thumb|350px|Foto de grupo de los hacedores del acto tras la actuación

El Paloteao de Ribaforada en honor de san Bartolomé o simplemente Paloteao de Ribaforada (también apocopado como "Paloteado" en cualquiera de los casos) es una manifestación cultural de carácter folclórico-popular autóctona de la Villa de Ribaforada. Esta se compone de una representación escénica que mezcla tanto danza como comedia. El evento es llevado a cabo por el Grupo de Paloteadores de la Villa de RibaforadaFicha del Grupo de paloteadores de Ribaforada en la página web oficial de municipio en colaboración con los Gaiteros de RibaforadaFicha de los Gaiteros de Ribaforada en la página web oficial de municipio y se celebra cada 24 de agosto a las once de la noche en la Plaza San Francisco JavierDesde 2001, anteriormente en los antiguos jardines del barranco dentro del programa de las fiestas patronales en honor a San Bartolomé apóstol, en el cual es considerado como el acto central. La originalidad de la representación dentro del contexto de paloteados riberos radica en la particular mezcla entre lo religioso y profano, lo escénico y coreográfico y la tradición con la innovación. El espectáculo es seguido por cientos de personas que lo siguen en vivo (la entrada es gratuita) o a través de su retransmisión televisiva por la cadena local Ribaforada Televisión.

Historia Un comienzo remoto Ciertamente, y basándonos en los documentos históricos que manejamos, no podemos concretar una fecha exacta de cuando surgió esta manifestación folclórica. Lo que sabemos es que aproximadamente en 1905, con el nacimiento de la banda municipal de música de Ribaforada, el Paloteado decayó hasta desaparecer. Esta pérdida en la tradición hizo que el querido sacerdote del pueblo Don Tomás Castillejo promoviera el volver a recuperarlo entre los años 1978 y 1979 con inestimable ayuda de varios supervivientes de la última edición, entre los que destacan el entonces concejal de cultura Eduardo Huguet, los gaiteros Paco Urzaiz (compositor de la música original) y Macario Huguet y los danzaris José María Royo, Carmelo Villafranca, Roberto Zardoya, Olga Huguet y Azucena. Desgraciadamente, tras la paulatina dejadez de los vecinos se perdió de nuevo hacia 1987. En estos años el Paloteado de Ribaforada se hizo utilizando música y danzas de Cortes de Navarra debido a la decadencia que sufría año tras año

Una nueva era En 1991 esta danza teatral volvió a ver la luz tras el empeño de los jóvenes componentes de la Peña Gautxori y la ayuda de varios de sus anteriores hacedores. Tras este nuevo intento también se recuperaron restos de la música y el baile original, el resto fue complementado sobre la base de los recuerdos de los más ancianos. El proyecto del "nuevo" paloteado es un proyecto sólido, consolidado e innovador, que sigue aportando grandes ideas para estar a la última. Hoy el acto es una mezcla de tradición y actualización que da una sorprendente y divertida mezcla palpable en las caras de todo aquel que lo presencia. En la última década, más aún en el último lustro, la innovación de la que hablamos se ha convertido en una de las prioridades al realizar el guion. Las creativas luchas entre el diablo y el ángel, al más puro estilo Matrix o Guerra de las Galaxias, la coreografía de la canción "Ave María" de David Bisbal bailado tan graciosamente por nuestros danzantes, el vestuario y peinado rubio y afro tan a la última del ángel y la letra de las canciones que nuestro diablo tan jocosamente le dedicaba al paloteador Luis Miguel Huguet ("Avispa") han sorprendido a la multitud. En el año 2000, el paloteado realiza su primera actuación íntegra (baile y verso) fuera de Ribaforada, en Galdácano (Vizcaya). La edición del año 2020 estuvo marcada por las circunstancias de la pandemia del COVID-19, por lo que se realizó sin público, a las once de la mañana, con las pertinentes medidas sanitarias.

Estructura La acción de la representación se puede dividir en tres momentos: Una parte en la que los personajes recitan de memoria y en verso las anécdotas que han ido sucediendo en la localidad durante todo el año con un tono irónico que la gente responde con risas y aplausos. Otra en la que las risas dejan paso a los paloteadores que danzan los bailes del trenzado, arcos, vuelta y acelerado con el agradecimiento sentido del público. Por último, una parte en la que las dos anteriores acciones se entremezclan en el baile de las cortesías, en el que los paloteadores bailan, piden al Santo sus ruegos en favor del pueblo y los personajes sacan a relucir graciosas anécdotas a los danzantes.

Estas tres partes a su vez no siguen un orden aparente y se entremezclan a lo largo de toda la función. Una de las peculiaridades más significativas de este paloteado es el final del mismo, que acaba con una torre humana de tres pisos símbolo de la unidad del pueblo frente a los problemas comunes, lanzándose un viva a San Bartolomé y un viva a Ribaforada que es aclamado por todos los presentes.

Paloteadores Son aquellos danzantes que bailan la mayoría de las coreografías alternando saltos y cruces de piernas al compás con golpes de palos de madera de boj sujetados con sus manos. El paloteado recibe el nombre de estos palos de boj de unos cuarenta centímetros de largo y tres centímetros de grosor que son percutidos de una forma extremadamente violenta unos con otros al ritmo de la música. La especial violencia con la que se golpean los palos, que en muchas ocasiones acaban golpeando accidentalmente en los entumecidos dedos de los paloteadores apareciendo la consiguiente herida, diferencia especialmente este paloteado de los demás. La fuerza, dureza y velocidad con la que se llevan a cabo las coreografías marcan el paloteado de Ribaforada con una rúbrica especial y radicalmente diferente a otros paloteados riberos y de la zona.

Los palos se obtienen de las raíces del boj artesanalmente cortadas y tratadas para el evento. Primero se seleccionan y se cortan las raíces más rectas y de adecuado grosor para luego recortarlas en tramos de unos 40 cm. Luego, una vez preparadas se lleva a cabo el proceso más laborioso, el del pelado de la corteza de las mismas. Este es el proceso más artesanal ya que la madera de este arbusto es muy dura, como también lo es su corteza. Hay que tener especial dedicación en este paso, pues repercute bastante en el sonido de los palos. Después, para que el palo sea todavía más resistente y ofrezca un sonido todavía más seco, este se cuece en grandes calderas con agua hirviendo. Finalmente, una vez acabado el proceso de deshidratación y secado se procede al paso de adorno de la madera. Era tradicional que todos los palos presentaran una base de pintura blanca atravesada alrededor de pequeños anillos de color rojo y verde alternados en sus extremos y en el centro. A esta decoración también le acompañaba una borla de dichos colores colgando de un orificio taladrado al efecto en el extremo inferior del palo. Aunque esta ha sido una forma decorativa, también se ha utilizado un simple barnizado acompañado de las susodichas borlas o sin ellas. Adornos aparte, actualmente no se usa ningún tipo de decoración, dejando la superficie del palo en vivo, lo que termina produciendo un sonido más fuerte al golpearlos.

Personajes Imprescindibles, son los que ponen la nota cómica y los que hacen reír a carcajadas en todas sus intervenciones. Criticones, servidores del bien, del mal... pero sin la intención de ofender a nadie. Estos son los cinco personajes que intervienen en el desarrollo del paloteado de Ribaforada en orden de aparición en escena: San Bartolomé Es el personaje principal y al que va dirigido el acto. Aunque no es encarnado por ningún actor ni está incluido en el guion, todo el coloquio de los demás personajes gira en torno a su figura, que es colocado por los quintos en forma de imagen a pie del tablado donde se realiza la escenografía. A él van destinadas las cortesías y plegarias y está presente en todo momento en el escenario en forma de imagen. Mayoral Es un personaje culto y el primer personaje que aparece en escena. La tradición marca que en su entrada está esperando al rabadán y le reprime cuando este llega tarde al escenario. Debido a su nivel cultural, este personaje debe de ser interpretado con un estilo culto de la lengua. Rabadán Es un pastor de ovejas; bastante inculto e ignorante, que trabaja para el mayoral. Simboliza a los constantes trabajadores de la localidad. Todos los años llega tarde al acto por una cosa u otra y suele pedir a su dueño un aumento de sueldo acompañado de mejoras laborales. Siempre viene diciendo que ha visto al diablo, pero por ignorante su mayoral nunca le cree. Diablo Armado con su horquillo es la figura del mal. Aparece en escena tras unas tracas y fuego que emergen del infierno para sembrar el miedo y llevar a la perdición al pueblo. Critica duramente a toda la gente e incluso arremete contra los paloteadores que salen despavorídos. Ángel Es la representación del bien sobre el tablado. Viene en representación de San Bartolomé a combatir contra el diablo y a poner paz con su espada divina. Vigila en todo momento al demonio, y si ve que este actúa de forma malintencionada le para los pies.