Colima es una ciudad mexicana, capital del estado de Colima, y su ciudad más poblada, es una de las ciudades con mejor calidad de vida del país y la cabecera del municipio homónimo. La ciudad de Colima cuenta con una población de 157 965 habitantes de acuerdo con datos del censo llevado a cabo por el INEGI en el año 2020.

La ciudad de Colima y su municipio homónimo, en conjunto con los municipios de Comala, Coquimatlán, Cuauhtémoc y Villa de Álvarez, conforman la zona metropolitana de Colima-Villa de Álvarez, cuya población en 2020 era de 380 575 habitantes,48.8% hombres y 51.2% mujeres.

Por su gran cultura que cuenta con cinco siglos visibles de folclore, costumbres, gastronomía y tradiciones, fue nombrada Capital Americana de la Cultura en 2014. También es la segunda ciudad más antigua de México (y de la plataforma continental americana), siendo fundada el 20 de enero de 1523 por Gonzalo de Sandoval.

Se posicionó como la ciudad más violenta del mundo, con 184.94 homicidios por cada 100 000 habitantes en 2022 y con 140.32 homicidios por cada 100 mil habitantes para 2023.

Toponimia Colima, lugar donde domina el dios viejo o el dios de fuego y que hace referencia al volcán de fuego (ubicado en los límites de Jalisco y Colima, se le conoce como Volcán de Colima por la vista inigualable que brinda a Colima y por el aprecio que los pobladores del estado le tienen). El nombre proviene de la palabra náhuatl con la que se denominaba al antiguo reino de “Colliman”: “Colli” que significa cerro, volcán o abuelo y “Maitl” significa mano o dominio. A pesar de ser una pequeña entidad, Colima encierra en sus límites un sinfín de atractivos que contribuyen a acrecentar la fama de México, entre los que podemos mencionar la catedral, de estilo neoclásico; el Palacio de Gobierno, con los magníficos murales del pintor colimense Jorge Chávez Carrillo, que ilustran temas históricos relativos a la Conquista, la Colonización y la Guerra de Independencia.

thumb|250px|Hotel de Negocios. thumb|250px|Hotel Ceballos.

Historia

Ubicados en la etapa de la colonia, los pueblos indígenas son organizados en la villa de Colima, nombrada así por Hernán Cortés en el año de 1523. En ese mismo año los españoles abandonan esa villa y se trasladan más al norte, a la villa de San Sebastián de Colima, hoy conocida como Colima (la capital del estado fundada en 1527), pues ante las inclemencias del calor de Villa de Colima, consideran que Villa de San Sebastián de Colima goza de una mejor ubicación, así como de mejores condiciones climáticas y ambientales, lo que la hace un espacio más generoso para vivir y progresar. Los antecedentes precolombinos del municipio de Colima, según la información ofrecida por el gobierno del estado, son variados y se tienen registros de que este territorio lo habitaron antiguos pueblos indígenas desde —por lo menos— unos 2000 años a.C. y que pueden ser organizados de la siguiente manera:

Complejo Capacha Asentamiento de un grupo sedentario dedicado a la agricultura y a la producción de cerámica, cuya vida se realizó entre los años 2000 y 1000 a. C.; localizado a seis kilómetros al norte de donde hoy se halla la cabecera municipal, Colima. Complejo Los Ortices Al que los arqueólogos le asignan un período de entre los años 300 a. C. y 300 d.C.; ubicado hacia el sureste de la ciudad capital, en las inmediaciones de donde hoy está el pueblo de Los Ortices. Este asentamiento indígena era más evolucionado que el de La Capacha, ya que no solo elaboraba una cerámica más fina, sino que practicaba la escultura en piedra y les rendía culto a sus muertos sepultándolos en “tumbas de tiro”, muy características de la región. Complejo Armería y Colima Ubicado en el curso de los 600 y 1100 años d.C., en una zona que hoy forma parte del oriente de la ciudad, en lo que hoy es el barrio de El Moralete. Este grupo indígena desarrolló artesanía con características un tanto más primitivas que el anterior. Elaboraron una menor variedad de cerámica y construyeron algunas tumbas de tiro de manufactura más tosca. Complejo El Chanal Comprende el desarrollo del grupo indígena más representativo de la región, que se asentó en la comunidad de El Chanal, del cual toma el nombre. En este lugar, a mediados del , se descubrió el cuerpo de una pirámide escalonada; al inicio de la década de los noventa, se descubrieron plazas, explanadas, templos y hasta un juego de pelota: evidencias arquitectónicas de un pueblo que había alcanzado un alto grado de evolución. Hacia el tiempo en que llegaron los españoles a Colima, este complejo ya había desaparecido y solo quedaban en el área algunos pueblos indígenas dedicados básicamente a la recolección, la caza y la agricultura –al parecer– sometidos a otra población indígena más poderosa, enclavada en la llanura costera de Tecomán (hoy Tecomán).

Cronología histórica Para mayor información sobre la historia del Volcán de Colima, ver el artículo: Historia de Colima thumb|200px|Pasillo Central de Colima. thumb|200px|Las Sombrillas del Hotel Ceballos, Colima. thumb|200px|Portal Medellín, Colima.

La Villa de Colima fue una de las primeras poblaciones fundada por los conquistadores en el territorio de la Nueva España. El episodio de la conquista y las posteriores epidemias de viruela y sarampión que se presentaron en toda la zona meridional de la Nueva España provocaron en Colima la desaparición de miles de pobladores indígenas. Testigo de tan dolorosas circunstancias fue Lorenzo Lebrón de Quiñones, quien durante cuatro largos años (1551-1554) recorrió como Visitador Real los 200 pueblos que por entonces constituían la vasta provincia de Colima. Durante los prolongados años del Virreinato, la Villa de Colima fue Alcaldía Mayor, cabecera de la provincia del mismo nombre, cuya jurisdicción abarcaba no solo lo que es hoy el territorio estatal, sino grandes extensiones del sur de Jalisco y, prácticamente, toda la costa de Michoacán. Su importancia, sin embargo, comenzó a decaer desde que fue fundada Guadalajara y descubiertas las minas de Guanajuato y Zacatecas. En lo eclesiástico, la Villa de Colima perteneció la mayor parte del tiempo al Obispado de Michoacán, como la más remota de sus parroquias; por cierto, una de éstas fue la que don Miguel Hidalgo y Costilla se hizo cargo, del 10 de marzo al 26 de noviembre de 1792; período que le sirvió cuando, al iniciar el movimiento de la Independencia, encontró en Colima el apoyo de numerosos simpatizantes que se sumaron a su causa. Los primeros en reaccionar favorablemente fueron los indios vinculados al convento de San Francisco de Almoloyan, quienes apenas en octubre de 1810 tramaron una insurrección que les fue frustrada por las autoridades españolas, que habían sido prevenidas de ello. No obstante, a menos de dos meses de iniciado el movimiento en el pueblo de Dolores, el 8 de noviembre de 1810, al mando de José Antonio Torres (hijo) y Rafael Arteaga, hizo su entrada a Colima el primer grupo insurgente del que se tenga noticia; grupo que, tras deponer al subdelegado Juan Linares, máxima autoridad de la época, incautó y saqueó las propiedades de los españoles, llevándose a Guadalajara 20 españoles importantes en calidad de prisioneros, de los cuales solo 9 fueron salvados de la muerte, por la intervención de don Francisco Ramírez de Oliva ante el padre Hidalgo. Otro de los cabecillas más importantes del movimiento independentista fue el padre-bachiller José Antonio Díaz, quien, siendo ayudante del párroco de San Francisco de Almoloyan, desde un principio se mostró “intransigente en defender a los indios y a la causa de la Independencia por el cura Hidalgo; dejó sotana, empuñó las armas y arrastró consigo a multitud de indios de Almoloyan, Comala, Suchitlán y Juluapan”.

Demografía La ciudad de Colima cuenta con población de 146 965 habitantes según datos del Censo de Población y Vivienda 2020 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía por lo que ha sido relevada al lugar en el estado en cuanto a población cediendo ante los incrementos demográficos muy elevados de su vecina Ciudad de Villa de Álvarez y el puerto de Manzanillo que es actualmente la ciudad más poblada del estado.

Clima La mayor parte del municipio de Colima posee un clima tropical subhúmedo con lluvias en verano; la temperatura media anual es de 24 a 26 °C y la lluvia anual de 800 a 1000 mm.

Gastronomía

thumb|250px|Hospital Universitario. thumb|250px|Complejo Administrativo. Entre los platillos colimenses más gustados y representativos del estado están los sopitos -pequeñas tostadas cubiertas con picadillo y bañadas en "jugo"-; los sopes gordos, de pata, lomo o pollo; y las tostadas de las mismas carnes y preparadas sobre tortillas raspadas y doradas. El pozole de cerdo es la merienda tradicional, con la característica de ser seco. Otros guisos típicos son el tatemado -carne de cerdo macerada en vinagre de coco y guisada en chile colorado-, la pepena -vísceras guisadas-; y la coachala -maíz martajado y cocido con pollo deshebrado-. Las variedades locales del tamal son pata de mula -de frijol, envueltos en totomoxtle-; los de carne y los de elote tierno. Comala se distingue por la producción de productos lácteos, como quesillo ranchero, panela y crema; también, junto con Villa de Álvarez, por su pan dulce, del que destacan los bonetes o picón de huevo. Durante la temporada de lluvias es posible disfrutar los chacales, o langostinos de río, preparados en caldo. Igualmente en ese tiempo, en la costa, los moyos -variedad del cangrejo moro-, guisado a la diabla. Existen criaderos de langostinos que aseguran el abasto permanente de esta delicia culinaria, disfrutable en caldos, a la mantequilla, al ajo o simplemente cocidos. Diferente a la forma que tiene de preparase en los estados vecinos, el cebiche de Colima se hace desmenuzando finamente el pescado y mezclándole zanahoria, además de los ingredientes comunes a este platillo. El pescado a la talla es una especialidad muy apreciada; este se prepara con un pescado entero, abierto y cubierto con verdura picada, luego envuelto en hoja de plátano y asado a las brasas. Tres son las bebidas refrescantes típicas de Colima: tejuino, tuba y bate. El tejuino se prepara con un atole de maíz martajado y panocha y se sirve con abundante hielo, sal y limón. La tuba, de origen filipino, es la savia del cocotero, que se extrae cortando el cogollo de lo que formaría el racimo de cocos. Esta puede tornarse natural, almendrada o compuesta con fruta picada y cacahuates. El bate se hace con chan -una semilla de la familia de la chía-, y se sirve con miel de panocha. La única bebida alcohólica fabricada actualmente en Colima es el ponche de Comala, que lo hay de granada -el más tradicional-, ciruela pasa, cacahuate, guayabilla y tamarindo. En su preparación se utiliza mezcal producido en la región del volcán, localmente llamado tuxca. Con el coco se produce una gran variedad de dulces típicos, como el alfajor y distintos tipos de cocadas. También se fabrican dulces de tamarindo, alfajores de piña, rollos de guayaba, borrachitos de leche con canela y plátanos deshidratados.