miniaturadeimagen|alt=Mujeres con chador comprando en el bazar de Shiraz|Mujeres con chador comprando en el bazar de Shiraz (Irán).
El hiyab (pronunciado con «h aspirada»; ) es un velo que cubre la cabeza y el pecho que las mujeres musulmanas usan en presencia de personas que no sean de su familia directa. El hiyab puede denotar además cualquier cobertura de cabeza, cara o cuerpo empleada por musulmanas que de manera similar concuerda con una cierta norma de modestia. Asimismo puede referirse a la reclusión de las mujeres de los hombres en la esfera pública, o puede encarnar una dimensión metafísica: Al-hiyab se refiere a «el velo que separa al hombre o el mundo de Dios».
El hiyab es un código de vestimenta, tanto femenina como masculina, que establece que debe cubrirse la mayor parte del cuerpo y que en la práctica se manifiesta con distintos tipos de prendas, según zonas y épocas. En sentido generalizado suele usarse para designar una prenda específica moderna, llamada también «velo islámico».
Muy a menudo, el hiyab es utilizado en países musulmanes, como un símbolo de modestia y privacidad. De acuerdo con la Enciclopedia del Islam y el mundo musulmán, la modestia en el Corán se refiere a «la mirada, la marcha, la ropa y los genitales» tanto de hombres como de mujeres.Encyclopedia of Islam and the Muslim World (2003), p. 721, New York: Macmillan Reference USA El Corán advierte a las mujeres musulmanas que deben vestir modestamente y cubrir sus pechos y genitales.Martin et al. (2003), Encyclopedia of Islam & the Muslim World, Macmillan Reference, ISBN 978-0028656038 La mayoría de los sistemas jurídicos islámicos definen este tipo de vestimenta modesta como que cubra todo, excepto la cara y las manos en público. Estas directrices (para la cobertura de todo el cuerpo a excepción de las manos, los pies y la cara) se encuentran en los textos de fiqh y hadices desarrollados después de la revelación del Corán, pero, según algunos, se derivan de las aleyas sobre el hiyab en el Corán. El Corán ordena hiyab, tanto para hombres y mujeres; la palabra hiyab no significa pañuelo de cabeza, sino cobertura, y más literalmente «barrera». El Corán dice: «decirles a los hombres creyentes que bajen la mirada (en presencia de las mujeres), esto es más puro para ellos», aparte de vestirse modestamente como ordena el Islam, y para las mujeres: «di a las creyentes que pongan su jumur sobre sus pechos». La palabra jumur a menudo se omite cuando se hace referencia a la cita, y la palabra es la palabra real empleada en el Corán, que significa «un velo usado por una mujer para cubrir la cabeza». La segunda parte del verso, «por encima de sus pechos», indica a las mujeres que deben cubrir sus pechos en presencia de los hombres que no sean parientes inmediatos.http://www.al-islam.org/hijab-muslim-womens-dress-islamic-or-cultural-sayyid-muhammad-rizvi/quran-and-hijab
Significado de la palabra El término hiyab () procede de la raíz trilítera ḥ-ǧ-b, que significa «barrera», «ocultar a la vista» o incluso «separar»: da lugar también a palabras como «cortina» o «pantalla».
Hiyab, en español, es una palabra de género masculino, introducida en la 23.ª edición del Diccionario de la lengua española.Fundéu BBVA. «Burka», «homoparental», «wifi» y «botellón» entran en el Diccionario de la RAE. (consultado el 8 de septiembre de 2015)
En la ley del Islam Corán El Corán ordena a musulmanes (de ambos sexos) que vistan de forma modesta:
Uno de los versículos al que se atribuye la exigencia de llevar hiyab es la sura 24:30-31, a partir del cual se interpreta la demanda de que las mujeres extiendan una prenda sobre sus pechos.
En el siguiente versículo, se pide a las esposas de Mahoma que lleven manto (cuando salen de casa), como una medida para distinguirse de las demás, de modo que no sean acosadas. La sura 33:59 dice:
Vistas tradicionalistas Las cuatro principales escuelas de pensamiento sunitas (Hanafi, Shafi'i, Maliki y Hanbali) sostienen consenso que es obligatorio para todo el cuerpo de la mujer (ver awrah), excepto sus manos y cara (y pies según Hanafis) para cubrirse durante la oración y en presencia de personas del sexo opuesto que no sean familiares cercanos (con los que uno tiene prohibido casarse; consulte mahram). Hsu, Shiu-Sian. "Modestia." Enciclopedia del Corán. Ed. Jane McAuliffe. Vol. 3. Leiden, Países Bajos: Brill Academic Publishers, 2003. 403-405. 6 vols.
Según Hanafíes y otros estudiosos, estos requisitos se extienden a estar también cerca de mujeres no musulmanas, por temor a que puedan describir sus características físicas a hombres no relacionados.
Los hombres deben cubrirse desde el ombligo hasta las rodillas, aunque las escuelas difieren en si esto incluye cubrir el ombligo y las rodillas o solo lo que hay entre ellos.
Se manda que las mujeres usen ropa que no se ajuste al cuerpo, como modestas formas de ropa occidental (camisas largas y faldas), o la más tradicional ŷilbāb, un cuello alto, suelto bata que cubre los brazos y las piernas. Un jimār o šaylah, una bufanda o capucha que cubre todo menos la cara, también se usa en muchos estilos diferentes.
Los eruditos musulmanes modernos creen que es obligatorio en la ley islámica que hombres y mujeres cumplan con las reglas del hiyab (como se describe en sus respectivas escuela de pensamiento). Estos incluyen el chií iraquí Marja' (Gran Ayatolá) Ali al-Sistani; el sunita Comité Permanente para la Investigación Islámica y Emisión de Fatwas en Arabia Saudita; y otros. Las chicas jóvenes antes de la pubertad no están obligadas a usar un ḥiŷāb.
En privado, y en presencia de parientes cercanos (mahrams), las reglas sobre el vestido se relajan. Sin embargo, en presencia del esposo, la mayoría de los estudiosos enfatizan la importancia de la libertad mutua y el placer del esposo y la esposa.Heba G. Kotb M.D., Sexuality in Islam, PhD Thesis, Maimonides University, 2004
Puntos de vista alternativos miniaturadeimagen|Los tipos de ropa usada por religiosos musulmanes chiitas en la gran región de Irán. Algunos musulmanes han adoptado un enfoque relativista del hiyab. Creen que el mandamiento de mantener la modestia debe interpretarse en relación con la sociedad que lo rodea. Lo que se considera modesto o atrevido en una sociedad puede no ser considerado como tal en otra. Es importante, dicen, que los creyentes lleven ropa mediante la que se comunique modestia y reserva.
El velo en el Mediterráneo y el islam
thumb|250px|left|Niña iraquí con un moderno velo islámico La importancia y el significado del hiyab es diferente según el medio sociocultural de que se trate y según la época histórica. Aunque actualmente se fundamenta su uso en el islam, no es algo específicamente islámico: en muchas partes del mundo las mujeres cubren la mayor parte de su cuerpo, incluida la cabeza, por razones análogas a las esgrimidas por los musulmanes, y en la totalidad del Mediterráneo ha sido práctica frecuente hasta tiempos cercanos. Dentro de la cultura árabe, hay que decir que el hiyab existía ya en la Arabia preislámica como signo de respetabilidad, pues entre otras cosas distinguía a las mujeres libres de las esclavas.
La situación de las mujeres en Arabia sufrió un importante cambio en época no muy anterior al surgimiento del islam. Desde tiempos antiguos, al parecer, las mujeres árabes gozaban globalmente de una posición fuerte: podían repudiar a sus maridos sin que estos tuvieran un derecho análogo, tener relaciones sexuales libremente, etc. Sin embargo, la situación fue revirtiéndose paulatinamente de modo que, en la época de Mahoma, la sociedad árabe había llegado a ser un patriarcado absoluto donde las mujeres tenían pocos derechos: los hombres podían casarse con cuantas mujeres quisieran y repudiarlas a voluntad sin compensación alguna. Las mujeres repudiadas, totalmente dependientes del marido para sobrevivir, acababan con frecuencia en la miseria, y a menudo se dedicaban a la prostitución o a pedir limosna.
El islam pone coto a esa situación estableciendo ciertas garantías para las mujeres, sin renunciar al marco patriarcal global, que, en la teoría al menos, queda bastante difuminado: un hombre solo puede casarse con cuatro mujeres, siempre y cuando demuestre tener medios para mantenerlas y siempre y cuando sus esposas anteriores estén de acuerdo; debe compensarlas en caso de repudio que es además un derecho mutuo y está bastante regulado; sus bienes son también de la mujer, y sin embargo la mujer puede tener sus propios bienes y hacer sus propios negocios sin intervención del marido y un largo etcétera que pretende acabar con la situación anterior.
thumb|175px|Una tunecina con velo islámico Con estas disposiciones, se generaliza el hiyab entre las adeptas a la nueva religión como signo de dignidad recobrada: mostrar el cuerpo se relacionaba con la condición de mujer sometida al hombre –esclava o prostituta–. Por otra parte, al convertirse el hiyab en un precepto religioso, usarlo podía denotar sumisión a Dios, es decir, que solo se pertenece a Dios, y no al hombre. Este es, según algunos, el origen del uso del hiyab, aunque más adelante, al convertirse en tradicional, perdiera en gran parte este sentido original y se convirtiera en símbolo de la exclusión de la mujer del espacio público. El nuevo hiyab, del que se hablará más adelante, recupera en parte este sentido primigenio.
La mención más importante del hiyab en el Corán está en unos versículos que es necesario contextualizar. Mahoma era visitado a todas horas en su casa, que además era la primera mezquita y centro de reunión de los musulmanes, por personas que deseaban hacerle preguntas sobre cuestiones de religión. Tal afluencia de gente debía importunarle, y entonces, siempre según la tradición, Dios le reveló unos versículos para que se los transmitiera a los musulmanes, que en esencia decían que las mujeres del profeta estaban tan cualificadas como él mismo para atender a los fieles en lo que necesitaran. Así pues, las esposas de Mahoma empezaron a atender a las visitas igual que el propio Mahoma. Sin embargo, debían ser objeto de cierto acoso, porque poco después, el profeta recibió una nueva revelación que decía así:
Los que creéis: no entréis en los aposentos del profeta si no se os ha invitado a comer, ni sin que sea el momento. Pero cuando se os haya invitado, entrad, y cuando hayáis comido, salid sin daros familiarmente a la conversación. Esto ofende al profeta y se avergüenza de decirlo, pero Dios no se avergüenza de decir la verdad. Y cuando les pidáis algo a ellas hacedlo detrás de un velo: es más puro para vuestros corazones y para los suyos. No podéis ofender al enviado de Dios ni casaros jamás, después de él, con sus esposas. Ello es, para Dios, un gran pecado. (Corán, 33, 53).
De este versículo nace la idea de que las mujeres deben cubrirse la cabeza, o incluso el rostro (dando lugar a prendas como el burka), a pesar de que la admonición divina se refiere solo a las relaciones de los creyentes con las mujeres del profeta y de que aquí la palabra 'velo' alude claramente a una cortina y no a una prenda. De hecho, la palabra hiyab aparece siete veces en el Corán y en ninguno de los casos se refiere al atuendo femenino, para el que se utilizan otros términos. Sin embargo, ninguno de estos alude específicamente a cubrirse la cabeza o la cara. Un versículo cercano al anterior dice así:
La palabra que aquí se suele traducir por «velos» es en realidad ŷalābīb, es decir, chilabas o túnicas. No se refiere, pues, a la prenda que cubre la cabeza o la cara.