Carmen es una ópera dramática en cuatro actos con música de Georges Bizet y libreto en francés de Ludovic Halévy y Henri Meilhac, basado en la novela homónima de Prosper Mérimée.La novela se publicó por primera vez en 1845 en forma serial en Revue des deux mondes y en formato libro en 1847. Se estrenó en la Opéra-Comique de París el 3 de marzo de 1875, donde su ruptura con las convenciones conmocionó y escandalizó a sus primeras audiencias, y recibió valoraciones negativas de la mayoría de los críticos. Estuvo a punto de retirarse después de su cuarta o quinta representación; aunque esto se evitó y al final llegó a las 48 representaciones en su primera temporada, hizo poco para subir los decaídos ingresos de la Opéra-Comique. Cerca del final de su temporada, el teatro regalaba entradas para incrementar la audiencia. Bizet murió de un ataque al corazón, a los 36 años de edad, el 3 de junio de 1875, después de la representación número 33 y sin llegar a saber nunca cuán popular iba a ser Carmen. Inicialmente, ganó su reputación a través de una serie de producciones fuera de Francia. En octubre de 1875 se estrenó en Viena, con éxito de público y crítica, lo que marcó el inicio de su popularidad mundial. No se representó de nuevo en la Opéra-Comique hasta 1883. La obra se ha convertido desde entonces en una de las óperas más populares y representadas con mayor frecuencia en el canon clásico; la «Habanera» del primer acto y la «Canción del toreador» del segundo se encuentran entre las arias de ópera más conocidas.
La ópera está escrita en el género de opéra-comique con números musicales separados por diálogos. La historia de Carmen está ambientada en Sevilla, alrededor de 1820, y la protagoniza una bella gitana de temperamento fiero. Carmen, libre con su amor, seduce al cabo don José, un soldado inexperto. La relación de Carmen con el cabo motiva que éste rechace a su anterior amor, se amotine contra su superior y, como desertor, se una a un grupo de contrabandistas. Finalmente, cuando ella vuelca su amor en el torero Escamillo, los celos impulsan a don José a asesinarla. Las representaciones de la vida proletaria, la inmoralidad y la anarquía, además de la trágica muerte del personaje principal en el escenario, abrieron nuevos caminos en la ópera francesa y fueron muy controvertidas.
Esta última ópera de Bizet no solo transformó el género de la opéra-comique, que había permanecido estático a lo largo de medio siglo, sino que virtualmente puso fin al mismo. En unos pocos años, desapareció la tradicional distinción entre la ópera (seria, heroica y declamatoria) y opéra-comique (ligera, burguesa y con diálogos hablados). Más aún, Carmen alimentó un movimiento que iba a ganar tanto celebridad como notoriedad, primero en Italia y luego en el resto del mundo: el culto por el realismo conocido como verismo, que caracterizó la ópera italiana de finales del .
Desde entonces, la música de Carmen ha sido ampliamente aclamada por la brillantez de la melodía, la armonía, la atmósfera y la orquestación, y por la habilidad con la que Bizet representó musicalmente las emociones y el sufrimiento de sus personajes. Después de la muerte del compositor, la partitura estuvo sujeta a modificaciones significativas, incluida la introducción de un recitativo en lugar del diálogo original; no existe una edición estándar de la ópera y hay diferentes puntos de vista sobre qué versiones expresan mejor las intenciones de Bizet. Los estudiosos e intérpretes tuvieron grandes problemas con los textos de la obra, como ocurrió con el resto de sus óperas, dada su temprana muerte y la negligencia de sus herederos y editores, y sólo empezaron a encontrarse soluciones en los años sesenta del . La ópera se ha grabado muchas veces desde la primera grabación acústica en 1908 y la historia ha sido objeto de muchas adaptaciones cinematográficas y teatrales.
Contexto histórico
miniaturadeimagen|Georges Bizet, compositor de la ópera. En el París de la década de 1860, a pesar de haber sido galardonado con el Premio de Roma, Georges Bizet luchaba para que se representaran sus obras escénicas. Los dos principales teatros de ópera financiados por el estado en la capital, la Ópera y la Opéra-Comique, seguían repertorios conservadores que restringían las oportunidades para los jóvenes talentos locales. La relación profesional de Bizet con Léon Carvalho, director de la compañía independiente Théâtre Lyrique, le permitió llevar al escenario dos óperas a gran escala, Los pescadores de perlas (1863) y La bella muchacha de Perth (1867), pero ninguna gozó de mucho éxito de público.
Cuando se reanudó la vida artística en París después de la guerra franco-prusiana de 1870-1871, Bizet encontró mayores oportunidades para la interpretación de sus obras; su ópera en un acto Djamileh se estrenó en la Opéra-Comique en mayo de 1872. Aunque fracasó y se retiró después de once funciones, dio lugar a un nuevo encargo del teatro, esta vez para una ópera de larga duración para la que Henri Meilhac y Ludovic Halévy proporcionarían el libreto. Éste, que había escrito el texto de la ópera estudiantil de Bizet Le docteur Miracle (1856), era primo de la esposa de Bizet, Geneviève; él y Meilhac tenían una sólida reputación como libretistas de muchas de las operetas de Jacques Offenbach.
Bizet estaba encantado con el encargo de la Opéra-Comique y expresó a su amigo Edmund Galabert su satisfacción por «la certeza absoluta de haber encontrado mi camino». El tema de la obra proyectada fue motivo de discusión entre el compositor, los libretistas y la dirección de la Opéra-Comique; Adolphe de Leuven, en nombre del teatro, hizo varias sugerencias que fueron cortésmente rechazadas. Fue Bizet quien primero propuso una adaptación de la novela Carmen de Prosper Mérimée. La historia de Mérimée es una mezcla de cuaderno de viaje e historia de aventuras, posiblemente inspirada en los largos viajes del escritor por España en 1830, y había sido publicada originalmente en forma serial en 1845 en la revista Revue des deux mondes y en formato libro en 1847. Puede que la novela se viera influida en parte por el poema narrativo Los gitanos (1824) de Aleksandr Pushkin, una obra que Mérimée había leído en ruso en 1840 y lo tradujo al francés en 1852.Briggs, A. D. "Did Carmen come from Russia?" en el programa de la Ópera Nacional Inglesa, 2004; el poema también forma la base de la ópera en un acto de Serguéi Rajmáninov Aleko. También se ha sugerido que la historia se desarrolló a partir de un incidente contado a Mérimée por su amiga la condesa Montijo. Bizet pudo haber encontrado la historia por primera vez durante su estancia en Roma de 1858 a 1860, ya que sus diarios registran a Mérimée como uno de los escritores cuyas obras absorbió en esos años.
Creación
Libreto y música
Meilhac y Halévy formaron un dúo de larga duración con una división del trabajo establecida: Meilhac, que carecía de oído musical, escribía los diálogos y Halévy los versos. No hay una indicación clara de cuándo comenzaron los trabajos en Carmen. Bizet y los dos libretistas coincidieron en París durante 1873 y pudieron reunirse fácilmente; por lo tanto, hay poco registro escrito o correspondencia relacionada con el comienzo de la colaboración. El libreto fue preparado de acuerdo con las convenciones de la opéra-comique, con diálogos que separan los números musicales. Se desvía de la novela de Mérimée en varios aspectos significativos. En el original, los eventos se extienden durante un periodo de tiempo mucho más largo y gran parte de la historia principal es narrada por José desde su celda en prisión, mientras espera la ejecución por el asesinato de Carmen. Micaela no aparece en la versión de Mérimée y el personaje de Escamillo es periférico: un picador llamado Lucas que es sólo brevemente la gran pasión de Carmen. Carmen tiene un esposo llamado García, a quien José mata durante una pelea. En la novela, Carmen y José se presentan con mucha menos simpatía que en la ópera; la biógrafa de Bizet, Mina Curtiss, comenta que la Carmen de Mérimée, en el escenario, habría parecido «un monstruo absoluto y poco convincente, si su personaje no se hubiera simplificado y profundizado».
Con los ensayos programados para comenzar en octubre de 1873, Bizet empezó a componer alrededor de enero de ese año y para el verano había completado al menos la música para el primer acto. En ese momento, según el biógrafo de Bizet, Winton Dean, «intervino algún problema en la Opéra-Comique» y el proyecto se suspendió por un tiempo. Una de las razones del retraso pudo ser las dificultades para encontrar un cantante para el papel principal. Otra fue una división que se desarrolló entre los codirectores del teatro, Camille du Locle y Adolphe de Leuven, sobre la conveniencia de la puesta en escena de la obra. De Leuven se había opuesto enérgicamente a la idea de presentar una historia tan atrevida en lo que él consideraba un teatro familiar y estaba seguro de que el público se asustaría. Halévy le aseguró que la historia se atenuaría, que el personaje de Carmen se suavizaría y Micaela la compensaría, descrita por Halévy como «una joven muy inocente y muy casta». Además, los gitanos serían presentados como personajes cómicos y la muerte de Carmen quedaría ensombrecida al final por «procesiones triunfales, ballets y fanfarrias alegres». De Leuven aceptó a regañadientes, pero su continua hostilidad hacia el proyecto lo llevó a renunciar al teatro a principios de 1874.
Después de varios retrasos, parece que Bizet reanudó el trabajo en Carmen a principios de 1874. Completó el borrador de la composición (1200 páginas de música) en el verano que pasó en la colonia de artistas de Bougival, en las afueras de París. Estaba satisfecho con el resultado e informó a un amigo: «He escrito una obra que es todo claridad y vivacidad, llena de color y melodía». Durante el periodo de ensayos, que comenzó en octubre, Bizet alteró repetidamente la música, a veces a petición de la orquesta, que encontraba parte de ella imposible de interpretar, a veces para satisfacer las demandas de los cantantes individuales y otras veces en respuesta a las demandas de la dirección del teatro. La partitura vocal que Bizet publicó en marzo de 1875 muestra cambios significativos con respecto a la versión de la partitura que vendió a los editores, Choudens, en enero de 1875; la partitura de dirección utilizada en el estreno difiere de cada uno de estos documentos. No hay una edición definitiva y existen diferencias entre los musicólogos sobre qué versión representa las verdaderas intenciones del compositor. Bizet también cambió el libreto, reordenando secuencias e imponiendo sus propios versos donde creía que los libretistas se habían desviado demasiado del personaje del original de Mérimée. Entre otros cambios, le dio nueva letra a la «Habanera» de Carmen y reescribió el texto del solo de Carmen en la escena de la carta del tercer acto. También proporcionó una nueva línea de apertura para la «seguidilla» en el acto primero.
Caracterización
miniaturadeimagen|El tenor español Fernando Valero como don José. La mayoría de los personajes de Carmen —los soldados, los contrabandistas, las gitanas y los protagonistas secundarios Micaela y Escamillo— son tipos razonablemente familiares dentro de la tradición de la opéra comique, aunque extraerlos de la vida proletaria era inusual. Los dos protagonistas, José y Carmen, quedan fuera del género. Si bien cada uno se presenta de manera bastante diferente de las representaciones de Mérimée de un bandolero asesino y una intrigante traicionera y amoral, incluso en sus formas relativamente saneadas, ninguno corresponde a las normas de la opéra comique. Son más afines al estilo verismo que encontraría una expresión más completa en las obras de Giacomo Puccini.