Casablanca es una película estadounidense de drama y romance de 1942 dirigida por Michael Curtiz. Narra un drama romántico en la ciudad marroquí de Casablanca bajo el control del gobierno de Vichy. La película, basada en la obra teatral Everybody Comes to Rick’s (Todos vienen al café de Rick), de Murray Burnett y Joan Alison, está protagonizada por Humphrey Bogart en el papel de Rick Blaine e Ingrid Bergman como Ilsa Lund. El desarrollo se centra en el conflicto de Rick entre —usando las palabras de uno de los personajes— el amor y la virtud: Rick deberá escoger entre su amada Ilsa o hacer lo correcto. Su dilema es ayudarla o no a escapar de Casablanca junto a su esposo, uno de los líderes de la resistencia, para que éste pueda continuar su lucha contra los nazis.
Es una de las películas mejor valoradas de la cinematografía estadounidense, ganadora de varios premios Óscar, incluyendo el de mejor película en 1943.Según el American Film Institute, en 1997 Casablanca fue considerada por mil quinientos expertos de la cinematografía estadounidense como la segunda mejor película estadounidense de todos los tiempos y en la revisión de la selección de dichos expertos para el año 2007 aparece como la número tres. Cf. Según la encuesta que realiza periódicamente IMDb (Internet Movie Database), Casablanca ha sido clasificada en el lugar 9, tras recibir, a la fecha de esta consulta, la cantidad de 120.530 votos entre los usuarios del sitio que votan regularmente (la metodología se explica al final de la lista en el sitio web); cf. Sin embargo, según el mencionado American Film Institute, Casablanca es sin duda la película número uno entre las cien películas estadounidenses románticas más importantes. Cf. http://www.afi.com/100years/passions.aspxPara el mismo Instituto, Casablanca aparece con el número 32 entre las películas estadounidenses más inspiradoras. Cf. http://www.afi.com/100years/cheers.aspxCuriosamente, siempre según el American Film Institute, Casablanca figura también entre las cien mejores películas de suspense estadounidenses, con el número 37. Cf. http://www.afi.com/100Years/thrills.aspxPara el mismo Instituto, seis de las frases de Casablanca son recordadas como las citas más importantes de las películas de todos los tiempos. Cf. http://www.afi.com/100Years/quotes.aspxDe igual manera, para el Instituto, la canción El tiempo pasará (As Time Goes By, en inglés), tema musical de la película, es la segunda canción más importante de una película de todos los tiempos. Cf. http://www.afi.com/100Years/songs.aspxTambién, otra vez para el AFI, Rick Blaine, el personaje que interpreta Bogart, es el cuarto héroe más recordado entre las héroes de películas de todos los tiempos. Cf. http://www.afi.com/100Years/handv.aspx En su tiempo la película tenía todo para destacarse, con actores renombrados y guionistas notables, sin embargo ninguno de los involucrados en su producción esperaba que este pudiese ser algo fuera de lo normal. Se trataba de una de las docenas de producciones anuales de la maquinaria hollywoodiense. Casablanca tuvo un sólido inicio pero no espectacular y, sin embargo, fue ganando popularidad año a año y fue colocándose siempre en los primeros lugares de las listas de mejores películas. La crítica ha alabado las actuaciones carismáticas de Bogart y Bergman y la química entre ellos, así como la profundidad de las caracterizaciones, la intensidad de la dirección, el ingenio del guion y el impacto emocional de la obra en su conjunto.Como ejemplo, citemos a También quien afirma que es: «una obra maestra del cine de encargo».
Producción thumb|left|250px|Fotograma de la película Casablanca (1942), una de las películas más representativas del cine clásico de Hollywood, cuya época abarcaría aproximadamente desde la década de 1910 hasta los años 1960. Casablanca se basa en la obra teatral Todos vienen al café de Rick, de Murray Burnett y Joan Alison, que nunca fue puesta en escena.
Cuando el especialista en análisis literario de la Warner Brothers Stephen Karnot leyó la obra, la calificó como una «tontería sofisticada»; no obstante, le dio el visto bueno. Enseguida la editora encargada de los guiones, Irene Diamond, convenció al productor Hal B. Wallis para que comprara los derechos por 20 000 dólares estadounidenses de la época,Harmetz, p. 18. el precio más alto jamás pagado por una obra teatral que no hubiese sido puesta en escena.
El proyecto cinematográfico rebautizó la obra como Casablanca, quizás intentando imitar el éxito de la película de 1938 Argel.Harmetz, pág. 30.Así pues, el rodaje comenzó el 25 de mayo de 1942 y finalizó el 3 de agosto del mismo año, alcanzando un coste de producción de 1 039 000 dólares (75 000 por encima del presupuesto). El costo no fue alto, pero sí superior al promedio de su tiempo.Behlmer, pág. 208.
La película se rodó en estudios, excepto una secuencia en la que se muestra la llegada del mayor Strasser, que se realizó en el aeropuerto Van Nuys. La escenografía de la calle usada para las escenas del exterior había sido construida para otro película, The Desert Song,Behlmer, págs. 214–215. y tuvo que ser redecorada para los flashback de París. Dicho escenario permaneció en los almacenes de la Warner hasta los años 1960. El set para el Café de Rick fue construido en tres partes inconexas, por lo que no se podría determinar en trazado lo que sería su planta. De hecho, en una escena se hace pasar la cámara a través de una pared desde el área del café hacia el interior de la oficina de Rick. El fondo de la escena final, el cual muestra un avión pequeño modelo L-12 Electra Junior de la compañía Lockheed con personal caminando alrededor, fue armado usando figurantes de baja estatura y un avión de cartón dibujado a escala. Se usó humo, simulando neblina, para cubrir la apariencia poco convincente del modelo.Harmetz, pág. 237.
El crítico de cine Roger Ebert calificó a Wallis como la «clave del equipo creativo» por la atención que puso a los detalles de producción (hasta el punto de haber insistido en tener un loro de verdad en el bar del loro azul, Blue Parrot Bar, en inglés).«Commentary to “Casablanca”», de Roger Ebert, en el Two-Disc Special Edition DVD.
Por otra parte, la estatura de la actriz Ingrid Bergman causó algunos problemas. Sobrepasaba por casi cinco centímetros a Bogart, por lo que el director Curtiz tuvo que elevar al actor sobre ladrillos o sentarlo sobre cojines en las escenas en las que aparecían juntos.Harmetz, pág. 170.
Los contratiempos alcanzaron al productor Hal B. Wallis cuando decidió, tras haber terminado el rodaje, que la línea final de la película sería: «Louis, pienso que este es el comienzo de una bella amistad» («Louis, I think this is the beginning of a beautiful friendship»). Bogart tuvo que ser llamado un mes después de finalizado el rodaje para doblar la frase.
Más tarde se pensó en introducir una escena que mostrara a Rick y Renault junto a un destacamento de soldados franceses libres, en un barco, alistándose para incorporarse a la invasión de 1942 a África del Norte por parte de las tropas aliadas. Sin embargo, resultó muy difícil conseguir al actor Claude Rains para la filmación, y la idea fue definitivamente abandonada cuando otro productor, David O. Selznick, señaló que «sería un error tremendo cambiar el final».Harmetz, págs. 280–81.
Guion
La obra de teatro original se inspiró en el viaje a Europa que hizo Murray Burnett en 1938, viaje durante el cual pudo visitar Viena justo antes de la incorporación de Austria a la Alemania nazi. Murray visitó también la costa sur de Francia en la cual coexistían, no sin dificultad, asentamientos de nazis y refugiados. Los locales nocturnos de la zona inspiraron, pues, tanto el Café de Rick (especialmente uno llamado «Le Kat Ferrat») como el personaje de Sam, el pianista (basado en un pianista negro que Burnett vio en Juan-les-Pins).Harmetz, p.53–54. En la obra teatral, el personaje de Ilsa era una estadounidense llamada Lois Meredith y no encontraba a Laszlo sino hasta después de que su relación parisina con Rick había terminado. Además, en la obra de teatro el personaje de Rick era un abogado.
Los primeros escritores en trabajar en el guion fueron los gemelos Epstein, Julius y Philip, quienes eliminaron el trasfondo del personaje de Rick y aumentaron los elementos de comedia. Después intervino el otro escritor reconocido en los créditos, Howard Koch, pero trabajando en paralelo y haciendo énfasis en otros aspectos pues Koch resaltó los elementos políticos y melodramáticos.Harmetz, pp.56–59. Según parece, fue el director Curtiz quien favoreció las partes románticas, al insistir en que permanecieran los flashbacks sobre la época en París. Aun a pesar del gran número de escritores involucrados, la película tiene eso que Ebert describió como un guion de «maravillosa unidad y consistencia». Más tarde Koch afirmaría que fue la tensión que hubo entre su propia visión y la de Curtiz la que motivó que «sorpresivamente, estos acercamientos desparejos de alguna manera se ligaron, y quizá eso fue debido en parte a este tira y afloja entre Curtiz y yo, que le dio a la película un cierto equilibrio».«Casablanca» , artículo en inglés de Edward Sorel en la revista American Heritage, volumen 42, n.º 8, de diciembre de 1991. Consultado el 26 de octubre de 2007. Julius Epstein anotaría posteriormente que el guion contenía «más “maíz” que el que hay en Kansas y Iowa juntos. Pero cuando el maíz funciona, no hay nada mejor». La palabra inglesa original, corn (maíz) también se refiere, en jerga, a un tipo de humor tonto, gastado, banal y sentimental.
La película se topó con algunos problemas cuando Joseph Breen, miembro del cuerpo de censura de la industria hollywoodiense (el Production Code Administration), expresó su oposición a que el personaje del capitán Renault solicitara favores sexuales a cambio de visados y a que los personajes de Rick e Ilsa hubieran dormido juntos en París. Ambos puntos, de todos modos, permanecieron de manera implícita en la versión final.Harmetz, págs. 162–166. También Behlmer, págs. 207–208 y 212–213.
Dirección
La primera opción del productor, Hal Wallis, para dirigir la película fue William Wyler, pero como no estaba disponible Wallis decidió escoger, tras barajar varios nombres, a su amigo, el director Michael Curtiz.Harmetz, pág. 75.
Curtiz era un judío emigrante de origen húngaro, que había llegado a los Estados Unidos en los años veinte y que contaba entre sus familiares a refugiados provenientes de la Europa nazi. A decir de Roger Ebert, en Casablanca «muy pocas escenas son memorables en cuanto tales...», Curtiz se preocupó de usar las imágenes para contar una historia más que de usarlas por sí mismas.
De cualquier manera, el director tuvo poca influencia en el desarrollo de la trama. De acuerdo con Casey Robinson, Curtiz «no sabía nada de nada acerca de la historia... él veía imágenes y tú proporcionabas la historia».Citado en el comentario de Ebert. El crítico Andrew Sarris calificó la película como «la más decisiva excepción a la teoría de autor», a quien Aljean Harmetz replicó que «casi todas las películas de la Warner Bros. fueron una excepción a la teoría de autor». Sin embargo, otros críticos le dan mayor crédito a Curtiz; Sidney Rosenzweig, en su estudio sobre el trabajo del director, aprecia en la película un ejemplo típico del modo en que Curtiz resalta los dilemas morales.
Los montajes de la segunda unidad, tales como la secuencia de apertura del tren de refugiados y la que muestra la invasión de Francia, fueron dirigidos por Don Siegel.Harmetz, pág. 264
Dirección de fotografía El director de fotografía fue Arthur Edeson, un experimentado artista que había trabajado previamente en El halcón maltés y en la versión de Frankenstein del año 1931. thumb|Ingrid Bergman, en su perfil izquierdo.