Margarita de Valois o Margarita de Francia (14 de mayo de 1553-27 de marzo de 1615) fue una princesa francesa de la rama Valois-Angulema de la Dinastía de los Capetos.
Por su matrimonio con Enrique de Navarra (futuro rey de Francia, Enrique IV), fue reina de Navarra y posteriormente de Francia. Su matrimonio fue anulado en 1599 por decisión del papa. Era hija del rey Enrique II de Francia y Catalina de Médici y hermana de los reyes Francisco II, Carlos IX y Enrique III.
Su matrimonio, que fue para celebrar la reconciliación de católicos y hugonotes, se vio empañado por la matanza de San Bartolomé y la reanudación de las Guerras de Religión francesas. En el conflicto entre Enrique III y los Descontentos, se puso del lado de Francisco, el duque de Anjou, su hermano menor, y esto provocó una profunda aversión del rey contra ella.
Como reina de Navarra, también desempeñó un papel pacificador en las tormentosas relaciones entre su marido y la monarquía francesa. Moviéndose entre las dos cortes, se esforzó por llevar una vida conyugal feliz, pero su esterilidad y las tensiones políticas inherentes a las guerras de religión causaron el final de su matrimonio. Maltratada por un hermano ofendido y rechazada por un marido oportunista, eligió el camino de la oposición en 1585. Se puso del lado de la Liga Católica y se vio obligada a vivir en Auvernia en un exilio que duró veinte años.
Conocida mujer de letras y mente ilustrada, así como patrocinadora extremadamente generosa, tuvo un papel considerable en la vida cultural de la corte, especialmente después de su regreso del exilio en 1605. Era un vector del neoplatonismo, que predicaba la supremacía del amor platónico sobre el amor físico. Mientras estuvo encarcelada, aprovechó el tiempo para escribir sus Memorias. Fue la primera mujer en hacerlo.Craveri, Amanti e regine, pp. 81–82. Era de hecho una de las mujeres más de moda de su tiempo e influyó en muchas de las cortes reales de Europa con su ropa.
Ha sido víctima de una tradición historiográfica misóginaBertière, Les reines de France au temps des Valois/2. Les années sanglantes, pp. 227–228. que ha demolido la importancia de sus acciones en la esfera política de la época, para reforzar la transición dinástica de los Valois a los Borbones, dando crédito a la calumnia que circuló en torno a ella y creada y transmitida a través de los siglos, según la cual se trataba de una mujer hermosa, culta, ninfómana e incestuosa. Esta leyenda se ha cristalizado en torno al famoso sobrenombre de Reina Margot (La Reine Margot), inventado por Alejandro Dumas.Moisan, L'exil auvergnat de Marguerite de Valois (la reine Margot) p. 7.
Biografía Su juventud thumb|right|Catalina de Médici con sus hijos en 1561: Francisco, Carlos IX, Margarita y Enrique. Nacida en el castillo de Saint-Germain-en-Laye, fue la séptima hija de Enrique II de Francia y de Catalina de Médici. Tres de sus hermanos fueron reyes de Francia: Francisco II, Carlos IX y Enrique III. Una de sus hermanas, Isabel de Valois, fue la tercera esposa de Felipe II de España, y Claudia de Francia fue la esposa de Carlos III de Lorena.
Pasó su infancia en el castillo de Saint-Germain-en-Laye con sus hermanas Isabel y Claudia, bajo el cuidado de Charlotte de Vienne, baronesa de Curton, una dama sabia, virtuosa y muy católica.Williams, Queen Margot, p. 3. Apenas pudo conocer a su padre, que murió en 1559, y con su madre la relación era muy fría y distante, lo que le producía un sentimiento de admiración, por una parte y, por otra, de temor.Craveri, pp. 60–61. Después de las bodas de sus hermanas, Margarita creció en el Castillo de Amboise con sus hermanos Enrique, duque de Anjou (futuro rey Enrique III), y Francisco, duque de Alençon. Durante su infancia, su hermano Carlos IX le dio el sobrenombre de Margot.Bruno Méniel, Éthiques et formes littéraires à la Renaissance, p. 89.
En la corte francesa estudió gramática, clásicos, historia y sagradas escrituras. Margarita aprendió a hablar italiano, español, latín y griego, además de su francés nativo. Era también competente en prosa, poesía, equitación y danza.Williams, p. 11; Pidduck, La Reine Margot, p. 19; Bertière, p. 229. En 1563 Margarita es llevada a la corte de Francia junto con sus hermanos mayores y el joven Enrique de Navarra. Asimismo acompaña su familia y la corte en el "gran viaje" por toda Francia (1564-1566): durante este período, Margarita tuvo una experiencia directa de la peligrosa y compleja situación política en Francia, y aprendió de su madre el arte de la mediación política.Moisan, pp. 14–17.
Durante la adolescencia de Margarita, Catalina intentó crear un matrimonio dinástico ventajoso para su hija. Un posible pretendiente habría sido Carlos, príncipe de Asturias, pero en 1565, durante la reunión de Bayona, el duque de Alba rechazó esta propuesta.Frieda, Catherine de Medici, pp. 224-226. Incluso los acuerdos para casar a Margarita con el archiduque Rodolfo fracasaron, así como las largas negociaciones para esposarla con Sebastián I de Portugal, debido a la oposición de Felipe II de España.Williams, pp. 46–50. thumb|left|Margarita de Valois (1571). Boceto de François Clouet. De todos los oradores Margarita fue considerada una verdadera belleza del , culta, refinada y coqueta: por esto se la llamaba la perle des Valois.Jouanna, La Saint-Barthélemy, p. 81. En los mismos años, Margarita tuvo una excelente relación con su hermano, y futuro rey de Francia, Enrique. El duque de Anjou confiaba tanto en su hermana que, cuando tuvo que partir en 1568, para ponerse al frente del ejército real, le encargó la defensa de sus intereses frente a su madre.Bertière, pp. 231–232.
Para Margarita era la primera tarea política de su vida y cumplió concienzudamente la misión encomendada, aunque su hermano, al regreso, ni siquiera se lo agradeció.Williams, pp. 24–25. El duque de Anjou había descubierto un idilio secreto de Margarita con Enrique de Guisa (hijo del difunto duque de Guisa y ambicioso líder de los católicos más intransigentes) y su presunto plan de matrimonio.Moisan, p. 18 La reacción de la familia real fue muy violenta: Catalina y Carlos la golpearon y enviaron a Enrique de Guisa lejos de la corte.Wellman, p. 280. Este episodio pudo ser la causa original del "odio fraternal perdurable" que se produjo entre Margarita y su hermano Enrique, y el enfriamiento, no menos duradero, de las relaciones con su madre.Garrisson, Marguerite de Valois, p. 39–43.
Algunos historiadores han insinuado que el duque era el amante de Margarita, pero nada confirma esta teoría.Williams, p. 39. Sin mencionar que nada era más reservado en el siglo dieciséis que una hija de rey, que tuvo que permanecer virgen hasta el momento del matrimonio por razones políticas.Bertière, p. 230-231. Seguramente después de su boda no fue carnalmente fiel a su esposo,Craveri, p. 69. sin embargo, resulta difícil discernir lo que hay de cierto o inventado sobre sus relaciones extramatrimoniales. Muchas no tienen ningún fundamento, mientras que otras fueron simplemente platónicas.
La mayoría de las supuestas aventuras de Margarita son el resultado de panfletos destinados a desacreditarla políticamente a ella y su familia. El libelo más exitoso fue Le Divorce Satyrique (1607), que describía a Margarita como una ninfómana. Sin embargo, estas acusaciones difamatorias no resisten el examen cuidadoso de las fuentes.Bertière, p. 230-231; Moisan, p. 192-195.
La boda bermellona thumb|right|Enrique III, rey de Navarra. Joven líder del partido protestante y primer príncipe de sangre. Catalina de Médici volvió a plantearse la unión de su hija con el joven líder del partido protestante y primer príncipe de sangre, Enrique de Navarra, por determinar la reconciliación entre católicos y protestantes que se hallaban enzarzados en la tercera guerra de religión.Frieda, p. 256. Margarita cumplió con el deseo de su madre de casarse con Enrique, siempre que no estuviera obligada a convertirse al protestantismo.
Las negociaciones para este matrimonio se llevan a cabo entre Catalina y Juana de Albret, reina de Navarra, madre de Enrique y acérrima defensora de los hugonotes. Juana quedó muy impresionada con la princesa Margarita: «Con su belleza y su ingenio, ejerce una gran influencia sobre la reina madre y el rey, y messieurs, sus hermanos», escribió en una de sus cartas a su hijo.Williams, p. 60. Los problemas comenzaron cuando la protestante Juana descubrió que Margarita no tenía intención de abjurar del catolicismo.Knecht, Catherine de' Medici, pp. 148–49. Mientras tanto, las negociaciones matrimoniales fueron obstruidas repetidamente por el Papa y el rey de España.
Cansada de la duración de las negociaciones, Carlos IX decidió que la boda sería celebrada por el Cardenal de Borbón incluso sin la dispensa papal (requerida por la diferencia de religión y el parentesco de los futuros esposos), por lo que Juana dio su consentimiento a la boda a cambio de una considerable dote aportada por su nuera. Juana de Albret falleció poco después de concertarse el matrimonio y Enrique se convirtió en el rey de Navarra.Knecht, Catherine de' Medici, pp. 150-51.
Enrique llegó a París en julio de 1572 y vio a Margarita después de seis años de separación (ambos habían pasado juntos su infancia en la corte francesa). A pesar de las posteriores interpretaciones historiográficas, los contemporáneos no señalan ninguna insatisfacción mutua entre los futuros cónyuges.Boucher, Deux épouses et reines à la fin du XVIe siècle, pp. 21-22. La boda tuvo lugar el 18 de agosto de 1572 delante del atrio de la Catedral Notre Dame de París. thumb|left|Representación de la matanza de San Bartolomé según François Dubois (Museo Cantonal de Bellas Artes de Lausana). thumb|left|Representación del evento narrado por Margarita de Valois en sus Memorias. Estos hechos son reflejados por Alejandro Dumas en su famosa novela La Reina Margot (1845). Pintura de Alexandre-Évariste Fragonard (1836).
Después de un almuerzo nupcial, siguieron cuatro días de bailes, máscaras y banquetes, que fueron interrumpidos por el estallido de violencia en París. El 22 de agosto se produce el atentado contra el almirante Gaspar de Coligny, uno de los cabecillas del partido hugonote. Al día siguiente de la Matanza de San Bartolomé (24 de agosto), los protestantes son masacrados. La proximidad de la boda y la matanza supuso que este enlace fuera conocido con el nombre de "boda bermellona" (les noces vermeilles).
Margarita más tarde describió en sus Memorias el caos y el derramamiento de sangre en el Palacio del Louvre, donde ella y su nuevo esposo se alojaron. Enrique de Navarra decide entonces abjurar del protestantismo para salvar su vida.Pitts, Henri IV of France: His Reign and Age, pp. 61-65. Margarita recordó que salvó las vidas de varios protestantes prominentes durante la masacre. Su testimonio presencial sobre la masacre en sus Memorias es el único que proviene de la familia real.Craveri, p. 65.
La masacre hizo inútil el matrimonio de Margarita. Sin embargo, cuando Catalina de Médici le preguntó a su hija si quería cancelar la boda, Margarita respondió que eso era imposible porque ella ya había tenido relaciones sexuales con Enrique y era "en todo sentido" su esposa. Margarita probablemente no quería perder el mínimo de independencia de la familia que había obtenido y permanecer políticamente leal a su esposo. Más tarde escribió en sus Memorias: «Sospechaba que el propósito de separarme de mi esposo era para intentar hacerle algo malo».Memoirs, pp. 64-66.
Después de la matanza, la familia real fue objeto de numerosos folletos difamatorios de origen protestante. Por ejemplo, en el libelo anónimo Le Réveil-matin des Français, escrito en 1574, Margarita fue acusada por primera vez de incesto con su hermano Enrique.Viennot, p. 313; Moisan, p. 192; Pidduck, p. 18. Esta calumnia es otra de las anécdotas sobre la leyenda de la "Reina Margot".
Las intrigas de los Descontentos