Gibara es uno de los 14 municipios que conforman la provincia de Holguín, Cuba. Su territorio combina patrimonio histórico, tradiciones culturales y paisajes costeros, lo que le ha otorgado relevancia dentro de la región. Asimismo, se le asocia con la célebre descripción atribuida a Cristóbal Colón sobre la costa nororiental de Cuba como «la tierra más hermosa que ojos humanos vieron».
Fundada el 16 de enero de 1817, la ciudad homónima, conocida como La Villa Blanca, constituye la cabecera municipal y un enclave portuario histórico. Conserva un trazado urbano regular y un valioso conjunto arquitectónico, motivo por el cual su centro histórico fue declarado Monumento Nacional en 2004.
Además es sede del Festival Internacional de Cine Pobre, creado en 2003 por el cineasta Humberto Solás, consolidándola como un referente del cine alternativo en Cuba. En su territorio se produjeron hechos históricos relevantes, como la toma del poblado de Yabazón por Antonio Maceo, el combate de la Loma del Hierro dirigido por Calixto García y la creación del IV Frente Oriental “Simón Bolívar”.
El municipio se distingue por sus tradiciones culturales, festividades populares y su vida costera, así como por el desarrollo de actividades culturales y turísticas que destacan la riqueza de su patrimonio histórico y natural.
Ubicación El municipio se encuentra situado en la costa norte de la provincia de Holguín, en la región oriental de Cuba. Limita al norte con el océano Atlántico, al sur con el municipio de Holguín, al este con el municipio Rafael Freyre y al oeste con los municipios Calixto García, de la provincia de Holguín, y Jesús Menéndez, perteneciente a la provincia de Las Tunas. Jesús MenéndezOcéano AtlánticoOcéano AtlánticoCalixto García; Jesús Menéndez (provincia de Las Tunas)75x75pxRafael FreyreCalixto GarcíaHolguínRafael Freyre; Holguín La ciudad de Gibara dista aproximadamente 33 kilómetros por carretera de la ciudad de Holguín, capital provincial, y alrededor de 770 kilómetros de La Habana, capital del país.
Toponimia El origen del nombre Gibara ha sido objeto de diversas interpretaciones históricas y etimológicas. Una de las hipótesis sostiene que proviene de Jibá, voz indígena con la que se identificaba un arbusto abundante en las tierras húmedas y anegadizas de la región.
Otra interpretación lo relaciona con el término jíbaro, también de origen indígena, con el significado de rústico o indomable.
Otros investigadores atribuyen el nombre al guiabara, un árbol de madera particular empleado tradicionalmente en la fabricación de carbón, mientras que una versión adicional lo asocia con la expresión indígena Siba-roca, cuyo significado se interpreta como «tierra de la peña».
En resumen, no existe un consenso definitivo entre los especialistas sobre el origen exacto del topónimo.
Gentilicio El gentilicio de los oriundos de este municipio es gibareño o gibareña, forma empleada de manera habitual en el uso lingüístico y recogida en fuentes lexicográficas del español. Asimismo, y en su condición de residentes de la provincia de Holguín, también puede emplearse el gentilicio holguinero u holguinera.
En los orígenes de la fundación de Gibara, a sus habitantes se les conoció popularmente como «cangrejeros», denominación asociada a la abundancia de cangrejos en el asentamiento primitivo.
Historia
Época precolombina y llegada de los europeos El territorio que hoy ocupa el municipio de Gibara estuvo habitado por una población aborigen relativamente numerosa antes de la llegada de los europeos. Estas comunidades fueron prácticamente despobladas durante los primeros años de la conquista española.
El 27 de octubre de 1492, Cristóbal Colón avistó tierra cubana, que algunos estudiosos identifican con la elevación conocida actualmente como la Silla de Gibara. El 28 de octubre tocó tierra en la bahía de Bariay, versión que es la generalmente aceptada, aunque existe la hipótesis de que el desembarco se produjera por la zona de Gibara, planteada por el ingeniero Luis Morales y Pedroso y aceptada en su momento por la Sociedad Geográfica de Cuba.
El 29 de octubre las naves anclaron en la bahía de Gibara, a la que Colón denominó Río de Mares, donde permanecieron doce días. Durante su estancia, los europeos establecieron contacto con los pobladores originarios, conocieron el uso del tabaco y observaron los cultivos de subsistencia de la región. El 12 de noviembre de 1492 las naves abandonaron el lugar, llevando consigo a varios aborígenes capturados.
Durante este recorrido, Colón dio nombre a varias elevaciones del entorno, entre ellas la Silla de Gibara, por su semejanza con una silla de montar, y la Loma de la Mezquita, por su parecido con la Peña de los Enamorados, en Andalucía.
Período colonial y formación del poblado Batería Fernando VII|thumb|264x264px
Tras el inicio de la dominación española, el territorio de Gibara quedó bajo la jurisdicción de la villa de Bayamo. El poblamiento de la región fue lento y se extendió a lo largo de varios siglos. En 1752, con la creación de la Jurisdicción de Holguín, Gibara pasó a formar parte de esta. Desde fechas tempranas, la bahía de Gibara y el río Cacoyugüín fueron utilizados para actividades comerciales, tanto legales como de contrabando, siempre bajo el riesgo de ataques de corsarios y piratas.
En 1783, el cabildo de Holguín dispuso la construcción de una fortificación para proteger las embarcaciones y el comercio de la zona. Las obras comenzaron en 1804 en Punta de Yarey, y el 16 de enero de 1817 se colocó solemnemente la primera piedra del Fuerte de San Fernando, posteriormente conocido como Batería de Fernando VII. Esta fecha es considerada tradicionalmente como la fundación del poblado de Gibara. El principal promotor de la obra fue Francisco de Zayas y Armijo, teniente gobernador de Holguín.
Al amparo de esta fortificación, la comarca comenzó a poblarse de manera más estable, principalmente con inmigrantes canarios, así como con pobladores procedentes de Holguín y Bayamo. En 1821 el asentamiento contaba con 21 casas, y en 1822 se fundó oficialmente el puerto de Gibara como puerto de tercera categoría, lo que impulsó el desarrollo económico y demográfico del lugar. En 1823 entró en funciones el primer ayuntamiento, aunque fue suprimido en 1824 tras la caída del gobierno liberal en España.
El crecimiento económico y la necesidad de proteger el núcleo urbano condujeron a la construcción de un sistema defensivo que convirtió a Gibara en la segunda ciudad amurallada de Cuba. De este sistema aún se conservan restos de murallas, fortines y las ruinas del Cuartelón.
: desarrollo y conflictos miniaturadeimagen|Postal antigua de la iglesia parroquial de San Fulgencio Durante la primera mitad del , Gibara experimentó un notable desarrollo. En 1853 fue inaugurada la iglesia parroquial de San Fulgencio, considerada un hito en la evolución de los estilos arquitectónicos locales.
Para 1862, la población era de carácter cosmopolita, con presencia de canarios, españoles peninsulares, otros europeos, americanos y personas procedentes de África. Ese año el censo registró 1 754 habitantes, y su partido pedáneo era el más próspero de la jurisdicción holguinera.
Con el inicio de la Guerra de los Diez Años en 1868, numerosos partidarios del dominio español se trasladaron a Gibara buscando la protección de su sistema defensivo. Durante este período, la población y el núcleo urbano crecieron de forma significativa, alcanzando en el censo de 1 877 un total de 7 599 habitantes, incluyendo áreas aledañas como Cupeycillos, Los Hoyos, Los Altos y Las Aguadas. Tras la guerra, el distrito gibareño mantuvo un crecimiento demográfico sostenido, llegando a registrar una de las mayores densidades poblacionales del oriente cubano.
El 4 de abril de 1893 llegó el ferrocarril a Gibara, conectándola con Holguín y fortaleciendo el comercio y las comunicaciones. A finales del , la ciudad exportaba maderas preciosas como cedro y caoba, además de azúcar, y mantenía una economía basada también en la agricultura, la ganadería y la explotación del carey. En el censo de 1899, la población urbana de Gibara superaba a la de la ciudad de Holguín.
Durante las guerras de independencia, Gibara tuvo relevancia política y militar. Se produjeron acciones conspirativas, como la visita de Antonio Maceo a bordo del vapor Manuelita, y alzamientos en zonas cercanas. En la Guerra de 1895, numerosos habitantes del territorio se incorporaron a la lucha independentista. El 25 de julio de 1898 se produjo la entrada de las fuerzas mambisas en Gibara, y entre los días 16 y 18 de agosto tuvieron lugar en las cercanías de Auras los últimos combates contra el dominio español en Cuba.
Ruinas de El Cuartelón|thumb|269x269px|rightEn las primeras décadas del , el puerto y el ferrocarril fueron perdiendo progresivamente su importancia económica, lo que influyó negativamente en la situación social y económica del territorio. En 1931, la ciudad contaba con poco más de ocho mil habitantes en su núcleo urbano y 30 705 en todo el municipio, que entonces tenía una extensión de 922 kilómetros cuadrados.
Ese mismo año, la lucha contra la dictadura de Gerardo Machado tuvo una expresión significativa en Gibara. El 17 de agosto de 1931, una tropa revolucionaria encabezada por Emilio Laurent desembarcó y ocupó la ciudad. La respuesta gubernamental incluyó un ataque simultáneo por fuerzas terrestres, aéreas y navales, lo que convirtió a Gibara en la primera población cubana en ser atacada de este modo.
En 1947 se produjo una huelga estudiantil que logró el respaldo de amplios sectores de la población, con demandas relacionadas con la educación y las comunicaciones. Durante la década de 1950, la situación económica del municipio se deterioró notablemente, con altos niveles de pobreza y desempleo.
El 4 de diciembre de 1955 se fundó en la ciudad una célula del Movimiento 26 de Julio. En abril de 1956, Frank País visitó Gibara con fines conspirativos. A partir de 1957 se intensificaron las acciones armadas en zonas rurales del municipio, y en octubre de 1958 se estableció una capitanía del IV Frente Oriental Simón Bolívar en la Sierra de Candelaria. Estas fuerzas atacaron la ciudad el 29 de diciembre de 1958, poco antes del triunfo de la Revolución cubana el 1 de enero de 1959.
Tras 1959 se inauguraron nuevos centros de trabajo, entre ellos la hilandería Inejiro Asanuma, el astillero Alcides Pino y fábricas de tabaco destinadas tanto al mercado nacional como a la exportación.
Dentro del patrimonio histórico del municipio se conserva la Casona de Santa María, en Auras, antigua casa señorial de un ingenio azucarero del , una de las pocas de su tipo que se mantienen en pie en la provincia de Holguín.
Geografía miniaturadeimagen|295x295px|Costas de la ciudad de Gibara El municipio de Gibara cuenta con una extensión territorial de 630 km², lo que representa el 6,7 % de la superficie total de la provincia de Holguín y lo sitúa en el noveno lugar en extensión entre los municipios holguineros.
El territorio presenta una extensa franja costera al norte que se extiende desde la playa de los Bajos hasta El Mangle, en el límite provincial con Las Tunas. Detrás de esta franja se localiza la bahía de Gibara. El municipio posee además tres ríos de mediano caudal, un conjunto de elevaciones asociadas a la Sierra de Gibara y numerosas cuevas de tamaño medio, vinculadas a la presencia de amplias zonas cársicas.
Relieve El relieve del municipio es predominantemente llano, con variaciones asociadas a zonas de pequeñas y medianas elevaciones. Desde la costa hacia el interior se distinguen tres unidades principales: una llanura marina costera, una franja de pequeñas alturas que conforman la Sierra de Cupeycillo–Candelaria, perteneciente al grupo Maniabón, y una extensa llanura ondulada con colinas residuales que ocupa la mayor parte del territorio.