información, organización islámica manejada por Mohammed Jamal Khalifa.
Yousef, quien había sido responsable del Atentado del World Trade Center de 1993 fue el encargado de iniciar la célula terrorista en Manila junto con otros afganos que habían llegado al país tras haberse reunido con Amin Shah en Singapur a principios de 1994.
En un principio Yousef había decido ausentarse de la ciudad de Manila, pero a su regreso fue recibido por emisarios de bin Laden quienes le pidieron que atentara contra el entonces presidente de Estados Unidos, Bill Clinton, quien llegaría a la ciudad el 12 de noviembre como parte de una gira por Asia. Yousef pensó en distintas maneras de llevar a cabo el objetivo, pero todas fueron descartadas debido a la dificultad de realizarlas, sin embargo, esto motivó que se incluyera al papa Juan Pablo II en la lista de objetivos. miniaturadeimagen|275x275px|Ubicación de las Islas Filipinas. A finales de 1994, Yousef y Jálid Sheij Mohámed comenzaron a probar la seguridad del aeropuerto. Yousef reservó un vuelo entre el Aeropuerto Internacional Kai Tak en Hong Kong y el Aeropuerto Internacional Taiyuan de Taiwán, cerca de Taipéi. Mohámed reservó un vuelo entre el Aeropuerto Internacional Ninoy Aquino, cerca de Manila y el Aeropuerto Internacional de Gimpo, en las cercanías de Seúl. Los dos ya habían convertido catorce botellas de solución de lentes de contacto, que estaba fácilmente disponible en Filipinas, en botellas que contenían nitroglicerina. Yousef había pegado una varilla de metal al arco de su pie, que serviría de detonador. Los dos llevaban joyas y ropa con metal para confundir la seguridad aeroportuaria. Para sostener su afirmación de que estaban conociendo a mujeres, empaquetaron preservativos en sus bolsas.
En el mes de diciembre llegó a Manila, el pakistaní Abdul Hakim Murad para reunirse con Yousef y continuar con los preparativos. El 8 de diciembre, los dos miembros se trasladaron a los Apartamentos Doña Josefa, Yousef se encargó de los trámites bajo el alias "Najy Awaita Haddad". En el momento del registro se cometió un posible error ya que llenó un segundo formulario, las encargadas del complejo de vivienda creyeron que había tenido un error tipográfica, cuando en realidad había escrito su verdadero nombre en el primer formulario, tras pagar las cuotas de alquiler ocuparon el Apartamento 603. El complejo departamental se encontraba a unos 200 metros de la nunciatura apostólica de Manila y a medio kilómetro de la comisaría de policía número 9, el piso se convirtió en el lugar elegido para la preparación de los atentados. Los ocupantes despertaron las sospechas de los vecinos del complejo pues se trataba de personas con actitudes muy secretas y solían llevar cajas sin pedirle ayuda a nadie, las personas de administración pensaban que se trataban de estudiantes, cuando en realidad fabricaban bombas y transportaban químicos adquiridos a proveedores en Manila y Ciudad Quezón.
Atentados de prueba Debido a la complejidad del atentado, la célula terrorista determinó la realización de una serie de ataques como forma de prueba. El primero de ellos fue llevado a cabo a finales de noviembre en un centro comercial de la ciudad de Cebú. Se colocó un pequeño dispositivo de nitroglicerina en una sala de generadores, provocó daños menores pero demostró a Yousef que los explosivos que fabricaron funcionaban y eran aptos para su uso.
El 1 de diciembre de 1994 se llevó a cabo el segundo atentado preparativo, Amin Shah colocó una bomba bajo un asiento del Teatro Greenbelt de Manila, con el objetivo de probar el comportamiento de la bomba en el caso de estar colocada debajo del asiento de un avión, el artefacto estalló provocando heridas a varios clientes.
Vuelo 434 de Philippine Airlines
La tercera prueba se llevó a cabo el 11 de diciembre, Yousef abordó un vuelo entre el Aeropuerto de Manila y el de Tokio-Narita haciendo escala en la terminal aérea de Mactán-Cebú, el atacante colocó la bomba dentro de un chaleco salvavidas ubicado debajo de su asiento (26K), tras esto abandonó la aeronave durante la escala en Cebú. Yousef abordó el vuelo bajo el nombre "Arnaldo Forlani", usando un pasaporte italiano falso, programó la bomba para que hiciera explosión cuatro horas después de haber sido colocada, esperando que detonara cuando sobrevolaba el mar, sin embargo la aeronave se vio afectada por un retraso de 38 minutos en el aeropuerto. izquierda|miniaturadeimagen|Vuelo 434 después del atentado. La bomba explotó cuando el avión sobrevolaba la isla de Minami Daitō perteneciente a la Prefectura de Okinawa. Un fabricante de máquinas de coser japonés de 24 años, llamado Haruki Ikegami, murió en la explosión al haber ocupado el asiento 26K en Cebú, otras 10 personas resultaron heridas. El terrorista plantó el artefacto en el lugar, creyendo que se encontraba sobre el tanque de combustible, como suele ser habitual en los Boeing 747, lo que haría que al explotar se partiera en dos el avión incluso si la explosión no fuese tan potente, sin embargo, este aparato fue utilizado previamente por la aerolínea escandinava SAS y contaba con una configuración de asientos diferente a la habitual, por lo que el lugar 26K se localizaba dos filas por delante del depósito de turbosina. El artefacto explosivo causó daños pues arrancó una porción de 0,2 m² (dos pies cuadrados) de la planta de la cabina, sin embargo el fuselaje del avión permaneció intacto. Por otro lado, la demora de 38 minutos en el despegue de Cebú significó que el avión no se encontrara tan lejos de la costa, lo que contribuyó al aterrizaje de emergencia. El equipo de pilotos tomó el control del avión y pudo realizar un aterrizaje de emergencia en el Aeropuerto de Naha donde el resto de pasajeros y la tripulación fueron evacuados. Tras observar el funcionamiento de su bomba, Yousef determinó iniciar con la segunda etapa.
Fase I: Conspiración para el asesinato de Juan Pablo II La primera fase del plan terrorista consistía en asesinar al papa Juan Pablo II durante su visita a Filipinas en el marco de la Jornada Mundial de la Juventud 1995. El 15 de enero un terrorista suicida se disfrazaría como sacerdote católico y se haría explotar al paso de la caravana del sumo pontífice que se dirigiría al Seminario de San Carlos localizado en la ciudad de Macati. El atentado serviría como un distractor para planificar adecuadamente la segunda fase de la operación. Se dice que Yousef había entrenado a unos 20 hombres para lograr su objetivo.
Fase II: Trama para atacar aviones comerciales Los detalles de la segunda fase se conocieron durante las investigaciones en el Apartamento 603 del edificio Doña Josefa.
El segundo plan contaba con la participación de por lo menos cinco terroristas: Yousef, Amin Shah, Murad y otros dos atacantes desconocidos. Los atentados se desarrollarían entre los días 21 y 22 de enero de 1995, los atacantes colocarían bombas en once aviones de pasajeros de aerolíneas estadounidenses con destino a ese país de América del Norte, los objetivos harían escala en distintos puntos del Sudeste Asiático y Asia Oriental. Todos los vuelos elegidos tenían por lo menos dos fases de vuelo. Los artefactos explosivos iban a ser colocados debajo de los asientos escondidos en chalecos salvavidas, replicando el modo de ataque del vuelo 434 de Philippine Airlines, todos los atacantes bajarían del avión en la primera escala para posteriormente tomar vuelos rumbo a Lahore (Pakistán). El proceso implicaba que los hombres no necesitarían de un visado estadounidense debido a que el proceso se realizaría exclusivamente en suelo asiático.
Los terroristas eligieron únicamente aerolíneas estadounidenses en lugar de asiáticas con el objetivo de aumentar el efecto de shock por parte de la población norteamericana. Los vuelos elegidos fueron renombrados con nombres en clave: "Zyed", "Majbos", "Markoa", "Mirqas" y "Obaid". Este último se refería a Abdul Hakim Murad quien después de colocar el artefacto en un primer vuelo volaría a Singapur para atentar contra otro perteneciente a United Airlines.
Los reportes informan que "Zyed", era un nombre probablemente referido a Ramzi Yousef, quien atacaría tres aviones: el Vuelo 30 de Northwest, un vuelo de United entre Taipéi y Honolulu además de otro aparato de la misma línea aérea que cubría la ruta Bangkok - Taipéi - San Francisco.
Las explosiones debían ser programadas por los atacantes antes de descender al avión. Los aparatos debieron de haber estallado cuando las aeronaves se encontraran sobrevolando el Océano Pacífico y el Mar de la China Meridional. Si el plan hubiera tenido éxito probablemente varios millares de personas habrían muerto y el tráfico aéreo de todo el mundo podría haber sido cerrado en su totalidad. El FBI estima que podría haber causado alrededor de 4000 víctimas, lo que hubiera convertido en el atentado terrorista más mortífero en la historia reciente, superando incluso en número de afectados al 11-S.
Bomba utilizada