miniatura|Localización en la comarca de la Huerta Sur
Alcácer (oficialmente ) es un municipio y localidad española, en la provincia de Valencia, Comunidad Valenciana, en la comarca de Huerta Sur. Su población es de .
Toponimia El topónimo de Alcácer proviene del vocablo árabe al-qusayr, con el significado de «el palacio». Además, también tiene el significado de 'fortaleza' o 'alcázar'. El nombre, del municipio tiene similitud con Alcácer do Sal, población portuguesa fundada junto a la desembocadura del Tajo. Es un topónimo poco habitual que se centra en la provincia de Valencia.
Según diferentes autores, Alcácer, sobre el 1238, era conocido bajo el topónimo de Alquería de Espioca o Alcaçer. Más tarde, en el 1250 pasó a ser llamado Alcacer, mientras que en el 1418 se denominaba Lugar de Alcacer; y en 1421 Lugar de Alquacer.
Símbolos El escudo heráldico municipal fue aprobado a través del decreto 3279/1972 de 10 de noviembre y publicado en el Boletín Oficial del Estado el 28 de noviembre de 1972. Su descripción la siguiente:
Con el uso de este escudo, Alcácer buscaba resaltar «las glorias y virtudes de su historia».
Geografía Situado al sur de la ciudad de Valencia, y a la derecha del antiguo Camino Real de Madrid. La superficie del término es llana. Lo cruzan los barrancos de Picasent, Garroferals-Estevenet y del Realón-Pinet. El clima es templado; predominan los vientos de poniente y levante. Las tierras de cultivo, arcillosas y profundas, están muy repartidas en parcelas. Se riega con aguas de la Acequia Real del Júcar, del Canal Júcar-Turia, y mediante pozos.
Alcácer limita con las localidades de Torrente, Catarroja, Albal, Beniparrell, Silla y Picasent, todas de la provincia de Valencia.
Historia
Alcácer hasta la Edad Moderna () Existen evidencias de la existencia de una villa romana, próxima al pueblo actual, y recientemente se realizaron excavaciones que dejaron al descubierto los vestigios de una antigua necrópolis visigoda. Esta necrópolis guarda relación con el yacimiento de la Senda de l'Horteta, ocupado entre el último cuarto del y la primera mitad del y del que se conocían una serie de estructuras y hallazgos de cerámica.
Tras la conquista de Valencia de 1238 por Jaime I de Aragón, Alcàsser fue anexionado junto al resto de alquerías del territorio. En ese contexto, el monarca cedió la villa a Artal de Forces, quien ostentaba el cargo de Cambrer Major. La población, habitada mayoritariamente por musulmanes, experimentó un proceso de reorganización durante la Baja Edad Media. Artal de Foces intentó repoblarla con cristianos mediante la Carta Puebla otorgada el 21 de septiembre de 1248, aunque este intento resultó infructuoso, lo que obligó a mantener o reintroducir población musulmana.
Posteriormente, en 1250, el señor feudal era Pere Roig de Corella, quien tuvo que volver a poblarla con mudéjares. Con el paso del tiempo, la localidad fue pasando por distintas manos, y en 1299 pertenecía a la familia Riusech, pasando más adelante al dominio de la familia Castellá o Castellar.
El 22 de octubre de 1364, Pedro el Ceremonioso donó a Pere Boïl la jurisdicción criminal. Luego, este rey compró con pago aplazado el señorío con la torre y fortaleza de Alcácer a Vidal de Villanova y su mujer Sibila del Castellar, y seis días después se las vendió al jurista micer Giner de Rabasa por cantidad de pago al contado de unos 60 000 sueldos, incluyendo el tercio diezmo y censos sobre las casas y tierras, así como los habitantes sometidos al mixto imperio (1369).
En 1400 se vendió la baronía en pública subasta, siendo adquirida por Jaime Roméu, quien consiguió que el señorío se beneficiara de una amplia franquicia de contribuciones reales otorgada por el rey Martín I el Humano (1401). Luego, logró que se integrara en la particular contribución de Valencia, beneficiándose de algunas de las franquicias de ésta.
En 1417 fue comprada por Bernat Guillem Català y en 1443 es cuando Joan Català de Valeriola obtuvo la suprema jurisdicción (alta, baja, civil y criminal) y el mero y mixto imperio sobre la población. En 1446 vendió la baronía a su primo Galcerá de Castellar, barón de Picasent. Según la carta de confirmación del poblamiento moro del 13 de diciembre de 1417, los vasallos habían de contribuir con elevadas cargas: con partes de algunas cosechas, tercio diezmo y otros derechos feudales.
Durante las Germanías el pueblo estaba bajo dominio de la familia Sanoguera que, por ser antiagermanados (mascarats), fueron la causa de que fuera incendiado por los agermanados, que bautizaron a la fuerza a los habitantes moros (1521).Tras una rebaja en las contribuciones señoriales comprometida tras la conversión (1525,1549), en las Cortes Valencianas de 1604, el señor de Alcácer, Cristòfol Sanoguera, pidió la confirmación de la suprema jurisdicción. Luego, a raíz de la expulsión de los moriscos (1609), otorgó la Carta Puebla (1610) a 45 repobladores cristianos viejos. También reconstruyó la iglesia (1592), que sabemos existía desde antes de 1328 siendo conocido que existió seguramente desde tiempo de Jaime I, aunque el actual edificio data de la reconstrucción de 1719, cuya planta se completaría con nuevo crucero y cúpula (1801), con pinturas de Vicente López (1805), y una nueva capilla de Comunión presidida por el Cristo de la Fe (1816).
Los habitantes de Alcácer consiguieron, tras un largo y contradictorio pleito con los señores, la incorporación a dominio y jurisdicción de la Corona con los decretos de abolición de señoríos en 1837, aunque al fallecer la última baronesa efectiva, doña Concepción Sanoguera de Castellvi y Cardona (1848), aún quedaba casi íntegro el conjunto de bienes que formaban el mayorazgo, que empezó a enajenarse con la venta de la llamada Casa-castillo que se cedió para ayuntamiento (1852), seguida de antiguos monopolios (tienda, carnicería, horno...), así como las distintas tierras últimamente en manos de los marqueses de Malferit, herederos legítimos de la antigua baronía.
Castillo Palacio de la Baronía (1929-1989) Según cuentan muchas leyendas, el castillo de Alcácer desapareció entre 1929 y 1932. Se dice que era una quinta de recreo de los reyes moros de Valencia (Madoz), en la que residían las reinas al amparo de sus fortificaciones y de sus seguros subterráneos. Sobre sus ruinas se alzó el conocido como Castillo Palacio de la Baronía, y es que en el año 1989, durante la reforma del Ayuntamiento de Alcácer, fue descubierto un pozo cubierto por un adoquín, que después dio a la luz un pozo desconocido y cegado hacía años, que era la entrada de un antiquísimo aljibe.
El aljibe o Aljud del Castell, servía para abastecer con agua a los habitantes del palacio, el barón y sus sirvietorrentes, y sobre todo, dadas las dimensiones a toda la población medieval del Alcácer. Pertenecía a la red de defensa de la ciudad de Valencia, con muchas torres muy parecidas en cuanto a la forma y el estilo, situadas alrededor de la ciudad, y servía en tiempos de guerra para refugiarse en el castillo con el fin de protegerse de los enemigos.
Gota fría de 2024 A finales de octubre de 2024, el municipio de Alcácer se vio afectado por el temporal de gota fría (DANA) que causó inundaciones catastróficas en la provincia de Valencia. Aunque el núcleo urbano no sufrió daños estructurales generalizados en viviendas, el desbordamiento del barranco de Picassent a su paso por el término municipal provocó el colapso de infraestructuras de comunicación, destacando la destrucción de dos pasarelas (una peatonal y otra ciclopeatonal) y el anegamiento de vías urbanas como la calle Castilla-La Mancha, que debió ser clausurada de inmediato.
En el ámbito logístico y de auxilio, el Ayuntamiento de Alcácer habilitó el Pabellón de Pablesa como centro de refugio para los damnificados por el temporal. Posteriormente, esta instalación se transformó en un punto de coordinación para la recepción y almacenaje de suministros básicos. Ante el volumen de las donaciones y la ayuda humanitaria recibida, la Cooperativa Agrícola de Alcàsser también cedió sus instalaciones para ampliar la capacidad de almacenamiento y fortalecer la red de distribución local.
Demografía Alcácer cuenta con una población de .
Economía Durante la primera mitad del , la economía de Alcàsser se basaba en una agricultura variada que incluía la producción de frutas, trigo, maíz, bastante seda (gracias a que importaba la hoja de morera de los pueblos de la Ribera), y aceite de oliva que exportaba a la capital.
Actualmente se cultiva principalmente naranjos, aunque debido a la crisis citrícola van aumentando las plantaciones de caquis, granados y más recientemente de kiwis. Ante las limitaciones del modelo citrícola tradicional, los agricultores han apostado por explorar nuevas oportunidades dentro del sector agroalimentario. En este contexto, se han promovido iniciativas formativas como la jornada “Cultivos alternativos a los cítricos”, con el objetivo de analizar el papel del caqui y el granado como posibles alternativas de futuro.
Alcácer Posee una Cooperativa Agrícola llamada San José, con sección comercial especializada en cítricos y diversificadas gestiones. Es heredera del antiguo Sindicato Agrícola de San José fundado en 1911 por iniciativa del comerciante Ricardo Hernández, y de los dirigentes del antiguo Círculo Católico Cooperativo de San Martín fundado en 1892 bajo la inspiración del Padre Antonio Vicent, con su anexo Patronato de la Juventud Obrera que presidió el referido Ricardo Hernández. El que fue eminentemente un pueblo agrícola está pasando cada vez más a ser un pueblo industrial donde en total hay 692 empresas.
Alcácer contiene 2 polígonos industriales, El Plá y el Alter, además de un amplio y variado directorio de empresas.
Historia del mercado municipal de Alcácer A finales de la década de 1920, durante el mandato del alcalde Martín Martínez Gil en Alcácer, se impulsaron importantes mejoras municipales aprovechando el contexto económico favorable. Bajo la administración de la Unión Patriótica, se priorizó la renovación de infraestructuras clave, como la construcción de un nuevo matadero lejos del núcleo urbano, y la creación de un nuevo mercado municipal en el solar del antiguo lavadero. Estas acciones formaban parte de un ambicioso plan para dinamizar la economía local mediante obras públicas.
Además de las iniciativas municipales, el alcalde promovió un proyecto social para edificar viviendas asequibles destinadas a jornaleros y trabajadores agrícolas. Estas casas se construyeron en las extensiones de las calles Soledad y San Antonio, y los propios beneficiarios colaboraron en su edificación. Como dato curioso, el mercadillo semanal que hoy rodea el mercado municipal solía instalarse en la llamada "Replaceta de los hombres", actual placita de la calle Jaime I.
Administración y política Desde la recuperación de la democracia en las elecciones municipales de 1979, la alcaldía de Alcácer ha estado representada por diversas formaciones políticas, iniciándose con la Agrupación Electoral Independiente. A lo largo de las legislaturas, el gobierno municipal ha alternado entre el Partido Socialista del País Valenciano (PSPV-PSOE), Unión Valenciana (UV) y el Partido Popular (PP).
Históricamente, el PSPV-PSOE y el PP han liderado el consistorio junto a un fuerte arraigo regionalista, tendencia que se ha diversificado recientemente con el ascenso de Compromís y nuevas fuerzas locales. Bajo este contexto, en las elecciones municipales de 2023, el Partido Popular (PP) resultó la fuerza más votada, obteniendo la mayoría absoluta con 9 concejales y el 48,93 % de los sufragios.
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