Dame Alice Kyteler (1260-1324), fue la primera persona de que se tenga registro condenada por brujería en Irlanda. Se cree que huyó del país hacia Inglaterra o Flandes, pero no hay registro de ella luego de la persecución. Su criada Petronilla de Meath (o de Midia, su primer nombre también se deletreaba Petronella) fue azotada y condenada a muerte en la hoguera alrededor del 3 de noviembre de 1324, luego de ser torturada y confesar los crímenes herejes que ella, Kyteler y sus seguidores presuntamente habían cometido.

Biografía El nombre de Kyteler está asociado al Salón Kyteler, ahora conocido como el Kyteler's Inn, en el Condado de Kilkenny, Irlanda. Leonor era la única hija de una familia flamenca de comerciantes establecidos en Irlanda en la segunda mitad del . Se casó al menos cuatro veces con hombres cuyos nombres se presume eran William Outlaw, Adam Blund de Callan, Richard de Valle y Sir John le Poer.

Primer esposo (1280–85): William Outlaw, acaudalado comerciante y prestamista de Kilkenny. Hijo: William Outlaw, fue alcalde de Kilkenny en 1305. Hija: Rose? Segundo esposo (1302): Adam Blund de Callan, prestamista. Tenía hijos de un matrimonio anterior. Tercer esposo (1309): Richard de Valle, acaudalado terrateniente del Condado de Tipperary. Luego de la muerte de Valle alrededor de 1316, Kyteler abrió un expediente contra uno de sus hijastros, Richard, para recuperar su dote de viuda. Esto incitó la sospecha e ira de sus hijastros, ya que ellos habrían recibido ese dinero de ella no haber intervenido. Cuarto esposo (1316–24): John le Poer.

En 1302, Kyteler y su segundo esposo fueron acusados de homicidio por un pariente de ella, William le Kiteler (o William de Ketiller), y su cómplice luego de robarle £3,000 a Leonor y Adam, pero el propio Eduardo I ayudó a que el asunto se resolviera a favor de Leonor y Adam. Ella se ganó el resentimiento local debido a su vasta fortuna y su vinculación con el préstamo de dinero, así como el resentimiento de su hijastro Richard de Valle por haber recibido su dote de viuda. En 1324, este hijastro llevó su queja ante Richard de Ledrede, obispo de Osraige, quien lo llevó hacia una elaborada conspiración satánica, debido a su formación con el Papa Juan XXII en Aviñón, creando así un notable precedente a los posteriores juicios europeos por brujería.

Siete cargos morales fueron presentados contra Kyteler, quien fue acusada de:

Negar del poder de Cristo y de la Iglesia. Durante este período, renunciar a la fe era interpretado como un cambio de adoración al diablo. Sacrificio de animales a su supuesto íncubo, Robert o Robin Artisson. Pedir consejos de brujería a los demonios. Mantener relaciones sexuales con el íncubo Robin Artisson. Se creía que Robin Artisson tomaba a menudo forma de animales o de un etíope cuando se relacionaba con Kyteler. Organizar aquelarres y prender velas en la iglesia sin permiso durante la noche. Este grupo incluía a: Robert de Bristol, Petronilla de Midia, Sarah la hija de Petronilla, John/Ellen’Syssok Galrussyn, Annota Lange, Eva de Brownstown, William Payn de Boly y Alice Fabri. Fabricar polvos de magia negra y ungüentos o pociones de ingredientes alarmantes, incluyendo pero no limitados a partes corporales de niños no bautizados, gusanos, calaveras y vísceras de pollo. Se presumía que dichas pociones se usaba para corromper a sus esposos. Hechizar y asesinar a sus esposos para quedarse con el dinero entre ella y su hijo, William Outlaw.

Antes de la sentencia,Correia escapó junto con Sarah la hija de Petronilla de Midia. No hay registros de su vida luego del escape. Se desconoce la fecha de su muerte así como la ubicación de su tumba.

Denunciantes y sus motivos

Los esposos Los primeros tres esposos de Leonor no levantaron acusaciones en su contra por brujería o por responsabilidad en la muerte de sus otros cónyuges. Ledrede alegó que su último esposo, John le Poer, despertó sospechas hacia ella una vez que él comenzó a enfermarse por sus venenos, pero le Poer pudo vivir décadas luego de 1324 y su pariente Arnold le Poer fue uno de los principales defensores de Leonor, oponiéndose a Ledrede en cada paso.

La frase ‘venenosa’ estaba atada a la brujería, por su conexión con las hierbas y los hechizos.

Iglesia católica medieval y Richard Ledrede Como actores principales en la investigación a Leonor Correia, la iglesia tuvo la mayor influencia en el resultado del juicio a ella y a sus presuntos seguidores. Para el momento de este juicio, la iglesia en Irlanda tenía un relación sólida con el sistema de justicia. La sentencia de arrepentimiento y mejoramiento personal para el hijo de Kyteler, William Outlaw, reflejan esta relación, ya que los actos religiosos eran los medios disponibles para reformar las convicciones.

En toda Europa, durante la Edad Media, era común la sentencia de herejes a actos de reforma religiosa antes de traer a la mesa la sentencia a muerte. Se creía que la herejía era comparada a la enfermedad, que podía ser contagiada a otros así como podía ser curada. Sin embargo, la opción de reforma no fue ofrecida a Kyteler o a Petronilla luego de ella confesar, que era completamente inusual en ese entonces. Adicionalmente, William Outlaw falló en generar una confesión por sus crímenes herejes, pero sí se disculpó por sus ataques a Ledrede antes del juicio. Outlaw recibió indulgencia en su sentencia debido a su disculpa a Ledrede, lo que sugiere un grado de orgullo personal del obispo presente en la sentencia de otros herejes del caso, ya que ellos no dirigieron ninguna disculpa hacia él.

Posibles motivos de Kyteler

Dinero Los esposos de Correia eran todos notablemente acaudalados. A medida que cada uno fallecía, ella recibía una gran suma de dinero. Puede que se haya casado con ellos por amor, pero la rapidez con la que Leonor volvía a casarse y la rapidez con que estos fallecían luego del matrimonio parecía sospechosa, aunque era el . Esto también fue considerado como motivo desde la perspectiva de Correia y de sus hijastros.

Valores de la relación en Irlanda Otro posible motivo era que las necesidades personales de Kyteler estaban restringidas por los valores patriarcales de Irlanda en esos tiempos. Había dos corrientes en cuanto a las leyes maritales en Irlanda, debido a las discrepancias entre los anglonormandos y el pueblo gaélico. Para ambos grupos, había pocas razones para aprobar un divorcio o una anulación, que incluía la ausencia prolongada de la pareja, ruptura del arreglo o contrato prenupcial e impotencia, entre otras. Es posible que Kyteler quisiera dejar a sus esposos, pero no coincidía con ninguna de las querellas de anulación, así que entonces recurrió al asesinato.

La expresión abierta de sexualidad era altamente despreciada en la Irlanda medieval. Se consideraba pecado ser parte o tan siquiera pensar en tales actos, incluyendo la masturbación. Durante la investigación de la habitación de Kyteler, un tubo con ungüento fue hallado en su mesa de noche. Se dice que el artículo en cuestión era un consolador. Este artículo en la mesa de Kyteler sugiere que se sentía cómoda yendo contra los estándares sexuales de su época. Es posible que sus esposos no la satisfacían de esta forma o aprobaban su sexualidad, lo que tal vez la llevó a buscar un esposo que sí pudiera.

Juicio Richard de Ledrede, obispo de Osraige, trató de defender las leyes de la iglesia y la moral y persiguió a los herejes apenas llegó a Kilkenny. Cuando se le presentó el caso de Alice Kyteler en 1324, inició su gran proyecto de combatir la hechicería.

Ledrede hizo intentos iniciales de arrestar a Kyteler y ella recurrió a la ayuda de amigos poderosos. El obispo escribió al Canciller de Irlanda, Roger Utlagh (u Outlaw), exigiéndole su arresto. Haciendo uso de la epístola decretal Ut Inquisitiones (1298), diseñada para proteger la fe, Ledrede exigió que los poderes seculares accedieran a los poderes de la iglesia y este punto de la ley fue polémico durante todo el juicio. Kyteler estaba emparentada con el Canciller (probablemente era el hermano de su primer esposo) y este le pidió al obispo que abandonara el caso. El Canciller exigió que Kyteler estuviera incomunicada por al menos 40 días antes del juicio, lo que provocó un retraso en el procedimiento. Esto le permitió a Kyteler escapar de Roger Utlagh. Ledrede acusó a Utlagh de encubrir herejes, pero una comisión lo absolvió de toda irregularidad. El obispo entonces acusó a Kyteler y a su hijo, William Outlaw, por el delito de herejía. William era influyente y tenía varios parientes en la clase poderosa. Recurrió a su amigo, Sir Arnold le Poer, un alto funcionario en Dublín y senescal de Kilkenny, quien hizo encarcelar a de Ledrede en el Castillo de Kilkenny.

Ledrede, a pesar de sus limitadas conexiones políticas, comparado con sus captores, fue liberado de prisión luego que ordenó que la diócesis fuera puesta en entredicho. No permitiría que se celebrara ninguna ceremonia religiosa hasta que él fuera liberado. Al ser excarcelado Ledrede, renovó sus esfuerzos de encarcelar a Kyteler. Ella y sus cómplices fueron investigados y acusados de siete cargos. Luego de algunos meses de estancamiento, una de los allegadas de Kyteler, Petronilla de Meath, fue torturada y confesó participar en hechicería. Su confesión reveló su nivel de implicación, junto con Kyteler, en seis de los siete delitos ya descritos. Uno de los ejemplos que facilitó fue frotar ungüento en una vara para volar. Parecía que, aunque su testimonio fue forzado y poco confiable, los acusadores obtuvieron la mayoría de la información de esta confesión. Aunque el testimonio sí implicaba a Kyteler en la práctica de herejía, los cuestionamientos respecto a la credibilidad de Petronella salieron a la luz, especialmente cuando se examina el contenido de su confesión. En el recuento de Ledrede de la confesión de Petronilla, este escribe:'En una de estas ocasiones, en la encrucijada a las afueras de la ciudad, ella le ofreció tres gallos a cierto demonio a quien llamó Robert, hijo de Art (Robertum filium Artis), de las profundidades del inframundo. Ella había derramado la sangre de los gallos, picó los animales en pedazos y mezcló sus vísceras con arañas y otras criaturas negras como alacranes, con una hierba llamada milenrama así como con otra hierbas y gusanos horribles. Coció esta mezcla en una cacerola con los sesos y ropa de un niño que había fallecido sin ser bautizado y con la cabeza de un ladrón que había sido decapitado... Petronilla dijo que fue instigada varias veces por Alice, y una vez en su presencia, a consultar demonios para recibir respuestas. Ella consintió a un pacto donde sería la medium entre Alice y el tal Robert, su amigo. En público, dijo que vio con sus propios ojos a dicho demonio en tres diferentes formas (praedictus daemon tertius), tomó la forma de tres hombres negros (aethiopum) cada uno con una barra de hierro en la mano. Esta aparición sucedió de día (de die) ante la mencionada Dame Alice y, mientras Petronilla observaba, tuvo relaciones con Alice. Ante este acto desagradable y con su propia mano, ella [¿Alice?] trapeó el asqueroso lugar con las sábanas (kanevacio) de su cama.'A pesar del claro uso de tortura, Ledrede se refirió a los actos cometidos contra Petronilla como azotes. Su admisión del uso de azotes sugiere que lo que ella sufrió fue un acto de castigo que en lugar de ser un intento por hacerla confesar fue potencialmente un intento por otorgar credibilidad a sus afirmaciones.

Adicionalmente, la credibilidad de la evidencia física usada contra Kyteler era dudosa. Los investigadores mencionaron el hallazgo de un 'tubo de ungüento' en la habitación de Kyteler como evidencia del sexto cargo. Sin embargo, es mucho más probable que lo que hayan encontrado fue un consolador.