thumb|Plano de la ciudad: los nombres de los lugares se corresponden con las denominaciones actuales, y las curvas de nivel están medidas a la altura de las cumbres.
Bibracte fue la capital del pueblo celta de los heduos desde finales del a. C. hasta finales del a. C. Centro neurálgico del poder de la aristocracia hedua, fue también una importante ciudad comercial y artesanal donde se concentraban mineros, herreros y expertos en acuñar monedas, en una superficie de cerca de 135 hectáreas.
Este importante lugar estaba situado en la actual comuna de Saint-Léger-sous-Beuvray (Saona y Loira), en el Morvan, en la cumbre del Monte Beuvray (comúnmente conocido como el Beuvray en la región). La vieja ciudad estaba ubicada en la confluencia de las cuencas del Saona, Yonne, Sena y Loira. El Beuvray está constituido por tres cumbres: el Theurot de la Wivre, el Theurot de la Roche y el Porrey que es el punto culminante. El lugar alberga el museo de la civilización celta, que resucita la vida de este oppidum fortificado habitado por 5000-10 000 personas, que las excavaciones arqueológicas realizadas en el Monte Beuvray han revelado gradualmente. La conservación y gestión del lugar son efectuadas por la Sociedad Anónima de Economía Mixta Nacional (SAEMN) epónima del lugar, y que se convirtió en una institución pública en 2007.
Está catalogado como un Grand site national de Francia.
Etimología
El origen de la palabra Bibracte es aún bastante mal conocido. Este término puede que derive del galo biber (castor) o del latín biffractus (fortificación doble).Christian Goudineau et Christian Peyre, Bibracte et les Éduens, À la découverte d'un peuple gaulois, éditions Errance, 1993, p. 15 Esta última versión es, sin embargo, más incierta, tanto desde un punto de vista estratégico como histórico. En realidad, es muy difícil proteger un baluarte a lo largo de varios kilómetros y la utilización de una doble muralla no está en consecuencia justificada. Además, el recinto de la ciudad fue estrechado, puesto que las medidas de datación han permitido demostrar la anterioridad de la muralla exterior respecto a la muralla interior (véase el plano). El paramento de piedra del recinto exterior fue reutilizado para la construcción del segundo muro. No está documentado que Bibracte tuviera simultáneamente dos recintos amurallados. thumb|left|Bibracte al fondo y Autun en primer plano. Otra explicación podría provenir de tres inscripciones dedicadas a la diosa Bibracte que fueron halladas en Autun en el . Desafortunadamente, dos de las inscripciones talladas en piedra han desaparecido; la tercera, grabada sobre un medallón de latón, siempre ha sido objeto de debate sobre su autenticidad. Las antiguas querellas sobre la localización de Bibracte quizás llevaran a los eruditos de la época a fabricar falsificaciones para justificar el emplazamiento del oppidum heduo en el sitio de Autun (la antigua Augustodunum), que fue la capital del pueblo heduo en el .Christian Goudineau et Christian Peyre, Bibracte et les Éduens, À la découverte d'un peuple gaulois, éditions Errance, 1993, pp. 1-6 De todos modos, el misterio sobre los orígenes de Bibracte permanece intacto.
Descubrimiento de Bibracte
La primera vez que se mencionó al oppidum galo fue cuando el general de la República de Roma, Julio César, escribe acerca de él en su obra De Bello Gallico. César menciona a Bibracte en una ocasión más (52 a. C.), cuando se pregunta acerca de las intenciones de sus aliados heduos, los cuales se unieron a la revuelta y coronaron rey de los galos a Vercingétorix en el oppidum. El bastión heduo no vuelve a ser mencionado de nuevo a partir de esta fecha. Las inscripciones de la época del principado del emperador Augusto registran que la capital hedua recibía el nombre de Augustodunum («la ciudadela de Augusto»); de este nombre deriva la actual Autun.
A partir del , nació entre los investigadores, aristócratas y religiosos un deseo de conocer su pasado. Las inquietudes de estos hombres llevaron a la búsqueda del emplazamiento de Bibracte.Christian Goudineau, Regards sur la Gaule, Edición Errance, 1998, pp. 65-82. Fue entonces cuando chocaron dos hipótesis. Una de ellas defendía que Bibracte debía ubicarse en Autun, la ciudad gala situada en el emplazamiento de la urbe galorromana, mientras que la otra que estaba en las laderas de Beuvrect o Bevrect, el actual Monte Beuvray. Esta última se apoyaba en tres importantes argumentos: En primer lugar hay un gran parecido entre las palabras Bibracte y Beuvrect. Segundo, esta hipótesis evoca una tradición transmitida por las crónicas medievales, la cual situaba el oppidum en Beuvrect. Esto se ve reforzado por la existencia de una feria anual los primeros miércoles, jueves y viernes de cada mayo, y cuya antigüedad data de antes del . Por último, la cerámica y las monedas halladas en la zona, unida a las observaciones realizadas por el sacerdote de Saint-Léger-sous-Beuvray en 1725 defienden dicha hipótesis. thumb|Murallas galorromanas de Autun. En términos generales, fue la hipótesis de Autun la que recibió una mayor aprobación en un principio. Además, Autun fue rebautizada como Bibracte tras la revolución, nombre que mantuvo durante algún tiempo. Habrá que esperar al y a las investigaciones dirigidas por Jacques Gabriel Bulliot para que la situación se torne a favor de la hipótesis del Monte Beuvray. En 1851, Bulliot decidió comunicar una noticia en el Congreso de la Sociedad Francesa de Arqueología acerca de una antigua capilla (la capilla de San Martín, ubicada en el Monte Beuvray). Esta noticia iba encaminada a tratar el tema de la cristianización de la nación hedua. Bulliot regresó a Beuvray a fin de conseguir más información. El arqueólogo descubrió entonces lo que pensó que era el talud de un campamento romano (aunque era en realidad un nemeton) en una cumbre cerca de la capilla. Tras documentarse exhaustivamente, y posicionándose en contra a la opinión unánime de la Sociedad, Bulliot ubicó el emplazamiento de Bibracte en el Beuvray, y no en Autun. La publicación de su Essai sur le système défensif des Romains dans le pays éduen entre la Saône et la Loire no le proporcionó más que burlas entre los miembros de la Sociedad de Arqueología. thumb|left|Influencia del oppidum de Manching (en verde) sobre la población (en rojo). Sin embargo, sería el interés del emperador Napoleón III acerca de las batallas de la Guerra de las Galias el que aceleraría las cosas. De hecho, Bulliot fue visitado por un funcionario del emperador llamado Stoffel, al que Napoleón había encargado efectuar las excavaciones en la zona donde se produjo la victoria romana sobre los helvecios. Aunque Bulliot compartía con Stoffel sus convicciones acerca de la ubicación de Bibracte, éste le prestó poco interés y confió a otro miembro de la sociedad de arqueólogos, Xavier Garenne, la misión de efectuar las investigaciones en Beuvray. Paralelamente, el propietario de estas tierras, el vizconde de Aboville, llevó a cabo sus propias investigaciones y mostró los resultados de las mismas al Arzobispo de Reims, miembro de la sociedad de arqueólogos y amigo de Bulliot a pesar de sus diferencias acerca del asunto de Bibracte. Interesado en las excavaciones, Bulliot apeló al emperador que, en 1867, asignó fondos al arqueólogo a fin de que dirigiera la búsqueda en el Beuvray.
Bulliot investigó el lugar de 1867 a 1905, disipando todas las dudas acerca del emplazamiento de Bibracte. Su sobrino Joseph Déchelette inició una serie de excavaciones que durarían hasta 1907, e hizo una comparación de Bibracte con otros lugares de Europa, tales como Strakonice en Bohemia, Manching en Alemania y Velem-Zenst-Vid en Hungría. Por todo ello, es considerado uno de los precursores de la unificación cultural del mundo celta y de la civilización de los oppida.
Historia del oppidum
Cronología del poblamiento de Beuvray thumb|Vista del Monte Beuvray. Las excavaciones de la puerta de Rebout han permitido descubrir una sucesión de cinco construcciones, y las más antiguas de ellas atestiguan la presencia humana en el monte Beuvray (o Beuvray) desde el neolítico.Christian Goudineau y Christian Peyre, Bibracte et les Éduens, À la découverte d'un peuple gaulois, éditions Errance, 1993, p. 27. No obstante, las técnicas de datación han revelado que el oppidum fue fundado hacia finales del a. C. sobre una superficie de 200 hectáreas, protegida por la muralla exterior. Una segunda construcción interior amurallada fue erigida después por razones desconocidas.
Como los heduos habían obtenido el estatus de «amigos del pueblo romano», los contactos con los comerciantes de Roma son plausibles antes de la conquista de la Galia por Julio César. Este estatus privilegiado logró que Bibracte no sufriera ningún conflicto: en 58 a. C., a 25 km al sur de la ciudad, en Montmort, el ejército de Julio César alcanzó la victoria sobre los helvecios,Julio César, Comentarios a la guerra de las Galias i.23. forzándoles a regresar a Helvecia (Suiza). Y paulatinamente fueron incorporados en lo que en un futuro llegaría a ser el Imperio romano. A pesar de todo, una concentración de tropas de Vercingétorix en 52 a. C., durante una asamblea de los pueblos de la Galia en Bibracte, le confió el mando supremo de los ejércitos galos,Julio César, Comentarios a la guerra de las Galias vii.63.Anne-Marie Romero, Bibracte Archéologie d'une ville gauloise, Bibracte-Centre archéologique européen, 2006, p. 16 César trató a la ciudad con miramiento después de su victoria en Alesia. Se alojó allí durante el invierno de 52-51 a. C.Julio César, Comentarios a la guerra de las Galias vii.90; viii.2. para redactar sus Comentarios a la guerra de las Galias. Dicha obra menciona el nombre de algunos altos personajes de la aristocracia hedua, como Dúmnorix, vergobreto de los heduos, y su hermano, el druida Diviciaco. La ciudad alcanzó su plenitud durante los decenios siguientes a la guerra. thumb|left|upright=1.7|Galia en el a. C. El geógrafo Estrabón —que vivió una generación después de César— señala a Bibracte como plaza fuerte de los heduos.Estrabón, Geografía iii.3.2.
Después de la fundación de Autun (Augustodunum), alrededor del año 15, durante el Principado de Augusto, a 25 km, Bibracte fue poco a poco abandonada por sus habitantes. Sin embargo, los cultos pervivieron en los templos y junto a las fuentes; las viviendas aristocráticas se mantuvieron. Se han aventurado dos hipótesis sobre que el abandono del lugar fue progresivo durante algunos decenios. Esta emigración fue tal vez debida a razones económicas o a la voluntad de integración en el modelo romano; una parte de la clase dominante hedua, ya prorromana durante la Guerra de las Galias, tomó conciencia de la importancia estratégica de la nueva ciudad situada en los principales nudos de comunicación y quiso adaptarse al modelo romano de las ciudades de planicies, mientras que una población más tradicional permaneció algún tiempo en el lugar.
Queda constancia en textos del de que subsistió una feria agrícola cada primer miércoles del mes de mayo. Entre los siglos y , un convento de los franciscanos conventuales se levantó en el monte Beuvray. Fue abandonada, pero la feria perduró.
Influencia y poder del oppidum