miniaturadeimagen|Parque Infantil de Tráfico en la Plaza Olímpica de Asunción. La educación vial trasciende a la escuela. La educación vial (también conocida como educación para la seguridad vial) es el proceso de adquisición, desarrollo e integración de las capacidades o competencias destinadas a promover la seguridad en el tránsito, mejorar las relaciones y conductas viales, proteger el medioambiente y prevenir los siniestros en las vías (evitando o minimizando los daños y salvando vidas). Es un proceso permanente de instrucción y aprendizaje (desde la etapa del preescolar y durante toda la vida) en materia de seguridad vial y promoción de una «cultura vial» en la sociedad, que incluye a las estrategias de prevención, políticas de precaución y normas legales en la materia; a través de conocimientos, destrezas, habilidades, hábitos, valores y actitudes.

Contenidos

La educación vial (considerada parte de la educación ciudadana Min. de Educación, Ciencia y Tecnología (2007). Educación vial: un camino hacia la vida. Buenos Aires.) es de carácter multi e interdisciplinario, nutriéndose de estudios, investigaciones y aportes de varias disciplinas, como el derecho, la ética, la sociología, la psicología, la estadística, la mecánica, la economía, la ingeniería y las ciencias de la salud, entre otras.

Se orienta a la formación acerca de lo que esté vinculado a los transeúntes, la conducta vial, los transportes y las vías de comunicación. Algunos de sus temas prioritarios son:

La trilogía vial; Vía pública: tipos, funciones, características y partes; Seguridad vial: primaria o activa, secundaria o pasiva, terciaria y cuaternaria; Legislación vial y derechos conexos (internacionales, regionales, nacionales y locales); Señales de tránsito y señalización: verticales, horizontales, luminosas, auditivas y manuales. Conducción de vehículos: motos, automóviles, vehículos de emergencia y especiales, ómnibus, etc.; Convivencia, conducta y ética en el tránsito: la educación vial sensibiliza socialmente respecto a los comportamientos que fomentan la convivencia, la tolerancia, la solidaridad, el respeto y la responsabilidad, y favorecen las relaciones humanas pacíficas en la vía pública;Álvarez González, FJ, González Briones, E y Robledo de Dios, T (coords.) (2004). Cuaderno didáctico sobre educación vial y salud. Madrid: Ministerio de Educación y Ciencia. NIPO: 651-04-150-1 Siniestros o accidentes de tráfico: prevención, factores de riesgo, causas, consecuencias y actuación; Primeros auxilios en el tránsito, con sus distintos momentos; Movilidad sostenible y conducción ecológica; y, Medioambiente y vialidades: clima, animales y plantas en las vías, cruces de animales, corredores biológicos, contaminación y polución, etc.

Los temas del área tratan principalmente sobre el tránsito terrestre, pero también pueden incluir, aunque sea en menor proporción, al transporte fluvial, marítimo y aéreo.

Trilogía vial Se denomina así a los tres factores del tránsito, cada uno de los cuales consta, a su vez, de una serie de elementos con sus particularidades específicas:

El factor humano: personas en tránsito, trabajadores y servidores de las vías, y elementos intangibles (normas legales, seguros, inversiones, costos, planes de tránsito, etc.). El factor vehicular: sean movidos por motores, por animales o por seres humanos. Puede clasificarse según diversos principios como peso, ejes, funciones, etc. El factor ambiental: vías o sistema vial, dispositivos de control o de señalización y naturaleza/medioambiente (el clima, las plantas, los animales, etc.).

Cultura vial Se denomina cultura vial a la manera en «cómo los seres humanos viven, sienten, piensan y actúan en, desde y para el cotidiano de los espacios de movilización y desplazamiento», lo que incluye a aceras, calzadas, paseos y pasos peatonales, ciclovías, parques públicos, plazas, etc. Es decir, es el modo de proceder interactuando en la vía pública, mismo que debería basarse en el respeto y la cortesía, entre otros valores ciudadanos. Toda comunidad o sociedad «posee su propia cultura vial», la cual no es buena ni mala de por sí, sino susceptible de ser perfeccionada. La cultura vial tiene como propósito ayudar a todas aquellas personas que transitan a conocer sus derechos y obligaciones para que la víctima no sea perjudicada por no saber las normas que lo protegen y obligan. Además, es necesario que se inculque desde los hogares mediante una educación responsable relacionada con la movilidad.

El objetivo de la cultura vial es prevenir siniestros entre los mismos vehículos o personas que transitan en la calle. Esto se logra a través de la educación, la concienciación y las normas, principalmente enfocados en la vida de cada individuo en tránsito, ya sean conductores, pasajeros, peatones, ciclistas, trabajadores viales, agentes, etc.

Seguridad vial Además de las medidas legales, mecánicas, técnicas y de infraestructura requeridas, la educación ha tenido tradicionalmente un papel preponderante en la seguridad vial.

La prevención y minimización de siniestros viales (incluyendo a los accidentes) se realiza a través de los cuatro niveles de seguridad vial:

La seguridad primaria (también llamada activa): busca prevenirlos o evitarlos mediante diversos mecanismos, acciones y normas. La seguridad secundaria (o pasiva): se dirige a proteger a las personas durante la ocurrencia, a fin de evitar o minimizar las consecuencias, como daños y lesiones. La seguridad terciaria: está destinada a luego de que sucedan (también es minimización), a fin de minimizar las consecuencias y de evitar nuevos siniestros. La seguridad cuaternaria: hace referencia a la recuperación, es decir a las terapias físicas y psicológicas de las personas.Montenegro, Julio César (1989). Distintas formas de seguridad vial. Mapfre N° 36. [Consultado el 31 de enero de 2018]

Esta clasificación guarda relación con la matriz desarrollada por Haddon en los años de 1970, quien al estudiar a los siniestros propuso dividir en tres los momentos de actuación: antes, durante y después de su ocurrencia. Estos tiempos se combinan con los tres factores del tránsito (trilogía vial) para formar una matriz de nueve casillas, conocida con el nombre de su creador.

Prevención y minimización de siniestros miniaturadeimagen|Señales viales hechas artesanalmente en escuela secundaria Los siniestros viales suceden por diversos motivos, pero esta denominación es independiente a la existencia o no de víctimas, así como a la previsibilidad. Se refiere, más bien, a aquellos hechos susceptibles de ser evitados por el ser humano, lo que no ocurre con los denominados accidentes, por ser estos últimos hechos fortuitos y, en cierta manera, aún inevitables.

Cualquier incidente negativo en la vías de transporte es considerado un siniestro, mientras que los accidentes son solamente una pequeña parte de los mismos, aquellos que hayan tenido lugar por obra casual o sin mediar responsabilidad humana.

A menudo, las conductas de transgresión de las normas de tránsito durante la circulación por el espacio público (en calidad de conductores, ciclistas, pasajeros o transeúntes) aparecen naturalizadas, sobre todo en cuanto al respeto de las señales y a los reglamentos más actuales. Esto se generalizó en algunos países a partir de hechos como el aumento del parque de rodados (motos, autos, camionetas, transporte público, etc.), la pavimentación masiva de las calles o la adopción de nuevos sentidos de circulación; a lo que debe sumarse la inadecuada o insuficiente educación vial de la ciudadanía.

Los siniestros viales se hallan entre las principales causas de muerte de seres humanos en el mundo, con aproximadamente 3700 víctimas por día.

Ámbitos de desarrollo La educación vial formalmente se imparte desde las instituciones educativas y las autoescuelas; pero también tiene lugar de manera no formal e informal desde las familias, organismos estatales, instituciones privadas y medios de comunicación. Para su desarrollo tanto las instituciones públicas (ministerios, agencias viales, ayuntamientos, municipios, etc.) como las privadas y mixtas aportan recursos económicos, coordinan o promocionan proyectos, organizan campañas publicitarias, lanzan libros, y realizan conferencias, encuentros o talleres.García Godoy, F (coord.) (2001). La educación vial en mi colegio. Proyecto de Educación Vial 2001/2003. La Carolina (Jaén): Colegio Público de Infantil y Primaria “Manuel Andújar”.Martínez Pérez S, Liarte Agüera José (1996). Programa municipal de Educación Vial. Cuaderno de actividades del alumno. Cartagena: Ayuntamiento de Cartagena, Instituto Municipal de Educación.Ministerio de Educación, Cultura y Deporte Programa de educación y formación vial España. Consultado el 04/05/2014.

En las escuelas promueve la transformación de los habitus culturales mal arraigados en «el juego de la calle» (término acuñado por el antropólogo argentino Pablo Wright)La Gaceta (2013, 30 de mayo). El tránsito, visto como un problema antropológico mediante el trabajo de manera transversal en las asignaturas, a través de una educación del transeúnte que pone en el centro al sujeto, al ciudadano que transita, cualquiera sea el medio o la forma que utilice para desplazarse.Educación del transeúnte . Ministerio de Educación de Argentina. Consultado el 10/03/2017.

En la educación formal

miniaturadeimagen|Circuito vial en una escuela secundaria.Cada país, estado o provincia (según el sistema político correspondiente) determina si será incorporada la educación vial en los sistemas formales y cómo la práctica varía bastante en cada país, así como dentro de cada uno según los currículos y modalidades educativas:

En Argentina la Educación vial es obligatoria en todos los niveles formales desde el 2007, pero como tema transversal. No obstante hay prácticas y planes con el fin de voverla materia obligatoria. La República de Colombia ha declarado por ley N.º 1053, en diciembre de 2011, a la Seguridad Vial, como materia obligatoria de los centros de educativos en todos los niveles. Chile, a partir del 2007 dispuso la enseñanza de educación vial como contenido transversal desde el jardín de infantes. En la primaria se inserta en Ciencias Sociales y en la secundaria en la asignatura Ciudadanía y Participación. En Costa Rica se ha impartido durante el 2018 un curso teórico en la materia en 200 colegios, a estudiantes de los años 10.°, 11.° y 12.°. Este sería un primer paso para buscar en el futuro su obligatoriedad. En España la Educación vial es fomentada e incorporada en diversos niveles educativos, siendo parte de los currículos de la educación primara y de la Educación Secundaria Obligatoria o ESO. México no posee asignaturas específicas a nivel nacional, pero sí en algunos estados. Se han creado campañas, programas y talleres de educación vial para los niveles de educación básica y secundaria. El Estado de Yucatán la ha declarado obligatoria en el 2018. El gobierno de Panamá también promueve la educación vial en la educación básica (preescolar a 6° grado), la educación premedia y la media académica, a través de la publicación de guías y la realización de planes y programas especiales. En Paraguay, la enseñanza de la educación vial es obligatoria desde la Ley N.º 5044 del 2013. La cisposición se cumple de dos maneras principales: 1. Educación para la Seguridad Vial es una materia específica en los bachilleratos, impartida durante un año a chicos de entre 15 a 17 años; obligatoria en todos los planes de estudio, salvo en el Bachillerato en Ciencias Básicas y en el Bachillerato en Letras y Artes, aunque en estos dos, sus contenidos deberían ser parte de la materia Formación Ética y Ciudadana de 2.° año. 2. En la Educación Escolar Básica o EEB (preescolar a 9° grado), se incorpora dentro de materias como Estudios Sociales y Educación Ética y Ciudadana.