La Isla de las Rosas (en esperanto, Insulo de la Rozoj), cuyo nombre oficial era República Esperantista de la Isla de las Rosas (traducción de Esperanta Respubliko de la Insulo de la Rozoj), fue el nombre de una plataforma artificial de 400 m² que se ubicaba sobre el mar Adriático, a 11 km de la costa entre Rímini y Bellaria-Igea Marina y 500 metros fuera de las aguas territoriales italianas; ideado por el ingeniero boloñés Giorgio Rosa en 1958 y terminado en 1967, el 1 de mayo de 1968 se autoproclamó como estado independiente, pero en realidad era una micronación.

Aunque se dio a sí misma una lengua oficial (esperanto), un gobierno, una moneda y un sello postal, nunca fue reconocida formalmente por ningún país del mundo como nación independiente. Ocupada por las fuerzas policiales italianas el 25 de junio de 1968 y sujeta a bloqueo naval, fue demolida en febrero de 1969. El episodio fue lentamente olvidado, considerado durante décadas solo como un intento de "urbanizar" el mar para obtener ventajas comerciales."(...) Negli anni '60 l'idea di un'espansione urbana indefinita genera al largo di Rimini il primo tentativo di "urbanizzazione" del mare, attraverso un'operazione di cui la cosiddetta "Isola delle rose" rappresenta la prima "avanguardia speculativa." in M. Castelvetro - G. F. Giovagnoli - G. Mulazzani, Avanguardia romagnola. Architetture balneari del XX secolo, Grafis, Bologna, 1989, p. 104. Recién desde la primera década del 2000 ha sido objeto de investigaciones, documentales y redescubrimientos centrados en el aspecto utópico de su génesis.

Toponimia La entidad que se iba a establecer en la plataforma artificial se denominó inicialmente como, en el esperanto, Libera Teritorio de la Insulo de la Rozoj (en español, Territorio Libre de la Isla de las Rosas), transformándose después en Esperanta Respubliko de la Insulo de la Rozoj (República Esperantista de la Isla de las Rosas).

Se cree que el término Rozoj (en español, rosas) fue tomado del apellido de Giorgio Rosa, diseñador y constructor de la plataforma artificial, así como el creador e inspirador de la entidad estatal, y por su deseo de «ver cómo florecen las rosas en el mar».Il "Libero stato dell'Isola delle Rose" , Il Collezionista, n. 12/2006. pag. 29.

Historia Construcción de la isla y apertura al público thumb|La Isla de las Rosas en construcción. En 1958, el ingeniero boloñés Giorgio Rosa decidió construir una estructura de tubos de acero soldados al suelo, para ser transportados flotando hasta el punto elegido (fuera de las aguas territoriales italianas) e instalarlos. Se constituye entonces la empresa Sociedad Experimental de Inyecciones de Cemento, cuya presidenta fue Gabriella Chierici, su esposa y directora técnica. La primera inspección del punto elegido, frente a la costa de Rímini, a unos 11,5 kilómetros mar adentro, tuvo lugar entre el 15 y el 16 de julio de 1958, utilizando un sextante y alineándose con el faro del rascacielos de la ciudad. Para la base de su isla, Rosa planteó la hipótesis de elevar el lecho marino con un sistema de dragado de la arena retenida por las algas. Las inspecciones se realizaron en un barco, construido en acero y propulsado por un motor de un Fiat 500, y continuaron durante el verano de 1960, dos veces por semana, teniendo como base una cabaña en el muelle de Rímini.

En el verano de 1962, sin embargo, debido a problemas técnicos y financieros, la construcción se detuvo; además, en octubre del mismo año, las autoridades italianas ordenaron su remoción por ser un obstáculo para la navegación. El 30 de mayo de 1964, las autoridades portuarias de Rímini, Ravenna y Pesaro fueron contactadas para así optar por un espacio en los muelles, para el suministro de diésel y para la construcción de la estructura de la isla en los astilleros y para publicar un aviso a los navegantes sobre la presencia de estructuras.

Durante 1965 y 1966 continuaron las obras de instalación de la estructura, pero muy lentamente debido a las adversas condiciones meteorológicas y del mar, que no permitió operar por más de tres días a la semana. El 23 de noviembre de 1966, la Capitanía del Puerto de Rímini ordenó el cese de las obras sin autorización, ya que el área estaba en concesión a la empresa petrolera Eni. El 23 de enero siguiente, la policía también se interesó por el asunto y pidió confirmación de que se trataba de un trabajo experimental. El 20 de mayo de 1967 se encontró, mediante perforación, un acuífero de agua dulce a una profundidad de 280 metros desde la superficie de la isla. El 20 de agosto de 1967, la isla se abrió al público. upright=1.4|thumb|La Isla de las Rosas en funcionamiento con una lancha amarrada. Mientras tanto las obras continuaron en la isla: sobre los pilotes se construyó una superficie de ladrillo reforzado a 8 metros sobre el nivel del mar, de los que se levantaron muros para delimitar habitaciones. La superficie disponible era de 400 m². Se inició la construcción de un segundo piso, con la idea de realizar cinco pisos. Fue mejorada la zona de desembarco (la Haveno Verda, en español Puerto Verde) - que se hizo a través de muelles y escaleras - con tubos de goma llenos de agua dulce (con un peso menor que la del agua salada) para remansar el espacio de agua destinado al desembarco; esta solución ya había sido adoptada en plataformas similares en el Reino Unido.

La isla declaró unilateralmente su independencia el 1 de mayo de 1968, con Giorgio Rosa como presidente. La declaración de Giorgio Rosa se hizo pública con una rueda de prensa el 24 de junio de 1968.

Reacción del gobierno italiano En la primavera de 1968, la ciudad vio tráfico marítimo desde la costa italiana hasta la Isla de las Rosas y viceversa, lo que generó una creciente preocupación por parte de la policía italiana. Las acciones de Rosa fueron consideradas por el gobierno italiano como una estratagema para recaudar ingresos turísticos sin pagar impuestos, dado que la isla era fácilmente accesible desde la costa italiana. Pronto el gobierno dispuso una patrulla de lanchas de la Guardia de Finanzas y de la capitanía de puerto más cercana a la plataforma, impidiendo que cualquier persona, incluidos los constructores, atracara allí, realizando un bloqueo naval.

En ese momento la Isla de las Rosas tenía un solo habitante permanente, Pietro Bernardini, quien, después de haber naufragado en el Mar Adriático durante una tormenta, llegó a la plataforma después de 8 horas en el mar. Posteriormente arrendó la plataforma por un año.

El 21 de junio de 1968, Rosa tuvo una entrevista con el capitán Barnabà del Servicio de Información de Defensa, el servicio secreto militar italiano, luego de que al gobierno le llegara la información de que la micronación había adquirido (o pretendía adquirir) su propia pequeña emisora de radio en onda media, presuntamente con el fin de disponer de un medio de información que sensibilizara al público sobre su propia causa y contrarrestara las acciones represivas del gobierno italiano.Newslinet.com

Toma de la Isla de las Rosas

Cualquiera que sea la verdadera razón detrás de la plataforma, el gobierno italiano respondió rápida y decisivamente: 55 días después de la declaración de independencia, el martes 25 de junio de 1968 a las 7:00 de la mañana, una decena de embarcaciones policiales con agentes de la DIGOS (división de la Polizia di Stato), del Arma de Carabineros y de la Guardia de Finanzas rodeó la plataforma y tomaron posesión de ella, sin ningún acto de violencia, y sin que hubiera rendición de la plaza por parte de la República de la Isla de las Rosas. Fue prohibido cualquier atraque a la isla, por lo que no se le permitió el desembarco en tierra al guardián Pietro Ciavatta y su esposa, las únicas personas en la isla en este momento.

El Gobierno de la República Esperantista de la Isla de las Rosas envió un telegrama al presidente de la República Italiana, Giuseppe Saragat, lamentándose de «la violación de su soberanía y la herida infligida al turismo local por la ocupación militar», siendo ignorado.

El 5 de julio de 1968, el diputado por el Movimiento Social Italiano, Stefano Menicacci,Scheda transmitió la siguiente pregunta al Ministro del Interior Francesco Restivo:Scheda.

El 9 de julio llegaron a Rosa diversas propuestas de compra de la isla. El 10 de julio, el diputado Nicola Pagliarani,Scheda. del Partido Comunista Italiano, remitió la siguiente pregunta al Ministro del Interior:

Al día siguiente, las autoridades italianas permitieron que el guardián Piero Ciavatta y su esposa desembarcaran en Rímini.

Demolición de la plataforma El 7 de agosto de 1968, Rosa fue interrogado por el Dr. Mariani de la jefatura de policía de Bolonia y al día siguiente se emitió el decreto n. 519601/1.20 del Ministerio de la Marina Mercante de la Nación, dirigido a la Capitanía del Puerto de Rímini, con lo cual notificó a la empresa de Rosa, SPIC, de que proceda a la demolición de la estructura construida frente a la costa de Rímini, con la advertencia de que de lo contrario se llevaría a cabo la demolición de oficio. Las autoridades del gobierno italiano estimaron que la demolición de la isla costaría alrededor de 31 millones de liras, unos 264 000 euros al año 2006.Utilizando el coeficiente anual de la tabla de revaluación monetaria del Istituto Nazionale di Statistica.

El 27 de agosto, Rosa presentó un recurso ante los tribunales de dos páginas (n. 756/68), firmado por Chierici, en calidad de presidenta de la SPIC, y por los abogados Elvio Fusaro y Enzo Bruzzi, ante la Capitanía de Puerto de Rímini y la Oficina de Apelaciones del Consejo de Estado en Roma con la petición de suspensión del decreto.

Los días 21 y 22 de septiembre fueron nombrados los integrantes de la sexta sección del Consejo de Estado que debía juzgar el caso: como presidente Vincenzo Uccellatore, el relator Mario Gora, los consejeros Carlo Anelli, Lorenzo Cuonzo, Alfano Quaranta y Mario Egidio Schinaia, y el secretario Pasquale Del Po. El 24 de septiembre, la Comisión emitió un dictamen favorable a una pregunta planteada por el Ministerio de Marina Mercante sobre las medidas a adoptar para el desalojo de la isla. El 27 de septiembre se tramitó el recurso de apelación en la primera audiencia; se realizó una segunda sesión el 8 de octubre, donde se rechazó la apelación; más tarde se supo que dos miembros, el relator Mario Gora y el director Lorenzo Cuonzo, votaron a favor de la apelación.

El 6 de octubre, el abogado Praga propuso a Rosa incorporar a Nicola Catalano, exjuez del Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas, para una apelación ante el Consejo de Europa en Estrasburgo, Francia. El alguacil judicial ayudante Nello Vanini notificó a la Capitanía de Puerto de Rimini, a título informativo, un posterior recurso presentado ante la corte (n. 951/68), de ocho páginas, firmado por Gabriela Chierici, Giorgio Rosa y por Fulvio Funaro, enviado a la Oficina de Recursos del Consejo de Estado en Roma con la petición de suspensión del decreto de la demolición. El 18 de noviembre, Catalano decidió pedir una evaluación técnica preventiva sobre la isla.

El 26 de noviembre, Catalano mantuvo una entrevista con Renato Zangheri, del Partido Comunista Italiano, el cual (según el "Memoriale" del Ing. Giorgio Rosa publicado en 2009 por Persiani Editore anexo al DVD documental Cines en la Isla) «sostiene que detrás de mí (por Giorgio Rosa) está una potencia extranjera»,"Memoriale" dell'Ing. Giorgio Rosa pubblicato nel 2009 da Persiani Editore allegato al DVD documentario Cines sull'Isola rumoreandose que países soviéticos como la Albania de Enver Hoxha, en esa época ya fuera del Pacto de Varsovia, estaban involucrados.

El 29 de noviembre llegó a Rimini un pontón de la Marina Italiana, que desembarcó en tierra todo lo que era transportable desde la isla. En el pontón se prepararon cargas explosivas que se colocaron en la isla para la demolición.