miniaturadeimagen|Vista de los palcos del Teatro Colón. El Teatro Colón es un teatro de ópera, ballet y conciertos de la ciudad autónoma de Buenos Aires, la capital de Argentina. Es considerado uno de los diez mejores teatros de ópera del mundo según National Geographic."Top 10: Opera Houses" on travel.nationalgeographic.com. Retrieved 16 March 2018 Según una encuesta realizada por el experto en acústica Leo Beranek a destacados directores internacionales de ópera y de orquesta, el Teatro Colón posee la sala con la mejor acústica para ópera y la segunda mejor para conciertos del mundo.

El actual Colón sustituyó al teatro original, inaugurado en 1857. A finales de siglo, se hizo evidente la necesidad de construir un nuevo teatro y, tras un proceso de veinte años, el actual teatro abrió sus puertas el 25 de mayo de 1908 con Aida de Giuseppe Verdi.

El Teatro Colón fue visitado por los cantantes y compañías de ópera más destacados de la época, que a veces continuaban su gira por otras ciudades como Montevideo, Río de Janeiro y São Paulo.

Tras este periodo de gran éxito internacional, el declive del teatro se hizo evidente y se planificó una renovación a gran escala. Tras un inicio de las obras de restauración del edificio emblemático en 2005, el teatro cerró por reformas desde octubre de 2006 hasta mayo de 2010. Reabrió sus puertas el 24 de mayo de 2010, con un programa para la temporada 2010.Robert Turnbull, "An Operatic Drama Performed Mostly Offstage", New York Times, 16 June 2010 Retrieved 10 Nov 2010

El teatro fue declarado Monumento Histórico Nacional en 1991.Teatro Colón on GCBA Es sede de la Orquesta Estable, el Coro Estable, el Ballet Estable del Teatro Colón y de la Orquesta Filarmónica de Buenos Aires. También funcionan en su sede el Centro de Experimentación del Teatro Colón, el Instituto Superior de Arte, con su Academia Orquestal, el Coro de Niños y el programa Colón Contemporáneo.

Historia

El teatro Colón funcionó en dos edificios, el primero ubicado en la plaza de Mayo hasta 1888 y el segundo situado frente a la plaza Lavalle, que tardó 20 años en ser construido hasta su inauguración en 1908. Este terreno antiguamente albergaba la estación del Parque, la primera estación ferroviaria de la República Argentina como cabecera del Ferrocarril Oeste de Buenos Aires.

A lo largo de su historia han actuado en el teatro Colón las principales figuras de la ópera, la música clásica y el ballet mundial, como Arturo Toscanini, Erich Kleiber, Otto Klemperer, Fritz Busch, Wilhelm Furtwängler, Nijinski, Caruso, Regina Pacini, Anna Pavlova, Maia Plissetskaya, Margot Fonteyn, Mijail Barishnikov, Antonio Gades, Richard Strauss, Igor Stravinsky, Camille Saint-Saëns, Manuel de Falla, Aaron Copland, Herbert von Karajan, Leonard Bernstein, Mstislav Rostropovich, Zubin Mehta, María Callas, Alfredo Kraus, Yehudi Menuhin, Pau Casals, Rudolf Nuréyev, Maurice Béjart, Plácido Domingo, José Carreras, Luciano Pavarotti, Lily Pons, Victoria de los Ángeles, Montserrat Caballé, Renata Scotto, Elisabeth Schwarzkopf, Régine Crespin, Leontyne Price, Beverly Sills, Kiri Te Kanawa, entre otros, y artistas argentinos como Héctor Panizza, Alberto Ginastera, Jorge Donn, Norma Fontenla, José Neglia, Olga Ferri, Julio Bocca, Maximiliano Guerra, Paloma Herrera, Daniel Barenboim, Armando Krieger, Marta Argerich, Astor Piazzolla y otros artistas populares como el Chaqueño Palavecino, Les Luthiers, Valeria Lynch, Patricia Sosa, Palito Ortega, Marilina Ross, Luis Pereyra, Nicole Nau y Karina La Princesita que también accedieron a sus tablas en la última década.

Entre los principales acontecimientos de su historia se destacan la creación de los cuerpos estables en la década de 1920 y su municipalización en 1931.

En 2006 se inició un trabajo de restauración plena que se extendería hasta 2010, cuando fue reinaugurado el 24 de mayo en conmemoración del Bicentenario de la Argentina.

En 2020 y 2021, estuvo quince meses cerrado al público (excepto por un ciclo de conciertos en homenaje a Astor Piazzolla), debido a la Pandemia de COVID-19.

Financiamiento miniaturadeimagen|Vista lateral del Teatro Colón La iniciativa de crear el primer Teatro Colón en Buenos Aires, Argentina, fue originalmente una iniciativa privada. A fines del un grupo de miembros de la alta sociedad argentina y empresarios se reunió con el propósito de establecer un teatro de ópera de clase mundial en la ciudad. El objetivo era construir un teatro que rivalizara con los grandes teatros de ópera europeos y que brindara a Buenos Aires un espacio cultural de primer nivel.

Este grupo de ciudadanos adinerados y amantes de la ópera fundó una sociedad llamada "Comisión Pro Teatro" en 1883, que se encargó de recaudar fondos y llevar a cabo los planes para la construcción del Teatro Colón. La Comisión Pro Teatro organizó eventos de recaudación de fondos, donaciones privadas y sorteos para financiar el proyecto.miniatura|Interior del teatro

Si bien el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires también proporcionó apoyo financiero en ciertos momentos y aprobó la donación de terrenos para la construcción del teatro, la iniciativa original y la mayor parte de la financiación provinieron del sector privado, especialmente de aquellos que estaban interesados en promover las artes y la Cultura de Argentina. Se sabe que hubo contribuciones significativas tanto del gobierno como de ciudadanos adinerados. Durante el proceso de construcción, hubo momentos en los que el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires proporcionó fondos públicos considerables para avanzar en el proyecto. Además, la realización de loterías y eventos de recaudación de fondos organizados por comités privados también desempeñó un papel importante en la financiación del teatro.

Dicho esto, históricamente, se ha destacado la contribución del empresario y filántropo italiano Ángel María de Estrada, quien realizó donaciones significativas para apoyar la construcción del Teatro Colón. Estrada, junto con su esposa Clara María Ristori, hizo importantes contribuciones financieras y se comprometió profundamente con el proyecto. Si bien es difícil determinar con exactitud cuánto dinero aportó, la participación y el apoyo de donantes individuales como Ángel María de Estrada fueron cruciales para el éxito de la construcción del Teatro Colón.

El segundo Teatro Colón, ubicado en su ubicación actual en Buenos Aires, Argentina, fue financiado en gran parte por el gobierno de la ciudad y la municipalidad de Buenos Aires con algunas contribuciones privadas y la venta de abonos de palcos. Se convocó a licitación pública para su construcción, y la municipalidad tomó un papel importante en la supervisión y financiamiento del proyecto.

Edificio miniatura|Primer Teatro Colón, en plaza de Mayo, hoy manzana del Banco Nación. miniatura|Segundo Teatro Colón. Dibujo de Víctor Meano, 1892. miniatura|Proyecto original del segundo Teatro Colón. Acuarela del arquitecto Francesco Tamburini.

El edificio ocupa 8200 metros cuadrados –con una superficie total de 58 000 m²– en el predio delimitado por las calles Tucumán, Libertad, el pasaje Arturo Toscanini y la calle Cerrito (Av. 9 de Julio).

El Instituto Superior de Arte, la biblioteca, el Centro de Experimentación y los talleres conforman dependencias extraordinarias que diferencian al Teatro Colón de otros teatros del mundo ya que la mayoría de los telones, elementos escenográficos, vestuario y todo lo necesario para una puesta en escena completa se construyen en el mismo edificio. Tanto el instituto como los talleres y los cuerpos estables de coro, orquesta y ballet son un semillero de talentos que han dado prueba de la capacidad profesional y artística de sus egresados y empleados.

Vestíbulo

miniatura|Fachada posterior del teatro sobre la calle Cerrito.

La entrada principal se encuentra sobre la calle Libertad, bajo una marquesina de hierro forjado, y conduce a un gran foyer adornado por columnas con basamento de mármol rojo de Verona, recubiertas de estuco para imitar el mármol botticino y con aplicaciones de estuco dorado.

El piso, con diseño de guardas y motivos decorativos, está cubierto por teselas de gres de forma irregular. Sobre el foyer se encuentra una cúpula octogonal de cristal traída de la casa Gaudin en París. Tiene ocho musas «que invitan al espectador a subir al mundo de las artes».

La escalinata de entrada, construida en mármol de Carrara, está flanqueada por dos cabezas de león talladas en piezas únicas. Mármoles amarillos y rosados de Siena y Portugal dan distintos matices de color y textura a la balaustrada. Sucesivas escalinatas llevan a los niveles superiores.

Salones miniaturadeimagen|El Salón Dorado del teatro El tradicional paseo durante los intervalos permite la visita a los grandes salones del Colón. El Foyer de los Bustos, decorado con los bustos de los compositores Mozart, Bellini, Bizet, Beethoven, Gounod, Rossini, Verdi y Wagner, realizados por Luis Trinchero y con el grupo escultórico llamado El Secreto, de Eberlein, comunica con el Salón Blanco. De estilo renacentista francés, es el antepalco de la platea balcón en funciones oficiales y se utiliza frecuentemente para reuniones formales, conferencias y agasajos. Dos grandes galerías, coronadas por vitrales, ofrecen una vista muy amplia del hall de entrada y conducen de la Galería de los Bustos al Salón Dorado.

El Salón Dorado es de inspiración francesa, reminiscente del Grand Foyer de la Ópera de París. El dorado a la hoja de su decoración, las columnas talladas, las arañas, los vitrales de Gaudin con imágenes de Homero y Safo y el mobiliario son reflejados por una sucesión de espejos que potencia su fastuosidad. Convertido ya en una sala con vida propia, el Salón Dorado es centro permanente de conciertos de música de cámara, conferencias y exposiciones paralelas a la actividad de la sala, con entrada libre y gratuita.

Sala principal miniatura|Sala principal miniatura|Vista lateral de la sala principal La sala principal -una de las mayores del mundo- tiene 32 metros de diámetro, 75 de profundidad y 28 de altura en un entorno de estilo ecléctico, que combina el neorrenacentismo italiano y el barroco francés, con una rica decoración en dorado y escarlata. Dividida en siete niveles, tiene capacidad para 2487 espectadores sentados y alcanza los 3000 si se incluyen los de pie. El escenario tiene 35 metros de profundidad por 34 de ancho y la boca de escena es una de las más grandes en los teatros con forma de herradura a la italiana.

Un centenar de apliques de bronce con tulipas de diseños variados y numerosas cajas con luz indirecta, sumados al rojizo y fresa de la tapicería y al oro pálido y marfil antiguo de los elementos de decoración, otorgan a la sala un tinte cálido y acogedor.

La platea está formada por 632 butacas de hierro forjado y madera, tapizadas en pana y dispuestas en 22 filas, divididas en dos por un corredor central.

Desde las entradas laterales hasta el escenario hay, a la derecha e izquierda, sendas filas de cinco palcos baignoire o grillés, construidos bajo el nivel de la platea y cerrados por una reja removible de bronce. Utilizados originalmente por el sector del público que guardaba luto o no quería ser visto, esos recintos -que el arquitecto Meano llamaba "palquitos con reja"- albergan hoy cabinas de grabación de audio y video, así como de retransmisión de los espectáculos por radio o televisión. Estas grabaciones forman parte del archivo del Colón.

Desde la platea se elevan tres niveles de palcos: bajos, balcón y altos. Construidos a la francesa, abiertos y con divisiones bajas, una cortina de brocado de seda color rosa viejo los separa de su antepalco, amueblado con banquetas, espejos y percheros. Los pisos superiores reciben los nombres de cazuela, tertulia, galería y paraíso. A las localidades con asiento se suman más de quinientos lugares para espectadores de pie, distribuidos en esos cuatro niveles.

Cúpula