El Metro de Salvador, oficialmente Sistema de Metro de Salvador y Lauro de Freitas (SMSL), es el sistema metropolitano de las ciudades de Salvador y Lauro de Freitas, en el estado de Bahía, y operado por la CCR Metro Bahía.Actualmente, el sistema ya tiene completadas todas sus estaciones del proyecto base CCR, entre las estaciones Lapa y Águas Claras, en la Línea 1, a lo largo de 13,5 kilómetros y diez estaciones y en la Línea 2, entre las estaciones de Acceso Norte y Aeropuerto, a lo largo de aproximadamente 19 km y 12 estaciones, además de un autobús lanzadera, que proporciona conexión directa entre la Estación del Aeropuerto y la Terminal de Pasajeros del Aeropuerto. El sistema funciona todos los días desde las 5 am hasta la medianoche.
La construcción del SMSL se produce en una infraestructura dividida en seis etapas que integrará el centro de la ciudad hasta Pirajá (más tarde, hasta el barrio de Águas Claras, en las proximidades de Cajazeiras), y el municipio de Lauro de Freitas a través de la Línea 1 y Línea 2 respectivamente, sumando 41,8 kilómetros de extensión (17,6 de la Línea 1 y 24,2 de la Línea 2) y 22 estaciones.MetrôBA. Como parte de los esfuerzos por implantar el transporte integrado en Gran Salvador, se busca la articulación del metro con el Tren Suburbano, que funciona actualmente con 13,5 kilómetros de extensión y 10 estaciones y debe ser transformado en Tren ligero, y con vías transversales alimentadoras que serán implantadas y recorridas por un sistema de Autobús de tránsito rápido (BRT), sin contar a los autobuses convencionales, ya contemplada en el proyecto de licitación de 2013.A Tarde Online.Dilma anuncia R$ 2,3 billones en obras de movilidad en la BahíaG1. Presidente Dilma Rousseff participa de firma de contrato de metroUOL. En obra desde 1997, metrô de Salvador começará a circular 2 meses después CopaTribuna de Bahía. Dilma Rousseff anuncia inversiones para la construcción del metrô de Salvador SECOM-BA. Autorizada construcción de corredores de tráfico en Salvador SECOM-BA. Corredores de tráfico consolidam marco histórico en la movilidad de Salvador
Historia
Antecedentes miniatura|200px|izquierda|Logo-marca inicial del metro. Aunque ya existiesen líneas ferroviarias en la ciudad desde su inauguración el 28 de junio de 1860, la idealización de un metro se presentó en 1985, bajo la gestión del prefecto Mário Kertész. Entre tanto, la primera compañía de tren metropolitano en la ciudad, la Compañía de Transportes de Salvador, fue creada en 2000 por la Prefectura de Salvador con el objetivo de administrar el Tren del Subúrbio (asumido en 2005) y gestor del metro de Salvador.
Primera licitación y retrasos miniatura|izquierda|200px|Obras de la estación subterránea bajo la Estación de Lapa.
Los primeros trabajos para la licitación del metro fueron iniciados en 1997, con apoyo financiero de los gobiernos estatal, municipal y federal, pero su construcción no fue iniciada hasta abril de 2000 con el fin de lograr una línea única de Lapa a Pau da Lima. Un año antes, el entonces prefecto de Salvador Antônio Imbassahy abrió un concurso público para la construcción de la infraestructura. Este es ganado por el consorcio Metro de Salvador S.A. (Metrosal), formado por las empresas Andrade Gutiérrez, Camargo Correa y Siemens. La apertura de este primer trecho fue programado inicialmente para mediados de 2003, pero después de muchas paralizaciones en las obras la fecha fue retrasada a diciembre de 2008, uno de los varios plazos previstos y no concretados. miniatura|izquierda|200px|Vista aérea de la Rótula do Abacaxi y el techo azul de la Estación Acesso Norte, donde se encontrarás las dos líneas de la red.
Antes de la construcción de la vía express portuaria, el proyecto de metro de la Prefectura contemplaba dos líneas de metro con integración a los trenes urbanos, compartiendo la Estación de Calçada. Las obras serían realizadas en cuatro etapas. La primera sería el trecho entre Lapa y Pirajá, en la línea 1. La segunda concluiría la línea 1, con las estaciones de Pau da Lima y de Cajazeiras, y comenzaría la línea 2 en Calçada, pasando por las estaciones Agua de Meninos, Dos Leões, Acesso Norte (integración con la línea 1, que en la actualidad se mantienen, formando una operación en X) y Rodoviária. La tercera etapa extendería la línea 2 de Rodoviária a una estación más, Imbuí. Finalmente, la última etapa prolonga la línea 2 con las estaciones de CAB y de Mussurunga. También manteniendo la integración directa entre los dos sistemas ferroviarios urbanos soterrados, el Plan Director de Desarrollo Urbano (PDDU) establecido por la ley nº 7400 de 2008 planificó los corredores de transporte en la ciudad con algunas diferencias. Respecto al metro, fue planificado el mismo con dos líneas, solo que con el intercambio de la estación CAB por las estaciones Pinto de Aguiar y Flamboyants en la línea 2, la modificación del inicio de esa línea más al norte, en dirección al sur agregando la estación de los Fusileros continuando después a Dos Leões conectada con el tren transformado en sistema de vehículo ligero sobre railes y prolongado en ambas sentidos, y realizando un apuntalamiento de rutas para la expansión del sistema metropolitano al sur de la ciudad y al extrarradio metropolitano.
A flota fue adquirida por el gobierno estatal durante los retrasos de la obra. La plataforma de maniobras, el lugar que podría albergar los trenes, no estaba concluido. De la flota de seis trenes (composiciones) y 24 vagones, la mitad llegó a la capital en noviembre de 2008 y la otra en enero de 2009 por el Puerto de Salvador. Por esto, los trenes fueron llevados a naves del Puerto Seco Pirajá (Estación Aduanera del Interior - Eadi/Salvador) alquilados por la Prefectura con un coste de 80.000,00 reales (ochenta mil reales) al mes. Pasaron casi dos años ahí guardados y, al no ser usados, comenzaron a presentar señales de desgaste por el paso del tiempo. No fue hasta agosto de 2010 cuando las composiciones fueron trasladadas a los rieles de metro. En ese momento se programaron pruebas de las composiciones en movimiento después de seis meses de mantenimiento, para que en el primer semestre de 2011, el metro fuese entregado a la población.
miniatura|derecha|200px|Acera bajo la línea 1, en el paseo central de la Avenida Bonocô.
En 2011, el metro pasó a generar nuevas polémicas debido a sus retrasos. El 20 de julio hubo protestas en el barrio de Cajazeiras, reclamando una solución desde la Prefectura para que se cumplieran los plazos.
El 11 de agosto, varios ciudadanos "conmemoraron" el aniversario de 12 años de retrasos del proyecto del metro de Salvador con pastel típico de fiestas de aniversario a modo de burla en el paseo central de la Avenida Bonocô. Tal protesta comenzó a través de la red social Facebook y mostró la indignación del pueblo metropolitano con tamaña demora y los costes estratosféricos que tenía el proyecto tras 12 años desde el lanzamiento del proyecto de construcción. Ese mismo día, el gobierno estatal garantizó la construcción de la Línea 2 del metro, uniendo la Estación Acesso Norte con el Municipio de Lauro de Freitas, en la Región Metropolitana, con una longitud de 22 kilómetros después de la deliberación del Grupo de Trabajo Ejecutivo, que analizó el Procedimiento de Manifestación de Interés (PMI) de la Movilidad Urbana de Salvador y Lauro de Freitas.
También en 2011, fue anunciada la gratuidad del metro en su fase inicial (de pruebas) para la adaptación de la población al nuevo sistema de movilidad urbana (recorrido que va de la Estación Lapa hasta la Estación Retiro en junio de 2014, siendo establecida la operación comercial en septiembre del mismo año). A finales de año, las pruebas finales estaban prometidas para diciembre y para comienzos de 2012, el funcionamiento inicialmente gratuito (régimen de tarifa asistida) sería costeado por la Unión.
Investigaciones sobre el consorcio Metrosal El Tribunal de Cuentas de la Unión (TCU), por la demora en la conclusión de las obras y creciente aumento de los gastos públicos, inició una investigación sobre la construcción del sistema de metro ejecutado por el Consorcio Metrosal. Este construyó poco más de seis kilómetros con un gasto total de 1 billón de reales. Por esto, el consorcio es acusado de sobrecoste y de entregar la obra a la mitad y con fallos en la estructura, como filtraciones.
miniatura|derecha|200px|Visión aérea de la Estación Brotas (techo amarillo), construida por el Consorcio Metrosal, en la Línea 1, en la Avenida Bonocô.
Según el Tribunal de Cuentas de la Unión, existen indicios de sobrecoste por un valor superior a los 160 millones de reales desde el inicio de la obra, valor que, corregido, llegaría a 400 millones de reales 13 años después de su comienzo. El Metrosal negó el sobrecoste y dice que no hubo irregularidades en la licitación. El consorcio afirmó también que el proyecto básico presentaba todos los elementos de la obra.
Se inició otro investigación desde el Ministerio Público Federal (MPF) sobre una supuesta alteración en el auténtico vencedor de la licitación del metro, realizada en 1999. El entonces ganador sería el consorcio Cigla, formado por las empresas Soares da Costa y Impregilo, y no Metrosal. El Cigla habría desistido del certamen después de que los integrantes del consorcio Metrosal hubiesen ofrecido sobornos millonarios para la adjudicación de la ejecución de las obras del sistema de metro. Además, Metrosal también habría firmado – antes justo de la disputa en la licitación – un acuerdo de consorcio oculto con las empresas Queiroz Galvão, Alstom, OAS, Constran y Odebrecht para que, independiente de quien ganase la licitación, hubiese participación de todas en la ejecución de las obras y de su remuneración. Así, con la clasificación de las propuestas, el consorcio Metrosal, compuesto por Camargo Corrêa, Andrade Gutiérrez y Siemens, quedó en segundo lugar en el proceso de licitación, siendo las demás empresas "ocultamente relacionadas" las que obtuvieron el 4º y 5º puestos.
Transferencia al gobierno estatal y nueva licitación miniatura|derecha|200px|Ceremonia de firma del convenio entre la Prefectura de Salvador, el Gobierno del Estado y la Prefectura de Lauro de Freitas para la implantación de la segunda línea de metro, en 2012
Después de las negociaciones entre los gobiernos municipal y estatal para dar continuidad a las obras, fue aceptado el acuerdo de transferencia de la responsabilidad del transporte ferroviario metropolitano de Gran Salvador al Gobierno del Estado. La entonces Compañía de Transportes de Salvador (CTS), empresa pública municipal responsable del metro y el tren, fue transferida en abril de 2013 al control estatal. Además de agilizar las acciones, la intención es también integrar los sistemas de movilidad (tren, metro y autobús) para promover el transporte intermodal.iBahia.con. En nueva reunión, sale decisión y Gobierno del estado asume metro de Salvador G1. Después impasse, Gobierno de Bahía asume metro en obras hace 13 años El acuerdo alcanzado también abordó el valor de los billetes, que fue decidido en 3,10 reales, y, para la integración con autobús, 3,90 reales - valores conforme a las tarifas vigentes de los autobuses municipales metropolitanos.