Telde es una ciudad y municipio español perteneciente a la isla de Gran Canaria, en la provincia de Las Palmas, comunidad autónoma de Canarias. Con habitantes en 2025, es el segundo municipio más poblado de Gran Canaria, tras Las Palmas de Gran Canaria, y el cuarto de Canarias. La ciudad posee el título de Muy Ilustre.
Toponimia El municipio toma su nombre de su capital municipal, cuyo origen procede del término aborigen Telle con el que los antiguos canarios conocían a esta zona de la isla.
El clérigo e historiador Pedro Hernández Benítez indica en su obra Telde: Sus valores arqueológicos, históricos, artísticos y religiosos:
Símbolos Escudo El escudo de Telde fue creado en 1967 basándose en algunas de las señas de identidad más importantes del municipio, a saber el hecho de haber sido primera sede eclesiástica y por tanto ciudad (báculo y llave, lema) de Canarias (el sol), haber formado parte de Castilla (castillo) y la personalidad expresada por la bandera (rojo y azul de Zurita, invertidos con relación a la bandera).
Bandera El origen de la enseña hay que rastrearlo en la rebelión de carácter absolutista que tuvo lugar en Telde y otras zonas de la isla en 1823. Durante la misma los rebeldes fueron derrotados por el ejército liberal que atacó Telde y capturó a Matías Zurita, anciano de 72 años que lideraba el levantamiento. Zurita fue ajusticiado en la plaza de San Juan y según cuenta la tradición su hijo tomó la camisa o un pañuelo azul ensangrentada que portaba el fallecido y la portó por toda la ciudad. Desde ese momento, Telde ha usado la bandera roja y azul como emblema propio.
Geografía Telde se localiza en el este de la isla, lindando con los municipios de Valsequillo, Santa Brígida, Las Palmas de Gran Canaria e Ingenio.
El término municipal tiene una extensión de 102,43 km², encontrándose a 9,5 kilómetros de la capital insular.
La altitud de la ciudad, cabecera del municipio, es de 130 metros sobre el nivel del mar, situándose el punto máximo del municipio a 1546 en un punto de la cabecera del barranco del Pitango, entre las elevaciones de Montaña del Pleito y Mesa de la Gaviota.
Orografía miniatura|izquierda|Barranco de los Cernícalos El municipio de Telde se asienta en la fachada este de la isla de Gran Canaria, sobre terreno volcánico de creación relativamente reciente, correspondiente al tercer ciclo volcánico de Gran Canaria y a erupciones cuaternarias. Dos campos de volcanes recuerdan su pasado geológico: el de Jinámar, en la parte norte, con numerosos conos y malpaíses asociados a la erupción de Bandama; y el de Lomo Magullo, en la parte meridional. La mayor parte de la mitad oriental del municipio se compone de una plataforma costera que forma una amplia y fértil llanura, por la que discurren algunos de los principales barrancos de la isla como el barranco Real de Telde. Sobre dicha llanura se asienta la ciudad de Telde propiamente dicha. En el sector suroriental del municipio se encuentra la árida llanura conocida como los Llanos de Gando, compartidos con el vecino municipio de Ingenio, sobre el cual se asienta el aeropuerto de Gran Canaria. Dos brazos del municipio penetran hacia el oeste en el interior de la isla: el que se halla más al norte sigue en su ascenso accidentado al Valle de San Roque hasta altitudes medias; el más meridional escala hasta la cumbre bordeando sobre todo el barranco de los Cernícalos hasta la Caldera de los Marteles, a 1500 metros de altitud, que comparte con otros municipios. La costa teldense es muy variada: se intercalan acantilados de baja altura con playas de media extensión, de arena negra y amarilla; destacan las numerosas puntas y entrantes en el mar, particularmente la península de Gando, que conforma una bahía arenosa de aguas muy tranquilas.
Clima La pluviosidad registrada en el municipio es en general baja: solamente se superan los 300 mm de media anual a partir de los 400 metros de altitud, situándose por tanto la mayor parte del territorio por debajo del límite pluvial necesario para una plena agricultura de secano. Debido a que la mayor parte del territorio no supera los 200 metros de altitud, las temperaturas son en general suaves a lo largo de todo el año; no así en las partes altas, donde en invierno la temperatura puede bajar de 0 °C produciéndose ocasionalmente precipitaciones en forma de nieve que llegan hasta la localidad de Cazadores, a 1200 m de altitud. Dada su orientación en la parte oriental de la isla, abierto hacia el mar en dirección África, Telde se ve afectado frecuentemente por la calima proveniente del vecino Sáhara, produciéndose muy esporádicamente invasiones de aire sahariano que pueden ser severas.
Zonas protegidas Una parte importante del territorio de Telde está incluida en la Red Canaria de Espacios Naturales Protegidos, compartiendo con municipios limítrofes la reserva natural especial de los Marteles, el paisaje protegido de Lomo Magullo, el monumento natural de Bandama, el paisaje protegido de Tafira, el sitio de interés científico de Jinámar y el monumento natural de Draguillo. A estas áreas protegidas se suman el sitio de interés científico de Tufia y el sitio de interés científico de Gando, ambos localizados íntegramente en el municipio de Telde.
Vegetación El intenso aprovechamiento agroganadero de su territorio a lo largo de la historia ha determinado un paisaje muy antropizado. Dentro de la vegetación arbórea silvestre del municipio se puede destacar el sauzal-acebuchal del barranco de los Cernícalos, así como unos pocos pinares repoblados en la década de 1950 en las zonas de cumbre, varios palmerales y distintas especies xerófilas autóctonas del litoral.
Historia Época aborigen miniatura|Ídolo de Tara, en el Museo Canario, Las Palmas de Gran Canaria En un período difícil de determinar, posiblemente el , Telde ya era uno de los diez núcleos principales en que se dividía la isla. Tras la unificación de la misma en torno al bando de Gáldar diferentes crisis sucesorias hicieron que Telde formara a intervalos un guanartemato independiente, cuyos territorios abarcaban la mitad este-sur de la isla, desde el barranco de Tenoya hasta la cumbre central y desde ahí hasta la zona de Mogán. Rival de Gáldar, queda constancia de una gran guerra entre ambos clanes que enfrentaron a 10 000 hombres por parte de Telde contra 4000 del de Gáldar, enfrentamiento del que salió victorioso el segundo, que volvió a reunificar la isla poco antes de la conquista castellana. Sin embargo, otra hipótesis dice que el gobierno de toda la isla lo tuvo inicialmente Arguineguín, hegemonía que heredó Telde y del que Gáldar se rebeló posteriormente.
No está del todo clara la situación de ambos guanartematos durante la invasión castellana, en todo caso parece seguro que el guanartemato teldense era administrado por un faycán llamado Guariragua pariente del guanarteme de Gáldar. El papel activo de dicho sacerdote y su protagonismo durante la invasión castellana hacen que Telde posea modernamente el apelativo de ciudad de los Faicanes.
El núcleo aborigen se dividía en tres sectores que rodeaban el barranco de Telde: Tara, Cendro y un tercer núcleo entre los actuales barrios de San Francisco y San Juan; las viviendas eran diferentes según la condición social de los habitantes, cuevas artificiales para la nobleza, en las zonas más bajas y casas en las zonas más altas para la clase plebeya. Del tamaño de este núcleo aborigen dan fe los cronistas, que cifran en 14 000 los posibles habitantes del mismo (cifra a todas luces excesiva). Este núcleo central estaba rodeado por diferentes tipos de asentamiento de menor entidad pero integrados con los demás en una red complementaria: en la costa, poblados en las puntas y salientes dedicados a la pesca de bajura y a la recolección de moluscos, los componen casas artificiales y cuevas a veces rodeados por murallas, el ejemplo más significativo es el de Tufia; en el interior en los escarpes de los barrancos como el del Draguillo poblados trogloditas dedicados a la agricultura y ganadería, con las zonas habitacionales, los graneros colectivos y la necrópolis situados en cuevas naturales o artificiales. El actual territorio teldense se incluía a su vez en una red complementaria mayor que es el Guanartemato, el cual abarcaba distintos ecosistemas desde el húmedo norte hasta las áridas estribaciones meridionales.
La presencia de frailes mallorquines en el hacen de Telde la primera ciudad y primera capital de Gran Canaria desde una perspectiva europea, puesto que fue la primera sede de un obispado en Canarias según bula del papa Clemente VI de 1351, aunque dicho obispado nunca tuvo valor real. Acorde con las Crónicas, estos misioneros fueron con el tiempo odiados por los canarios, bien porque los asociaban con los esclavistas que saqueaban las costas, bien por motivos de otra índole; lo cierto es que a finales de dicho siglo los aborígenes arrojaron a los misioneros por la Sima de Jinámar. Los normandos Jean de Bethencourt y Gadifer de la Salle desembarcan en la bahía de Gando y entablan relaciones amistosas con los canarios para en una segunda oportunidad intentar una entrada armada, que es rechazada. Sesenta años después Diego de Herrera intentará también la conquista de la isla desembarcando por Gando, pero la captura de su socio Diego de Silva en Gáldar y la imposibilidad del primero en romper la resistencia armada de los guerreros canarios hacen fracasar el intento, la entrega de Silva a Herrera ha dado nombre al barranco de Silva en la mitad meridional del municipio. Posteriormente Herrera establecerá una Torre en Gando desde la cual saquear las tierras de los canarios, pero estos con Doramas y otros famosos guerreros al frente tomarán la torre que será demolida.
El actual término municipal no se vio afectado directamente por los terribles avatares de la guerra de conquista emprendida por los castellanos en 1478, el Faycán de Telde y los guerreros teldenses presentaron sin embargo una tenaz resistencia y la ocupación de Telde propiamente dicho no se llevaría a cabo hasta finales de 1482, prácticamente al final de la conquista. Los castellanos levantaron en ese momento una torre defensiva cerca de la actual Basílica de San Juan, núcleo de la ciudad presente.
Del Antiguo Régimen al Aunque la fundación oficial de la ciudad data de la segunda mitad del , y se deriva de la Bula Coelestis Rex Regum de 1351, la refundación tuvo lugar en la primavera - verano de 1483 por el capitán de la Real Hermandad de Caballeros de Andalucía, Cristóbal García del Castillo, un moguereño que después de lograr la victoria de las armas castellanas, se asentó en la Vega Mayor teldense para levantar casa, ingenios azucareros, y poner en cultivo un buen número de fanegas de la mejor tierra que existía en Gran Canaria.