Quetzaltenango (en náhuatl: Lugar donde hay quetzales) es una ciudad y también la cabecera departamental del Departamento de Quetzaltenango, en Guatemala, destacada por su notable importancia histórica y su riqueza cultural y reconocida por ser una ciudad educativa, además es un destino turístico guatemalteco por su bien preservada arquitectura neoclásica romana. También se le nombra popularmente como "Xelajú" o simplemente "Xela" (pronunciando la 'x' como /ʃ/).

La ciudad se encuentra a 206 km al noroeste de la Ciudad de Guatemala, en un valle montañoso en el altiplano occidental del país, con una altitud media de 2333 m s. n. m.contando con un clima frío la mayor parte del año y siendo en la ciudad más fría de Guatemala y de Centroamérica, registrando temperaturas de hasta -5° durante finales y principios de año. Cuenta con una población de 204.075 habitantes pero, considerando su área metropolitana, alcanza un total de 364,258 habitantes, lo que la convierte en la tercera aglomeración urbana más poblada del país, solamente superada por el área metropolitana de Guatemala y la Conurbación Metropolitana de las Verapaces. Además, debido a su importancia en el sector, la ciudad se ubica dentro de las 20 ciudades más importantes de Guatemala.

Quetzaltenango cuenta con diversos centros educativos públicos y privados, como algunas de las universidades más reconocidas del país. Es la ciudad con la mayor cantidad de centros educativos por habitante por su ubicación estratégica, ya que la mayoría de sus estudiantes no son oriundos de la ciudad, sino de pueblos cercanos.

Quetzaltenango fue proclamada Capital de Centroamérica por el Parlamento Centroamericano en 2008. Es la cabecera del departamento de Quetzaltenango, que tiene 1953 km², equivalentes al 1,8% del territorio nacional. En el el municipio se incorporó a la Mancomunidad Metrópoli de los Altos, una entidad que involucra a varios municipios de los departamentos de Quetzaltenango y Totonicapán y que promueve el desarrollo sostenible de los mismos a mediano y largo plazo.

En demografía, el 53% de la población es mestiza, el 45% es indígena o amerindia, y el 2% está compuesto por extranjeros (en su mayoría procedentes de México y Perú). Se habla principalmente el castellano, mientras que el quiché y el mam son hablados por los nativos en las afueras de la ciudad. De la misma forma, el quechua es hablado entre los descendientes de inmigrantes peruanos que se establecieron en la ciudad.

Lugares poblados La Ciudad de Quetzaltenango se posiciona como el séptimo municipio más poblado de Guatemala con un total de 180 706 habitantes hasta el Censo 2018. El municipio alberga un total de 209 incluidos aldeas, asentamientos, colonias, fincas y ciudad . Entre los 20 lugares más poblados, vive el 78% de población quetzalteca.

A continuación un listado de los 20 lugares más poblados del municipio de Quetzaltenango: #CódigoLugarTipoPoblación1901001Quetzaltenango (Centro)Ciudad32 7382901201Zona 3 Ciudad13 4263901208Zona 10Ciudad12 2254901206Zona 8Ciudad11 0155901203Zona 5Ciudad9 6516901204Zona 6Ciudad8 5367901207Zona 9Ciudad7 2778901205Zona 7Ciudad6 9099901112San José ChiquilajaAldea6 75610901109Llano del PinalCaserío6 07911901115XecaracojCaserío4 08812901102ChitayCaserío3 00213901200Zona 2Ciudad3 56314901061Los TrigalesColonia3 31815901202Zona 4Ciudad2 50016901104ChoquiCaserío2 26317901100ChichihuitanCaserío2 09818901075San AntonioColonia1 98019901105ChuicaviocCaserío1 62620901030Jardines de XelajuColonia1 60415px Ciudad de Quetzaltenango180 706

Historia

Época precolombina La actual cabecera también es mencionada en relación con guerras comunes de quichés y kaqchiqueles de 1552, con el nombre de Xelahuh que tuvo en el período indígena de la época del rey Quicab. El texto agrega que el pueblo, quemado antiguamente por Ah Chiyú, Ah Chi Ckix, Halic y Tabanal, fue conquistado por los zotziles y tukuchés. En el Popol Vuh se le menciona como Xelahuh.

Conquista

Avanzando a lo largo de la llanura costera del Pacífico, Pedro de Alvarado no encontró oposición hasta llegar al río Samalá en el oeste de Guatemala. Esta región formaba parte del reino quiché y tropas quichés trataron de impedir el cruce del río. No obstante, los conquistadores lograron cruzarlo y saquearon los asentamientos cercanos con el fin de aterrorizar a la población y disuadirla de realizar futuros actos de resistencia. El 8 de febrero de 1524, después de forzar su paso del río, el ejército de Alvarado libró una batalla en Xetulul, llamado Zapotitlán por sus aliados mexicanos y actualmente conocido como San Francisco Zapotitlán. Aunque sufrieron muchas heridas infligidas por los arqueros quichés que lo defendían, los españoles y sus aliados tomaron el pueblo por asalto e instalaron un campamento en la plaza central. Luego, Alvarado volvió a dirigirse río arriba internándose en la Sierra Madre y cruzando el paso hacia el valle fértil de Quetzaltenango, en el centro del reino k'iche'. El 12 de febrero de 1524, los aliados mexicanos de Alvarado fueron emboscados en el paso y rechazados por los guerreros quichés, pero la carga de la caballería española que siguió causó honda impresión a los quichés, que nunca antes habían visto caballos. La caballería logró dispersar a las tropas indígenas y los españoles se acercaron a la ciudad de Xelajú, que encontraron abandonada por sus habitantes. Si bien la opinión común es que el príncipe quiché Tecún Umán murió en la batalla cerca de Olintepeque al norte de Quetzaltenango, los relatos de los españoles dejan claro que al menos uno y posiblemente dos de los señores de Q'umarkaj fallecieron en los intensos combates durante el acercamiento inicial a Quetzaltenango. Sin embargo, según la noción común, Tecún Umán falleció durante la batalla de El Pinar, y, de acuerdo con la tradición local, murió en los Llanos de Urbina al sureste de Quetzaltenango, cerca del actual pueblo de Cantel.

En su tercera carta a Hernán Cortés, Pedro de Alvarado describió la muerte de uno de los cuatro señores de Q'umarkaj en las cercanías de Quetzaltenango. La carta, fechada el 11 de abril de 1524, fue escrita durante su estancia en Q'umarkaj. Casi una semana después, el 18 de febrero de 1524, el ejército quiché se enfrentó nuevamente a las fuerzas españolas en el valle de Quetzaltenango. Los quichés fueron derrotados y sufrieron grandes pérdidas, incluyendo muchos de sus nobles. Tan alto era el número de muertos entre los combatientes nativos que se le dio el nuevo nombre de Xequiquel («bañado en sangre») a Olintepeque. Esta batalla agotó las fuerzas militares de los quichés, que finalmente pidieron la paz y ofrecieron el pago de tributo, invitando a Pedro de Alvarado a su capital Q'umarkaj. Alvarado desconfiaba profundamente de las intenciones de los indígenas, pero aceptó la invitación y se dirigió con su ejército a Q'umarkaj, llamado Utatlán Tecpán por los aliados de habla náhuatl de los españoles.

miniaturadeimagen|derecha|Q'umarkaj era la capital del reino quiché.|alt=Ruinas cubiertas hierba y maleza con un fondo de bosques de pino bajo. Los escombros de una torre cuadrada está detrás a la derecha, todo lo que queda del Templo de Tohil, con los restos de las paredes del campo de juego de pelota a la izquierda en el primer plano. En marzo de 1524, Pedro de Alvarado llegó a Q'umarkaj después de haber aceptado la invitación del liderazgo quiché tras la catastrófica derrota de este en el valle de Quetzaltenango. Aunque temía una trampa por parte de los nativos, Alvarado entró a la ciudad, pero en lugar de aceptar alojamiento en ella, prefirió instalar su campamento en la llanura fuera de Q'umarkaj. Ante la amenaza que representaba el gran número de guerreros quichés reunidos fuera de la ciudad y temiendo que su caballería no fuese muy efectiva en las estrechas calles del poblado, Alvarado invitó a los más altos caudillos de Q'umarkaj —Oxib-Keh, el ajpop o rey, y Beleheb-Tzy, el ajpop k'amha o rey electo— a visitarlo en su campamento. Tan pronto como lo hicieron, se apoderó de ellos y los retuvo como prisioneros en su campamento. Cuando los guerreros quichés se dieron cuenta de lo que había sucedido, atacaron a los españoles y a sus aliados indígenas y lograron matar a uno de los soldados españoles. En este momento Alvarado ordenó que los señores capturados fueran quemados vivos y, después de repeler el ataque, procedió a incendiar toda la ciudad. Tras la destrucción de Q'umarkaj y la ejecución de sus gobernantes, Pedro de Alvarado envió mensajes a Iximché, la capital de los cachiqueles, proponiendo una alianza para neutralizar la resistencia del resto de los bastiones de los quichés. Alvarado escribió que Iximché envió cuatro mil guerreros para ayudarle en su campaña, aunque las escrituras de los cachiqueles mencionan que enviaron cuatrocientos.

En octubre de 1526, el rey cachiquel Sicanam, establecido en el área que ocupan los modernos departamentos de Chilmaltenango y Sacatepéquez, se alió con Sequechul, depuesto rey de Utatlán y los quichés y, aprovechando una noche oscura y lluviosa, se acercaron a Quetzaltenango. Hasta entonces, habían estado hostigando a los indígenas que ya eran vasallos de los conquistadores españoles y llevaban sus productos a la capital del reino, alterando así la cadena de suministros de la misma. No obstante, esa noche decidieron tomar la ofensiva. A cargo de la defensa de la ciudad estaba Pedro Portocarrero, a quien Pedro de Alvarado había dejado al mando durante un viaje que tuvo que hacer a España. Al ver a los rebeldes, Portocarrero dejó al alcalde ordinario Hernán Carrillo a cargo de la defensa de la ciudad y salió a enfrentar la amenaza con 215 soldados españoles, 108 jinetes, 120 indígenas tlaxcaltecos, 230 indígenas mexicanos y 4 cañones. Tras las sangrientas batallas que se produjeron, las fuerzas españolas hicieron retroceder a los rebeldes hasta Chimaltenango, pero ellos a su vez sufrieron considerables bajas y tuvieron que retornar a Quetzaltenango por refuerzos. Finalmente, Portocarrero y sus hombres lograron cercar a Sicanam y a Sequechul en lo alto de un cerro, y tras fuertes batallas los apresaron. Ambos reyes pasaron quince años en prisión hasta que Pedro de Alvarado los embarcó para las Molucas y no se supo más de ellos.

En el verano de 1770 Fernando VI de España del reino de Castilla-La Mancha envía a Quetzaltenango a Juan Francisco Ruid de Carrascosa y Fernández de Cámara, oriundo de la villa de Carrascosa del Campo como comisionado avalado por el Virreinato de Nueva España al entonces hostil poblado. Ahí contrajo nupcias con una mujer quetzalteca de ascendencia española llamada María Josefa de Morales Molina y Ruiz de Alarcón, la cual en 1775 dio a luz a su primogénito de nombre Manuel María Ruid de Carrascosa y Morales, el cual durante la guerra de Independencia de Centroamérica de 1821, fue enviado a Comitán de Domínguez, junto con su esposa Juana Matamoros de la Rosa y sus dos hermosas hijas Rita y Dominga Carrascosa Matamoros, las cuales protagonizaron un escándalo en la alta sociedad, cuando Dominga se involucró con Gregorio Mariano Culebro y Urbano esposo de su hermana Rita, dando a luz a un hijo de nombre Manuel José María Carrascosa y Culebro, quien figura en la lista de Gobernadores de Chiapas en dos ocasiones durante el Porfiriato.

Tras la Independencia de Centroamérica

miniaturadeimagen|Mapa de la ciudad y sus diferentes zonas.