La Seo del Salvador en su Epifanía es una de las dos seos o catedrales metropolitanas de la archidiócesis de Zaragoza, junto con la catedral-basílica de Nuestra Señora del Pilar. Se encuentra en la ciudad de Zaragoza (Aragón, España). En la diócesis habitualmente es llamada simplemente la Seo,La denominación de catedral en los territorios de la Corona de Aragón es seo (seu en aragonés, en catalán, en valenciano y en mallorquín), denominación que significa sede, lo que hace referencia a la sede del obispo; por ello, en Aragón y en los demás territorios de la Corona de Aragón se mantiene la costumbre de llamar seo a la catedral, con independencia de que se use el término fuera de estos territorios. Otros ejemplos son la seu de València/la seo de Valencia y la seu d'Urgell/La Seo de Urgel. https://dle.rae.es/seo por ser la primera catedral en contraposición a la también basílica menor, «el Pilar». Está construida en el solar del antiguo foro romano de Caesaraugusta y de la mezquita mayor de Saraqusta, de cuyo minarete todavía perdura la impronta en la torre actual. El edificio fue comenzado en el en estilo románico, integrado en la mezquita aljama, y ha sido objeto de muchas reformas y ampliaciones hasta 1704, año en que se colocó el chapitel barroco rematando la torre. Aunque no fue hasta 1788 cuando se colocan en la torre nueva de la Seo, sobre el cuerpo de la torre del reloj, las 4 estatuas que representan a las virtudes cardinales.
En su estado actual la Seo es una iglesia de cinco naves y seis tramos cubiertos por bóvedas de crucería de la misma altura, lo que da al recinto aspecto de iglesia de planta cuadrangular de salón. En la cabecera se sitúan dos ábsides (de los cinco originales) y, en el lado de la epístola, sobre dos de los desaparecidos, se emplazó la sacristía. Al extremo del lado del evangelio se construyó la «Parroquieta» para albergar el sepulcro de Lope de Luna.
La estructura de las naves está apoyada en contrafuertes característicos del gótico tardío (y no en arbotantes como es habitual en el estilo gótico clásico) que se cierran con muros formando capillas interiores. Cubre el crucero (que no destaca en planta) un cimborrio de hechura mudéjar.
El material constructivo fundamental es el ladrillo, habitual en la arquitectura aragonesa. El conjunto de la catedral, en su aspecto exterior, no refleja la estructura interna debido al cerramiento con muros de varios espacios circundantes como dependencias o residencias de los miembros del cabildo.
El acceso principal se realiza por el lado occidental, donde se levantó en la segunda mitad del una fachada barroca clasicista que sustituyó al portal mudéjar del , que se encuentra detrás de la actual portada. Completan el conjunto de la catedral el campanario barroco adosado al muro oeste y la casa y arco del Deán, que conecta la catedral con un edificio exterior salvando la calle.
Estilos principales De los diversos estilos que la componen, los elementos más importantes son los siguientes:
Románico: en el exterior, la parte inferior de los ábsides de la cabecera. Todavía se conservan las esculturas románicas del interior del ábside, pero actualmente está oculto por el retablo gótico. En la sacristía, se exhibe el olifante tallado en marfil de Gastón de Bearn, del , y los bustos-relicarios de San Valero (patrón de Zaragoza), San Vicente y San Lorenzo donados por el antipapa Benedicto XIII. miniatura|Florones de las nervaduras de las bóvedas góticas del interior Gótico: del y factura gótico-mudéjar, sobre todo en los cuerpos superiores del ábside y en la capilla funeraria de san Miguel o «Parroquieta», que aloja el sepulcro del arzobispo don Lope Fernández de Luna, asimismo gótico. Las naves y cubiertas del templo también mantienen este estilo a lo largo de diversas ampliaciones desde el al . Del data la sillería del coro y el magnífico retablo mayor de alabastro polícromo realizado por Pere Johan y Hans de Suabia, que está considerado como una obra capital del gótico final europeo. El museo de tapices flamencos alberga telas de los siglos al , y está considerada como una de las tres mejores colecciones del mundo. Mudéjar: como se dijo antes, está presente en los ábsides, el muro exterior de la Parroquieta y en su techumbre de madera dorada. De bella factura y buenas proporciones es el actual cimborrio, que corona el crucero de la catedral e ilumina el presbiterio, realizado en el , a caballo entre las postrimerías del gótico-mudéjar y el incipiente estilo Renacentista. Los elementos mudéjares del ábside, parroquieta y cimborrio de la catedral fueron declarados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 2001 como parte del conjunto del mudéjar aragonés. Renacentista: cabe destacar el trascoro con sus capillas, así como la Capilla de San Bernardo, esculpida en alabastro, la de los Arcángeles y la de San Pedro Arbués, todas ellas en estilo Reyes Católicos. Las reformas auspiciadas por Hernando de Aragón convirtieron a la Seo en una iglesia de planta de salón o Hallenkirche, formada por cinco naves de igual altura, cubiertas por sugerentes bóvedas de crucería, que van desde la bóveda de crucería simple, pasando por las llamadas de terceletes, hasta las de crucería estrellada, fruto del llamado gótico flamígero o final. Las bóvedas descansan sobre esbeltos pilares fasciculados, coronados con capiteles con ornamentación vegetal los más antiguos y con motivos heráldicos los de los pies de la catedral que ya fueron realizados en el . Barroco: el campanario de la Seo, que fue proyectado por el arquitecto italiano Giovanni Battista Contini. La fachada junto a la torre, que actualmente es considerada la principal del templo, aunque en realidad corresponda al acceso de un brazo del transepto, muestra un estilo barroco con influencia neoclásica. También hay que destacar la decoración de algunas capillas y sobre todo las portadas interiores de las mismas.
Historia
Orígenes El solar en que se asienta la Seo ha sido desde antiguo el centro religioso de la ciudad. Allí se situaba el templo principal de Caesaraugusta, el antiguo foro romano, cuyos restos arqueológicos muestra el museo homónimo subterráneo que se ubica en la plaza de la catedral. Al contrario que otros templos de ciudades romanas, no se construyó en la confluencia del cardo y el decumano, sino a orillas del Ebro, contiguo al puerto fluvial.
Desde el la decadencia de la ciudad llevó a que fueran reutilizados sus materiales más nobles. Desde mediados de este siglo está documentada la cristianización de la ciudad, que se convirtió en sede episcopal visigoda dotada de sede catedralicia. Sin embargo se desconoce el emplazamiento exacto de la catedral tardorromana, dedicada a san Vicente, aunque el hallazgo de un cancel visigótico en el solar de la Seo hace suponer que pudiera ubicarse allí.
La mezquita Hanas ben Abdallah as San'ani (m. 718), discípulo de uno de los allegados de Mahoma, fue el constructor, entre los años 714 y 716 de la mezquita mayor de Saraqusta al Baida, «Zaragoza la Blanca», según cuenta al-Humauydí (1029-1095). De ser cierto, la mezquita mayor sería una de las más antiguas de Al-Ándalus. En varias crónicas árabes se recogen tradiciones que atribuyen la fijación del mihrab en el muro oriental, donde hoy se sitúa la capilla de san Pedro Arbués, como una hornacina tallada en un solo bloque de mármol blanco, quizá alabastro, según al-Zuhrí y una crónica anónima:De esta mezquita original, que ocupaba una superficie de 35 x 44 m en dirección oeste-este (la puerta principal de ingreso a la mezquita se encontraba en el mismo lugar que la de la actual catedral) solo se han conservado restos de cimentación, y un elemento de gran relevancia: la huella de dicho mihrab. La mezquita primitiva constaría de un patio abierto (sahn) y una sala de oración cubierta de cinco naves con muros perimetrales apoyados en sillares de alabastro.
El edificio experimentó dos ampliaciones, una de mediados del (856) y la segunda, atestiguada en 1023, bajo el rey taifa de Zaragoza Mundir I. El primer recrecimiento se debe al apogeo político de Musa ibn Musa, y se emprendió con el botín de una aceifa emprendida contra la región de Barcelona. Consistió en la adición de dos naves a cada lado, hasta un total de nueve y el ensanchamiento del patio alcanzando una superficie de 56 x 44 metros. Debido a la leyenda e importancia del mihrab, se mantuvo en su posición original, con lo que quedó algo desplazado del eje axial del templo.
La segunda ampliación de Mundir I, ya como rey independiente de la taifa de Saraqusta, dotó a la mezquita de una superficie de 54 x 86 metros con el alargamiento hacia oriente de casi el doble de la longitud inicial, lo que la convirtió en una de las mayores de al-Ándalus. Para ello hubo de trasladar el bloque del mihrab excavando sus cimientos y desplazándolo sobre rodillos, complicada operación que causó grietas en la pieza. También erigió un gran alminar que, transformado en torre-campanario mudéjar, perduró hasta el , cuando fue derribado y sustituido por la actual torre barroca. Durante la restauración, que terminó en 1999, se han descubierto numerosos vestigios, como la planta del antiguo edificio y la impronta del alminar en los muros externos, lo que ha permitido reconstruir su aspecto original.
La catedral románica miniatura|Ventana románica del ábside central (segunda mitad del ) La entrada en 1118 de Alfonso I el Batallador en Zaragoza no supuso la inmediata demolición de la mezquita. Se dio un año a los musulmanes para instalarse extramuros y desde 1119 hasta el 4 de octubre de 1121, año en que se consagró el edificio bajo la advocación de San Salvador, se efectuaron las reformas necesarias para adaptar el templo a las celebraciones cristianas. La nueva catedral (1166-1198) se inicia bajo la protección y patronazgo del obispo de Zaragoza Pedro Tarroja.
En primer lugar se reorientó el eje de la catedral románica en sentido norte-sur (frente al oeste-este de la mezquita) y se derribaron once tramos de las naves convirtiendo el patio musulmán en claustro, trasladando el ingreso principal al lado sur, donde hoy se encuentra la puerta de la Pabostría. Se integró así en el recinto de la mezquita (al modo como ocurre en la mezquita de Córdoba) una iglesia de tres naves sin ábsides y cuyo transepto no resaltaba de los muros laterales. La nave central era de gran anchura comparada con las laterales, mucho más estrechas, como sucedía en San Pedro de Rodas y San Salvador de Leyre. Fue cubierta con techumbre de madera a dos vertientes y mantenía el alminar de la mezquita convertido en campanario. Pese a ser una obra provisional, el edificio permaneció en este estado hasta finales .
La construcción de los ábsides y de una portada flanqueada por dos torres no se emprendería hasta 1166. La nueva obra, de planta basilical con crucero y tres naves terminadas en cinco ábsides (tres centrales semicirculares flanqueados por dos cuadrados), se prolongó hasta 1198, y debe mucho en su estilo a la catedral de Jaca, de la que toma diversos elementos. Además de la iglesia, el edificio acabó poseyendo archivo, refectorio, enfermería y dos claustros. De esta época se conserva aún el cuerpo inferior los ábsides, con ventanas flanqueadas por dos columnas con capiteles historiados y arquivoltas adornadas con el llamado ajedrezado jaqués en el exterior. En el interior se conserva un conjunto de esculturas que actualmente están ocultas tras el retablo mayor. Esta cabecera está emparentada con la de la catedral de Tudela, construida en el mismo período.