thumb|Una pareja de hombres contrayendo matrimonio civil en el Reino Unido, en 2015. thumb|Dos mujeres se casan en una ceremonia religiosa budista en Taiwán, donde se legalizó el matrimonio igualitario en 2019.
El matrimonio igualitario es una institución social de carácter civil o religioso que reconoce la unión conyugal concertada por una pareja del mismo sexo, para establecer y mantener una comunidad de vida e intereses. La definición legal y los derechos y obligaciones que genera esta institución varían entre cada país, puesto que las reformas en materia de derecho matrimonial y de familia difieren alrededor del mundo; así, en un Estado el derecho de adopción podría no estar reconocido para los matrimonios entre personas del mismo sexo, lo que contrasta con las legislaciones de algunos países que permiten la adopción conjunta para parejas no casadas y sin discriminación por orientación sexual.
Si bien las uniones del mismo sexo han existido en diversas culturas a lo largo del tiempo, como en la Antigua Roma o la provincia china de Fujian, la occidentalización del mundo llevó a su invisibilización y patologización en los siglos y , resurgiendo con la despenalización de la homosexualidad y la revolución sexual. Las primeras leyes en reconocer el matrimonio entre personas del mismo sexo fueron aprobadas durante la primera década del y los instrumentos jurídicos empleados según el caso fueron reformas legislativas de las normas de matrimonio civil, fallos judiciales basados en garantías constitucionales de igualdad o mecanismos de participación ciudadana, como las iniciativas populares o los referéndums. La primera autoridad civil de tipo estatal en emitir a sabiendas una licencia matrimonial a una pareja del mismo sexo fue el condado de Blue Earth en Minnesota (Estados Unidos) en 1971. Junto a la institución del matrimonio y, en muchos casos, como alternativa se han creado instituciones no matrimoniales de carácter civil propias de cada país y comunidad y con denominaciones distintas, como parejas de hecho o uniones civiles, cada cual de una naturaleza, requisitos y efectos ad hoc de acuerdo a la realidad social, histórica, sociológica, jurídica y política de cada sociedad. Estas disposiciones alternativas son consideradas por movimientos de derechos humanos como instituciones apartheid y en muchos casos, especialmente cuando no otorgan los mismos derechos, son criticadas por perpetuar la discriminación y crear «ciudadanos de segunda».
En el mundo 39 países (Alemania, Andorra, Argentina, Australia, Austria, Bélgica, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Cuba, Dinamarca, Ecuador, Eslovenia, España, Estados Unidos,Excluye la Samoa Americana y algunas jurisdicciones tribales. Estonia, Finlandia, Francia, Grecia, Irlanda, Islandia, Liechtenstein, Luxemburgo, Malta, México, Nepal, Noruega, Nueva Zelanda,Excluye Islas Cook, Niue y Tokelau. Países Bajos,Excluye San Martín (reconoce los matrimonios realizados en el resto de los Países Bajos). Portugal, Reino Unido,Excluye los territorios de ultramar de Anguila, Bermudas, Islas Caimán, Islas Turcas y Caicos, Islas Vírgenes Británicas y Montserrat. Sudáfrica, Suecia, Suiza, Taiwán, Tailandia y Uruguay) permiten el matrimonio entre personas del mismo sexo a nivel nacional. El último país en legalizarlo fue Tailandia el ; la situación legal en Nepal es ambigua porque el caso está en la Corte Suprema pendiente de sentencia definitiva. Israel reconoce los matrimonios entre personas del mismo sexo celebrados en el extranjero (desde 2006) o a distancia (desde 2023) con plenos derechos matrimoniales. En contraste, 35 países y 3 entidades subnacionales tienen definiciones constitucionales sobre el matrimonio que impiden el acceso igualitario a las parejas del mismo sexo, la mayoría promulgadas en las últimas décadas como medida «preventiva»; asimismo, muchos países de mayoría musulmana aplican preceptos islámicos en sus leyes por mandato constitucional, lo que generalmente se interpreta como prohibición del matrimonio entre personas del mismo sexo. En seis del primer grupo y en la mayoría del segundo se criminaliza todo acto homosexual.
El reconocimiento del matrimonio entre personas del mismo sexo se considera un derecho humano y un derecho civil, así como una cuestión política, social y religiosa del siglo . También constituye uno de los principales objetivos del movimiento por los derechos LGBTI. Entre los defensores más destacados del matrimonio igualitario están las organizaciones de derechos humanos y derechos civiles, así como las comunidades médicas y científicas y algunas congregaciones religiosas amigables que ofician matrimonios o bendiciones de las uniones entre personas del mismo sexo, mientras que los opositores más importantes son los grupos religiosos fundamentalistas y políticos conservadores. Las encuestas de opinión muestran un apoyo cada vez mayor de la población en todas las democracias desarrolladas y en algunas democracias en desarrollo.; ;
Historia
thumb|Una pareja de hombres contrayendo matrimonio civil en los Países Bajos, primer Estado en legalizarlo en 2001. El término «homosexualidad» fue acuñado por Karl-Maria Kertbeny en el , pero la historia de las parejas del mismo sexo, al igual que la homosexualidad en sí, se remonta a principios de la humanidad. La homosexualidad está ampliamente presente en la naturaleza, incluyendo, entre otros, a los primates no humanos. La evidencia más antigua de la homosexualidad en humanos data de la Italia prehistórica. Asimismo, existen antecedentes de uniones entre personas del mismo sexo registrados en todo el mundo y a lo largo de la historia de la humanidad se han identificado varios tipos de uniones, que van desde relaciones informales no autorizadas hasta uniones muy ritualizadas. En ese sentido, la actitud social hacia las parejas del mismo sexo y las uniones formales de parejas del mismo sexo ha diferido en función de los tiempos y lugares —desde la plena aceptación e integración, pasando por una tolerancia neutral, hasta el rechazo, la discriminación, la persecución, la expulsión, la criminalización o el exterminio—. En el área médica, cuando los modelos sociales dominantes justificaban la patologización, la homosexualidad fue considerada «trastorno mental» por la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE) de la Organización Mundial de la Salud entre 1977 y 1990 y por el Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (DSM) de la Asociación Estadounidense de Psiquiatría entre 1952 y 1973, aunque los diagnósticos análogos relacionados con la «angustia persistente y marcada por la propia orientación sexual» no fueron suprimidos hasta 2013, cuando los avances científicos desafiaron la suposición de que las manifestaciones de la sexualidad diferentes a la heterosexualidad son condiciones patológicas.
Viejo Mundo
Europa clásica, Oriente Próximo y China Las uniones entre personas del mismo sexo eran conocidas en las antiguas Grecia y Roma, la antigua Mesopotamia, en algunas regiones de la antigua China, como la provincia de Fujian, y en ciertos momentos de la historia europea antigua.
Las prácticas y rituales matrimoniales entre personas del mismo sexo tenían mejor reconocimiento en Mesopotamia que en el antiguo Egipto. El Almanaque de Encantamientos, un texto religioso fundamental de la antigua Asiria, contenía oraciones que bendecían por igual el amor de un hombre por una mujer y el de un hombre por otro hombre. Asimismo, existen numerosos documentos que atestiguan que fuera de Occidente, muchas culturas, particularmente africanas o asiáticas, aceptaban las relaciones entre personas del mismo sexo y, en algunos casos, también los casamientos homosexuales.
En la provincia de Guangdong, en el sur de China, durante la dinastía Ming, las mujeres se unían en contratos con otras más jóvenes en elaboradas ceremonias. Los varones también celebraban compromisos similares. Las uniones durarían un número limitado de años, al cabo de los cuales el más viejo ayudaría al más joven a elegir a una esposa y crear una familia. Este tipo de uniones también se practicaba en la historia europea antigua. Un ejemplo de pareja reconocida masculina e igualitaria al principio de la dinastía Zhou de China se encuentra registrado en la historia de Pan Zhang y Wang Zhongxian. Si bien la relación era claramente aprobada por la comunidad en general y se comparó con un matrimonio heterosexual, la unión de la pareja no tuvo una ceremonia religiosa.
Algunas sociedades occidentales primitivas integraban las relaciones entre personas del mismo sexo. La práctica del amor entre personas del mismo sexo en la antigua Grecia generalmente tomaba la forma de pederastia, que tenía una duración limitada y, en muchos casos, coexistía con el matrimonio. Los casos documentados en esta región afirman que estas uniones eran relaciones pederastas temporales.Ovidio, Las metamorfosis, 10.67–85 En el conocido como Batallón Sagrado de Tebas las parejas masculinas que lo conformaban intercambiaban votos sagrados entre erastés (amante) y erómeno (amado) en el santuario de Yolao, amado de Heracles. Estas uniones crearon un dilema moral entre los griegos y no eran aceptadas universalmente. Por otro lado, se encuentran en escritos griegos antiguos numerosos ejemplos de uniones del mismo sexo entre pares, no jerarquizados por edad (como el caso de la pederastia). Entre las parejas de relaciones del mismo sexo más famosas de la antigua Grecia están Harmodio y Aristogitón, Pelópidas y Epaminondas y Alejandro y Bagoas. Sin embargo, en ninguna de estas uniones del mismo sexo se utiliza la palabra griega para «matrimonio», por lo que algunos historiadores las han considerado como casi «equivalentes» a los matrimonios heterosexuales; entretanto, otros historiadores utilizan el término «matrimonio» para describir las relaciones homosexuales ritualizadas en Creta durante el mismo período. La académica italiana Eva Cantarella identifica algunas relaciones lésbicas en comunidades femeninas en la antigua Grecia como «matrimonios de imitación».
Existen registros de matrimonios entre personas del mismo sexo que se remontan al siglo .What is arguably the first historical mention of the performance of same-sex marriages occurred during the early Roman Empire according to controversial historian John Boswell. However, Shaw criticizes Boswell's methodology and conclusions as disingenuous. Por lo general, estos se informaron de manera crítica o satírica. Cicerón aludió al matrimonio (usando el verbo latino para «casarse», es decir, nubere) del hijo de Curio el Viejo con su enemigo Marco Antonio, aunque lo hace de forma metafórica para criticarlo. Cicerón afirma así que el joven Curio estaba «unido en un matrimonio estable y permanente» con Marco Antonio.Cicerón Filípicas 18 de febrero, 2.45. Marcial también mencionó una serie de matrimonios entre personas del mismo sexo, pero siempre en términos irrisorios contra las personas de las que quiere burlarse.Marcial Epigramas 12.42, 1.35, 3.93, 12.95.