Los Serranos, también conocido como La Serranía, es una comarca situada en el interior de la provincia de Valencia dentro de la Comunidad Valenciana, España. También recibe el nombre de La Serranía del Turia. Comprende el curso medio del río Turia y territorios adyacentes, que dentro del territorio perteneciente a la Comunidad Valenciana se puede considerar como el curso alto, junto al tramo que discurre por el Rincón de Ademuz.

Comarca con baja densidad demográfica y la capital es el municipio de Chelva.

Municipios Municipio Población (2023) Superficie Densidad Villar del Arzobispo 3700 40,70 87,32 Pedralba 3048 58,90 47,16 Chelva 1739 190,60 7,81 Tuéjar 1201 121,90 9,15 Bugarra 783 40,30 18,04 Chulilla 687 61,80 10,76 Alpuente 667 138,30 4,58 Alcublas 635 43,50 14,44 Gestalgar 569 69,70 7,98 Higueruelas 522 18,80 26,60 Losa del Obispo 520 12,20 41,56 Titaguas 505 63,20 7,17 Calles 431 64,50 5,50 Sot de Chera 423 38,80 9,51 Aras de los Olmos 381 76,00 5,01 Andilla 311 142,80 2,23 La Yesa 235 84,70 2,70 Benagéber 168 69,80 2,75Total 16 525 1405,30 11,50

Geografía La comarca limita al este con la comarca del Campo de Turia, al sur con las comarcas de Plana de Utiel-Requena y la Hoya de Buñol-Chiva, al oeste con la provincia de Cuenca, y al norte con la comarcas del Alto Palancia y la Gúdar-Javalambre, en la provincia de Teruel.

Presenta montañas anticlinales de orientación ibérica (NO-SE) de Javalambre por el norte y la sierra del Negrete por el sur. Entre estas montañas destacan el Alto de Sancho (1502 m s. n. m.) que es el pico más elevado; también destaca el pico del Remedio (1054 m) de Chelva. La geografía de La Serranía presenta una sucesión de muelas, entre las que podemos destacar: la Muela Catalana, el Cerro Negro y la Muela del Buitre. Entre estas formaciones montañosas se encuentra la cuenca del río Turia, encajado una hendidura, el Cañón del Turia, entre espectaculares gargantas de paredes de hasta 200 metros de altura. También podemos destacar el río Tuéjar que es afluente del río Turia.

La unidad se caracteriza por los sistemas montañosos como las sierras del Remedio, la Talaya, Santa María, Sierra de los Bosques, etc. También se encuentran muelas calcáreas como las de Alpuente, Aras de los Olmos, etc.

Hidrografía La red hidrográfica de la comarca forma parte de la cuenca del Turia, con la única excepción de una pequeña parte del municipio de Andilla que vierte sus aguas hacia el Palancia.

Destaca en la geología del valle del Turia que corresponde a La Serranía el predominio de los materiales calizos. Estos tienen una gran capacidad de esponjamiento y a la infiltración del agua, de forma que facilita la circulación subterránea del agua, que ocasionalmente puede reemplazar a la superficial. Además la resistencia a la erosión del material hace que el drenaje superficial tienda a encajarse en congostos y valles estrechos. Así el curso del río Turia ha construido pequeñas vegas como las de Benagéber, Tuéjar, Chelva y Loriguilla, de geología de tipo keuper, terreno muy propicio para la construcción de embalses y la regulación hidráulica, es por ello por lo que podemos encontrar en la zona algunas de estas construcciones como el embalse de Benagéber y el de Loriguilla, que abastecen al área metropolitana de Valencia.

La morfología de la cuenca del Turia en La Serranía es alargada en dirección noroeste-sureste, a diferencia de la orientación que presenta en el tramo anterior, entre Teruel y Santa Cruz de Moya, que es noreste-suroeste como parte de la fosa Turia-Alfambra.

Hay un gran número de barrancos y cauces de circulación temporal que desaguan directamente en el Turia a su paso por la comarca. Por su derecha, el barranco del Cajirón, la rambla de Benagéber, el barranco de Barchel y la rambla de Tuesa. Por su izquierda, el barranco de la Araña, el Regajo de Aras, los barrancos de Raga, de Canales, de Puerca, de la Salada (de Domeño y Calles), de Losa, de las Tabairas y de La Salada (de Pedralba, Bugarra y Liria).

El principal afluente del Turia en la comarca es el río Tuéjar o Chelva, conocido por ambos nombres. Con una longitud de , los de su cuenca están totalmente insertos en la comarca. Dicha cuenca comprende gran parte de los municipios de Alpuente, La Yesa, Tuéjar, Calles y Domeño.

Espacios naturales También podemos encontrar en la comarca zonas protegidas por su naturaleza, como la zona por la que discurre el río Turia, o parte del Rincón de Ademuz y Santa Cruz de Moya, los cuales forman parte desde 2019 de la Red Mundial de Reservas de la Biosfera, con la ZEPA Alto Turia y Sierra del Negrete.

miniatura|200px|Acueducto de Peña Cortada, Calles.

Economía La Serranía es una comarca cuya economía está fuertemente vinculada con el medio natural, destacando las actividades agrarias de secano (cultivos de olivo y viñedo fundamentalmente) y ganaderas, aunque también existen sectores que se dedican a la explotación de recursos forestales (no hay que olvidar que alrededor del 70% de la superficie de la comarca es superficie forestal); y también hay algunas explotaciones mineras (caolín), así como canteras, las cuales están muy relacionadas con la industria cerámica de la provincia de Castellón, a la que suministran materias primas.

Para la transformación y comercialización de los productos agrarios surgieron en la comarca una cierta cantidad de cooperativas.

Ya entrado el , el desarrollo del sector turístico ha tomado una gran importancia en esta comarca, potenciando la visibilidad de la riqueza patrimonial tanto de patrimonio natural (Reserva de la Biosfera del Alto Turia), como arquitectónico, como inmaterial (gastronomía, fiestas tradicionales...)

Lengua La lengua propia de sus habitantes es el castellano, con una fuerte permanencia de rasgos propios de la lengua aragonesa en la forma de sustrato (pues pertenece al grupo de comarcas valencianas que tras la Reconquista fueron repobladas con aragoneses —ver comarcas churras—) y la variedad dialectal de la zona es conocida popularmente como churro, (al igual que en el resto de comarcas próximas castellano-hablantes como el Alto Palancia, Alto Mijares, Hoya de Buñol o el Rincón de Ademuz).

El churro es considerado por algunos autores como un dialecto de transición entre el Valenciano, el castellano y el aragonés. Churro es una palabra utilizada tanto para nombrar a alguien valenciano parlante que usa castellanismos, como para hacer referencia a esos dulces tan típicos (de creación churra). El origen del término churro no posee una evidencia histórica contrastable, a pesar de las diversas hipótesis de carácter histórico al respecto. Por ejemplo se dice que se debe a que la zona de la Serranía fue repoblada únicamente por aragoneses a la llegada de Jaume I, y que posteriormente fueron influidas por el castellano y el valenciano. Pero, en el Llibre del Repartiment se habla de cómo las tierras tanto de costa como de interior se entregan tanto a aragoneses, como a castellanos, navarros, catalanes y de otras variadas procedencias.

Historia

Prehistoria Los vestigios más antiguos encontrados en la comarca se remontan al Mesolítico (12000 a 4500 a. C.). Se hallaron en la Cueva de Torme o del Tormagal, en el municipio de Domeño, y la Covacha de Llatas (en Andilla).

No se han encontrado restos del Neolítico o Eneolítico. La siguiente etapa representada es la Edad de Bronce Valenciano (entre 1800 y 500 aC), del cual se encuentran más asentamientos en diversos municipios de la comarca, como Alcublas, Alpuente, Andilla, Calles, Chelva, Chulilla, Domeño, Losa del Obispo, Tuéjar, Villar del Arzobispo y La Yesa.

Íberos y romanos miniaturadeimagen|Acueducto de la Peña Cortada La civilización íbera inicia en el y se extiende hasta el reinado de Augusto. Los restos están distribuidos por casi todos los municipios de la comarca. Los poblados pertenecen a los edetanos, cuya capital estaba en la comarca vecina del Campo del Turia, en el cerro de San Miguel (Liria). En esta época se usa el hierro, se emplean el torno y el horno de alfarería, se desarrolla una cierta actividad textil, se amplia la actividad agrícola con la introducción de la viña y el olivo, y se usan por primera vez la moneda y la escritura. Sus asentamientos están habitualmente en cumbres o emplazamientos fácilmente defendibles, rodeados de murallas. Sin embargo, la mayoría de ellos resultaron destruidos por los romanos o fueron abandonados por la llegada de estos. Algunos, como el caso de La Torre en Villar del Arzobispo, subsistieron como poblaciones romanizadas.

La presencia de numerosos núcleos de población ibero-romanos y de villas rústicas romanas, circunstancia que comparte con la vecina comarca del Campo del Turia, indica una profunda romanización. Se han hallado yacimientos romanos en Alcublas, Alpuente, Andilla, Calles, Chelva, Domeño, Higueruelas, Losa del Obispo, Sot de Chera, Tuéjar, Villar del Arzobispo y La Yesa.

Los romanos contribuyeron al desarrollo de la red de caminos, orientada hacia Liria, desde donde enlazaba con la Vía Augusta en Valencia. Otras infraestructuras que se desarrollaron en este periodo fueron los acueductos, como los de Peña Cortada, Arcos de la Rambla o la conducción de agua de Los Chorros de Tuéjar. También desarrollaron la agricultura y la minería, especialmente la de hierro en el Rincón de la Mina (Tuéjar), y posiblemente de cobre y plomo en el Pico de Ranera (entre Aras de los Olmos, SInarcas y Tuéjar).

A partir del , con el Bajo Imperio, y hasta la consolidación de la presencia musulmana, los datos históricos en La Serranía son escasos.

Periodo musulmán miniaturadeimagen|Moneda de la taifa de Alpuente de la colección del Museu de Prehistòria de València Hay poca información sobre los siglos a . A partir del se inicia el periodo musulmán que en este territorio se extiende hasta el . En una primera fase, La Serranía pertenece a la cora de Xarq al-Ándalus. Tras la desaparición del califato a comienzos del , se produjo a aparición de los reinos de taifas. En el caso de serrano, estaba integrada en el Reino de Alpuente, cuyos límites exactos no se conocen, pero que comprendía tanto La Serranía como el Rincón de Ademuz y zonas próximas. De las taifas de la Comunidad Valenciana, Alpuente era la más pequeña.

La taifa alpontina duró la mayor parte del . Hay fuentes como Ubieto y Sanchis Guarner que sitúan su origen en 1010, fecha de la independencia a efectos práctivos. Otras -como Dolors Bramón y Mateu Llopis- lo sitúan en 1031, cuando cae el califato de Hisham III. Todos ellos coinciden en que acabó en 1092 con la llegada de los almorávides.

La posición fronteriza de la comarca respecto de diversos vecinos tanto musulmanes como cristianos conllevó una considerable inestabilidad. Así en 1093 El Cid tomó Alpuente, Chelva, Domeño y Tuéjar, imponiendoles un tributo de . A lo largo del e inicios del la zona fue pasto de cinco incursiones cristianas.

Es en este periodo musulmán cuando surgen muchos de los núcleos que perduran hasta la época contemporánea. En Chelva se desarrolla Benacacira, a los que se añaden El Arrabal y Banajuay. En Villar del Arzobispo se reasienta La Torre, que pasa a llamarse Benaduf, si bien la falta de agua llevó a los pobladores a trasladarse al actual emplazamiento.

Inicios del Reino de Valencia (siglos y )