miniatura|Estudio de la cabeza de un anciano, óleo sobre tabla (1610-1615) de Peter Paul Rubens (1577-1640).

miniatura|Estatua que representa a una pareja de ancianos en los alrededores de la Catedral de Burgos.

miniatura|Anciano, obra de Ulpiano Checa (1860-1916).

Los términos tercera edad, vejez, ancianidad y senectud son locuciones antroposociales que hacen referencia a las últimas décadas de la vida, en la que la persona se aproxima a la edad máxima que el ser humano puede vivir.Publication Manual of the American Psychological Association, 6.ª ed. (American Psychological Association, 2009) ISBN 1433805618

En esta etapa del ciclo vital, precedida por la madurez, se produce un declive progresivo de las funciones desarrolladas en etapas anteriores, lo que conlleva cambios físicos, cognitivos, emocionales y sociales. Aunque esta fase tiene un desenlace definido (la muerte), su inicio no está claramente establecido, ya que el proceso de envejecimiento varía entre los individuos.

Varía de un país a otro, según los factores socioculturales, institucionales, económicos y políticos. Por ejemplo, la tercera edad en España y Ecuador se considera a partir de los 65 años, mientras que en Colombia, México y Perú es a partir de los 60 años.Edad adulto mayor«¿Quién es una persona adulta mayor?», artículo publicado en el sitio web del Ministerio de Salud de Colombia.

Introducción En Japón, la vejez es un símbolo de estatus; es común que a los viajeros que se registran en los hoteles se les pregunta la edad para asegurarse de que recibirán la deferencia apropiada. En contraste, en Estados Unidos el envejecimiento por lo general se considera indeseable. Los estereotipos sobre el envejecimiento, internalizados en la juventud y reforzados por décadas de actitudes sociales, pueden convertirse en estereotipos personales, que a nivel inconsciente y a menudo actúan como profecías que se autorrealizan.

Este grupo de edad ha estado creciendo en la pirámide de población o distribución por edades en la estructura de población, debido principalmente a la baja en la tasa de mortalidad por la mejora de la calidad y esperanza de vida de muchos países.

Las condiciones de vida para las personas de la tercera edad son especialmente difíciles, pues pierden rápidamente oportunidades de trabajo, actividad social y capacidad de socialización, y en muchos casos se sienten postergados y excluidos. En países desarrollados, en su mayoría gozan de mejor nivel de vida, son subsidiados por el Estado y tienen acceso a pensiones, garantías de salud y otros beneficios.

Incluso hay países desarrollados que otorgan trabajo sin discriminar por la edad, y donde prima la experiencia y capacidad. Las enfermedades asociadas a la vejez (alzhéimer, artrosis, diabetes, cataratas, osteoporosis etc.) son más recurrentes en los países en vías de desarrollo que en los desarrollados.

El Día Internacional de las Personas de Edad se celebra el 1 de octubre.

Etapas de la tercera edad Durante la tercera edad se distinguen tres etapas, ya que con el aumento de esperanza de vida, no se considera igual tener 70 años que 90. Estos cambios de etapas, coinciden a su vez, con cambios físicos y psíquicos. Dependiendo de la fuente, las edades con las que se considera una etapa u otra, pueden variar.

Clasificación de las personas provectas Persona mayor (sana o enferma) autónoma: incluye a las personas mayores de 55 años, sanas y afectas de enfermedades (agudas o crónicas) no potencialmente incapacitantes. De hecho son numerosas las fortalezas de las personas mayores incluso en situaciones estresoras. Persona mayor frágil o de alto riesgo de dependencia: este concepto indica situación de riesgo de dependencia (pero sin padecerla aún), siendo potencialmente reversible, o pudiendo mantener la autonomía mediante una intervención específica. Paciente geriátrico: si cumple tres o más de las siguientes condiciones: Mayor de 75 años Pluripatología Incapacidad funcional (alto riesgo de dependencia) Deterioro mental Problemática social en relación con su estado de salud

Fragilidad Es la disminución multisistémica de la reserva fisiológica frente al estrés. Condicionada por el envejecimiento y los factores externos.

Estado asociado al envejecimiento (y a determinados factores externos), que se caracteriza por una disminución multisistémica de la capacidad de reserva fisiológica funcional ante el estrés (es decir, por una incapacidad para mantener la homeostasis). Este estado se traduce en: Pérdida de resistencia (la sarcopenia o pérdida de masa muscular es un componente clave en la aparición de la fragilidad) Aumento de la vulnerabilidad Aumento del riesgo de incapacidad

Características del anciano frágil Mayor de 80 años Pluripatología (con tendencia a la cronicidad) Pérdida de la capacidad funcional Deterioro cognitivo (incluyendo mal de Alzheimer) Problemas afectivos (depresión) Ingresos hospitalarios repetidos Polifarmacia (tres o más fármacos) Presencia de síndromes geriátricos Vive solo Está institucionalizado.

Aspectos sociales y sociológicos miniatura|Instalaciones para uso de personas de la tercera edad en el Parque Juan Carlos I en Madrid (España).

La recién elaborada sociología de la tercera edad tiene otras dimensiones: considerar a estas personas un grupo cultural en una estratificación de la población por grupos de edad (igualdad de trato, igualdad de derechos). Sin embargo, esta situación solo puede aplicarse en un segmento interesante pero reducido de consumidores y de clientela política, por lo que de nuevo es reduccionista, pues asume homogeneidad. Además, la exclusión del mercado laboral remunerado no quita su inclusión en actividades típicas del voluntariado, comisiones municipales, residencias, centros sociales, bibliotecas y otras instituciones con enfoque comunitario, asociacionista y participativo como personas y como ciudadanos.

Shanas (1968, 1977) contribuyó con el concepto de la construcción social de la tercera edad contra conceptos discriminantes que, como símbolos y sentimientos, pueden modificarse; Robert Neil Butler (1975, 1980) removió hacia adelante la nueva edad, con un enfoque de interaccionismo simbólico.

Disciplinas que la abordan La geriatría estudia la prevención, curación y rehabilitación de enfermedades en la tercera edad; y la gerontología estudia los aspectos psicológicos, educativos, sociales, económicos y demográficos relacionados con los provectos.

Hoy en día existen especialidades como la gerontología psiquiátrica (o psiquiatría gerontológica), que incluyen variables como la calidad de vida y otros fundamentos científicos. También existe la educación gerontológica, que tiene como finalidad orientar los preceptos pedagógicos a la ciencia de la gerontología para enriquecerla y reforzarla. Se ha desarrollado también como una tecnología social de apoyo e industrialización y de avances científicos.

Platón y Cicerón El tema de la senectud como preparación para la vejez preocupó a Platón (en el ) en La república, y Cicerón (en el ) escribió sobre ella en De senectute. Ambos son escritos en la ontología de las categorías de edades, que se ha configurado alrededor de 'modos de ser', relacionados con el decurso mismo de la vida personal. Hay párrafos que, en lo esencial, son idénticos en ambos autores. Las 'apostillas al diálogo de la vejez' en Internet es un elogio al pensamiento de Cicerón.

Terminología de la vejez, discriminación y prejuicios miniatura|Anciano de 95 años en Israel, en 1969.

Las diferentes denominaciones: senectud, ancianidad, vejez, mayores, segunda juventud, provectos y tercera edad, al igual que la terminología de seniors para elders (en el inglés) tienen todos el propósito de esquivar los prejuicios y la discriminación. Algunos de ellos sí lo logran, y en gran medida; otros, por el contrario, generan nuevas máscaras. También los estudios sociológicos han asignado prioridades al tema y que varían en las distintas sociedades y épocas a la par de alimentación, vivienda, salud y transportes. También hay abuso de los mayores como discriminación por edad en los ambientes laborales.

Hay una consideración también respecto al «estar activo» y a las aficiones pensadas con un diseño universal, que sustituyen a los trabajos en los mayores y que también pueden ser proyectadas desde muchos años antes, por ejemplo: la lectura como recurso y como afición, que si no ha sido ya utilizada en la juventud y edad adulta, difícilmente será utilizada mucho después. Priman los temas vitales y no quieren que estén ausentes tampoco los propios de su grupo social de personas provectas, como cultura diferente e igualmente con una diferente actitud a lo que es nivel de vida. Es muy sensible al puesto en la nueva sociedad de los mayores por la pérdida de la familia extensa y el advenimiento de la familia nuclear o solo de pareja, con pocos hijos. Lo es también su capacidad de maniobra por el aumento de rentas y consecuente independencia de los futuros 'mayores', por el aumento de la clase media.

Es muy común entre las personas denominar a los ancianos como abuelos, aun no siendo los propios abuelos biológicos. Si bien esto es un eufemismo, pues el término viejo se considera peyorativo y ofensivo.

En el plano de la salud, los profesionales sanitarios son conscientes de la importancia de la empatía y la actitud hacia los ancianos para evitar su discriminación, en una etapa en el que es frecuente la necesidad de atención sanitaria.

Depresión en la tercera edad

La tercera edad es una etapa de la vida en la que el humano elabora una reflexión de lo que ha logrado en su trayectoria de vida, así como de las oportunidades que se han dejado pasar o simplemente se han postergado. Cabe señalar que en esta etapa se hacen presentes los trastornos biológicos y psicológicos. Es decir, se comienza a tener problemas con la vista, la audición, el habla, el equilibrio y la pérdida de memoria.

También suele perderse a seres queridos y amigos, y la incapacidad para participar en actividades que antes solía realizar a menudo. Esto puede resultar en una desestabilidad emocional que da lugar a emociones negativas como la tristeza, la ansiedad, la soledad y la baja autoestima, que a su vez conducen al aislamiento social y la apatía.

La consecuencia más grave sería la depresión crónica o la depresión que es recurrente y persistente. Esta puede tener efectos físicos que incrementan el índice de mortalidad de varones y mujeres.

En Japón, la vejez es un símbolo de estatus; es común que a los viajeros que se registran en los hoteles se les pregunte la edad para asegurarse de que recibirán la deferencia apropiada. En contraste, en Estados Unidos el envejecimiento por lo general se considera indeseable. Los estereotipos sobre el envejecimiento, internalizados en la juventud y reforzados por décadas de actitudes sociales, pueden convertirse en estereotipos personales, que a nivel inconsciente y a menudo actúan como profecías que se autorrealizan.

La depresión puede llevar a hábitos alimenticios que acaben resultando en obesidad, provocando también pérdida considerable del apetito y la reducción de niveles de energía, ocasionando a veces un trastorno conocido como anorexia geriátrica. Asimismo, pueden experimentar índices más altos de insomnio y tiempos de reacción más prolongados que lo normal, lo que aumenta los riesgos asociados con cocinar y conducir.

Es por esto que se debe poner un especial interés en la vida de las personas de tercera edad, ya que si ellos son acompañados en esta etapa de cambios, y se sienten apoyados, se puede reducir el riesgo de padecer depresión.

También si ellos ejercitan su memoria y realizan actividades, ya sean físicas o recreativas, a un ritmo moderado, pueden sentirse útiles y así motivar al grado de aumentar su autoestima.