Los enfrentamientos en Odesa de mayo de 2014 hacen referencia a una serie de manifestaciones, disturbios y enfrentamientos entre proucranianos y prorrusos en diferentes calles y plazas de Odesa, que el día 2 dejaron 46 ciudadanos ucranianos prorrusos muertos, 214 heridos y 172 detenidos.

Los enfrentamientos forman parte de las protestas prorrusas en Ucrania de 2014, que surgieron como reacción al movimiento Euromaidán de finales de 2013 y la llamada revolución ucraniana, y que se produjeron en muchas regiones rusófonas en el este y sur en contra del nuevo gobierno tras la desititución de Víktor Yanukóvich por el parlamento ucraniano. El Óblast de Odesa permaneció en calma, con algunas manifestaciones esporádicas por grupos pro-Maidán, anti-Maidán y prorrusos. El 3 de marzo de 2014, manifestantes irrumpieron en el edificio administrativo del óblast de Odesa exigiendo un referendo sobre el establecimiento de la "República Autónoma de Odesa".

Manifestaciones de protesta que exigían un referendo por la federalización de Ucrania ocurrieron el 6 y 13 de abril en la ciudad. A medida que la situación se deterioraba en el Óblast de Donetsk, protestantes pro-Maidán decidieron manifestarse en Odesa. El 2 de mayo de 2014, un grupo de ultranacionalistas ucranianos del Sector Derecho acorraló a los prorrusos en la plaza Campo de Kulikovo de Odesa, por lo que estos tuvieron que refugiarse en la Casa de los Sindicatos. Los prorrusos y prooccidentales se dispararon entre ellos, dejando a dos prooccidentales y cuatro prorrusos fallecidos por armas de fuego. Tanto los prooccidentales como los prorrusos arrojaron cócteles molotov contra los manifestantes en el exterior y el edificio, incendiándolo y causando 48 víctimas mortales.

Antecedentes históricos

Contexto thumb|Región de Odessa en Ucrania.

Protestas prorrusas thumb|Manifestación del 13 de abril. En la primavera de 2014, tras las protestas del Euromaidán y el cambio de gobierno, Ucrania se vio sumida en una profunda crisis caracterizada por el enfrentamiento entre ucranianos prooccidentales y prorrusos. En el sur y este del país se llevaron a cabo masivas manifestaciones contra el nuevo gobierno.

Masacre de mayo El 1 de mayo de 2014, Día Internacional de los Trabajadores, una multitud marchó por las calles del centro de Odesa con pancartas que decían «Odesa es una ciudad heroica», «¡Referéndum!» y «El fascismo no pasará». El desfile llegó hasta Campo Kulikovo, donde los activistas del movimiento "Alternativa Popular" tenían un campamento para recoger firmas en apoyo de un referéndum sobre la descentralización del poder, la oficialidad de la lengua rusa y la dirección de la política exterior del país. Manifestantes anunciaron que permanecerían en Campo Kulikovo solicitando que las autoridades llamar a un referéndum y exigiendo la liberación de sus compañeros detenidos por el Servicio de Seguridad de Ucrania.

El 2 de mayo se organizó una manifestación a las 14:00 horas en la plaza de Sobornaya para defender la unidad nacional en la que atendieron unas 1.500 personas, incluyendo muchos fanes de los clubes FC Chernomorets Odessa y F.C. Metalist Járkov, junto con algunos miembros del grupo de extrema derecha Sector Derecho, además de otras personas. En la zona, celebrar marchas conjuntas entre los aficionados a los deportes antes de un partido de fútbol es una tradición regular. A medida que iban marchando por la calle Deribasovskaya, los fanes de ambos equipos empezaron a cantar el himno nacional de Ucrania juntos, cantando eslóganes patrióticos como "Odesa, Járkov, Ucrania" y varias canciones en contra del Presidente Ruso Vladímir Putin. Los observadores de OSCE informaron que vieron a un centenar de activistas unionistas en camuflaje con palos y escudos participando en la marcha.

Los asistentes dijeron a los periodistas de antemano que se habían enterado a través de las redes sociales que "los partidarios anti-Maidán estaban llamando a todo el mundo para reunirse y aplastar la marcha de unificación." Una de las páginas pedía a sus partidarios en Odesa a "seguir el ejemplo de Donetsk", en referencia a los ataques prorrusos que habían tomado lugar contra manifestantes proucranianos en Donetsk varios día antes. Un panfleto que decía que los grupos prorrusos "defenderían a Odesa de los pogromos" se distribuyó por la ciudad antes de la manifestación.

Según las autoridades ucranianas, un autobús de separatistas prorrusos fue detenido mientras intentaban entrar en la ciudad; el grupo que iba en el autobús fue liberado inmediatamente por orden de un policía de alto cargo.

Proucranianos y prorrusos se enfrentaron en combates callejeros, tirándose piedras y cócteles molotov, y construyeron barricadas por toda la ciudad. Había personas armadas en los dos bandos. Según los medios ucranianos, testigos habrían afirmado que la primera víctima fue un manifestante proucraniano, quien recibió una bala de un arma automática.

Incendio en la Casa de los Sindicatos thumb|Campamento prorruso en Campo Kulikovo, fuera de la Casa de los Sindicatos. thumb|Casa de los Sindicatos, en el Campo de Kulikovo, antes del conflicto.

A medida que se extendía la información sobre las primeras víctimas entre los partidarios de una Ucrania unida, se instó en las redes sociales a dirigirse al Campo de Kulikovo para destruir el campamento anti-Maidán. La multitud prorrusa y anti-Maidán fue superada en número por manifestantes proucranianos, y su campamento fuera de la Casa de los Sindicatos fue atacado e incendiado. Eso forzó a los ocupantes del campamento a refugiarse en el edificio para protegerse contra los proucranianos. El edificio tiene cinco plantas de altura y es la sede de la Federación Regional de Odesa de Sindicatos. Se encuentra en el Campo Kulikovo, en el centro de la ciudad.

Según los prooccidentales, los prorrusos dispararon contra los manifestantes de la calle con armas de fuego en el tejado de la Casa de los Sindicatos. La multitud prooccidental tiró cócteles molotov contra el edificio, y finalmente provocaron el incendio los propios prorrusos lanzando cócteles molotov desde el tejado de la Casa de los Sindicatos y los miembros del grupo ultraderechista Pravy Sektor, una de las organizaciones más activas en el Euromaidán y en las posteriores manifestaciones a favor de la unidad de Ucrania.

El fuego empezó en la segunda y tercera planta del edificio, y se extendió rápidamente. Se enviaron al escenario trece unidades de bomberos, pero fueron incapaces de trabajar con normalidad por el gran número de personas alrededor del edificio que les impidieron acercarse. Militantes anti-Maidán fueron vistos intentando saltar por las ventanas, otros se quedaron en el tejado, atrincherándose y negándose a salir.

Mientras ardía el edificio, 31 personas murieron atrapadas. En total, 46 personas murieron en un día como resultado de los enfrentamientos y se informó de que 214 habían sido heridos. 172 personas fueron detenidas por el conflicto.

El Ministro del Interior dijo el 2 de mayo que la identidad de la mayoría de las víctimas no se había podido determinar. Aunque se hablaban de ciudadanos provenientes de Transnistria. La oficina en Odesa del Ministerio del Interior emitió un comunicado el 3 de mayo, en el que decía que habían podido identificar a ocho de los fallecidos en el incendio, y que eran todos de Odesa.

Sucesos posteriores thumb|Homenaje a las víctimas al 9° día de su muerte.

Las autoridades locales decretaron tres días de luto en honor a aquellos que perdieron su vida en los enfrentamientos. El Presidente de Ucrania, Oleksandr Turchínov, decretó también dos días de luto nacional para los fallecidos en los enfrentamientos de Odesa y para los que murieron durante la contraofensiva gubernamental en el Óblast de Donetsk.

El día tras los enfrentamientos, manifestantes prorrusos y proucranianos se reunieron delante de la quemada Casa de los Sindicatos. Unos 2000 manifestantes prorrusos empezaron a cantar "Odesa es una ciudad rusa". La presencia policial fue muy intensa, y solo se produjeron algunas escaramuzas menores entre manifestantes.

El 4 de mayo cientos de activistas prorrusos se manifestaron en la sede la policía en la ciudad para que exigir la puesta en libertad de los activistas prorrusos detenidos, rodeando el edificio. Las fuerzas de seguridad empezaron a liberar arrestados. Ante los manifestantes, 67 activistas, todos residentes de Odessa, fueron puestos en libertad. Entre los liberados hubo varios sobrevivientes del mortífero incendio del 2 de mayo. Una multitud que incluyó a muchas mujeres y personas de edad avanzada aplaudió y abrazó a los activistas liberados y exigió que sean liberados todos los demás activistas de Odesa detenidos.

Investigación

Investigación del gobierno ucraniano

Cloroformo El 6 de mayo, el candidato presidencial Petro Poroshenko informó a los periodistas de que durante una sesión cerrada del parlamento, se presentaron pruebas de que "una sustancia tóxica" se había colocado en la Casa de los Sindicatos para facilitar un aumento de víctimas, y que los eventos se organizaron de antemano por funcionarios rusos y locales.

La investigación siguió su curso, y el 19 de mayo, el Viceministro del Interior e Investigador Jefe Vitaliy Sakal explicó a los periodistas que se habían encontrado restos de cloroformo en el interior del edificio, y que, además, habían atribuido 32 muertes a la inhalación de una sustancia aún no identificada. Sakal añadió que la mezcla que contenía cloroformo había estado en la Casa de los Sindicatos durante varios días. También dijo que estaba en marcha una investigación para determinar el origen de la sustancia, y que los investigadores ucranianos habían pedido a la Embajada israelí que les proporcionara profesionales calificados para ayudarlos en la materia.

Nacionales rusos

Tras el incendio, el día siguiente, el Ministerio del Interior emitió un comunicado en el que se indicaba que 172 personas habían sido arrestadas. Se decía también que era evidente que el conflicto se había preparado meticulosamente, a partir del hecho que la mayoría de detenidos identificados eran nacionales rusos y residentes de Transnistria. Durante los arrestos, la policía confiscó armas de fuego y una cantidad importante de mezcla incendiaria. El mismo día, Vitali Yarema, vice primer ministro de Ucrania, dijo que había extranjeros entre tanto los participantes de las manifestaciones como las víctimas.

Según el Servicio Secreto de Ucrania (SBU), en los enfrentamientos que tomaron lugar estuvieron involucrados "grupos militares ilegales" y mercenarios, que se coordinaron en Transnistria por grupos subversivos de Rusia, y fueron financiados por exmiembros del gobierno de Yanukóvich. Los nombrados fueron el ex primer ministro Serhiy Arbuzov y el ex vice primer ministro Oleksandr Klymenko. La portavoz del SBU Kateryna Kosareva dijo que «la subversión en la ciudad ucraniana de Odesa fue financiada por antiguos altos cargos, con el objetivo de perturbar la estabilidad en el sur de Ucrania.» «Sus organizadores planeaban que sería el inicio de una inestabilidad a gran escala en el resto de las regiones meridionales de nuestro país.»

El Ministerio del Interior anunció que entre los organizadores del conflicto se habían detenido, al menos tres eran ciudadanos de la Federación Rusa. Sus nombres eran Evgeny Mefedov, de Yoshkar-Olá; Andrei Krasilnikov, de Nizhni Nóvgorod; y Alexander Zolotashko. El SBU identificó luego a otros ciudadanos rusos arrestados: Boris Demylov, Sergei Pavlov, Alexander Vdovin, Sergei Sidorenko y Dmitri Bormotov, de Evenkía.

Implicación policial