thumb|Hermes, mensajero de los dioses, la inspiración del nombre hermenéutica.

La hermenéutica (del griego ἑρμηνευτικὴ τέχνη [hermeneutiké tekhne], 'arte de interpretar y, asimismo, explicar o traducir’) es el arte de la interpretación, explicación y traducción de la comunicación escrita, la comunicación verbal y, ya secundariamente, la comunicación no verbal. Su concepto central de constitución moderna es el de comprensión (Verstehen) de textos escritos importantes.

La necesidad de una disciplina hermenéutica viene determinada por las complejidades del lenguaje, que frecuentemente conducen a conclusiones diferentes e incluso contrapuestas en lo que se refiere al significado de los textos. La hermenéutica, eminentemente desde Schleiermacher, su fundamentador moderno, responde a la máxima célebre de alcanzar a comprender al autor mejor de lo que él mismo alcanzaba a comprenderse. La hermenéutica intenta descifrar el significado complejo, oculto o no evidente que subyace en el discurso y, a este fin, intenta la exégesis de la razón misma sobre el significado.Véase reseña de la obra hermenéutica de Schleiermacher:

A veces «exégesis» y «hermenéutica» se usan como términos sinónimos, pero la hermenéutica es una disciplina metodológica más amplia por cuanto resulta difícil fijar sus límites y puede abarcar no solo la comunicación escrita, verbal, sino también no verbal. 'Hermenéutica', como sustantivo singular, se refiere a un método particular de interpretación (a diferencia de un criterio de 'doble hermenéutica'). La exégesis se centra especialmente en las escrituras sagradas y los textos filosóficos y artísticos.

La «consistencia hermenéutica» atañe al examen de textos para alcanzar una explicación coherente de estos. Hermenéutica, en filosofía, se refiere principalmente, tras Schleiermacher, a la teoría del conocimiento iniciada por Martin Heidegger, desarrollada por Hans-Georg Gadamer en su tesis Verdad y método, y otros pensadores y escuelas del , como es el caso Bultmann, de Luigi Pareyson o de Paul Ricoeur. p. 2 Algunos intelectuales ajenos a la tradición humanística, como Murray Rothbard, consideran la hermenéutica un «sinsentido mistificante» e «incomprensible».La invasión hermenéutica. [De Review of Austrian Economics 3 (1989): 45-59]

La hermenéutica fue inicialmente aplicada a la interpretación, o exégesis, de las escrituras sagradas. El método hermenéutico, tras las escuelas antiguas, de Alejandría a Antioquía o Pérgamo, obtuvo un centramiento técnico con Flacius y posteriormente con Meier, para obtener en el pensamiento de Friedrich Schleiermacher su cima en tanto que método total dirigido a la «comprensión», es decir relativo tanto a la lógica y la gramática como a la retórica y a la dialéctica y a la historia, según explicó Dilthey.Cf. W. Dilthey, El mundo histórico, ed. de Eugenio Ímaz, cit., pp. 321-344.

Es cierto que el vigor de la hermenéutica durante el sigloXX puede ser calibrado simplemente a partir de la influencia, por otra parte muy problemática, de Martin Heidegger y su discípulo Hans-Georg Gadamer (Verdad y método), pero ambos son tan importantes como discutibles. La hermenéutica emergió como teoría de la comprensión humana a finales del e inicios del sigloXIX a través sobre todo de la obra del teólogo y traductólogo Friedrich SchleiermacherRecensión de la Teoría Hermenéutica de Schleiermacher y Wilhelm Dilthey.International Institute for Hermeneutics About Hermenutics. Retrieved: 2014-01-02. La hermenéutica moderna se constituye, siguiendo la tradición filológica y filosófica, como interpretación de los grandes textos, en particular la Biblia (hermenéutica bíblica) y Platón, pero en general se ha referido a los textos particularmente difíciles e importantes y, de manera natural, ha funcionado como respaldo de la filología, la crítica literaria y la filosofía. Asimismo, se ha hecho extensiva a cualquier tipo de objeto humanístico.

Tras Dilthey, en el ámbito de la filología ha sido heredada por la escuela idealista, en particular Leo Spitzer y la escuela Estilística, si bien esta se bifurcó adoptando en parte una visión neopositivista o formalista refractaria al saber hermenéutico. En el ámbito de la filosofía ha tenido un eje alemán definido por el ya referido Martin Heidegger de Ser y tiempo (1927), recontinuado particularmente por su discípulo Hans-Georg Gadamer en su muy influyente, y hoy discutido por invasivo (Verdad y método), donde la hermenéutica representa una teoría de la verdad y el método que expresa la universalización del fenómeno interpretativo desde la historicidad concreta y personal.http://lema.rae.es/drae/?val=hermen%C3%A9utica Sea como fuere, la Hermenéutica pasó a desempeñar en el último cuarto del una posición filosófica general que ha sido designada a menudo como koiné, especialmente asociada a la escuela de Vattimo y otros sectores europeos y americanos, donde las derivaciones son múltiples.Por ejemplo, según un diccionario como el epistemológicamente muy tendencioso de Mario Bunge (Diccionario de filosofía, Madrid, Siglo XXI Editores. p. 96), autor cientificista: es la interpretación de textos en la teología, la filología y la crítica literaria; y, en la filosofía, es la doctrina idealista según la cual los hechos sociales (y quizás también los naturales) son símbolos o textos que deben interpretarse en lugar de describirse (representarse) y explicarse objetivamente

Origen y evolución de la hermenéutica

El término hermenéutica proviene del verbo griego ἑρμηνεύειν (hermenéuein) que significa interpretar, declarar, anunciar, esclarecer y, por último, traducir. Significa que alguna cosa se vuelve comprensible o se lleva a la comprensión. Se considera que el término deriva del nombre del dios griego Hermes, el mensajero, al que los griegos atribuían el origen del lenguaje y la escritura y al que consideraban patrono de la comunicación y el entendimiento humano. El término originalmente expresaba la comprensión y explicación de una sentencia oscura y enigmática de los dioses u oráculo, que precisaba una interpretación correcta....

El término hermenéutica deriva directamente del adjetivo griego ἑρμηνευτικἡ, que significa saber explicativo o interpretativo, especialmente de las Sagradas Escrituras, y del sentido de las palabras de los textos, así como el análisis de la propia teoría o ciencia volcada en la exégesis de los signos y de su valor simbólico.

El término técnico ἑρμηνεία (hermeneia, 'interpretación, explicación') se introdujo en la filosofía principalmente a través del título de la obra de Aristóteles Περὶ Ἑρμηνείας (Peri Hermeneias), comúnmente conocida por su título en latín De Interpretatione y traducida al español como Sobre la interpretación. Es una de las obras filosóficas más antiguas (c. 360 a. C.) existentes en la tradición occidental que trata la relación entre el lenguaje y la lógica de una manera integral, explícita y formal:

Antecedentes

Evémero de Mesene () realizó el primer intento de interpretar racionalmente las leyendas y mitos griegos reduciendo su contenido a elementos históricos y sociales (evemerismo). En el Teágenes de Regio intentó una empresa parecida para interpretarlos de forma alegórica y extraer su sentido profundo.

En los primeros rétores ya existen maduras interpretaciones del discurso.

La interpretación alegórica se encuentra en la base de la disciplina hermenéutica.

Hermenéutica, filología y teología

Pero el origen de los estudios hermenéuticos se encuentra fundamentalmente en la Escriturística y en la teología cristiana, donde la hermenéutica tiene por objeto fijar los principios y normas que han de aplicarse en la interpretación de los libros sagrados de la Biblia. Filón de Alejandría es el primer gran maestro de la interpretación alegórica. La filología y la ciencia de la literatura, en particular Crítica literaria y Teoría literaria así como la disciplina auxiliar ecdótica o crítica textual definen campos disciplinarios tanto paralelos como subsumidos en la Hermenéutica.

Los libros bíblicos, que, como revelados por Dios pero compuestos por hombres, poseían dos significados distintos: el literal y el espiritual, este último dividido en tres: el anagógico, el alegórico y el moral:*Duvall, J. Scott, and J. Daniel Hays. Grasping God's Word: A Hands on Approach to Reading, Interpreting, and Applying the Bible. Grand Rapids, Mich.: Zondervan, 2001.

Kaiser, Walter C., and Moises Silva. An Introduction to Biblical Hermeneutics: The Search for Meaning.Rev. ed. Grand Rapids, Mich.: Zondervan, 2007. Klein, William W., Craig L. Blomberg, and Robert L. Hubbard. Introduction to Biblical Interpretation. Dallas, Tex.: Word Publishing, 1993. Osborne, Grant R. The Hermeneutical Spiral: A Comprehensive Introduction to Biblical Interpretation. Second edition. Downers Grove, Ill.: InterVarsity Press, 2006. Ramm, Bernard. Protestant Biblical Interpretation: A Textbook of Hermeneutics. 3rd edition. Grand Rapids, Mich.: Baker Book House, 1970. Tate, W. Randolph. Biblical Interpretation: An Integrated Approach. Rev. ed. Peabody, Mass.: Hendrickson Pub., 1997. Thistleton, Anthony. New Horizons in Hermeneutics. Grand Rapids, Mich.: Zondervan, 1992. De La Torre, Miguel A., Reading the Bible from the Margins, Orbis Books, 2002. Webb, William J., Women and Homosexuals: Exploring the Hermeneutics of Cultural Analysis, Authentic Media, 2002, ISBN 1842271865.

Fuentes citadas en :en:Biblical hermeneutics.

El sentido literal es el significado por las palabras de la Escritura y descubierto por la exégesis filológica que sigue las reglas de la justa interpretación. Según Tomás de Aquino, en Summa Theologiae I, q. 1, a. 10, ad 1: Et ita etiam nulla confusio sequitur in sacra Scriptura, cum omnes sensus fundentur super unum, scilicet litteralem. Y de este modo no existe confusión en las Escrituras, puesto que todos los sentidos se fundamentan en uno, el literal. El sentido espiritual, infundido por Dios en el hombre según la creencia cristiana, da un sentido religioso suplementario a los signos, dividido en tres tipos diferentes: El sentido alegórico, por el que es posible a los cristianos adquirir una comprensión más profunda de los acontecimientos reconociendo su significación en Cristo; de esa manera el paso del mar Rojo simboliza la victoria de Cristo y el bautismo. (véase 1 Co 10:2). El sentido moral, por el cual los acontecimientos narrados en la Escritura pueden conducir a un obrar justo; su fin es la instrucción (1 Co 10, 11; véase Epístola a los hebreos 3-4,11). El sentido anagógico (o sentido místico) por el cual los santos pueden ver realidades y acontecimientos de una significación eterna, que conduce (en griego anagogue) a los cristianos hacia la patria celestial. Así, la Iglesia en la tierra es signo de la Jerusalén celeste. (véase Apocalipsis 21,1-22,5).

Romanticismo y Friedrich Schleiermacher

Después de permanecer recluida durante varios siglos en el ámbito de la teología, la hermenéutica se abrió en la época del romanticismo a todo tipo de textos escritos. En este contexto se sitúa Friedrich Schleiermacher (1768-1834), que ve en la tarea hermenéutica un proceso de reconstrucción del espíritu de nuestros antepasados. Así, Schleiermacher plantea un círculo hermenéutico para poder interpretar los textos, postula que la correcta interpretación debe tener una dimensión objetiva, relacionada con la construcción del contexto del autor, y otra subjetiva y adivinatoria, que consiste en trasladarse al lugar del autor. Para Schleiermacher la hermenéutica no es un saber teórico sino práctico, esto es, la praxis o la técnica de la buena interpretación de un texto hablado o escrito. Trátase ahí de la comprensión, que se volvió desde antaño un concepto fundamental y finalidad de toda cuestión hermenéutica. Schleiermacher define la hermenéutica como «reconstrucción histórica y adivinatoria, objetiva y subjetiva, de un discurso dado».

Historicismo y Dilthey