La guerra de Sertorio o guerra sertoriana fue un conflicto vivido entre los años 82a.C. y 72a.C. en la península ibérica, una consecuencia de la primera guerra civil. Enfrentó a los populares de Quinto Sertorio, quien se proclamó procónsul (gobernador) de la Hispania Citerior, y los optimates liderados por Quinto Cecilio Metelo Pío y Cneo Pompeyo Magno.López Fernández, J. A., & Fernández, C. (2014). La guerra hispana de sertorio 82-72 a. c (1., Ser. Guerreros y batallas, 94). Almena.

Antecedentes En 84a.C. se vivía una guerra civil entre populares de Cayo Mario y optimates (facción aristocrática de la República romana tardía) de Lucio Cornelio Sila. Los primeros controlaban Roma pero estaban perdiendo el resto de los territorios de la república: Sila estaba con un poderoso ejército negociando la paz con Mitrídates VI para volver a la capital; Quinto Cecilio Metelo Pío se alzaba en África y daba muerte al propretor Cayo Fabio Adriano en Útica; Marco Licinio Craso estaba refugiado en Hispania Ulterior, donde había reclutado un pequeño ejército y se preparaba para volver a Italia; y un joven Cneo Pompeyo Magno se alzaba en el Piceno.

Para mejorar su situación, en 83a.C., Quinto Sertorio, un hábil y talentoso líder romano, fue enviado a Hispania Citerior como pretor para atraer a las tribus de Cantabria y LusitaniaPlutarco, 6, 3; Apiano, I, 86, 1 al bando de los popularesGrimal, 1984: 132 y conseguir refugio para la previsible derrota.Plutarco, 6, 2. Inmediatamente compró a los jefes locales,Plutarco, 6, 3 castigó a los funcionarios romanos que abusaban de ellos, rebajó los impuestos,Plutarco, 6, 4 armó a los colonos romanos e hizo construir trirremes y máquinas de guerra.Plutarco, 6, 5 Después de que Sila venciera a los populares y ocupara Roma, muchos de los sobrevivientes huyeron en calidad de proscritos a Hispania.

Guerra sertoriana Primera etapa: 82-79a.C. Sila decidió enviar ejércitos a someter los últimos territorios leales a los populares. El joven Pompeyo marcha a Sicilia, donde Gneo Papirio Carbón había huido y alzado en armas. El optimate lo derrotó y dio muerte en 82a.C. Después siguió a África, provincia donde Marco Perpenna Ventón y Cneo Domicio Enobarbo se habían alzado en rebelión con apoyo de Hiarbas, rey de Numidia. Pompeyo los venció en 81a.C., matando a Enobarbo y capturando a Hiarbas, que fue ejecutado. Perpenna tuvo que huir a Sardinia.

Algo similar había sucedido en Hispania, donde quedaba la última resistencia popular.Apiano, I, 97, 1 Sabedor de la previsible ofensiva en su contra, Sertorio ordenó a su lugarteniente, Livio Salinator, guarnecer los pasos de los Pirineos con 6000 soldados. En el año 82a.C. un poderoso ejército al mando del general Cayo Annio Lusco se aproximó a la cordillera, pero en lugar de atacar, prefirió sobornar a un soldado para asesinar a Salinator.Plutarco, 7, 1 Tras esta traición, el resto de los defensores se rindieron y Annio entró en la península sin resistencia. izquierda|miniaturadeimagen|265x265px|Un joven Pompeyo fue enviado a eliminar a los núcleos restantes de los populares al inicio de la contienda Sertorio y los 3000 soldados que le quedaban huyeron al Reino de Mauritania.Plutarco, 7, 2 Venció en la isla de Pitusa, en la desembocadura del Betis, a la guarnición dejada por Annio, y cuando este se aproximó con numerosas naves y cinco mil soldados, una tempestad y la habilidad de sus aliados cilicios permitieron a Sertorio vencer.Plutarco, 7, 3 Llegaron a Mauritania, donde había una gran comunidad de populares exiliados y también numerosos piratas cilicios.Plutarco, 8, 1 Se alió con estos últimos para atacar las islas Baleares y la costa mauritana. El reino estaba en plena guerra civil, Boco I era aliado de Sila y combatía a los rebeldes.Plutarco, 8, 2 Su vasallo Ascalis y el general romano Gayo Paciano (enviado por Sila con refuerzos) atacaron a Sertorio, pero este los venció en una batalla donde Paciano murió y sus soldados se incorporaron al rebelde.Plutarco, 8, 3 Después de esto, el general popular tomaba Tingis, era el año 81a.C.Plutarco, 8, 4

En la primavera del año siguiente Sertorio recibió una supuesta petición de ayuda de los lusitanos que le sirvió de excusa para volver a la península.Plutarco, 11, 1 Poco después vencía al propretor Cayo Aurelio Cota, enviado con una pequeña flota por Sila, en un combate naval frente a Mellaria.Plutarco, 12, 3 Desembarcó en Baelo Claudia con 2000 legionarios, 700 jinetes mauritanos y 600 auxiliares hispanos. En cambio, los optimates tenían 120 000 infantes, 6000 jinetes y 2000 arqueros y honderos divididos en cuatro ejércitos.Plutarco, 12, 1 Rápidamente se hizo con el apoyo de los lusitanos, que lo creían un enviado de la diosa Diana, pues había comprado de mascota una pequeña cierva blanca. Él les indicó que la cierva le transmitía los mensajes de la diosa mientras dormíaPlutarco, 11, 2-3 y se dice que cuando se escapó, el caudillo empezó a sufrir derrotas.Plutarco, 20, 1Díaz Villanueva, Fernando. "Quinto Sertorio y cierra Hispania". Periódico Libertad Digital. Publicado el 22 de septiembre de 2012. Consultado el 24 de febrero de 2017. Pronto 4000 infantes y 600 jinetes lusitanos se le unieron. Finalmente, vencía a orillas del Betis al propretor de la Hispania Ulterior, Lucio Fufidio, y se internaba en la Lusitania a finales del año.Plutarco, 12, 4

Rápidamente usó el fuerte sentimiento antirromano en la región para ganar apoyo e invadir la Citerior, instalando su base de operaciones en Calagurris.

Segunda etapa: 79-76a.C. En 79a.C., con Sertorio dueño de parte importante de Hispania, Sila decide enviar al anciano Quinto Cecilio Metelo Pío como procónsul de la Ulterior con dos legiones, instalando en Corduba su cuartel. Sertorio apenas tenía 8000 soldados, por lo que decidió evitar el combate campal y usar la guerra de guerrillas.Plutarco, 12, 5 Envió a Lucio Hirtuleyo a detener al gobernador de la Citerior, Marco Domicio Calvino, que avanzaba por el Tajo. Hirtuleyo venció a Calvino cerca de Consabura, la cual tomaría después, asegurando el sureste de Sertorio. Seguidamente subió por el valle del Cigüela y emboscó al legado Marco Aquilio y 6000 romanos con la mitad de hombres. izquierda|miniaturadeimagen|Cabeza encontrada en Castra Caecilia, campamento romano de Metelo durante la campaña y que hoy se encuentra en el Museo de Cáceres. Después Sertorio lograba romper el sitio de Metelo a Lacóbriga, a la que el optimate había hecho cortar el suministro de agua, pero Sertorio trajo 2000 odres con agua y después cortó los suministros al enemigo, quien tras construir el Castra Caecilia buscaba cortar la vía de suministros de Sertorio y dejarlo aislado en la parte norte del río Tajo y liberando la ciudad, lo hacía retroceder al Guadiana.Plutarco, 13, 5

Estas victorias lo hicieron muy popular entre los locales y hábilmente decidió instituir un Senado a la manera romana pero formado por la nobleza hispana en Osca o Bolskan. Él se nombró procónsul y se preocupó de respetar las decisiones de los senadores. A los reclutas hispanos los hizo entrenar como romanos con buenos escudos, cascos y túnicas.Plutarco, 14, 3 Instaló sus propios gobernadores y procuró que ganaran el apoyo popular con justicia y rebajando los impuestos. Finalmente, fundó una Academia para los hijos de las grandes familias nativas, donde maestros romanos y griegos se encargaban de enseñarles, llenando de orgullo a los padres. Eran rehenes pero también los formaba para ser futuros funcionarios romanos.Plutarco, 14, 2 Era dueño indiscutible del Alto Ebro y Tarraco en la costa. Esto se debía a su alianza con los celtíberos, lo que también significaba hacerse enemigo de los vascones. alt=Aunque en su leyenda presenta el nombre de Bolska, durante la contienda la población ya se denominaba como Osca|miniaturadeimagen|235x235px|Denario acuñado en Osca, en donde Sertorio fundó una institución para la formación de los hijos de las elites hispanas. Sus victorias no solo le dieron fama entre los hispanos. En el año 78a.C. Perpenna, que estaba intentando resistir en Sardinia, decidió refugiarse con y junto a Sertorio.Plutarco, 15, 1-2 Mientras, Hirtuleyo seguía su ofensiva hasta Ilerda, donde derrotaba al procónsul de la Galia Narbonense, Lucio Manlio, que había entrado en Hispania para ayudar a Calvino. Para entonces, el procónsul rebelde tenía y , dos tercios locales, pero solo 2000 legionarios veteranos al mando de Perpenna.

En 77a.C. ordena a Hirtuleyo volver a defender Lusitania mientras Sertorio se quedaba en la cuenca del Ebro, pasando el invierno en Castra Aelia, en tierras de los berones. Los vascones no hicieron nada, a la espera de la llegada de los optimates romanos. Por entonces, en la cima de su poder, Sertorio era dueño de todas las tierras romanas en Hispania a excepción de lo que después sería la Bética y el sur de la Tarraconense, donde estaba Metelo.

El joven Pompeyo fue enviado en el año 76a.C. Su nombramiento fue ilegal al no hacerse según las normas romanas, sino que seguía la práctica impuesta por Sila.Grimal, 1984: 132 Se instaló en Emporiae para pasar el invierno y se preparó para atacar en el año siguiente. Envió al cuestor Cayo Memio para que trajera una legión desde la Ulterior para unirse a él en Cartago Nova. Su plan era que Metelo impidiese que Sertorio cruzara el Betis mientras él expulsaba a los rebeldes de la costa de la Citerior y después del interior hasta acorralarlo en la Lusitania. Algunos oficiales rebeldes quisieron combatir de la manera tradicional a Pompeyo, pero Sertorio los convenció de seguir con las guerrillas.

Perpenna contuvo a Pompeyo, Cayo Herenio quedó de reserva y Hirtuleyo fue encargado de evitar que Metelo se uniera al recién llegado. Sertorio se mantuvo a la expectativa para socorrer donde más se lo necesitara.

Los dos primeros del bando sertoriano retrocedieron hacia Valentia Edetanorum y la ciudad de Laurón se pasó al bando optimate, por lo que Sertorio la asedió. Pompeyo reaccionó marchando a liberarla, buscando atrapar al rebelde entre su ejército y la ciudad, pero al acercarse, apareció en su retaguardia una legión rebelde que lo dejó inmovilizado. Tratando de conseguir víveres, se produjo una escaramuza entre partidas enemigas, el legado optimate Decio Lelio intentó ayudar a los suyos pero fue vencido con . Poco después, Laurón se rindió y Sertorio no hizo daño a la población, pero quemó completamente la urbe. Pompeyo aprovechó la noche para retirarse, pero la caballería enemiga le dio alcance y perdió aparte de 5000 aliados que intentaron defender su retaguardia y fueron dispersados. Al general optimate no le quedó más opción que refugiarse en la Galia Narbonense.

Por entonces, los optimates tenían a en Hispania.Konrad, 1994: 176

Tercera etapa: 75-72a.C. miniaturadeimagen|A través del pago de 3000 talentos por parte de Mitrídates VI por un pequeño contingente, Sertorio pudo pagar a sus soldados tras las sucesivas derrotas antes del 75 a. C. Con sus fuerzas mermadas y con menos botín para pagar a sus hombres, Sertorio envió a un pequeño contingente al mando de Marco Mario a Mitrídates VI a cambio de 3000 talentos.Plutarco, 24, 1-2 Con ese dinero pudo pagar a sus hombres a la vez que el rey del Ponto iniciaba una guerra en Anatolia aprovechando que los ejércitos romanos estaban ocupados en Hispania.