El Euskadi (Euskadi-Petronor o Euskaltel-Euskadi por razones de patrocinio; código UCI: EUS) fue un equipo ciclista español profesional de categoría UCI ProTeam, propiedad de la Fundación Euskadi.
Fue el segundo equipo con el patrocinador que más años llevaba en las carreteras en todo el mundo: Euskadi (19 temporadas en 2012), por detrás del Lotto (con 26 temporadas en 2012), siendo además el equipo en activo que más años mantuvo su mismo nombre (15 años en 2012). Fue equipo UCI ProTeam (máxima categoría del ciclismo profesional) desde la creación de dicha división en 2005. También participó en algunas carreras del Circuito Continental sobre todo las españolas.
La singularidad del Euskaltel-Euskadi radicó en que todos sus corredores eran originarios del País Vasco, Navarra o País Vasco francés (zona denominada Euskal Herria) o habían formado parte de las categorías inferiores de algún equipo de los territorios antes mencionados. Sin embargo, debido a la escasez de resultados (8 victorias en 2012) y con los cambios implantados por la UCI, donde para que un equipo pertenezca a la máxima categoría se toman en cuenta los puntos obtenidos en los dos años precedentes de los mejores ciclistas contratados para la temporada siguiente, Igor González de Galdeano y la empresa Euskaltel decidieron cambiar la filosofía del equipo y contratar ciclistas de otras regiones de España y extranjeros que aportaran puntos, ante la posibilidad de quedar fuera del UCI WorldTour. Debido a ello a partir de 2013, la Fundación Euskadi quedó apartada del nuevo proyecto del equipo, haciéndose cargo del presupuesto y gestión la empresa de telecomunicaciones Euskaltel que prometió destinar casi 40 millones de euros durante las siguientes 4 temporadas.
El mánager general fue Miguel Madariaga aunque también dirigió el equipo Igor González de Galdeano durante unos años, mientras que la dirección deportiva corría a cargo de Julián Gorospe y posteriormente también del propio Igor González de Galdeano. Los directores auxiliares fueron Gorka Gerrikagoitia, Josu Larrazabal Jon Odriozola e Iñaki Isasi entre otros.
Sus principales patrocinadores fueron Euskaltel y las administraciones vascas: el Gobierno Vasco (bajo la marca Euskadi) y las Diputaciones Forales de Vizcaya, Guipúzcoa y Álava.
Debido a que estaba dentro de la Fundación Euskadi tuvo un equipo filial de categoría Continental, el Orbea, donde terminan su formación antes de debutar en el primer equipo sus jóvenes valores. Asimismo, contó con un equipo sub-23 propio, el Naturgas Energía, y también con cuatro equipos sub-23 convenidos: tres vascos y uno navarro. También ha patrocinado individualmente a ciclistas de otras disciplinas como es el caso de Josetxu Pedrosa en el ciclismo adaptado.
Historia del equipo
Inicios Creación La historia del equipo se remonta al paso del Tour de Francia por la localidad de Lourdes en 1992. Aquel día, José Alberto Pradera (entonces diputado general de Vizcaya) y Miguel Madariaga (mánager del equipo aficionado Beyena) iniciaron un plan para la creación de un equipo ciclista vasco profesional.
El 17 de junio de 1993 se creó bajo el nombre de Fundación Ciclista de Euskadi, una fundación privada con personalidad jurídica propia y con independencia de actuación, sin ánimo de lucro, con la intención de fomentar, promocionar y divulgar el ciclismo y la cantera vasca. Según se detalla en sus estatutos, podrán correr en el equipo ciclistas nacidos en los territorios históricos de Vizcaya, Guipúzcoa, Álava o Navarra, o aquellos ciclistas foráneos que hayan militado en categorías inferiores en un equipo de alguno de los territorios antes mencionados (valgan como ejemplo Íñigo Cuesta o Samuel Sánchez). En el Tour de ese año, Pradera y Madariaga sondearon a varios ciclistas profesionales (Pello Ruiz Cabestany entre otros) para que integraran, junto a jóvenes procedentes de aficionados, la primera plantilla del equipo para 1994; asimismo, se llegó a un acuerdo con Txomin Perurena para que fuera el director deportivo del equipo. Se distribuyeron 25.000 cartas entre particulares y empresas con el objetivo de reunir apoyo para el proyecto, y pese a la buena acogida de la iniciativa, fue difícil recaudar fondos para el proyecto. Pese a ello y con apenas 5000 socios de la Fundación y el apoyo de un reducido número de empresas, el equipo comenzó a rodar.
El Euskadi de Txomin Perurena En 1994 dio sus primeras pedaladas el equipo profesional con el nombre Euskadi. La equipación en los primeros años constaba de un culote negro y un maillot tricolor (rojo, verde y blanco) con los colores del icono de la Fundación, que coinciden con los de la ikurriña.
La primera victoria del equipo la conquistó en 1994 Agustín Sagasti, al ganar el sector matinal de la quinta etapa de la Vuelta al País Vasco: Sagasti hizo alrededor de ochenta kilómetros escapado, hasta llegar victorioso al Santuario de Loyola.
Pronto la deuda del equipo ascendía a diez millones de pesetas. Tras la salida de Pradera de la Diputación Foral de Vizcaya, el equipo corrió el riesgo de desaparecer. En 1995, con el equipo al borde de la bancarrota y Madariaga cerca de la cárcel por las deudas del equipo, la Diputación vizcaína acordó conceder un crédito puente al equipo, gracias al cual el equipo logró sobrevivir. Pese a la dramática situación, los patrocinadores desde la fundación del proyecto (Etxeondo, Astore, Insalus, Orbea, etc.) mantuvieron su fidelidad al proyecto.
A mediados de la temporada de 1997, el equipo volvió a una peligrosa situación económica incluso llegando a no pagar los sueldos a sus empleados.
Llegan Euskaltel y Gorospe El 17 de junio de 1997, la junta de la compañía telefónica vasca Euskaltel aprobó su ingreso como patrocinador del equipo ciclista, con una aportación de 26 millones y medio de pesetas. En la Vuelta a España de ese año, el equipo lucía ya los colores de su nuevo patrocinador. En sus primeros tiempos con Euskaltel como patrocinador, el equipo tuvo un nuevo maillot, de color azul y con el número 050 de Euskaltel como elemento destacado. Gracias al patrocinio de Euskaltel, el equipo logró una estabilidad financiera hasta entonces utópica, y el equipo pasó a llamarse Euskaltel-Euskadi, nombre que se mantiene en la actualidad. Poco después, el color predominante del maillot pasaría al naranja. En 1998 se contrató a Julián Gorospe como nuevo director deportivo; bajo su dirección en los siguientes nueve años el equipo experimentó una profunda transformación, pasando de ser uno de los equipos más modestos a convertirse en miembro del UCI ProTour y un equipo fijo en el Tour de Francia, el sueño fundacional del equipo.
1999-2000: primeras victorias en la Vuelta La primera victoria de Euskaltel-Euskadi en una gran vuelta llegó en 1999, cuando Roberto Laiseka, quien llevaba en el equipo desde su fundación, logró ganar la 19.ª etapa, con final en el Alto de Abantos, de la Vuelta a España. En el año 2000 llegó la segunda victoria en una grande, otra vez de la mano de Laiseka en una etapa de montaña de la Vuelta, la etapa 11.ª, con final en Ordino-Arcalís además concluyendo en sexto lugar en la clasificación general.
2001-2002: estreno en el Tour: un sueño cumplido Debido a los recientes éxitos, en 2001 fue uno de los cinco equipos invitados por la organización del Tour de Francia (que se sumaban a los 16 clasificados automáticamente por su posición en la clasificación de la UCI), culminando el objetivo por el que fue creado el equipo: participar en la carrera más prestigiosa del calendario ciclista. En el año de su debut en la ronda gala, el equipo consiguió ganar la 14.ª etapa, otra vez con Laiseka, en una etapa de alta montaña con meta en Luz-Ardiden (fue la única etapa ganada por un corredor español en esa edición). Además, Íñigo Chaurreau fue 12.º en la clasificación general, logrando estar cerca de los hombres más fuertes de la carrera. En 2002 el equipo fue nuevamente invitado al Tour de Francia, aunque terminó su participación sin victorias.
Confirmación y estreno ProTour 2003 thumb|300px|Zubeldia y Laiseka junto a Armstrong, Beloki, Hamilton y Basso en Alpe d'Huez, el día que ganó Mayo (ya escapado). 2003 fue uno de los mejores años del equipo. En abril, Iban Mayo ganó la general y tres etapas de la Vuelta al País Vasco y fue segundo en la Lieja-Bastoña-Lieja. En junio, después de ganar dos etapas de la Dauphiné Libéré, Mayo dio al equipo su segunda victoria de etapa en el Tour de Francia al ganar en el mítico Alpe d'Huez en la octava etapa. Además de esa victoria, el equipo tuvo una actuación destacada en la edición de ese año, logrando dos de sus ciclistas una buena posición en la clasificación general: Zubeldia quinto y Mayo sexto, que junto a la también buena actuación de Roberto Laiseka (decimoctavo) hicieron colocar al conjunto como tercero en la clasificación por equipos.
Además, al final de la temporada, en la Vuelta a España, Unai Etxebarría consiguió una victoria de etapa (haciendo doblete con David Etxebarría segundo) y Egoi Martínez ganó el Tour del Porvenir.
2004 El casillero de victorias se estrenó pronto gracias a Unai Etxebarria y su victoria en el Trofeo Calvià de la Challenge de Mallorca, la primera carrera que disputó el equipo. Iban Mayo ganó en mayo la Clásica de Alcobendas, la Subida al Naranco y la Vuelta a Asturias. En la Dauphiné Libéré, Mayo ganó la general y dos etapas, tras su exhibición en la cronoescalada del Mont Ventoux, en la que sacó dos minutos a Lance Armstrong (en ese momento, pentacampeón del Tour). Sin embargo, ni el corredor ni el equipo realizaron un buen Tour de Francia, en parte debido a la caída en una etapa de la primera semana que se disputó sobre tramos de pavés, lo que provocó el abandono de Haimar Zubeldia en la segunda etapa de alta montaña y del propio Iban Mayo en el segundo día de descanso.
thumb|200px|Íñigo Landaluze en pleno esfuerzo.
2005 El conjunto debutó ese año en el Giro de Italia al ser miembro del UCI Pro Tour; sin embargo, no obtuvo resultados destacables en la ronda italiana.
El equipo ganó de nuevo la Dauphiné Libéré, esta vez con Íñigo Landaluze, quien logró ganar la prueba tras defender agónicamente el maillot amarillo en la última etapa, sin compañero de equipo alguno. En la otra gran prueba previa al Tour, la Vuelta a Suiza, Aitor González fue también el ganador de la general, tras adjudicarse la dura etapa final, siendo Roberto Laiseka ganador del premio de la montaña de esa prueba. Pese a los grandes resultados en las pruebas previas, el equipo hizo un mal Tour con un discreto decimoquinto puesto de Zubeldia en la general como lo más destacado.
Sin embargo, la escuadra tuvo una destacada actuación en la Vuelta a España, en la que ganaron dos etapas: Laiseka ganó en Cerler su tercera victoria en la Vuelta a España, y Samuel Sánchez logró la victoria en el Santuario de la Bien Aparecida, siendo además décimo en la general.
Por otra parte, 2005 fue también la temporada en la que se registraron más casos de dopaje en el equipo desde la creación del mismo. En primer lugar Landaluze dio positivo por testosterona tras ganar la Dauphiné Libéré (positivo que no se comunicó hasta el final del Tour, por lo que pudo correr la ronda francesa de ese año), siendo absuelto por el TAS a mediados de 2006 por un defecto de forma, a tiempo para correr el Tour 2006. En segundo lugar, Aitor González dio positivo por metiltestosterona en la Vuelta, siendo sancionado (tras un proceso de un año que enfrentó a la UCI con la RFEC y que también terminó en el TAS) con dos años de suspensión, circunstancia que motivaría su retirada.
La era Galdeano thumb|250px|El equipo, con Galdeano a la izquierda.