Julia Clary (en francés: Marie Julie Clary; Marsella, Francia, 26 de diciembre de 1771 - Florencia, Toscana, 7 de abril de 1845), también conocida como Julia Bonaparte, fue una mujer de la alta burguesía marsellesa que, por su matrimonio con José Bonaparte, hermano mayor de Napoleón Bonaparte, se incorporó a la familia imperial francesa. En el contexto del ascenso político de los Bonaparte, alcanzó sucesivamente el rango de princesa imperial francesa y los títulos de reina consorte de Nápoles (1806-1808) y reina consorte de España y de las Indias (1808-1813). Fue la primera reina consorte de España sin origen noble. Sin embargo, nunca llegó a vivir en dicho país, ya que permaneció en París apoyando la causa de su esposo. Por ello, pasó a la historia como «la reina ausente».
Biografía miniatura|izquierda|Retrato de María Julia Clary, Reina consorte de Nápoles y España. Julia Clary nació el 26 de diciembre de 1771, en la residencia familiar situada en el número 70 de la entonces rue de Rome, en Marsella. Era hija de François Clary (1725-1794), destacado negociante y armador marsellés dedicado al comercio de sedas y otros productos, y de su segunda esposa, Françoise Rose Somis (1737-1815), perteneciente también a una familia de la alta burguesía de la ciudad. Creció junto a sus hermanos en un ambiente familiar favorecido por la considerable fortuna acumulada por su padre.
Del segundo matrimonio de su padre nacieron varios hijos, entre ellos Julia y su hermana menor, Désirée Clary, seis años menor que ella y futura reina de Suecia y Noruega. Julia mantuvo una relación particularmente estrecha con Désirée, hacia quien desempeñó un papel protector. Al igual que su hermana, Julia Clary recibió parte de su educación en un colegio de religiosas, destinado a jóvenes pertenecientes a familias acomodadas.
Julia tuvo 8 hermanos por parte de padre y madre, y 4 medios hermanos:
Joseph Nicolas Clary (1760–1823), conde Clary del Imperio; se casó con Anne Jeanne Rouyer y tuvo tres hijos. Joseph Honoré Clary (1762–1764), murió en la infancia. Marie Anne Rose Clary (1764–1835), casada con Antoine-Ignace Anthoine de Saint-Joseph; tuvo tres hijos. Marseille Clary (1764–1784), no contrajo matrimonio. Justinien François Clary (1766–1794), no contrajo matrimonio. Catherine Honorine Clary (1769–1843), casada con Henri Joseph Gabriel Blait de Villeneufve; tuvo una hija. Basile Clary (1774–1781), murió en la infancia. Bernardine Eugénie Désirée Clary (1777–1860), más conocida como Désirée Clary, futura reina de Suecia y Noruega por su matrimonio con Jean-Baptiste Bernadotte (Carlos XIV Juan de Suecia); tuvieron un hijo, Óscar I de Suecia y Noruega. François-Joseph Clary (1752–1753), fallecido en la infancia. Marie-Jeanne Clary (1754–1815), casada en primeras nupcias con Louis Honoré Lejeans y en segundas con Emmanuel Mathieu Pézenas, barón de Pluvinal. Marie Thérèse Catherine Clary (1755–1818), casada con Lazare Lejeans. Étienne François Clary (1757–1823), casado con Marcelle Guey, con quien tuvo dos hijos.miniatura|Escudo de Armas de la Familia Clary.|izquierda
El estallido de la Revolución francesa, en 1789, alteró profundamente la vida de la familia. La progresiva radicalización del proceso revolucionario y, posteriormente, el período de El Terror, expusieron a los Clary a la inestabilidad política y a la represión. François Clary falleció en Marsella, el 20 de enero de 1794, mientras que su hijo, Étienne François Clary, fue encarcelado durante El Terror. En este contexto de incertidumbre, Julia y Désirée permanecieron junto a su familia en Marsella.
El estallido de la Revolución francesa en 1789, sumió a la familia Clary en un período de profunda incertidumbre. François Clary y su hijo Étienne François, fueron arrestados por las autoridades revolucionarias; el primero, gravemente enfermo, recuperó la libertad poco antes de fallecer en Marsella el 20 de enero de 1794, mientras que su hijo, permaneció encarcelado durante el período del Terror. En este contexto de inestabilidad, Julia y Désirée permanecieron junto a su familia en Marsella. A la muerte de su padre, el patrimonio familiar se estimaba en alrededor de un millón de libras, y había podido asignar una dote de 50,000 libras a cada una de sus hijas.
Matrimonio y descendencia La relación entre las familias Clary y Bonaparte, se forjó en Marsella, durante los primeros años de la revolución francesa. José Bonaparte, futuro esposo de Julia Clary y hermano mayor de Napoleón Bonaparte, había iniciado por entonces una carrera política y diplomática al servicio de la República. Entretanto, Napoleón Bonaparte comenzaba a destacar en el ámbito militar por su participación en el sitio de Tolón. La presencia de ambos hermanos en el sur de Francia, favoreció su acercamiento a la familia Clary. El encarcelamiento de Étienne François Clary, llevó a sus hermanas a intervenir en favor de su liberación. Étienne fue detenido bajo la acusación de haber ocultado a aristócratas perseguidos. Fue entonces cuando las hermanas entraron en contacto con los hermanos Bonaparte, quienes se encontraban vinculados a la administración y al ejército de la República.
El primer vínculo sentimental entre ambas familias, surgió entre José Bonaparte y Désirée Clary, hermana menor de Julia. Sin embargo, la relación no llegó a consolidarse y José terminó dirigiendo su atención hacia Julia Clary. Tras la liberación de Étienne, ambos contrajeron matrimonio, el 1 de agosto de 1794, en Cuges-les-Pins (Provenza-Alpes-Costa Azul).Genmarenostrum El enlace tuvo lugar en un momento de profunda transformación de la sociedad francesa. La nobleza tradicional había perdido buena parte de su poder e influencia como consecuencia de la revolución, mientras numerosos aristócratas habían sido perseguidos, ejecutados o habían abandonado Francia. Al contraer matrimonio con José I Bonaparte, Julia Clary recibiría el tratamiento de "La Honorable Señora Julia Clary Bonaparte".
Los Bonaparte, pertenecientes a una familia de la pequeña nobleza corsa, se encontraban todavía lejos de la posición política y social que alcanzarían durante el Imperio. En este contexto, el matrimonio proporcionó a José Bonaparte estabilidad económica y vínculos con una familia socialmente influyente, mientras que para los Clary, supuso el establecimiento de una relación con una familia cuyo ascenso político comenzaba a adquirir importancia. La relación matrimonial entre Julia Clary y José Bonaparte, se mantuvo a lo largo de las décadas siguientes, incluso cuando la posición de este último alcanzó una dimensión monárquica. José Bonaparte fue posteriormente rey de Nápoles y, desde 1808, rey de España y de las Indias, mientras que su esposa se convirtió en reina consorte de ambos reinos.
Posteriormente, Napoleón Bonaparte inició una relación con Désirée Clary, que culminó en un compromiso formal en abril de 1795. La relación terminó pocos meses después, cuando Napoleón Bonaparte se trasladó a París y conoció a Josefina de Beauharnais, con quien contrajo matrimonio en marzo de 1796. Por iniciativa de Napoleón Bonaparte, Désirée Clary contrajo matrimonio con el general Juan Bautista Bernadotte, futuro rey de Suecia y Noruega.
El matrimonio tuvo tres hijas: Julia Josefina Bonaparte (1796). Zenaida Leticia Julia Bonaparte (1801-1854), casada con Carlos Luciano Bonaparte (1803-1857). Carlota Napoleona Bonaparte (1802-1839), casada con Luis Napoleón Bonaparte (1804-1831), rey de Holanda durante 1810.
Reina consorte de España Mientras Napoleón Bonaparte consolidaba su carrera militar y política, José desempeñó diversas funciones diplomáticas y políticas al servicio de Francia. Fue diputado en el Consejo de los Quinientos y posteriormente participó en importantes misiones diplomáticas, entre ellas las negociaciones que condujeron a la paz de Lunéville con Austria en 1801, y a la paz de Amiens con Gran Bretaña, en 1802.
Durante estos años, Julia Clary y su esposo ampliaron considerablemente su posición social. José Bonaparte adquirió la finca de Mortefontaine, situada al norte de París, que se convirtió en una de las principales residencias de la pareja. La proclamación del Imperio francés en 1804, elevó aún más la posición de Julia Clary, que pasó a formar parte de la nueva familia imperial. En 1806, José Bonaparte fue nombrado, por su hermano Napoleón Bonaparte, rey de Nápoles, cargo que ejerció hasta 1808.
Tras las abdicaciones de Bayona, Napoleón le designó rey de España y de las Indias el 6 de junio de 1808. Su reinado se desarrolló en el contexto de la guerra de la Independencia, iniciada tras la insurrección del 2 de mayo, en Madrid, y extendida posteriormente por buena parte del territorio español. Julia Clary no acompañó a su esposo, pero mantuvo correspondencia con él y secundó su política. Durante el reinado de José I, Julia Clary permaneció en Francia junto a sus hijas, circunstancia que contribuyó a que fuera conocida como «la reina ausente». Desde su residencia de Mortefontaine, cerca de París, actuó en ocasiones como intermediaria entre su esposo y la corte imperial francesa. Aunque José Bonaparte consiguió establecerse en Madrid con el respaldo de las tropas francesas, su autoridad estuvo condicionada durante todo el reinado por la resistencia española y por la dependencia militar respecto de Francia. Tras la derrota de las fuerzas napoleónicas en la batalla de Vitoria, José Bonaparte abandonó definitivamente España el 13 de junio de 1813. El Tratado de Valençay, firmado el 11 de diciembre de ese año, reconoció a Fernando VII como rey de España y puso fin formalmente al reinado josefino. Como consecuencia de la restitución de Fernando VII al trono, Julia Clary perdió también su condición de reina consorte de España.
Tras la primera restauración borbónica y el regreso de Napoleón Bonaparte durante los Cien Días, José Bonaparte volvió a Francia, pero la derrota definitiva de Napoleón en Waterloo, en junio de 1815, provocó el colapso del régimen imperial. Ante la imposibilidad de permanecer en Francia y temiendo las consecuencias políticas de su vinculación con los Bonaparte, José Bonaparte se exilió en los Estados Unidos. Se estableció inicialmente en Nueva York y posteriormente en Nueva Jersey, donde permaneció durante varios años, mientras Julia Clary continuó en Europa junto a sus hijas.
Últimos años Tras la caída definitiva de Napoleón Bonaparte en 1815, Julia Clary y sus hijas abandonaron Francia. Mientras José Bonaparte se exilió en los Estados Unidos, Julia permaneció en Europa junto a sus hijas y pasó sucesivamente por distintos lugares, entre ellos Frankfurt y Bruselas, antes de establecerse en Florencia. La prolongada separación no puso fin a su matrimonio, aunque ambos permanecieron alejados durante varios años.
Posteriormente, surgieron controversias en torno al destino de parte de las joyas de la Corona española. Según diversas crónicas y estudios posteriores, algunas de estas piezas fueron trasladadas a Francia y quedaron bajo control de la familia Bonaparte. Un inventario fechado el 30 de julio de 1808, y conservado en los Archivos Nacionales de Francia, registra que las joyas fueron entregadas en París, a Julia Clary. Entre las piezas trasladadas, se encontraba la célebre perla Peregrina, que había formado parte de las joyas de la Corona española. Aunque Julia Clary recibió las alhajas en París, algunas de ellas permanecieron posteriormente en poder de su esposo. Tras la muerte de Julia, la perla pasó a manos de su sobrino Luis Napoleón Bonaparte, futuro Napoleón III. Posteriormente, la joya abandonó el ámbito familiar y fue transmitiéndose entre distintos propietarios privados hasta convertirse en una de las gemas históricas más conocidas del mundo.