El Himno nacional de Bolivia, composición originalmente llamada la Canción Patriótica, es el himno oficial de Bolivia como símbolo patrio que honra a sus glorias históricas como las de su porvenir. El Estado boliviano lo utiliza para sus actos protocolares con la denominación -no oficial- de Himno al Estado Plurinacional de Bolivia.
Es una composición —en compás de 4/4 (cuatro-cuartos), aunque popularmente se canta en 12/8 (doce-octavas), con letra del boliviano José Ignacio de Sanjinés y música del italiano Leopoldo Benedetto Vincenti. Fue estrenada en la ciudad de La Paz, frente al Palacio de Gobierno, el 18 de noviembre de 1845, por 90 instrumentistas pertenecientes a las bandas militares de los batallones quinto, sexto y octavo del Ejército. Ese día se festejaba el cuarto aniversario de la batalla de Ingavi con varios actos de magnitud extraordinaria, en el que se destacaba la apertura del Teatro municipal.
En 1851, durante el gobierno del general Manuel Isidoro Belzu, mediante decreto supremo se oficializó el himno nacional de Bolivia publicando su letra y música para que fuera distribuido en las escuelas, desde entonces se ejecuta y entona en todos los actos oficiales ,cívico-militares y escolares.
Historia Antecedentes miniatura|Una de las compilaciones para guitarra del primer maestro de América.|izquierda|246x246px El año de 1835 en la ciudad de Chuquisaca, salió a la luz una composición llamada "La Marcha Nacional", obra del maestro peruano Pedro Ximénez Abril Tirado, quien ejercía el cargo de maestro de capilla de la Catedral de Chuquisaca. Esta composición no llegó a oficializarse, debido posiblemente a la creación, organización y posterior eliminación de la Confederación Perú-Boliviana (1836-1839).
Las partituras originales de esta composición, se encuentran en el Archivo Histórico de la catedral de Sucre, formando parte del patrimonio musical de Bolivia. Existe una interpretación a piano, ejecutada por la maestra María Antonieta García Meza de Pacheco, en una compilación en CD como homenaje a la obra de Ximenez Abrill Tirado.
La invasión peruana de 1841 miniatura|Escudo de la efímera Confederación peruano-boliviana (1836-1839).El general peruano Agustín Gamarra, no conforme con la implosión de la Confederación Peruano-Boliviana y debido a este acontecimiento, estaba mucho más optimista que en 1828 cuando ejecutó su primera hazaña invasora; aprovechó el conflicto político de restauración que en Bolivia se vivía, cruzando nuevamente el Desaguadero con un ejército de 6000 hombres para ocupar la ciudad de La Paz y sus alrededores el 2 de octubre de 1841, esta vez no pudo llegar hasta Chuquisaca e imponer condiciones como lo había logrado entre junio y julio de 1828 con el Tratado de Piquiza; el centro patrio estaba controlado por el general Sebastián Ágreda quien estaba a las órdenes del Dr. Mariano Enríque Calvo, el oriente y sur de Bolivia estaba controlado por el general José de Velasco, cabe destacar que ambos jefes militares, de Velasco y Ágreda habían comandado el Estado Mayor en las batallas de Yanacocha y Socabaya, a la vez que el Gral. José Ballivián había alcanzado la "pluma del generalato" en Yanacocha al controlar la parte elevada del abra que era el terreno donde se desenvolvía aquella batalla, pulverizando así a las fuerzas gamarristas en agosto de 1835, ámbito desarrollado durante la campaña intervencionista o de auxilio al Perú de parte del mariscal Andrés Santa Cruz, que penetró en Perú a pedido expreso del general Luis de Orbegoso, su presidente provisorio y asediado por los caudillos militares Felipe Salaverry y el mismísimo Agustín Gamarra, quienes ambicionaban la presidencia peruana a todo trance. miniatura|Alegoría del Escuadrón cruceño de Velasco en la Batalla de Ingavi Después de estos hechos, la segunda invasión peruana, liderada por Agustín Gamarra, coincidió con la entronización de José Ballivián como presidente de Bolivia, quien logró reunir 3500 hombres para su ejército con la finalidad de repeler al invasor, recibiendo a último momento el apoyo del general de Velasco y del general Ágreda; con ese pequeño ejército Ballivián ganó en los campos de Ingavi, muy cerca de Viacha, un 18 de noviembre de 1841. miniatura|Orden de los colores de la bandera boliviana al momento del estreno de la Canción Patriótica Los invasores mordieron el polvo del suelo sagrado de la Patria que osaron invadir. El generalísimo Gamarra murió en combate. El General en Jefe del Perú, Ramón Castilla, cayó prisionero junto a 24 altos jefes, 150 oficiales, 3500 soldados, cuatro banderas, ocho piezas de artillería y todo el material de su ejército. El mariscal Ballivián fue aclamado en todas las ciudades y pueblos de Bolivia como el Salvador de la independencia nacional.
En posteriores años los bolivianos celebraban la gloriosa batalla con diversos actos, entre estos: el 18 de noviembre de 1842 se había erigido un obelisco en el sitio donde se consolidó la victoria, en memoria a los vencedores; también, conmemorando aquella gesta patriótica, en esa misma fecha, se creó el departamento del Beni sobre la base de la gobernación de las Misiones de Moxos, siendo su primera capital la población de Exaltación, en años posteriores la capital departamental se trasladó "provisionalmente" a Trinidad.
El Coliseo municipal posteriormente denominado Teatro, que a la caída de Andrés Santa Cruz había quedado en cimientos, fue concluido en el gobierno del mariscal Ballivián, quien mandó venir al artista plástico y pintor Yeroveski desde Polonia para el decorado de sus interiores.
Llegada de Vincenti por invitación expresa del Presidente miniatura|José Ballivián y Segurola, mariscal de Ingavi y quien consolidó la soberanía de Bolivia el 18 de noviembre de 1841. En septiembre del año 1844 hizo su arribo desde Chile a Bolivia a pedido exclusivo del Mscal. Ballivián, el maestro italiano Leopoldo Benedetto Vincenti, quien hasta ese momento había fungido como "Director general de bandas del Ejército de Chile".
La motivación de Ballivián para aquella invitación, se debía al prestigio que Vincenti había adquirido en el país transandino -transformando sus bandas de música militar a un nivel óptimo y moderno a nivel sudamericano-; el Mscal. de Ingavi deseaba de igual manera que las bandas del Ejército boliviano, tengan el mismo nivel, ya que desde los sucesos de la caída de la Confederación, se encontraban en un estado calamitoso y sin iniciativa a la vez, ejecutando marchas aún de la época virreinal y de los tiempos de la emancipación.
Ni bien llegó Vincenti a La Paz, pasó a Potosí y se estableció en el domicilio de Melchor Daza, benemérito, fundador y legislador de la Patria de larga data, quien había sido firmante del Acta de la Independencia de Bolivia en 1825 en su condición de deliberante por Potosí; siendo en este inmueble donde el Maestro compone la Canción Patriótica, disponiendo del piano acomodado en el salón de la familia Daza y que fue de suma utilidad para sus labores.
El maestro Vincenti asumió el mismo cargo que tuvo en Chile, pero para las bandas del Ejército boliviano con el grado de coronel a las cuales encontró anquilosadas, por lo que su trabajo fue arduo y apremiante.
Durante su radicatoria potosina entabló amistad y noviazgo con Carmen Corina Daza, hija de su hospedador, con la que después del estreno de la Canción Patriótica, contrajo nupcias en La Paz para luego residir en Sucre, donde nació su primogénito Isaac Vincenti Daza y a quien dedicó el autógrafo de su obra musical, posteriormente teniendo una amplia descendencia. en Bolivia; quizás ese enamoramiento filial tanto para su compañera como por su vástago, fue de gran influencia para componer la Canción Patriótica, tal como reza en la carátula del pentagrama autógrafo editado en 1852
Ejecución de la Canción Patriótica miniatura|Formación militar en la Plaza Murillo de La Paz a mediados del , se aprecia la fuente de Berenguela y al fondo la antigua iglesia y convento del Loreto con la Escuela Seminario, ambos hoy, palacio Legislativo antiguo, Los acontecimientos de la fecha del estreno, coincidían con la estadía del Mscal. Ballivián en La Paz, más que posible para la conmemoración de la victoria de Ingavi en sus mismos campos, por lo que al amanecer del 18 de noviembre de 1845, en la plaza Murillo de La Paz, frente al Cabildo de entonces hoy Palacio Quemado; instrumentistas militares de las bandas de los batallones 5°, 6° y 8° que sumaron un total de 90, ejecutaron por primera vez la melodía para saludar al Presidente (Mscal. Ballivián), quien salió a los balcones del edificio acompañado de algunos de sus ministros, quienes luego de la interpretación aplaudieron efusivamente y el Héroe de Ingavi agradeció por saludo tan singular; posteriormente, al retornar a sus cuarteles, las bandas militares recorrieron las principales calles de La Paz, ejecutando los sublimes acordes de la Canción Patriótica hasta el medio día de aquella fecha.
Función de gala en el Coliseo (Teatro) municipal miniatura|Teatro Saavedra con su fachada original de 1845 En la noche, una lúcida concurrencia se dio cita en el hoy Teatro municipal, recientemente concluido por el arquitecto José Núñez del Prado. En aquel acto memorable, estaban presentes: el Presidente de la República Mscal. José Ballivián y Segurola, los ministros de Estado, miembros del Poder Legislativo, altos oficiales del Ejército, diplomáticos acreditados ante el gobierno, distinguidas damas y caballeros de la sociedad paceña. miniatura|Teatro Saavedra con su renovada fachada desde 1910 obra de los hermanos Camponovo La función comenzó con la obertura de la ópera Fra Diábolo; siguieron otros números de ópera y luego, como acto principal, subió al escenario un conjunto coral integrado de la manera siguiente:
Tenores: Molina, Morales, Nates. miniatura|Interior del Teatro Saavedra Bajos: Brandón, Vincenti, Gallegos, Blanco.
Sopranos: Los monaguillos de la Catedral.
El doctor José Ignacio de Sanjinés, autor del poema o letra de la composición, comenzó explicando el sentido y características de la Canción Patriótica que iban a escuchar.
El público, puesto de pie y con viva emoción patriótica pintada en el semblante, escuchó al coro y las cuatro estrofas de la composición a la vez que la orquesta ejecutaba la melodía desde la concha acústica; y luego premió la actuación del conjunto con exclamaciones de júblilo, lágrimas y aplausos interminables, el presidente y los personeros del gobierno felicitaron ardientemente a los autores y ejecutores.
Oficialización de la Canción Patriótica como himno nacional miniatura|Fanal o urna que conserva las Partituras Autógrafas del himno nacional de Bolivia en las bóvedas de la Biblioteca y Archivo del Legislativo boliviano Esta melodía creada especialmente para loar la gloria de Ingavi dando exaltamiento por el valor y patriotismo además penetrando profundamente en el alma de los habitantes del suelo boliviano, se convirtió en norma interpretarlo cada 18 de noviembre además de cada acto cívico - militar; la heroica consolidación de la independencia boliviana sintetizada en esta epopeya lírica, estaba ligada de alguna manera al Mscal. José Ballivián y Segurola, situación que difilcutó y desesperó al Gral. Isidoro Belzu para proscribirla o hacerla desparecer; tales fueron sus medidas por odio personal y político, que había ordenado: primero, suspender toda celebración relativa al 18 de noviembre de 1841 mandando a demoler el obelisco en los campos de Ingavi y autorizar la persecución implacable e incluso con saqueo y destrucción a domicilios de simpatizantes del Héroe de Ingavi o calumniados de ser tales por simple antipatía.