Olot es un municipio y localidad española de la provincia de Gerona, en Cataluña. Capital de la comarca de La Garrocha, cuenta con una población de . Es especialmente conocida por sus lugares de interés natural; no en vano todo su término municipal se encuentra dentro del parque natural de la Zona Volcánica de la Garrocha. Los volcanes (todos ellos extinguidos) más conocidos y visitados son el de Santa Margarita, Croscat y el volcán Montsacopa, también conocido como Sant Francesc. El Croscat es famoso debido a que el terreno está "cortado" y se pueden apreciar perfectamente los estratos geológicos. En el Parc Nou de la ciudad se encuentra el Museo de los Volcanes y el Jardín Botánico de Vegetación Natural Olotense. También despierta un gran interés el hayedo de Jordá, un inmenso bosque de hayas, especial para pasear, tanto a pie, en bicicleta, a caballo o en carruaje.
Cabe mencionar el arte y la industria de estatuaria religiosa que desde el se estableció por toda la ciudad, siendo el máximo representante "El Arte Cristiano", fundado por Marià Vayreda y existente hoy día, donde trabajaron entre muchos otros los notables escultores Miguel Blay y Josep Clarà. Actualmente la Escuela de Arte y Diseño Superior de Olot se ha convertido en el centro de enseñanzas artísticas de la provincia de Gerona y ofrece desde Bachillerato Artístico hasta Estudios de Grado Superior.
Uno de los atractivos turísticos de Olot es su gastronomía, la llamada "cocina volcánica". Una de sus recetas más conocidas son las patatas de OlotPatatas de Olot (patates d'Olot). También es de importancia mencionar la plaza de toros de Olot, que data del año 1859, siendo la más antigua de Cataluña y la segunda de España.
El municipio de Olot tiene 29,12 km², limita con los municipios de Vall de Vianya (norte), San Juan les Fonts (norte y este), Santa Pau (sureste), las Presas y Vall de Bas (sur) y Riudaura (este). La ciudad está situada al valle alto del río Fluvià, que la atraviesa. Está formado por la ciudad de Olot (capital de comarca), antiguos pueblos y vecindarios (Sant Roc d'Olot, Sant Cristòfol de les Fonts, Sant Andreu del Coll, Closells), que forman una conurbación alrededor de la ciudad; diferentes urbanizaciones (les Fonts, Mas Bernat, les Planoles, etc); y el antiguo municipio de Batet de la Serra, que fue independiente hasta 1971.
Etimología La etimología de la palabra Olot no está clara y hay diferentes hipótesis. Según la Crònica Universal de Catalunya, Olot fue fundada por Ulo, un antiguo rey de la dinastía de los atlantes y que después fue llamado Sículo; la ciudad se llamó Ulot.PIFERRER, Francisco Nobiliario de los reinos y señoríos de España Otra teoría, más extendida, es que la palabra Olot proviene de ala, ya que el pueblo ha estado documentado con los nombres Aulot y Alot; y además así está representado en el escudo de la ciudad (con un ala haciendo referencia a su nombre).
Geografía Integrado en la comarca de La Garrocha, de la que ejerce de capital, se sitúa a 55 km de la capital provincial. El término municipal está atravesado por las siguientes carreteras:
Autovía Pirenaica A-26: vía rápida de conexión con Besalú y Figueras. Carretera nacional N-260: sirve de alternativa a la anterior en sentido Besalú y conecta también con Ripoll. Carretera N-260a: es la antigua carretera nacional que conecta con Ripoll por Vallfogona del Ripollés. Carretera autonómica C-152: se dirige hacia Vic. Carretera local GI-524: conecta con Santa Pau. Carretera local que permite la comunicación con Riudaura.
El municipio se sitúa en el valle alto del río Fluviá, que atraviesa el casco urbano, ocupando el centro del Pla de Olot. La parte septentrional del término municipal es drenada por la riera de Ridaura y accidentada por la sierra de Sant Miquel del Mont (793 m) y la montaña de Sant Valentí (711 m), sierras que forman en parte el límite septentrional. El río Fluviá, al noreste, hace de límite municipal antes de entrar en San Juan de Fuentes, y al sureste se encuentra la abrupta sierra de Batet, donde destacan el Volcá de Pujalós (779 m) y el Turó de Godomar (806 m). Esta abrupta zona montañosa está incluida en el parque natural de la Zona Volcánica de la Garrocha. Al sur y al oeste el territorio es más abierto y más llano por la presencia del río Fluviá. La pequeña sierra llamada también de Sant Valentí (648 m) forma el límite occidental con Vall de Bas. La altitud oscila entre los 806 m y los 370 m a orillas del Fluviá. El casco histórico se alza a 433 m sobre el nivel del mar.
miniatura|Olot desde volcán del Montsacopa
Historia
Edad Media La primera noticia histórica que se conoce del lugar de Olot (Olotis) con su antigua iglesia de Santa María, situado al territorio de Bas, sale en un precepto de confirmación de bienes que el rey Carlos el Calvo hizo el año 872 a favor del abad Racimir de Sant Aniol d'Aguja. Un siglo más tarde, el año 977, el conde obispo Miró dio al monasterio de Camprodón y al monasterio de Besalú unos alodios situados en la parroquia de San Esteban de Oloto. Estas dos primeras noticias dan a conocer la existencia de un núcleo organizado con dos iglesias, la de Santa María y la de San Esteban.
Más importante para la historia de Olot fue la donación que el 1097 hizo el conde Bernat II de Besalú al monasterio de Ripoll de un importante alodio situado en la parroquia de San Esteban Olotensis que iba del Fluviá a Sant Andreu del Coll y de la parroquia de Santa María de la Pinya a la de San Pedro de las Presas. A partir de este momento, la villa de Olot quedó en dominio de los abades del monasterio de Ripoll. Los abades ripolleses construyeron un palacio en la villa de Olot y en el crearon la administración de Olot para la gestión de los bienes que el monasterio tenía en la región.
Al principio del , la población olotense había crecido de tal forma que el templo de San Esteban era insuficiente. Se derribó el que había y se empezó la construcción de un nuevo templo de mayor capacidad. El 1116 el obispo de Gerona Berenguer Dalmau consagró la nueva iglesia y le proporcionó diezmos, primicias y poblaciones de los fieles, más los treinta pasos legítimos de la sagrera y otros dones, de la misma forma que lo hizo el conde Bernat. La población de Olot fue creciendo alrededor del nuevo burgo de San Esteban.
El año 1206 el abad de Ripoll otorgó unas concesiones a los olotenses y edificó un palacio, reedificado al final del . La población estuvo amurallada. El 1251 entró a formar parte de la veguería de Camprodón.
El año 1314, el rey Jaime II, a petición del abad de Ripoll, concedió a la villa el privilegio de feria por Pascua Granada y por San Lucas. De esa forma, Olot se convertía en un centro comercial de importancia gracias a las ferias y mercados que eran visitados por los vecinos de las valles de la región. El año 1362, el abad del monasterio de Ripoll concedió aún nuevas franquezas que ayudaban a la concurrencia mercantil de la villa.
Cuando el rey Martín fue nombrado conde de Besalú, resucitando el antiguo título, no tardó en reclamar toda la jurisdicción que tenía sobre Olot su madre, la reina Leonor. Le fueron concedidas la jurisdicción civil y criminal, el mero y mixto imperio. El rey Martín tuvo atenciones para la villa de Olot en forma de privilegios y exenciones, la creación de la subveguería y la reforma del regimiento municipal, que constaba de tres cónsules y nueve jurados, elegidos por los vecinos, después de una época de tensiones con Ripoll, que conservó el dominio directo. La carta duró hasta los decretos de Nueva Planta.
La Universidad de la villa de Olot había fundado la Almoina del Pa (limosna del pan) con las donaciones que hicieron unos ricos comerciantes de la villa: Bartrina, Olivella y Coromina. Pero los estatutos no acabaron de hacer funcionar el establecimiento y el rey Martín lo reformó el año 1404.
Una fecha siniestra para Olot y toda la comarca fue el 15 de mayo de 1427, con el primer terremoto. El año siguiente, por la Candelaria, el cataclismo aún fue más aterrador, porque azotó todas las casas, las iglesias y los edificios de la villa y de la comarca. Aquel mismo año, el rey Alfonso V de Aragón, desde Valencia, mandaba a los cónsules de la villa que reedificasen los edificios al mismo sitio, o en otro, con el mismo nombre de Olot. La villa de Olot perdió 302 fuegos.
Los olotenses, que desde hacía más de un siglo tenían continuas disensiones con los abades de Ripoll por cuestiones de régimen y autonomía municipal, aprovecharon la ocasión y el privilegio real para construir la nueva población dentro de los terrenos de la Almoina del Pa, y la villa vieja situada alrededor de la iglesia de Santa María del Tura. Este sector aún se puede precisar por la marcada cuadrícula de sus calles.
Cuando aún se iba reconstruyendo la nueva villa, surgieron las turbulencias del reinado de Juan II, que afectaron directamente la ciudad, pues se encontraba en medio de las comarcas en rebelión contra los señores y la Diputación. Las fuerzas de la Diputación llegaron a saquear la villa de Olot el año 1463 y las 200 casas que tenía la villa quedaron reducidas a 70.
Edad Moderna Al final de la guerra de los Remensas, Olot vivió un periodo de relativa calma, que le permitió una cierta prosperidad con el crecimiento del comercio y de la industria, gracias a los nuevos privilegios concedidos por el abad de Ripoll y los acuerdos con los señores, a consecuencia de la sentencia arbitral de Guadalupe. El año 1547 había 400 casas y se restauraron las iglesias de San Esteban y Santa María (ya llamada del Tura) y se construyó el convento del Carmen y el hospital San Jaime y los puentes de San Roque y San Cosme sobre el Fluviá. El convento de capuchinos fue construido el 1627-1631 (actual plaza Clarà). El año 1614 se organizó una mesa de cambio que se mantuvo hasta mediados de siglo, cuando los efectos de la guerra de los Segadores y una terrible epidemia (1650) que causó alrededor de un millar de muertes provocaron una fuerte crisis, continuada hasta el final del siglo con las frecuentes guerras contra Francia.
Al principio del , Olot consiguió la acuñación de moneda del rey Felipe III, cosa que hace patente la pujanza que tenía la ciudad. La acuñación se repitió durante el conflicto contra Felipe IV; primero se acuñaron los reales y los sueldos de plata con la figura del rey Felipe, pero siguiendo la causa de la tierra, las nuevas acuñaciones se hicieron con la eficie del rey Luis XIII de Francia, que había sido proclamado en Cataluña.
En las guerras con Francia de la segunda mitad del , los olotenses defendieron encarnizadamente su villa y comarca; se diferenciaron especialmente las partidas de migueletes de Josep de la Trinxeria. En 1675 Trinxeria y sus hombres abrieron y defendieron el collado del Portell; en otras campañas entraron en el Rosellón y llegaron hasta las puertas de Perpiñán. El año 1678, el mismo caudillo derrotó los franceses en la collada de Maians, y en 1684-1697, en la última guerra del siglo, Trinxeria hostilizó al enemigo desde el valle de Vianya hasta Prats de Molló.
La ciudad de Olot se adentró al superando un periodo de guerras que la habían castigado en los últimos años. Iniciando este nuevo siglo estalló la guerra de sucesión entre Felipe V y el archiduque Carlos de Austria. Olot, igual que la mayoría de villas de Cataluña, se declaró fiel a Carlos de Austria, aunque muy pronto la villa fue ocupada por el duque de Noailles, que comandaba el ejército felipista, que impuso numerosas cargas a sus habitantes. Desde entonces, Olot, con toda la Garrocha, estuvo integrada en el nuevo corregimiento de Gerona.