Las locuciones antigua Grecia y Grecia antiguaEn griego: antiguo: Ἀρχαία Ἑλλάς, Arkháia Hellás actual: Αρχαία Ελλάδα, Arkháia Elláda se refieren al período de la historia griega que abarca desde la Edad Oscura de Grecia —que comienza en el año , con la invasión dórica— hasta la conquista romana de Grecia —tras la batalla de Corinto, en el año —.
En este período se desarrolla la cultura seminal que fue la base de la civilización occidental. La cultura griega tuvo una influencia notable sobre el Imperio romano, que la difundió a través de sus conquistas en Europa, norte de África y Oriente Próximo. La civilización de los antiguos griegos ha sido muy influyente para la lengua, la política, los sistemas educativos, la filosofía, la ciencia y las artes, dando origen a la corriente renacentista de los siglos y en el continente europeo y resurgiendo durante los movimientos neoclásicos de los siglos y en Europa y América.
La civilización griega de este periodo histórico era predominantemente marítima, comercial y expansiva. En ella el componente geográfico jugó un papel crucial, pues las características físicas del sur de la península de los Balcanes, de accidentado relieve, complicaban la actividad agrícola y las comunicaciones internas, mientras que su dilatada longitud costera favorecía su expansión por mar. Un fenómeno sobre el que incidiría también la presión demográfica originada por las sucesivas oleadas de pueblos (entre ellos los aqueos, los jonios y los dorios) que invadieron y ocuparon el territorio de Grecia a lo largo de los milenios y
Orden cronológico
miniatura|El mundo griego a mediados del |alt=|300x300px Algunos historiadores consideran que los primeros Juegos Olímpicos antiguos en el 776a.C. señalan el comienzo del período conocido como la Antigua Grecia. Entre el fin del período micénico y los primeros olímpicos transcurre una época llamada la Edad Oscura de Grecia, de la cual no existe ningún escrito y quedan pocas reliquias arqueológicas. Este período se incluye en las locuciones «Grecia Antigua» y «Antigua Grecia».
Se consideraba que la época de la Antigua Grecia finalizaba con la muerte de Alejandro Magno en el 323a.C., dando comienzo al período helenístico. No obstante, se extiende el período de la Grecia Antigua muchas ocasiones para incluir el tiempo hasta la conquista romana de 146a.C. Algunos autores tratan la cronología de esta era como un continuo hasta la llegada del cristianismo en el ; pero esta opinión es poco convencional.
La historia de la Grecia Antigua suele subdividirse en varios períodos según la alfarería y los sucesos políticos, sociales y culturales:
La Edad oscura (1200a.C.-750a.C.) muestra diseños geométricos en la cerámica. La Época arcaica (750a.C.-500a.C.) sigue, mientras que los artistas creaban esculturas en posturas estiradas con la «sonrisa arcaica» onírica. Se suele considerar que la Época Arcaica termina al derrocar al último tirano de Atenas en el año 510a.C. El período clásico (500a.C.-323a.C.) ofrece un estilo distinto, que después se consideró como ejemplar (es decir, «clásico»); el Partenón se construyó durante esta época. El período helenístico (323a.C.-146a.C.) es cuando la cultura y el poder de Grecia se expandió en el Oriente Próximo y el Oriente Medio. Este período comienza con la muerte de Alejandro Magno y termina con la conquista romana tras la batalla de Corinto (146a.C.). La Grecia romana, comprendida entre la conquista romana y el restablecimiento de la ciudad de Bizancio y su nombramiento, por el emperador Constantino I, como capital del Imperio romano (la Nueva Roma) renombrada Constantinopla en el año 329. La Antigüedad tardía, hasta inicios del , con el declive del politeísmo romano frente al avance del cristianismo. El final de este período suele simbolizarse con el cierre de la Academia de Atenas por parte de Justiniano I bajo el edicto del año 529, que además prohibía el paganismo, el judaísmo y cualquier religión no cristiana.
Ciudades-Estado: las polis miniaturadeimagen|300x300px|Sistema diárquico de Esparta, alabado por Platón Los primeros griegos se organizaban en clanes familiares. Con el tiempo, los clanes se aliaron y formaron comunidades, aunque separadas entre sí debido al relieve montañoso. Esto favoreció que se convirtieran en territorios independientes con gobierno y ejército propios. En griego antiguo, esas poblaciones eran llamadas polis. Pese a compartir el espacio geográfico, lengua y cultura, la organización política de las polis era muy diversa, incluyendo un amplio abanico de sistemas de gobierno, que abarcaba desde la tiranía hasta la democracia.
Esas diferencias son visibles al comparar Esparta y Atenas, dos de las más importantes ciudades de la Antigua Grecia.
Esparta era gobernada por reyes; a sus habitantes se les educaba para la guerra, por lo que debían ser fuertes y hábiles en el manejo de las armas; a las mujeres se les enseñaba a luchar igual que a los hombres, tenían derechos y libertad para elegir a sus esposos.
En Atenas los gobernantes eran elegidos por el voto de los ciudadanos; los hombres no eran educados para la guerra; las mujeres no iban a la escuela, sólo podían salir acompañadas de sus familiares y no tenían derechos políticos. Aunque las ciudades-estado eran independientes y se enfrentaban, pero se unían cuando eran atacadas por enemigos comunes, como el Imperio aqueménida.
Tras las civilizaciones minoica y micénica, en los siglos oscuros (entre el y el ) la fragmentación existente en la Hélade constituirá el marco en el que se desarrollarán pequeños núcleos políticos organizados en ciudades, las polis.
A lo largo del período arcaico (siglos al ) y del clásico (), las polis fueron la verdadera unidad política, con sus instituciones, costumbres y leyes, y se constituyeron como el elemento identificador de esa época. En el período arcaico ya se perfiló el protagonismo de dos ciudades, Esparta y Atenas, con modelos de organización política extremos entre el régimen aristocrático y la democracia. La actividad de las polis hacia ultramar fue un elemento importante de su propia existencia y dio lugar a luchas hegemónicas entre ellas y al desarrollo de un proceso de expansión colonial por la cuenca mediterránea. La decadencia de las polis favoreció su absorción por el reino de Macedonia a mediados del y el inicio de un período con unas connotaciones nuevas, el helenístico, por el que la unificación de Grecia daría paso con Alejandro Magno a la construcción de un imperio, sometiendo al Imperio aqueménida y al egipcio. En opinión de algunos especialistas, en esta fase la historia de Grecia volvía a formar parte de la historia de Oriente y se consumaría la síntesis entre el helenismo y el orientalismo. La civilización griega se desarrolló en el extremo nororiental del mar Mediterráneo, en los territorios que hoy ocupan Grecia, Asia Menor (Turquía), y en varias islas como Creta, Chipre, Rodas y Sicilia (Italia).
Fuentes miniaturadeimagen|La Venus de Milo. Estatua de la diosa Afrodita. Venus es el nombre romano de la diosa, y Milo es el nombre de la isla donde se halló la estatua. La mayoría de los historiadores y escritores políticos cuyas obras han sobrevivido ―Heródoto, Tucídides, Jenofonte, Demóstenes, Platón y Aristóteles― eran o atenienses o proatenienses. Por eso sabemos mucho más sobre la historia y la política de Atenas que de cualquier otra ciudad griega. Además, estos escritores se centran en la historia política, militar y diplomática, prestándole relativamente poca importancia a la historia económica o social.
Contexto geográfico
El concepto de «Antigua Grecia» comprende, desde una perspectiva geográfica, un conjunto de territorios diversos unidos por un mismo proceso histórico con base en los fuertes vínculos que sus pueblos mantuvieron y en los aspectos comunes que compartieron. Sus habitantes se referían a este conjunto como Hélade, y los romanos quienes le asignarían el nombre de Grecia.Pou, Bartolomé. Notas de la segunda edición de los Nueve libros de la Historia, Ediciones «El Ateneo», Buenos Aires.
La Hélade tuvo su base en tres grandes regiones, dos de ellas continentales y, una tercera, insular. Las regiones continentales comprendían la península balcánica y las tierras costeras del Asia Menor (actual Turquía); la insular, por su parte, incluía el conjunto de islas del mar Egeo (Creta, el archipiélago del Dodecaneso, el archipiélago de las Cícladas y las tierras cercanas a la costa asiática).
Grecia continental europea
La zona septentrional de la península de los Balcanes, caracterizada por la alternancia de relieve tabular y llanura esteparia, fue la zona de mayor contacto con el resto de Europa oriental. Allí se establecieron las antiguas Tesalia, Macedonia, Etolia, Acarnania y Epiro. La zona central, comunicada dificultosamente con la anterior a través de angostos desfiladeros y de un terreno igualmente irregular de macizos y llanuras, vio prosperar a las antiguas regiones de Dórida, Fócida, Beocia y Ática. La zona meridional, abundante en macizos y fosas y comunicada con la anterior a través del istmo de Corinto, comprendía a su vez las regiones de Acaya, Arcadia, Argólida, Laconia y Mesenia.
Las características geomorfológicas de estas zonas favorecieron la diversificación de los recursos naturales y el fraccionamiento político, determinando la extensión reducida y las fronteras difusas de las polis, así como las peculiaridades de sus economías y vínculos recíprocos. La región del Ática contaba con minas de plata; Laconia, Beocia y Eubea poseían hierro; esta última, de igual manera, disponía de cobre, pero le era necesario obtener el estaño —para la aleación del bronce— del extranjero. La región de Macedonia, por su parte, era rica en oro. La abundancia de la arcilla en la península favoreció el desarrollo de centros ceramistas y de la manufactura de objetos de gran valor humano agregado, claves en su comercio exterior; de igual manera sucedió con la piedra y el mármol, abundantes en dichas zonas rocosas.
Grecia asiática miniaturadeimagen|300x300px|Grecia europea y asiática, tanto continental como insular.La colonización del Asia Menor respondió a los impulsos migratorios de los griegos europeos durante la época arcaica y se limitó a la ocupación de la faja litoral, distinguiéndose en ella tres grandes regiones: Eólida, Jonia y Dórida. La Eólida limitaba al norte con las costas del mar Negro y al sur con la desembocadura del río Hermo. Más al sur se estableció Jonia. Dórida se ubicaba en la zona más meridional del litoral y ocupaba la franja costera de un macizo de difícil acceso, con una costa abrupta y un suelo pobre.
Exceptuando la Dórida, cuyas características geográficas actuaban negativamente en el desarrollo de la agricultura y, en contraposición, su cercanía y acceso a otras tierras de Oriente favorecían el desarrollo comercial de sus pueblos, las colonias griegas de la Grecia asiática poseían características orográficas, fluviales y climáticas favorables al trabajo de la tierra. Estas zonas, ricas en ríos y valles, fueron prósperas productoras de cereales, olivo, vid y hortalizas. Algunas de las regiones poseían gran cantidad de pinos y cedro, fundamentales para la construcción naval.
Grecia insular