Dubrovnik (, antiguamente en español, Ragusa) es una ciudad situada en la parte más meridional de Croacia. Edificada en una península de la costa dálmata fue una importante potencia marítima mediterránea desde el . En la actualidad es el centro administrativo y económico más relevante del condado de Dubrovnik-Neretva. Con una superficie de 143.35 km² en el censo de 2021 cuenta con una población de 41 562 habitantes.
Pese a sufrir un grave terremoto en 1667 y daños durante la guerra de Croacia en la década de 1990 Dubrovnik ha conservado sus monumentos –iglesias, monasterios, palacios y fuentes– de estilo gótico, renacentista y barroco. Denominada la "Perla del Adriático" o "La Atenas Dálmata" según datos de abril de 2023 es el principal destino del país para los turistas extranjeros. En 1979 el casco antiguo que se encuentra rodeado por una gran muralla obtuvo la declaración, ampliada en 1994, de Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
Toponimia
En la primera mitad del , ante las invasiones de eslavos y ávaros que asolaban la península balcánica, los habitantes romanizados de la ciudad de Epidauro (actualmente conocida como Cavtat o Ragusavecchia) buscaron refugio en un cercano asentamiento que recibía el nombre de Rausium, situado en la isla de Laus (que en griego significa "roca"), frente a la costa del Adriático. Un anónimo geógrafo bizantino de Rávena, en el año 667, señala como fecha de este acontecimiento el año 614. Esta es la primera mención escrita que se hace de la ciudad de Ragusa de los Dálmatas romanizados, así de acuerdo con un famoso pasaje de Constantino Porfirogénito:
Pero el apelativo vulgar y, con el tiempo, el nombre de la ciudad se escribió de varias maneras, todas derivadas de esta raíz: Lausa, Labusa, Raugia, Rausia, Rachusa y finalmente Ragusa.
El nombre eslavo Dubrovnik apareció durante el Medioevo y procede de la palabra eslava Dubrava, bosque de robles, con que era llamada una aldea fuera de la Ragusa de los Dálmatos: de hecho, estos árboles cubrían las montañas de San Sergio (en eslavo Brgat), que fue construida en las laderas del centro de la ciudad antigua.
Historia
Se cuenta que el mismo Roldán, el famoso caballero, acudió en ayuda de la ciudad asediada y la liberó del invasor. En el , Ragusa era ya la ciudad más importante de la Dalmacia meridional y formaba una pequeña Comunidad Ragusiana bajo el amparo de Bizancio, para luego estar bajo dominio de la República de Venecia hasta 1358, cuando con el tratado de Zara (Zadar) pasa a ganar su independencia y a llamarse República de Ragusa, pagando un tributo anual al rey de Hungría y luego a los Doges de Venecia. La ciudad y su contorno municipal ocupaban apenas una superficie aproximada de 1 km², pero sus navíos ya durante el inicio del Renacimiento italiano surcaban todos los mares del Levante, desde el Adriático hasta el Bósforo. Algunos académicos italianos han llegado a considerar la República de Ragusa como la Quinta República marinera de Italia, junto con Venecia, Génova, Pisa y Amalfi, por ser originariamente de habla neolatina. En efecto, el Idioma dalmático (muy parecido al veneciano) era la lengua autóctona de Ragusa antes del año 1000.
Al igual que Venecia, disponía de su propia flota de guerra para defenderse, pero no fue suficiente para impedir que los normandos se adueñaran de la ciudad en 1081.
En el se erigieron murallas alrededor de la nueva ciudad para protegerse de las invasiones que venían tanto de Oriente como de Occidente. A finales de dicho siglo, Ragusa era una de las Repúblicas que escogía a su gobernante de manera democrática.
La pujante República de Venecia, cuyos barcos hacían escala en la costa dálmata, anhelaba anexionarse este puerto estratégico para sus fines comerciales. La armada veneciana se puso en movimiento en 1205 y conquistó la ciudad, conservándola hasta 1358. Ragusa era llamada oficialmente Ragusa, pero por los habitantes eslavos que residían fuera de la ciudad era llamada con el nombre de Dubrovnik (del término ilirio dubrava, bosque de robles). Después de la absorción de los suburbios eslavos, Ragusa consiguió un estatuto especial en donde los descendientes de los dálmatos romanizados constituyeron la aristocracia local y la lengua italiana fue considerada la lengua oficial. Tras aceptar el nombramiento de un obispo, los ragusianos conservaron el control comercial y político de su ciudad. Al compartir los poderes, lograron mantener sus principales prerrogativas en los asuntos ciudadanos. Cuando Venecia se retiró de Ragusa, aparecieron los turcos por el este.
La Atenas dálmata izquierda|miniaturadeimagen|Vista de la ciudad hacia el En 1364, es decir, veinticuatro años antes de la famosa batalla de Kosovo, Ragusa firmó con el sultán del Imperio otomano un tratado de alianza y protección, el primero establecido entre un país musulmán y un Estado cristiano. Gracias a este acuerdo, Ragusa fue respetada por la invasión otomana que pasó muy cerca sin reparar en ella. El límite histórico de la expansión turca corresponde exactamente a la frontera actual entre Croacia y Bosnia-Herzegovina. Los turcos se detuvieron en la cima de la montaña que domina como una muralla natural la ciudad, pero no descendieron. Concedieron una especie de privilegio a esta pequeña ciudad cristiana católica, activa, apaciblemente ocupada en la industria y el comercio. A cambio de la protección, Ragusa debía pagar un tributo al sultán. Una delegación se dirigía cada año a Constantinopla para cumplir la formalidad. Aquella debía permanecer un año en el lugar, sirviendo de esta manera de rehén hasta que llegase el siguiente tributo.
En 1377, ante la peste negra, el gobierno de Ragusa impuso la primera cuarentena moderna del mundo, limitándose ésta primera iteración a 30 días y llamándola trentino, pero cumpliendo en esencia con las actuales reglas de la cuarentena.https://www.elespanol.com/cultura/historia/20200313/primera-ciudad-historia-declaro-cuarentena-controlo-peste/474204053_0.html
Desde 1421, los armadores de la ciudad obtuvieron el privilegio de comerciar con Asia y África. Con el monopolio del comercio marítimo en las provincias grecoeslavas, Ragusa rivalizó con Pisa y Venecia en riqueza y con Florencia en cultura. Adelantada del mar, coqueteó, se sometió, pactó con muchos poderes, sobre todo con la Venecia rival. Además, Ragusa llegó a tener consulado en Sevilla; en las carabelas de Colón viajaron dos marineros raguseos en el primer viaje del Almirante.El Mundo: «Ragusa: renace el Fénix.»
La ciudad mereció el sobrenombre de "Atenas dálmata". De aquí surgieron el médico Baglivi, el astrónomo Roger Joseph Boscovich y el sabio benedictino Banduri, que fue secretario del duque de Orleans (1724). Gracias a ello, la ciudad consiguió mantener su independencia durante cerca de mil años. Incluso ocupada, la República de Ragusa conservó una notable autonomía gracias a la habilidad de su diplomacia.
Una ciudad libre en el Adriático Toda la economía de Ragusa se basaba en la navegación y el comercio marítimo, es decir, en los barcos. Navegar era tan importante que cada hombre debía plantar a lo largo de su vida cien cipreses. Después de cincuenta años, esa madera serviría para la construcción de barcos. Para ello, sumergían la madera en agua de mar y luego la ponían a secar. La sal tapaba los agujeros y la endurecía. Esta costumbre explica la abundancia de cipreses en las colinas que rodean la ciudad. En la época de su máximo esplendor (), la flota de Ragusa se componía de doscientos barcos. La expansión prosiguió hasta el 1 de abril de 1667, cuando un gran terremoto destruyó casi por completo la ciudad causando la muerte de unas 5000 personas (o sea, el 40 % de la población). En ese terremoto pereció la mayoría de la aristocracia de Ragusa, que estaba formada por descendientes de los dálmatas romanizados: la ciudad fue repoblada principalmente por eslavos del interior y desde entonces perdió sus características neolatinas. En el , los barcos mercantes dejaron el lugar a los buques de emigrantes que partían hacia América.
Abolición de la República de Ragusa por Napoleón thumb|Ragusa en 1667, antes del terremoto, heliografía de Kowalczyk, 1909. Después de obtener victorias decisivas sobre Austria, Napoleón se apoderó de territorios situados al sur de los Alpes, en el litoral adriático, entre Trieste y Montenegro y se precipitó sobre ellos.
El 31 de enero de 1808, un decreto napoleónico puso fin a la República de Ragusa, que fue incorporada al Reino napoleónico de Italia.Mapa del Reino de Italia entre 1805 y 1809, incluyendo Ragusa
Pero ya en 1809 Ragusa fue unida a las Provincias ilirias con la capital Liubliana. El mariscal Auguste Marmont, Duque de Ragusa, se convirtió en el gobernador de las Provincias ilirias (1809-1813) dominadas por Francia. Los franceses no permanecieron mucho tiempo, pero dejaron su impronta en la memoria colectiva.
Humillados por un ejército de conquistadores extranjeros, los nobles de origen "dálmato-italiano" se vieron forzados a abandonar el poder y sus privilegios. Sin perjuicio de ello siguieron manteniendo su velado control y respeto de los habitantes de la ciudad durante toda la ocupación austríaca. Pero los nobles no apreciaron las reformas de los franceses.
En efecto, los franceses realizaron diferentes obras: construyeron una fortificación en la cima de la montaña que aún subsiste y una larguísima carretera, todavía en uso que iba desde la frontera italiana cerca de Trieste hasta la región de Ragusa. Además reorganizaron ventajosamente el sistema escolar usando la lengua italiana y concedieron a los judíos de la ciudad un estatuto de igualdad con los demás ciudadanos. En 1815, en el Congreso de Viena fue abolido el Imperio napoleónico.
Soberanía austrohúngara
Cuando el Imperio de los Habsburgo adquirió estas provincias después de 1815 en el Congreso de Viena, las nuevas autoridades imperiales instalaron una nueva administración burocrática, que mantenía fundamentalmente el sistema oficial de lengua italiana. Introdujo una serie de modificaciones destinadas a centralizar el poder, aunque lentamente: la burocracia, los impuestos, la religión, la educación y las estructuras comerciales. Desafortunadamente para los residentes locales, las estrategias de centralización, que se destinaban a estimular la economía, en gran parte no surtieron los efectos esperados. Y una vez que el personal político y económico superaron el trauma de las guerras napoleónicas, surgieron varios nuevos movimientos en la región. miniaturadeimagen|Fortaleza de San Lorenzo hacia 1840 Se produjo una combinación de las dos fuerzas irregulares en la vida política general de Ragusa y en Dalmacia, imbuidas en el sistema administrativo, y con los nuevos movimientos nacionales reclamando una identidad étnica, cada uno como bloque, para la fundación de una nueva comunidad. No obstante, Dalmacia era una provincia gobernada por germanohablantes que representaban la monarquía centralizada de los Habsburgo en la región de Dalmacia, la cual era históricamente bilingüe, es decir, (iliria) croata e italiana.
En 1815, el ex gobierno raguseo, es decir, la asamblea de nobles descendientes de los antiguos dálmatas romanizados, se reunió por última vez en la Villa/ljetnikovac en Mokošica. Esa vez se llevaron a cabo grandes esfuerzos para restablecer la República, pero todo fue en vano: después de caer la República, la mayoría de la aristocracia había emigrado al extranjero. Otros fueron reconocidos por el Imperio Austríaco, otorgando títulos austríacos sin pagar incluso los impuestos por la concesión de éstos, para mantener tranquila a la antigua nobleza local. El listado de los asistentes a la última sesión es el siguiente: miniaturadeimagen|Calle de Dubrovnik en la segunda mitad del