Las protestas en Marruecos de 2025 fueron una serie de manifestaciones y disturbios masivos que comenzaron a finales de septiembre de 2025 en todo el país, las movilizaciones, protagonizadas principalmente por jóvenes pertenecientes a la generación Z, expresan el descontento con la situación económica, el deterioro de los servicios públicos y la inversión estatal en infraestructuras para eventos deportivos internacionales en detrimento de sectores como la educación y la sanidad.
Tras las protestas, el gobierno marroquí introdujo una serie de reformas destinadas a reforzar la participación política y mejorar los servicios sociales. Entre las medidas políticas figuraban proyectos de ley orientados a fomentar la implicación de los ciudadanos menores de 35 años en la vida política, que incluían disposiciones para flexibilizar los requisitos de elegibilidad y subvencionar hasta el 75 % de los gastos de campaña. En el ámbito social, el proyecto de ley de finanzas para 2026 preveía una asignación de aproximadamente 15 000 millones de dólares estadounidenses para salud y educación, lo que representa un incremento del 16 % respecto al año anterior.
Antecedentes Las protestas surgieron en un contexto de alto desempleo juvenil, que las estadísticas oficiales situaron en un 35,8% junto con el descontento popular por la desigualdad social en Marruecos. El crecimiento económico ha promediado alrededor del 3% en los últimos años, por debajo del 6% que el modelo de desarrollo del país estableció como objetivo. La ira pública se intensificó en septiembre de 2025 después de que ocho mujeres murieran durante el parto en un hospital público de Agadir, lo que se consideró ampliamente como una muestra de la fragilidad del sistema de salud. El incidente llevó a la Ministra de Salud a despedir al director del hospital y otros funcionarios sanitarios regionales.
Según la Organización Mundial de la Salud, Marruecos cuenta con tan sólo 7,7 médicos por cada 10.000 habitantes, y algunas regiones como Agadir registran 4,4 por cada 10.000, muy por debajo de los 25 recomendados. En comparación con la vecina Argelia, que cuenta con 16,6 médicos por cada 10.000 habitantes.
Durante los años previos, Marruecos experimentó un aumento del desempleo juvenil, críticas al sistema educativo y al acceso a la sanidad pública, así como denuncias sobre corrupción y desigualdad social. La preparación del país para la Copa Mundial de Fútbol de 2030 generó controversia debido a las expropiaciones y al gasto público destinado a estadios e infraestructuras consideradas no prioritarias por algunos sectores de la población.El País: "El empuje modernizador de Marruecos por el Mundial de Fútbol de 2030 arrasa barrios populares"
Los movimientos de protesta se inspiraron en las protestas de la Generación Z en Nepal de 2025, ya que se organizaron de manera similar; los organizadores se coordinaron a través de servidores de Discord y se alimentaron de videos de TikTok.
Coordinación digital y demandas sociales El servidor de Discord GenZ 212 se lanzó el 18 de septiembre con menos de 1000 miembros. En un comunicado en Discord, los organizadores de la protesta de GenZ 212 afirmaron que «el derecho a la salud, la educación y una vida digna no es un eslogan vacío, sino una exigencia seria». Citaron al rey Mohammed VI, instaron a los manifestantes a mantener la paz y criticaron las «medidas represivas de seguridad» de las autoridades. Sus demandas incluían, entre otras, mejoras en el sistema de salud pública, reformas educativas, creación de oportunidades de empleo para jóvenes, reducción del gasto en infraestructura deportiva y medidas contra la corrupción institucional. Los manifestantes también han exigido la dimisión del primer ministro Aziz Ajanuch. En el servidor de Discord GenZ 212 se llamó al cese de las protestas provisionalmente mientras durase un discurso del rey marroquí Mohamed VI, lo que demuestra un respeto a la religión musulmana y al rey alauí, que según la tradición marroquí es descendiente del profeta Mahoma; complementándose con un deseo de democracia y libertad de expresión por parte de los manifestantes.
Cronología
27-30 de septiembre Las primeras manifestaciones se registraron el 27 de septiembre de 2025 en ciudades como Rabat, Casablanca, Marrakech, Agadir y Tánger. Las convocatorias se difundieron principalmente a través de redes sociales por colectivos juveniles descentralizados, en particular un grupo identificado como GenZ 212.France 24: "Scores arrested on second day of Morocco protests – NGO" Las protestas, articuladas mediante redes sociales, reflejan la indignación social frente a la precariedad laboral juvenil, el desempleo estructural y la persistencia de la corrupción.https://nuevarevolucion.es/protestas-en-marruecos-contra-la-corrupcion-y-en-demanda-de-justicia-social/ Entre los lemas más repetidos figuraron consignas como «Queremos hospitales, no estadios» y «No queremos el Mundial; queremos sanidad».
El 29 de septiembre se produjeron nuevas manifestaciones y enfrentamientos en Casablanca y Rabat, con varias detenciones tras el bloqueo de una importante autopista en Casablanca por parte de manifestantes. La policía antidisturbios y agentes de civil intervinieron en varias ciudades.
El 30 de septiembre, se registraron disturbios, incendios provocados y lanzamiento de piedras en varias ciudades, como Ait Amira, Inezgane, Agadir, Tiznit, Uchda y Temara. En Ait Amira, una sucursal bancaria fue incendiada y dos vehículos policiales volcaron; también se produjeron enfrentamientos con las fuerzas de seguridad. Un estudiante de 19 años que protestaba en la Universidad Mohamed Primero de Uchda fue atropellado por un vehículo policial y fue hospitalizado. En estado crítico, antes de sufrir la amputación de una pierna debido al incidente, mientras que la otra pierna desarrolló una infección bacteriana. En Casablanca, las autoridades informaron que 24 personas enfrentaban una investigación judicial por el bloqueo de la carretera del día anterior; en Rabat, decenas de detenidos días antes fueron puestos en libertad bajo fianza, en espera de la investigación. GenZ 212 publicó un comunicado en Facebook expresando su "pesar por los actos de disturbios o vandalismo que afectaron a la propiedad pública o privada", al tiempo que instaba a sus participantes a mantener la paz.
1 de octubre El Ministerio del Interior anuncia el saldo oficial: 263 agentes de seguridad heridos, 23 manifestantes heridos y 409 detenidos. Las autoridades también informan de daños a 142 vehículos policiales y 20 vehículos particulares. La Fiscalía anunció que 193 personas fueron imputadas por sospecha de violencia o vandalismo, 16 de las cuales fueron puestas en prisión preventiva hasta el juicio.
Por orden real, el joven de 19 años atropellado por un coche de policía en Oujda fue trasladado en avión a un hospital militar en Rabat. Otros informes locales detallan arrestos y daños en Inezgane-Aït Melloul y otras prefecturas.
Las protestas se reanudaron en varias ciudades marroquíes, donde los manifestantes insistieron en mantener la paz y expresar sus reivindicaciones sociales, como empleo y mejoras en los servicios de educación y salud. Cientos de jóvenes salieron a las calles en varias ciudades, incluyendo Casablanca, donde se celebraba una marcha popular en solidaridad con Amin Boussada, un joven atropellado por un coche patrulla en Uchda. Si bien ciudades como Tánger y Tetuán fueron testigos del uso de la fuerza por parte de las autoridades para dispersar a los manifestantes, ciudades como Casablanca no lo fueron por primera vez desde el inicio de las protestas, adoptando una actitud cautelosa para evitar una escalada. Sin embargo, la ciudad de Salé presenció incidentes excepcionales, con actos de vandalismo similares a los de Temara, dirigidos contra vehículos policiales y propiedades públicas y privadas, lo que obligó a las fuerzas de seguridad a intervenir para controlar la situación. El vandalismo también afectó al centro comercial Carrefour y al Banco Popular en el barrio de Amal de Salé. El grupo Gen Z 212 convocó protestas en las ciudades de Casablanca, Rabat, Tánger y Tetuán, así como en Mequinez, Fez, Marrakech y El Yadida. Las protestas también incluyeron convocatorias de manifestaciones en las ciudades de El Aaiún y Guelmim. Los manifestantes exigen la liberación de los jóvenes detenidos, al tiempo que siguen gritando consignas que exigen el fin de la corrupción y la reforma de la educación y la sanidad. miniaturadeimagen|CCTV publicado por el Ministerio del Interior que muestra los acontecimientos en Lqliâa Varias ciudades marroquíes fueron testigos de violentos enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas de seguridad la noche del 1 de octubre. Esto incluyó la Lqliâa, en las afueras de Agadir, donde la violencia y el vandalismo derivaron en disparos. Tres jóvenes cayeron al suelo mientras se oían disparos. Los mismos vídeos también mostraron lanzamientos de piedras entre personal de la Gendarmería Real y manifestantes. La situación no se calmó hasta que llegaron refuerzos de diversas fuerzas de seguridad para contenerla, antes de llevar a cabo una campaña de detenciones a gran escala contra los jóvenes manifestantes sospechosos.
Las autoridades locales de la prefectura de Inzegane-Ait Melloul anunciaron la muerte de dos personas por disparos, mientras que otras resultaron heridas, durante las protestas que tuvieron lugar en la zona esa noche. Las autoridades locales declararon que el personal de la Gendarmería Real en Lqliâa "se vio obligado a utilizar sus armas reglamentarias, en legítima defensa, para repeler un ataque y asalto a la comisaría de la Gendarmería Real por parte de grupos de individuos. El ataque fue un intento de confiscar municiones, equipo y armas reglamentarias al personal de la gendarmería". Se ha abierto una investigación judicial bajo la supervisión de la fiscalía para esclarecer todas las circunstancias y detalles de estos hechos, identificar a todos los implicados y determinar las consecuencias legales, según las autoridades locales. Ningún testigo pudo corroborar las afirmaciones de las autoridades locales. Posteriormente, las autoridades publicaron imágenes de las cámaras de seguridad que muestran el ataque a la comisaría de la Gendarmería. El primer ministro Aziz Ajanuch anunció en un comunicado una tercera muerte.
En Taroudant, la sede administrativa de la prefectura de Taroudant fue incendiada.
Respuesta gubernamental Según organizaciones de derechos humanos, las fuerzas de seguridad dispersaron las manifestaciones en distintas ciudades y efectuaron decenas de detenciones.El Confidencial: "Detenidos durante protestas por educación y sanidad en Rabat" La Asociación Marroquí de Derechos Humanos (AMDH) denunció detenciones arbitrarias, uso de la fuerza y restricciones a reuniones públicas.La Nación: "La Asociación Marroquí de DD.HH. denuncia represión y detenciones masivas"
Reacciones
Gobierno El 30 de septiembre de 2025, el gobierno marroquí emitió un comunicado en el que afirmaba que "escuchaba y comprendía las demandas sociales" de las protestas juveniles y que estaba "listo para responder de forma positiva y responsable" expresando su disposición a dialogar con los jóvenes "en las instituciones y espacios públicos para encontrar soluciones realistas", al tiempo que elogiaba lo que denominó "la reacción equilibrada de las autoridades de seguridad, conforme a los procedimientos legales pertinentes". El 2 de octubre de 2025, el primer ministro Aziz Akhannouch elogió la respuesta de las fuerzas de seguridad a las protestas y afirmó que el gobierno estaba listo para el diálogo y el debate en las instituciones y espacios públicos.
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