Meryra-Pepy, Pepy I o Pepi I fue un faraón del antiguo Egipto, tercer rey de la Dinastía VI, que gobernó durante más de 40 años entre los siglos y , hacia el final del período del Imperio Antiguo. Era hijo de Teti, el fundador de la dinastía, y accedió al trono tras el breve reinado del usurpador Userkara; su madre era Iput, probablemente hija de Unis, el último gobernante de la Dinastía V. Pepi I, que tuvo al menos seis consortes, fue sucedido por su hijo Merenra Nemtyemsaf, o Merenra I, con el que puede haber compartido el poder en una corregencia hacia final de su reinado. Neferkara Pepy, que es posible que también fuera hijo de Pepi, sucedió a Merenra.

Durante su reinado se sucedieron numerosas complicaciones, empezando por el posible asesinato de su padre y el consiguiente reinado de Userkara. Más tarde, probablemente después de su vigésimo año de reinado, se enfrentó a una conspiración de su harén urdida por una de sus consortes, que podría haber intentado que su hijo fuera designado heredero al trono, y posiblemente a otra conspiración que involucraba a su visir hacia el final de su reinado. Enfrentado al prolongado declive del poder faraónico ante las dinastías emergentes de funcionarios locales, Pepi reaccionó con un ambicioso programa arquitectónico que incluía la construcción de templos dedicados a dioses locales y numerosas capillas dedicadas a su propio culto en todo Egipto, reforzando así su presencia en las provincias. La prosperidad de Egipto le permitió convertirse en el constructor más prolífico del Imperio Antiguo. A su vez propició la creación de pequeños centros provinciales y reclutó a funcionarios de extracción no noble para frenar la influencia de las poderosas familias locales. Continuando con la política de su padre, desplegó una red de depósitos accesibles a los enviados reales y desde los que se podían recaudar fácilmente impuestos y mano de obra. Reforzó su poder tras la conspiración del harén estableciendo alianzas con Jui, el nomarca provincial de Abidos, casándose con dos de sus hijas, Anjesenpepi I y Anjesenpepi II, y nombrando visires a la esposa de Jui, Nebet, y a su hijo Dyau. La política exterior egipcia bajo su mandato incluyó campañas militares contra Nubia, la península del Sinaí y el Levante meridional, desembarcando tropas en la costa levantina utilizando barcos de transporte egipcios. El comercio con Biblos, Ebla y los oasis del desierto occidental prosperó y Pepi emprendió expediciones mineras y de explotación de canteras en el Sinaí y en otros lugares.

Mandó construir un complejo de pirámides para su culto funerario al sur de Saqqara, junto al que construyó al menos otras seis pirámides para sus consortes. La pirámide de Pepi, que originalmente medía 52,5 m de altura, y el gran templo que la acompañaba, seguían la disposición habitual heredada de finales de la dinastía V. El corpus más extenso de Textos de las Pirámides del Imperio Antiguo cubre las paredes de la cámara funeraria de Pepi I, la antecámara y gran parte del corredor que conduce a ella; por primera vez, estos textos aparecen también en algunas de las pirámides de las consortes. Durante las excavaciones se encontró un paquete de vísceras y un fragmento de momia, ambos presuntamente pertenecientes al faraón. El complejo funerario, denominado en idioma egipcio Pepy Mennefer (o Men-nefer),Men-Nefer, «Estable en Belleza». De este nombre los griegos derivaron «Menfis», la capital egipcia fundada por Narmer (el mítico «Nemes») en el vértice del delta del Nilo en sustitución de Abidos. continuó siendo el centro de su culto hasta bien entrado el Imperio Medio y acabó dando nombre a la cercana Menfis, capital de Egipto. Su culto cesó a principios del Segundo período intermedio. Los monumentos del complejo empezaron a ser saqueados para extraer su piedra durante el Imperio Nuevo y en la época mameluca fueron desmantelados casi por completo.

Familia Padres

Pepi era hijo del faraón Teti y de Iput. Esto último lo atestigua de forma directa un relieve en un decreto descubierto en Coptos que menciona a Iput como madre de Pepi, las inscripciones de su templo mortuorio que mencionan sus títulos como madre de un rey y como madre de Pepi, la estructura de su tumba, que se modificó de su forma original de mastaba para convertirla en una pirámide tras la ascensión de su hijo al trono, y su mención como madre de Pepi en los anales reales de la Dinastía VI. Es posible que Iput fuera hija de Unis, el último faraón de la Dinastía V, aunque este dato está sin confirmar y es objeto de debate. Parece que murió antes de la llegada de Pepi al trono. La afirmación de que Teti era muy probablemente el padre de Pepi se desprende de la ubicación de la tumba de Iput, junto a la pirámide de Teti, como era habitual entre las reinas consorte.

Consortes

miniatura|upright|izquierda|Anjesenpepi II en un relieve de su templo mortuorio (Museo Imhotep, Saqqara) Los egiptólogos han identificado con casi certeza a seis consortes de Pepi I. Las más documentadas fueron Anjesenpepi I y Anjesenpepi II, que dieron a luz a futuros faraones y eran hijas del nomarca de Abidos Jui y su esposa Nebet. Otras consortes fueron Nubwenet, Inenek-Inti, que se convirtió en uno de sus visires, y Mehaa (también llamada Haaheru). Todas fueron enterradas en pirámides adyacentes a la de Pepi. Fragmentos de relieves de la necrópolis que rodea su pirámide mencionan a otra consorte, Sebwetet.

Se ha planteado la posibilidad de otras dos esposas basándose en datos parciales. La primera es Nedjeftet, cuyo nombre aparece registrado en bloques excavados en la necrópolis adyacente a la pirámide de Pepi. La identificación de Nedjeftet como su consorte es dudosa debido a la falta de inscripciones que nombren explícitamente a su marido; dada la ubicación de los bloques de Nedjeftet en la necrópolis, puede ser la ocupante de una pirámide al oeste de la de Pepi. La otra sería Behenu, que fue enterrada en la segunda pirámide reina de mayor tamaño de la necrópolis de Pepi, al norte de la suya, aunque podría ser una de sus consortes o de Pepi II.

Una última consorte, sin nombre, a la que solo se hace referencia por su título «Weret-Yamtes», («de gran afecto»), se conoce por las inscripciones descubiertas en la tumba de Uni, un alto funcionario al servicio de Pepi. Esta esposa, cuyo nombre no es mencionado por Uni, conspiró contra él y fue procesada cuando se descubrió la conjura.

Hijos

Pepi tuvo al menos cuatro hijos. Anjesenpepi I probablemente fue la madre del futuro faraón Merenra I. Anjesenpepi II fue la madre de Pepi II Neferkara, quien probablemente nació hacia el final del reinado de Pepi I, ya que solo tenía seis años al acceder al trono tras el gobierno de Merenra. Aunque la mayoría de los egiptólogos están a favor de esta hipótesis, una alternativa sostiene que Pepi II podría ser un hijo de Merenra. Otro de los hijos de Pepi I fue Teti-ankh («Teti vive»), cuya madre aún no ha sido identificada. Solo se le conoce por una inscripción en tinta con su nombre descubierta en la pirámide de Pepi. Cerca de allí está enterrado el príncipe Hornetjerkhet, hijo de Pepi con Mehaa.

Se han identificado de forma imprecisa al menos tres hijas de Pepi I, todas ellas futuras consortes de Pepi II. La primera, Meritites IV, sería la hija mayor del rey y fue enterrada en la necrópolis que rodea la pirámide de su padre. La segunda es Neith, que tuvo con Anjesenpepi I. Es posible que fuera la madre del sucesor de Pepi II, Merenra Nemtyemsaf II. La tercera sería Iput II, cuya identidad como hija de Pepi sigue siendo incierta, ya que su título de «hija del rey» podría ser solamente honorífico.

Cronología

Cronología relativa miniatura|upright|Cartucho de Pepi I con la leyenda «Meryra» en la Lista Real de Abidos La cronología relativa del reinado de Pepi I ha quedado constatada a través registros históricos, objetos contemporáneos y evidencias arqueológicas, que coinciden en que sucedió a Userkara y fue sucedido por Merenra I Nemtyemsaf. La cubierta del sarcófago de la reina Anjesenpepi I (conocida como «Piedra sur de Saqqara»), que es casi contemporánea y además es un anal real grabado durante el reinado de Pepi II, establece la sucesión «Teti → Userkara → Pepi I → Merenra I», lo que sitúa a Pepi como el tercer rey de la Dinastía VI. Otras fuentes históricas coinciden con esta cronología: la Lista Real de Abidos, elaborada bajo el reinado de Seti I, sitúa el cartucho de Pepi I como la 36.ª entrada, entre las de Userkara y Merenra, y el Canon Real de Turín, lista de reyes en papiro que data del reinado de Ramsés II, registra a Pepi I en la cuarta columna, tercera fila.

Una fuente histórica contradictoria con este orden de sucesión es la Aegyptiaca (Αἰγυπτιακά) o Historia de Egipto, escrita en el por el sacerdote e historiador Manetón durante el reinado de Ptolomeo II (283-246 a. C.). En la actualidad no se conserva ningún ejemplar de la Aegyptiaca y solo se conoce a través de los escritos posteriores de Sexto Julio Africano y Eusebio de Cesarea. Según el erudito bizantino Jorge Sincelo, Africano señaló que la Aegyptiaca mencionaba la sucesión «Othoês → Phius → Methusuphis» al inicio de la dinastía VI; se considera que Othoês, Phius (en griego, φιός) y Methusuphis son las formas helenizadas de Teti, Pepi I y Merenra, respectivamente, lo que significa que la Aegyptiaca omitiría a Userkara. La recopilación de Manetón de los inicios de la dinastía VI coincide con la Lista Real de Karnak redactada bajo Tutmosis III; esta lista sitúa el nombre de nacimiento de Pepi inmediatamente después del de Teti en la séptima entrada de la segunda fila. Sin embargo, a diferencia de otras fuentes, como el Canon de Turín, el propósito de la lista de reyes de Karnak no era ser exhaustiva, sino más bien enumerar una serie de antepasados reales a los que honrar. Del mismo modo, la Lista Real de Saqqara, grabada bajo el mandato de Ramsés II, omite a Userkara y el nombre de Pepi aparece en la posición 25.ª, después del de Teti.

Duración de su reinado

miniatura|upright=.5|Estatuilla de alabastro de Pepi I ataviado para el Heb Sed (Museo Brooklyn) La duración del reinado de Pepi I sigue siendo algo incierta, aunque en la actualidad (2021) hay consenso en que gobernó Egipto durante más de 40 años, posiblemente 49 o 50 años o incluso más.

Durante el periodo del Imperio Antiguo, los egipcios contaban los años desde la ascensión al trono del rey vigente. Estos años estaban referidos al número de recuentos de ganado que habían tenido lugar desde el inicio del reinado. El recuento de ganado era un acontecimiento de gran importancia destinado a evaluar la cuantía de los impuestos que debían cobrarse a la población; se trataba de contar las vacas, los bueyes y el ganado menor. Durante los primeros años de la dinastía VI, este recuento era probablemente bienal.

Tanto la Piedra sur de Saqqara como una inscripción en la cantera de Hatnub reflejan el 25.º recuento de ganado durante el reinado de Pepi I, la fecha más alta de la que se tiene constancia. Si se acepta un recuento bienal, esto indicaría que reinó durante 49 años. Sin embargo no se puede descartar que también se haya registrado un quincuagésimo año de reinado en el anal real, pero que no se puede apreciar debido al estado deteriorado de la Piedra sur de Saqqara. Otra fuente histórica que apoya un reinado de mayor duración es el epítome de Africano de la Aegyptiaca de Manetón, que atribuye a Pepi I un reinado de 53 años.