El extremeño (autoglotónimo estremeñu)El «extremeño» es reconocido con esta denominación por organismos internacionales, llamado así por sus propios hablantes cuando han tenido conciencia lingüística y clasificado dentro de esta denominación por autores como Viudas Camarasa, Manuel Alvar y otros. es una variedad lingüística vernácula de uso no oficial, cuyos rasgos se han dado fundamentalmente en la Extremadura leonesa, en la actual comunidad autónoma de Extremadura, de la que debe su nombre, y algunas comarcas limítrofes, principalmente en el sur de la provincia de Salamanca. Tiene continuidad dialectal con el asturleonés, y también con el castellano meridional. La relación con el asturleonés —dentro del romance íbero-occidental— ya se documenta desde autores como Menéndez Pidal, Manuel Alvar, Emilio Alarcos Llorach y otros.

No hay datos claros sobre el número de hablantes y es difícil definir unos límites geográficos para la lengua, aunque el área donde los rasgos son más diferenciados del castellano corresponde al noroeste de la provincia de Cáceres, sin incluir la fala del valle de Jálama, variedad lingüística claramente distinta.

El extremeño se clasifica habitualmente dentro de las lenguas de España, según algunas organizaciones internacionales (posee de hecho su propio código SIL International de tres letras ext, y el mismo en la norma ISO 639-3) y algunas nacionales como la Promotora Española de Lingüística (PROEL),http://www.proel.org/index.php?pagina=lenguas/extremeno a pesar de no ser oficial en las comunidades donde se habla. Se considera una variedad lingüística del diasistema astur-leonés, aunque hoy está prácticamente extinguida y fuertemente castellanizada.

También recibe el nombre de castúo, a pesar de ser este un término creado modernamente por el poeta Luis Chamizo en la década de 1920. Dicho término puede llevar a confusión, pues en principio la palabra carecía de sentido lingüístico y designaba únicamente al labrador extremeño castizo. Con el tiempo, algunos autores han llamado así al castellano de tránsito con el leonés hablado modernamente en el sur de Extremadura, aunque popularmente el vocablo se emplea para designar las hablas tradicionales de Extremadura en general, sean estas más o menos similares al castellano.

Reconocimiento como lengua diferenciada

Algunos organismos internacionales reconocen el extremeño como una lengua; sin embargo, no existe consenso entre la comunidad científica sobre que el extremeño sea una lengua diferenciada del castellano, ni siquiera dentro de la propia región extremeña.

El catedrático de Historia de la Lengua Española Antonio Salvador Plans niega rotundamente la idea de que el extremeño sea una lengua en la actualidad, aunque sí se puedan reconocer hoy en día reminiscencias lingüísticas de un pasado. Antonio Viudas Camarasa, catedrático de la Universidad de Extremadura, lo considera igualmente un dialecto. Manuel Alvar, lo considera un habla de tránsito. Alonso Zamora Vicente, un habla de transición. José Antonio González Salgado, un habla regional castellana, mientras que otros filólogos ven rasgos de una variante idiomática que sí estaba presente en el pasado de una forma mucho más notoria. En este sentido, el filólogo estadounidense Aurelio Macedonio Espinosa (1907-2004), especialista en lingüística y folclore español, presentó y defendió su tesis doctoral Arcaísmos dialectales (en las que destaca la conservación de la «s» y «z» sonoras en Cáceres y Salamanca), calificado por el jurado como sobresaliente (entre quienes estaban Menéndez Pidal); siendo una de las principales obras filológicas del idioma extremeño.

La ONU identifica al extremeño como una lengua, dentro de la lista negra por el peligro que corre de desaparecer, y solicita al Gobierno de Extremadura que sea reconocido para su preservación cultural en su Estatuto de Autonomía, ya que la UNESCO y el Consejo de Europa, mediante el Tratado CELR, obligan a promoverlo, así como a proteger el resto de los idiomas de la región. La UNESCO lo reconoce como variedad lingüística del diasistema astur-leonés en el Atlas de las Lenguas en Peligro del Mundo (2009).

En el Foro de Holanda de 2018, en el Congreso sobre Lenguas Cuestionadas en el Viejo Continente (congreso europeo más prestigioso sobre lenguas minoritarias o amenazadas), expertos internacionales respaldaron al extremeño como una lengua, en la que el Órgano de Seguimiento y Coordinación del Extremeño y su Cultura (OSCEC Estremaúra) expuso que el extremeño es la forma de comunicación que vienen utilizando los extremeños desde hace siglos. Allí compartió espacio como una lengua vernácula más junto al occitano, el provenzal, el romaní o el gaélico, entre otras. En este congreso se defendió que el castellano no se establecerá en el imaginario de la región hasta la llegada de las escuelas en el ; por aquel entonces, y en las décadas posteriores, el español se impuso como la lengua culta –o fina- por profesores, funcionarios o terratenientes, mientras que las clases populares se expresaban cotidianamente en extremeño; todo bajo un sentimiento de inferioridad cultural que ha marcado su devenir y le ha otorgando una presencia secundaria.https://www.eldiario.es/eldiarioex/sociedad/Estremenu-reivindica-europeo-prestigioso-minoritarios_0_780072438.htmlhttps://www.eldiario.es/eldiarioex/sociedad/Extremenu-respaldo-lengua-Consejo-Europa_0_985152344.html

El 18 de agosto de 2018 se celebró por primera vez el Día de las Lenguas de Extremadura, en un contexto en el que diferentes asociaciones, junto con el partido político valenciano Compromís, exigían al Gobierno español el reconocimiento oficial del extremeño como lengua.https://www.abc.es/espana/comunidad-valenciana/abci-compromis-exige-gobierno-reconocimiento-oficial-extremeno-como-lengua-201806121714_noticia.html En la actualidad, el Estatuto de Autonomía de Extremadura aunque no expresa un reconocimiento explícito oficial, incide en su artículo 9 en la Responsabilidad del Ejecutivo regional en la protección de las modalidades lingüísticas propias.http://noticias.juridicas.com/base_datos/Admin/lo1-2011.html

Desde enero de 2020 el extremeño es reconocido por el Consejo de Europa incluyéndolo en la Carta Europea de las Lenguas Minoritarias o Regionales, siendo la primera vez que una instancia europea la sitúa al mismo nivel que otras lenguas como el gallego, el euskera o el catalán. La declaración es fruto de las reivindicaciones del Órgano de seguimiento y Coordinación del extremeño (OSCEC Estremaúra), que defiende que el ‘Estremeñu’ ha experimentado una evolución diferente al castellano y comparte raíz con el asturiano, el leonés y el mirandés (familia astur-leonesa), y explican que tiene su propia sintaxis y unas características propias que le hacen valedora de ser considerada una lengua diferenciada; y aclaran que no se trata de una cuestión política o de tintes regionalistas, sino del reconocimiento a una lengua y la propia identidad de las gentes de Extremadura (“Somos primos del castellano, pero no hermanos o hijos”). De esta forma, el Consejo de Europa ha emitido un documento en el que insta a España, y por ende a la Junta de Extremadura, a su conservación y promoción; que al adherirse en 2001 a la Carta Europea de las Lenguas Minoritarias, está obligada a su preservación como un patrimonio inmaterial y lingüístico. Desde entonces, se pide la creación de un Centro de Estudios del Estremeñu.https://www.regiondigital.com/noticias/portada/321460-extremenos-pide-crear-un-centro-de-estudios-del-estremenu-reconocido-lengua-minoritaria.html

En noviembre de 2024, la Asamblea de Extremadura aprobó declarar al estremeñu (junto al portugués rayano) como bien de interés cultural (BIC).

Extensión geográfica miniaturadeimagen|300px|Cartel turístico en bilingüe español-extremeño. La extensión de los rasgos propios del extremeño abarcaban la mayor parte de la comunidad y varias zonas limítrofes, hoy se habla con mayor vitalidad en el norte de la provincia de Cáceres, en las comarcas de Sierra de Gata, Las Hurdes, lugares de Tierra de Alcántara, en Tierra de Coria, Granadilla, Garrovillas, Ceclavín y en las comarcas salmantinas de la Sierra de Francia, El Rebollar (v. habla de El Rebollar), sur de Ciudad Rodrigo y de Béjar. La lengua también está presente en la Tierra de Plasencia (Serradilla o Malpartida de Plasencia, Valle del Ambroz y localidades del Valle del Jerte como Piornal, Rebollar o El Torno y de la Vera como Guijo de Santa Bárbara, y en Berzocana y Madroñera). Fuera de la comunidad autónoma, puede encontrarse presencia de rasgos extremeños en el habla corriente de la sierra de Aracena, valle del Guadiato, valle de los Pedroches, sur de la provincia de Ávila y comarcas de Castilla-La Mancha colindantes con Extremadura: Valle de Alcudia, La Jara, La Campana de Oropesa y el oeste de la comarca de Torrijos.

Aunque en las últimas décadas se ha venido sosteniendo —a menudo, basándose en estudios incompletos— que el extremeño había desaparecido de la Baja y la Media Extremadura, estudios antiguos y recientes confirman la presencia histórica y la pervivencia —mayor o menor, según el municipio— del cierre vocálico postónico en numerosas localidades, y en general de una buena conservación del léxico y la morfosintaxis, sobre todo en hablantes de oficios rurales o de edad avanzada.

Ha de tenerse en cuenta también la existencia de un número indeterminado pero creciente de neohablantes de extremeño con diferentes grados de competencia en todo el territorio, que acceden al conocimiento del idioma a través de la red o mediante cursos presenciales.

Número de hablantes Las estadísticas que se manejan sobre el número de hablantes son antiguas y no muy fiables. Posiblemente sean unos miles los mayores que aún conservan rasgos dialectales que pueden relacionarse con el histórico dialecto asturleonés. Sin embargo existen algunas zonas, como por ejemplo Garrovillas de Alconétar y otras pequeñas localidades, donde no solo la gente mayor conserva bastantes rasgos.

Pese a ser un elemento diferenciador de la cultura extremeña, esta lengua tiende a perderse entre las nuevas generaciones, como pasa con otras variedades minoritarias de España y de toda Europa. La edad media de sus hablantes supera los 60 años, permaneciendo relegado al mundo rural, siendo puesto en valor en la actualidad por filólogos, historiadores, escritores y periodistas.http://m.eldiario.es/eldiarioex/cultura/estremenu-lengua-olvido-administracion-actue_0_547345522.html

Variantes Las lenguas más emparentadas históricamente son el portugués y el leonés, aunque sobre todo presenta influencia del castellano en su evolución. El extremeño, variante lingüística del idioma asturleonés, aunque con sus propias características intrínsecas, no se debe confundir con el español extremeño, el español hablado en Extremadura.

miniaturadeimagen|300px| Aproximación a los idiomas y dialectos de Extremadura

Hablas serranas (Habla de El Rebollar, Habla de Sierra de Francia y Bejarano) Altoextremeño occidental Altoextremeño hurdano Altoextremeño serragatino (englobando el Habla de Acebo, Cilleros y Villamiel, que posee ciertas peculiaridades) Habla de Garrovillas y Serradilla Altoextremeño oriental Chinato (la peculiar variante de Malpartida de Plasencia, ya extinta o muy debilitada, al menos en lo que respecta a sus rasgos más diferenciales) Altoextremeño meridional (Habla de Berzocana y Madroñera)

Las hablas extremeñas se clasifican normalmente en tres ramas: altoextremeño, medioextremeño y bajoextremeño.

El altoextremeño es considerado habitualmente un habla de transición asturleonesa con las formas meridionales de castellano, un dialecto (o lengua) diferenciado del castellano, y es hablado en la zona noroccidental y centro-norte de Cáceres y parte del sur de Salamanca. En Salamanca, los dialectos extremeños reciben el nombre de Hablas serranas.