miniatura|Cerámica de la historia de Premiá, en la plaza miniatura|Riera de Premiá miniatura|Sede del Patronato Social, edificio de 1888 miniatura|Antigua Fábrica del Gas miniatura|Iglesia de San Cristóbal Premiá de MarTopónimo en castellano según la Real Academia Española: Ortografía de la lengua española. Madrid: Espasa, 1999. ISBN 84-239-9250-0; "Apéndice 3", páginas 133-155. (oficialmente ) es un municipio de la provincia de Barcelona de la comunidad autónoma de Cataluña en España. En 1842 su nombre oficial era San Cristóbal de Premiá.ver Instituto Nacional de Estadística, búsqueda en apartado Denominación. El nombre de San Cristóbal de Premiá aparece en el primer censo de 1842. Premiá de Mar es la segunda ciudad más poblada del Maresme tras Mataró, cuenta con una población de .
Geografía Integrado en la comarca del Maresme, se sitúa a 23 km por carretera del centro de la capital catalana. El término municipal está atravesado por la antigua carretera N-II entre los pK 637 y 639. El relieve del municipio está caracterizado por la franja costera entre Vilasar de Mar y Masnou, sin apenas elevaciones. La altitud oscila entre los 40 m y el nivel del mar. El centro del pueblo se alza a 8 metros sobre el nivel del mar.
El término municipal de Premiá de Mar limita con las localidades de Premiá de Dalt, Masnou y Vilassar de Mar.
Medio ambiente La playa es arenosa, pero sufre una gran transgresión marina, debido a la via férrea que transcurre por su costa, que en su día se intentó solucionar con la construcción de unos espigones y que, en los últimos años, se corrige temporalmente con la aportación artificial de arena del fondo marino, sin la cual no existiría en muchos lugares. La ampliación del puerto deportivo, iniciada antes de los Juegos Olímpicos y acabada en 2018, ha contribuido en gran manera, a alterar los volúmenes de arena en las playas. Junto a las playas hay unos paseos, dotados de ejercicios variados para deportistas, con gran amplitud para caminar e ir en bicicleta.
Clima Premiá de Mar tiene un clima mediterráneo típico con una temperatura media anual rondando los 17 °C. Los veranos son cálidos, que pueden llegar a ser calientes durante los días centrales del verano. De media, las temperaturas máximas durante el verano rondan los 28-29 °C y las mínimas 20-21 °C. Los inviernos son suaves, con temperaturas rondando máximas 13-14 °C y mínimas de 6-7 °C.https://es.climate-data.org/location/57142/ La nieve es rara e infrecuente, de media nieva una vez cada 4-5 años. El 18 de febrero de 1942 se produjo la mayor nevada de la historia de Premià de Mar, con más de 5 cm de grosor de nieve. La temperatura alcanzada ese día fue de -6 °C.
Historia Prehistoria Los primeros datos históricos sobre el poblamiento de lo que hoy conocemos como el municipio de Premià de Mar son bastante antiguos. Se han documentado restos prehistóricos, como por ejemplo algunas cerámicas pertenecientes al neolítico inicial en la plaza de la Sardana, o de otras del estilo del neolítico final o de Montboló donde antes estaban los antiguos Frigoríficos del Maresme SA, en el año 1998, con sus características asas en forma de túnel.
Estos datos son importantes, ya que se constata la presencia humana en el mismo lugar donde muchos siglos después se levantaría el pueblo de Premià de Mar con una cronología tan antigua como es el entorno del o poco antes. El hallazgo también tuvo su interés, ya que fue la primera vez que se detectaba cerámica del tipo Montboló en el Maresme. En el año 2010, en los seguimientos realizados durante las obras de remodelación de la plaza de los Países Catalanes, se volvieron a evidenciar restos de cerámica prehistórica del estilo neolítico de Montboló, lo que confirma la existencia de poblamiento en la zona de Premià en épocas muy remotas.
También durante los seguimientos de las obras de construcción de los edificios que ocupan los antiguos Frigoríficos del Maresme se testimoniaron actividades metalúrgicas datables en la Edad del Bronce. En la plaza de los Países Catalanes, a más de siete metros de profundidad del nivel de circulación actual, encontramos evidencias de la existencia de uno o más hábitats, datables entre el Bronce Inicial y el Bronce Final III (aproximadamente, 1800-). Esta hipótesis queda respaldada por la existencia de un torchis, es decir, un fragmento de barro como el que se utilizaba para impermeabilizar las cabañas hechas de ramaje, y que aún conserva las improntas vegetales.
Otro seguimiento arqueológico llevado a cabo durante la construcción de los cimientos de los aparcamientos de la plaza de la Sardana ha revelado la existencia de un importante yacimiento correspondiente al Bronce Final III, con una cronología en torno al 800- De la misma manera se han documentado otros restos de este periodo, como por ejemplo en la calle de la Mercè y en la esquina Gran Vía de Lluís Companys-calle de la Plaza.
Conocemos también algunos elementos prehistóricos aislados, como por ejemplo una lasca de sílex de color miel encontrada en Can Fitó, o una punta de flecha, también de sílex, encontrada durante las excavaciones del yacimiento romano de Can Ferrerons, datable en la Edad del Bronce.
Época Íbera La época íbera, que se desarrolla entre los siglos y a. C., tiene su máximo exponente en el poblado de la Cadira del Bisbe, que se encuentra en Premià de Dalt. Dado que se trata del primer núcleo urbano realmente documentado en esta zona, no resulta atrevido considerarlo el primer “Premià” conocido. Con todo, hoy se sabe que los poblados íberos no son los únicos lugares de habitación en esta etapa histórica, ya que también existen lo que los arqueólogos llaman asentamientos íberos de llanura, que consisten en pequeños establecimientos dedicados a una actividad económica muy concreta, como puede ser la agricultura o la producción de cerámica. De estos hay tres ejemplos en Premià: el primero en Can Vilà (que pertenece territorialmente a Premià de Dalt aunque está justo al lado del Camí del Mig, cerca de Premià de Mar), que se dedicaba a la elaboración de cerámica a lo largo de los siglos - a. C. Un segundo asentamiento se localizó en 1998 en la calle de la Mercè, y consistía en los restos de una casa que se edificó hacia el año y se incendió cincuenta años después, hacia la época del inicio del reinado del emperador Augusto. El tercer testimonio de este período se encontraría poco más arriba de la actual Plaza de la Sardana.
Época Romana Con la llegada de los romanos a partir del año comenzaron a producirse una serie de cambios sociales, económicos y políticos muy importantes. El tipo de asentamiento principal fue el que ellos mismos llamaban villae (villas), es decir, casas de campo. Es evidente, tal como la arqueología ha demostrado, que el poblamiento romano fue disperso y muy abundante en la comarca del Maresme, y Premià de Mar no es una excepción. Uno de los ejemplos más destacados es la villa de la Gran Vía-can Ferrerons, hallazgo arqueológico que tuvo lugar en el año 1969. Entonces se descubrió lo que ciertamente era una casa señorial, con un mosaico de poco más de 50 m².
Al llevarse a cabo las obras de colocación del nuevo colector, a finales del año 1999 y principios del 2000, en el seguimiento arqueológico efectuado en la calle Mossèn Jacint Verdaguer, se ha podido excavar otra parte de este asentamiento romano, que corresponde esencialmente a almacenes, talleres, hornos y otros elementos productivos de la villa (la llamada pars rustica, en contraposición a la pars urbana o residencial). Los trabajos arqueológicos realizados demostraron la existencia de tres fases para este sector de la villa, que se datan entre finales del - inicios del , y el , es decir, ya durante el fin del imperio romano.
A finales del año 2000 se descubrieron nuevos restos arqueológicos en los terrenos de can Ferrerons. En esta ocasión se trataba de un elemento arquitectónico singular, que pertenece al mismo asentamiento que los restos de la Gran Vía y del colector: se trata de un edificio de planta octogonal, de unos 750 m², que fue excavado principalmente a lo largo del año 2001. Este edificio fue utilizado presumiblemente entre los siglos y d. C. Naturalmente, a lo largo de estos tres siglos sus partes tendrán diversos usos: como baños privados (balnea), como lugar de prensado y almacén, como vivienda, como lugar de fundición de metales, o incluso como necrópolis en su última fase. En este lugar se ha encontrado, reutilizada, una pieza excepcional: un miliario (marcador de millas) datable en el , que es el segundo que se encuentra en la comarca. Una vez finalizados los trabajos de excavación arqueológica, está previsto proceder a la musealización y adecuación para la visita de esta extraordinaria construcción romana.
En los años 2002 y 2006 se han podido excavar también otros restos pertenecientes a la misma propiedad, situados por encima de la plaza del Dr. Ferran, donde se han encontrado nuevos restos que confirman la gran extensión de la villa romana de la Gran Vía-can Ferrerons, en torno a las 5,5 hectáreas.
Otro yacimiento romano relevante de Premià es la necrópolis situada en los actuales jardines del Palmar, bárbaramente destruida por las excavadoras en el año 1976, y que contenía más de setenta tumbas datables en el Bajo Imperio (siglos - d. C.). Destacaban algunas ánforas de procedencia itálica utilizadas como tumbas de criaturas, de las cuales actualmente se conocen escasos ejemplares en la península ibérica. Como curiosidad destacaba la tumba de un niño, que llevaba alrededor de la cabeza una corona hecha de caracoles marinos.
Hay otros yacimientos romanos destacables en Premià de Mar, como por ejemplo los tres vertederos excavados durante la primera fase de construcción de la llamada Illa de Premià (los antiguos Frigoríficos), con una cronología situable entre los años -.
Edad Media Durante la Edad Media, Premià de Mar se encuentra en un período en el cual predomina la falta de información. Después de la caída del Imperio Romano, el caos parece dominar en todas partes, y se incrementará aún más con la invasión sarracena. Pero la vida continúa y las comunidades de la zona tienden a vivir en áreas alejadas de la playa, esencialmente por el miedo a los ataques de los piratas y corsarios, sobre todo musulmanes, que desde el al llevarán a cabo razias por toda la comarca.
El nombre de Premià aparece en los documentos por primera vez en el : muy probablemente deriva de un propietario romano que se supone de época tardía, llamado Primius, Primianus o Primilianus, que dio nombre a una propiedad de la cual ignoramos dónde se encontraba exactamente. Precisamente es en el cuando comienzan a encontrarse en la documentación menciones de lugares premianenses que aún existen: la ermita de Santa Anastàsia -la actual Santa Anna de Premià de Dalt- en el año 987; la ermita de Sant Mateu en 993, los terrenos de la Cisa en 995, o en 1009 el lugar donde se levantará muchos siglos después el Barri Banyeres: ad ipso Perellone ubi dicunt ipsas Bagneres.