Se le conoce popularmente Estandarte de Hidalgo a una pieza del Museo Nacional de Historia de México (MNH) que se constituye por una pieza de tela pintada al óleo con la imagen de Nuestra Señora de Guadalupe, a cuyos lados se encuentran dos escudos, letreros y en la parte inferior flores pintadas con la misma técnica, y se caracteriza por dos adicionales triángulos en su parte baja. Este es solo un blasón de los muchos que les fueron capturados a las fuerzas insurgentes al inicio de la Guerra de Independencia. http://radioinah.blogspot.mx/2010/07/volver-marta-teran-banderas-de-allende.html Entrevista a la doctora Martha Terán del INAH, Radio INAH, revisado el 28/07/14.http://dieumsnh.qfb.umich.mx/primeras_banderas.htm Sobre las Banderas gemelas de Allende

El oficialmente conocido como Estandarte de Hidalgo se identifica popularmente como la Pintura de Hidalgo y está formado por un cuadro al óleo de Nuestra Señora de Guadalupe sin demás adornos, enmarcado y montado sobre un pedestal de madera resguardado en el mismo Museo Nacional de Historia, este cuadro está firmado por el pintor novohispano, Andrés López, quien lo realizó en 1805 como parte de un experimento propuesto por el bachiller Bartolache a mediados del , y cuyo fin era constatar si mano humana habría podido pintar un ayate como ocurrió con el original, despejando cualquier duda sobre su origen divino, situación que se confirmó por las autoridades de la época sin ninguna palabra en contra, por lo que esta pintura se considera una de las pocas reproducciones Tocadas de la Tilma del Tepeyac.

Descripción

Estandarte de Hidalgo

Como se dijo antes, el verdadero Estandarte o Pintura de Hidalgo es un lienzo de lino de 183 cm de alto por 113 cm de ancho preparado para recibir pintura al óleo, técnica que fue usada por el pintor novohispano Andrés López en 1805 para realizar una copia Tocada de la Tilma del Tepeyac, por lo que es muy similar a la original, aunque actualmente solo la Pintura tiene la corona que se quitó de la original: la tela de lino está montada sobre una tela de algodón que le sirve de sostén, el conjunto se encuentra enmarcado entre dos vidrios que permiten verlo por ambos lados y en el reverso de la tela hay una inscripción compuesta de abreviaturas y palabras que dicen:http://www.sedena.gob.mx/pdf/fasciculos%20BANDERAS/banderas_historicas_fasc1.pdf Pag. 5 a 11"Esta imagen fue el Estandarte con que proclamó la Independencia en el año de 1810 el señor Cura Hidalgo. Se colocó en esta Parroquia el 12 de diciembre de 1853 con la mayor solemnidad, con la asistencia del señor Arzobispo Doctor Don Lázaro de la garza, el presidente de la República Don Antonio López de Santa Anna, los Señores Ministros, el Cabildo de esta Colegiata y con religiosos y corporaciones. La repuso (por estar muy maltratada) el Señor Bachiller Marcelo Orihuela Mayordomo de las limosnas que se colectan para el culto de María santísima de Guadalupe el 20 de enero de 1858" El conjunto está montado en un marco tallado en madera de pino, la talla del marco esta coronada por un escudo nacional con armas, este conjunto se alza sobre un pedestal tallado en el mismo tipo de madera, que representa tres cañones y tres mosquetones intercalados y parados sobre sus bases de modo que las bocas de ellos sirven de base al marco, bajo ellos hay una base triangular en cuyos ángulos hay tres bolas de madera como si fueran municiones de cañón que se conectan por cadenas.

Blasón de Hidalgo

El llamado "Blasón de Hidalgo" es un estandarte de 84 cm de ancho por 138 cm de largo, compuesto por cuatro piezas de tela de algodón; una pieza larga de 84 cm por 5,5 cm de ancho en la parte alta de donde se sujetaría la pieza a su estandarte, y dos piezas de tela cortadas como triángulos rectángulos que se encuentran en la parte baja del estandarte para aumentar su largo y darle más vistosidad. Entre ambos esta la pieza central, rectangular de 84 cm de ancho por 53 cm de largo, preparada para recibir pintura al óleo, en cuyo centro de la obra hay una copia distinguible de la Virgen de Guadalupe que esta coronada. A la izquierda del estandarte se puede distinguir el escudo español en cuyo centro tiene la insignia de la casa de Borbón; en tanto que a la derecha se puede ver un escudo donde dos personajes están de pie frente a una iglesia y que ha sido identificado como el escudo de la Provincia Franciscana de San Pedro y San Pablo en Michoacán. Ambos escudos son redondos y están coronados. Bajo ellos, a la derecha, y continuando a la izquierda de la imagen principal, está la inscripción en latín y por medio de abreviaturas y monogramas de “Viva María Santísima de Guadalupe”, bajo estas letras y símbolos se muestran dos ramos de rosas. Esta pieza se encuentra expuesta en una vitrina al pie del mural XXXX de XXXX en la sala de banderas del Museo Nacional de Historia.

Historia

La historia de ambos estandartes es al menos confusa ya que ambas han sido identificadas popularmente con la misma palabra, Estandarte de Hidalgo, pero en general de su historia se puede decir:

El Estandarte o Pintura de Hidalgo fue identificada luego de un estudio por el investigador del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), Jacinto Barrera Bassols como una obra del pintor y facultativo de la Academia de San Carlos, Andrés López en 1805 para el llamado experimento del bachiller Bartolache quien a mediados del propuso permitir a cuanto pintor de prestigio lo solicitara el copiar la Imagen de la Tilma del Tepeyac para demostrar que ni la más diestra mano humana podía hacer una obra de igual calidad, por lo que debía ser una obra divina, obviamente para el jurado de la época ninguno de los pintores logró igualar la obra original, a cada una de esas copias se les llamó desde entonces "Tocada".

De lo que pasó luego con esa copia Tocada se tiene una vaga idea, pero el día 16 de septiembre de 1810 esta se encontraba enmarcada en la sacristía de la parroquia de Atotonilco en Guanajuato, donde estuvieron reunidos por unas horas los cabecillas del naciente movimiento armado, al salir ellos y tras una discusión sobre que bandera usar, para ese momento las tropas regulares que comandaban Allende y Aldama ya llevaban las llamadas Banderas gemelas de Allende, el cuadro fue arrancado por un ranchero que estaba entre las huestes de Miguel Hidalgo, el ranchero entonces la amarró a un simple palo de tendedero de la misma parroquia y literalmente se las arrojó a Miguel Hidalgo e Ignacio Allende para que la enarbolaran delante de las tropas.

Ambos se situaban al momento entre muchos de sus partidarios que los empujaban a seguir la marcha que habían iniciado esa mañana en el pueblo de Dolores, al parecer la situación fue fortuita porque ambos casi no logran evitar que cayera al suelo la imagen, al levantarla vieron que la multitud estaba enardecida y que regresar el lienzo al curato sería desastroso para el movimiento, por eso Hidalgo decidió ordenar que se llevara al frente de las tropas convirtiendo se en la enseña del movimiento.

En los días siguientes, se dio un fenómeno En cada pueblo donde se reclutaban activos del Ejército Insurgente, cada contingente tomaba un estandarte o pintura de Nuestra Señora de Guadalupe en su parroquia respectiva, para que los encabezara, por eso en la realidad existieron muchos estandartes de Nuestra Señora de Guadalupe entre los insurgentes, lo cual se confirma con el parte que rindió Félix María Calleja luego de su victoria en la Batalla de Puente de Calderón donde dice que se capturó:

Que se han identificado como las Banderas gemelas de Allende, adicionalmente a ellas, menciona tres banderas y dos estandartes que mostraban a la Virgen de Guadalupe, se supone que entre ellas estaría el Estandarte y el llamado Blasón de Hidalgo, aunque unos días antes en la Batalla de Aculco donde también triunfo el Ejército Virreinal, el "justicia" de nombre Manuel Perfecto Chávez, cuenta en su oficio del 7 de diciembre de 1810 que tomo de los insurrectos un estandarte de la Virgen de Guadalupe, que luego envió el brigadier José de la Cruz al virrey Venegas por medio del que entonces era su ayudante Agustín de Iturbide.

El oficio emitido en Huichapan dice que era el estandarte que encabezaba a los rebeldes, y que era un cuadro al óleo de la Virgen de Guadalupe con frases típicas de los insurrectos, y que se nota que fue arrancado de un marco. Con esto inicia la historia paralela y no siempre clara de ambos estandartes.

El Virrey Venegas en parte consideró que el uso dado por los insurgentes a esas imágenes fue al menos una blasfemia ya que eran artículos para el culto, debido a eso algunos de ellos como la Pintura o Estandarte de Hidalgo fueron puestos al resguardo del Ayuntamiento de Guadalupe, reparándose y vuelto a poner en un marco, otros solo se pusieron en un asta o en un portaestandarte, del resto de trofeos se sabe que siendo virrey Félix María Calleja en 1814, fueron enviadas a España como trofeo de guerra entre ellas las Banderas gemelas de Allende.

De las que quedaron en México solo se tiene certeza de dos, la pintura y el blasón, del blasón se sabe que lo resguardaba el Ayuntamiento de Guadalupe en la entonces llamada Colegiata de Guadalupe, junto a las Banderas de Barradas, una espada y un cetro de Iturbide. Mientras tanto el Blasón de Hidalgo que se caracteriza por los escudos de España y de la Provincia Franciscana de San Pedro y San Pablo de Michoacán y la leyenda "Viva María Santísima de Guadalupe", con un espediente de autentificación fue enviado en 1830 por orden del gobierno federal al llamado entonces Museo Nacional como una bandera que había pertenecido a las fuerzas mandadas por el cura Miguel Hidalgo, nunca se mencionaba que hubiera sido el Estandarte de Hidalgo.

Del llamado Estandarte o Pintura de Hidalgo se sabe que desde el momento de la consumación de la independencia en 1821, los gobiernos monárquico y republicanos federal y centralista hicieron varias gestiones para autentificarlo y ponerlo en un lugar de honor, pero solo hasta el año de 1853 se hace algo en concreto.

El entonces presidente y dictador Antonio López de Santa Anna hizo que en septiembre de 1853 el estandarte fuera llevado al recinto de la Cámara de Diputados que se ubicaba en Palacio Nacional donde presidio junto a otro cuadro de la Virgen de Guadalupe puesto desde 1824 por orden del Congreso, las secciones de ese poder de la República. El Estandarte de Hidalgo fue devuelta a la Colegiata de Guadalupe el 12 de diciembre del mismo año en medio de una procesión en la que participaron el Arzobispo Lázaro de la Garza, el presidente de la República quien llevó envuelta y en custodia en su propio carruaje, sus ministros, el Cabildo de Guadalupe, las comunidades religiosas insurgentes y corporaciones de la Ciudad de México y de la ciudad de Guadalupe de Hidalgo. Al recibir la pieza varios de los presentes se dieron cuenta de los daños que tenía, como dos perforaciones de bala, y por estar hecho sobre tela de lino muy delgada, por eso fue restaurada por el pintor mexicano Tiburcio Melendez, este retoco la pintura, cerro los agujeros de bala y luego la pego o fijo a una tela más grande y fuerte de algodón, luego se le puso en el marco y pedestal de madera que hoy tiene y al reverso se escribió la siguiente leyenda:

Como marca la inscripción su restauración se terminó el 20 de enero de 1858 y estuvo a cargo de un tal Mariano Orihuela, aunque en un proceso posterior se dice que fue su padre, Joaquín Orihuela fue quien estuvo a cargo, este tenía el cargo en la Colegiata de Guadalupe de mayordomo de las limosnas para el culto de Guadalupe, en 1858 para autentificar la pieza se pidió a un tal Cenobio Acevedo rendir testimonio, su testimonio se recuperó en un proceso en 1896, el cual dice:http://www.cdigital.dgb.uanl.mx/la/1020004475/1020004475.PDF Libro completo digitalizado por la UANL.