La inmigración venezolana en Chile es el movimiento migratorio hacia Chile desde Venezuela. Desde la mitad de la década de 2010 registra un importante incremento del flujo de venezolanos a Chile. En el 2022 residían aproximadamente 533 000 venezolanos en Chile con base en datos del Departamento de Extranjería y Migración (DEM) y el Instituto Nacional de Estadísticas (INE). Desde 2018, los venezolanos son la primera comunidad extranjera, superando a los peruanos. En marzo de 2018, se creó la «Visa de responsabilidad democrática» para aquellos ciudadanos venezolanos que tengan la intención de establecerse en Chile, cumpliendo una serie de requisitos establecidos en la VISA, sumado a lo anterior, a partir del mes de junio de 2019 y dado el incremento de ciudadanos venezolanos ingresando desde Tacna, el gobierno de Chile estableció una VISA consular de turismo para todos los ciudadanos venezolanos que entrasen al país, provocando una caída del 80 % del ingreso de venezolanos a Chile entre los meses de mayo y agosto de 2019.

Con más de 798 mil personas residiendo desde el año 2025, la comunidad venezolana en Chile es la quinta comunidad de venezolanos más grande del mundo, solo detrás de Colombia, Perú, Brasil y Ecuador.

Según encuestas realizadas a la ciudadanía chilena en 2025, los venezolanos se transformaron en los inmigrantes que más "distancia social y prejuicio" generan en los chilenos, El 70% de los encuestados 70,2% tiene una percepción negativa de venezolanos, lo que aumentó aumentó en 30 puntos desde 2019.

Historia Es un flujo migratorio de larga data, remontándose a los inicios de la República de Chile, siendo los intelectuales Andrés Bello, Simón Rodríguez y Luis López Méndez, Evaristo Soublette y Carlos Soublette los más célebres, el primero radicándose en Chile de forma permanente, dirigiendo la recién fundada Universidad de Chile y obteniendo la nacionalidad chilena; mientras el segundo vivió en Chile entre los años 1834 y 1843.

En el destacó la presencia del poeta Félix Armando Núñez, el escritor Mariano Picon Salas y el pintor Gabriel Bracho, de los dirigentes políticos Romulo Betancourt, Carlos Alberto D'Ascoli, Valmore Rodriguez, Juan Oropeza, Jaime Lusinchi, Jose Vicente Rangel, Jorge Dager, Raúl Ramos Giménez, Rafael Pizani, Braulio Jatar Dotti, del economista José Antonio Mayobre, y el músico Luisín Landáez.

Desde el año 2014, la inmigración venezolana a Chile ha aumentado de forma explosiva motivado por la crisis económica que enfrenta Venezuela desde hace años, atraídos por la aparente estabilidad económica de Chile, el bajo desempleo en comparación a Venezuela, el idioma y la facilidad para obtener el estatus legal ha motivado a muchos venezolanos a inmigrar a Chile.

En 2021, inmigrantes venezolanos ilegales fueron sujetos de persecución por parte de la comunidad de Iquique, quienes tras una manifestación antinmigración debido a continuas incivilidades y crímenes por parte de los recién llegados, atacaron y quemaron pertenencias de dichos inmigrantes.

La organización criminal venezolana Tren de Aragua expandió sus operaciones a Chile.

El Fiscal General de Venezuela, Tarek William Saab, afirmó que en Chile hay una "xenofobia antivenezolana brutal" en diciembre de 2023. Lo que el gobierno de Chile descartó.

En 2024, el militar venezolano en retiro y refugiado en Chile, Ronald Ojeda, quien fue opositor a Nicolás Maduro, fue secuestrado y asesinado en Santiago.

Aspectos socioculturales

thumb|La comunidad zuliana residente en Santiago celebrando la "Bajada de La Chinita" en la Parroquia Latinoamericana el 18 de noviembre de 2023 La formación de una diáspora venezolana trajo consigo la aparición de diferentes aspectos socioculturales paralelos a la sociedad chilena. El incremento de la oferta gastronómica venezolana como productos de consumo común por los venezolanos, pero con baja aceptación entre los chilenos, como la harina de maíz para la elaboración de las tradicionales arepas venezolanas, es posible encontrar en una gran cantidad de comunas a nivel nacional.

En un sentido religioso, los venezolanos son una de las comunidades latinoamericanas con mayor participación al interior de la Iglesia católica en Chile, dándole un nuevo aire a la institución, la cual posee un alto número de nacionales declarados como católicos no practicantes. Estos inmigrantes contribuyeron al aumento en la asistencia a misas y actividades religiosas vinculadas con sus comunidades. Trayendo además sus celebraciones religiosas propias como las advocaciones marianas de la Nuestra Señora de Coromoto, de la Virgen de Chiquinquirá (también conocida como La Chinita) y de la Divina Pastora, en las cuales se reúne a celebrar la comunidad venezolana y comparten comida típica, música y bailes tradicionales. También es importante para comunidad es la celebración navideña con su característica gastronomía con hallacas, pan de jamón, ensalada de gallina, asado negro, pernil y ponche crema.

Un aspecto de choque cultural tiene que ver con personas que tienen problemas de desadaptación a las normas de convivencia social chilenas, el ruido permanente y las fiestas con alto consumo de alcohol hasta elevadas horas de la noche en los edificios donde residen, como también en entornos naturales, teniendo roces con los chilenos por la diferencia de costumbres.

Criminalidad El aumento exponencial de la criminalidad —y la violencia de la misma— tras la inmigración venezolana es de las principales razones que genera animadversión por parte de la sociedad chilena. Los venezolanos son el grupo extranjero que lidera las imputaciones por homicidio en Chile (38,5%) y son el tercero con más presencia en las cárceles (26,8%), principalmente por delitos de tráfico de droga y robo.

Polémica de George Harris en Festival de Viña del Mar

Un polémico antecedente -el cual fue calificado como «xenofobia», por la diáspora venezolana- se dio durante la 64ª edición del Festival Internacional de la Canción de Viña del Mar, en la rutina del comediante venezolano George Harris, bastante querido en su país, la cual estuvo marcada por el tenso ambiente del dividido público de la Quinta Vergara, integrado por chilenos, y una multitud de venezolanos que viajaron para apoyar a Harris.Durante la mayor parte de la presentación, la cual se compuso de una serie de anécdotas propias de su país, contadas principalmente con expresiones y modismos propios de Venezuela, esta se vio marcada por sonoras pifias y rechiflas de los espectadores de Chile, y por las ocasionales ovaciones del público venezolano.

Posterior a su presentación, se produjeron incidentes, al retirarse masivamente el público venezolano de la Quinta Vergara, indignados por el mal recibimiento del público chileno a Harris. Los venezolanos acusaron de «xenofobia» al público chileno, y muchos hicieron descargos en programas en directo que se transmitían en Chile en paralelo al festival, como sería Primer Plano de Chilevisión.El director televisivo del evento, Álex Hernández, se sumó a estas acusaciones al día siguiente, asegurando que un grupo pequeño de chilenos se organizó para sabotear la rutina. Muchos chilenos justificaron el rechazar a Harris, no por su nacionalidad, sino por el simple hecho de no ser divertido, algo que ha sucedido antes en el mismo escenario, con artistas incluso chilenos. En una conferencia de prensa posterior, los animadores del evento también descartaron que se haya tratado de un episodio de xenofobia, atribuyendo el fracaso de la rutina a otros factores, como las discusiones entre Harris y el público presente. Se registraron posterior a la presentación de Harris peleas y discusiones entre venezolanos y chilenos, junto con algunos hechos de violencia aislados, mientras las personas de ambas nacionalidades salían del recinto.

Pasados varios días desde la rutina, este hecho no hizo más que afectar todavía más la compleja situación entre venezolanos y chilenos, al punto de que Guarequena Gutiérrez, exembajadora y ad honorem en Chile designada por Juan Guaidó, señalaría que hay venezolanos inmigrantes que están pensando irse de Chile. Otro incidente ocurrido como consecuencia sería el de la estudiante de psicología venezolana Mishelle Hecht, alumna de la Universidad Adolfo Ibañez, quien señalaría que no confiaba en los chilenos, amenazándolos de que «les vamos a meter Tren de Aragua hasta para llevar».

Demografía Se han asentado principalmente en Santiago, y Valparaíso; también hay comunidades en Concepción, La Serena, Puerto Montt, Talca, Rancagua, Arica, Iquique, entre otros lugares de Chile. En la capital en Santiago se le denomina como Pequeña Caracas a un barrio comprendido entre ocho cuadras donde se concentra una gran cantidad de residentes de nacionalidad venezolana.

Boom migratorio

Según el cuestionado censo del año 2008Los datos del Censo chileno de 2012 no son considerados oficiales y su validez es cuestionada. Producto de una auditoría técnica liderada por el INE con asesoría directa del Centro Latinoamericano y Caribeño de Demografía (CELADE) dependiente de la CEPAL de Naciones Unidas, donde se concluyó que «los datos generados para el año 2012 no cumplen con los estándares para que este operativo sea denominado como un censo». la población venezolana en Chile aquel año fue de 7897 mientras en el censo del año 1999 era de 4338 habitantes.

Entre los años 2014 a 2016, la migración venezolana en Chile pasó 2275 en 2014 a 7395 en 2015, según cifras del Departamento de Extranjería y Migración, entre el año 2011 y 2015 se solicitaron 15 054 visas y 3464 permanencias definitivas en el mismo periodo para ciudadanos venezolanos;. En últimos años hubo un gran crecimiento de médicos venezolanos inscritos para rendir el examen EUNACOM para poder prestar sus servicios en el servicio público de salud, que fue de 338 en 2015 a 847 en el año 2016.

Para finales de 2016, según Departamento de Extranjería de la Policía de Investigaciones de Chile, señaló que más de 23 000 mil venezolanos solicitaron residencia en el país austral para residencia y ejercer actividades laborales, en estos las profesiones más comunes fueron la ingeniería, estudiantes y contadores (3047 ingenieros, 1565 estudiantes y 722 contadores), lo cual evidencia la alta calificancia profesional de la diáspora. Ese año había cerca de 11 000 venezolanos en la capital de Chile, Santiago, lo que representaba apropiadamente 30 % de la comunidad de inmigrantes (42 671). A ellos les seguían 10 000 peruanos, 8000 colombianos y 2281 haitianos.

Durante 2016, ingresaron 86 581 ciudadanos venezolanos a Chile y durante el año 2017 ingresaron 164 686 y salieron del país 56 183 personas (12 000 más que el año 2016).

En marzo de 2018, apenas asumir su segundo mandato y durante una entrevista con Deutsche Welle el presidente Sebastián Piñera expresó: «vamos a seguir recibiendo venezolanos en Chile, porque tenemos un deber de solidaridad y yo nunca olvido que cuando Chile perdió su democracia, Venezuela fue muy generosa con chilenos que buscaban nuevas oportunidades»

A partir del 16 de abril de 2018 comenzó a regir el requisito de visado previo para los ciudadanos venezolanos que quieran permanecer en el territorio chileno sin fines turísticos. Para ello, se creó una visa especial llamada «Responsabilidad Democrática». Además el gobierno trabajó en una Nueva Ley de Inmigración, más permisiva que la anterior.