thumb|200px|right|De la unión del negro del anarquismo y el rojo del movimiento obrero surge la bandera del anarcosindicalismo.
El anarcosindicalismo es una de las ramas del anarquismo vinculada al movimiento obrero a través del sindicalismo. Es un método de organización y de lucha de los trabajadores a través de sindicatos autónomos del poder político. Es el resultado de la síntesis del anarquismoRudolf Rocker. Anarcho-syndicalism: theory and practice, p.54 y el sindicalismo revolucionario. Se diferencia de otros movimientos anarquistas en que su ámbito de actuación característico (aunque no exclusivo) es el mundo del trabajo, complementándose con otras organizaciones de similar ideología para la consecución de los fines perseguidos.
Características left|thumb|250px|Concentración anarquista en Estocolmo convocada por la SAC.
Su objetivo final es la conquista por parte de los trabajadores de los medios de producción para cambiar y reorganizar la sociedad - como también abogan las diversas corrientes del socialismo - según los principios federalistas y de democracia directa (es decir, según los principios del anarquismo), gestionando los propios trabajadores todas las estructuras políticas y económicas de la sociedad. Los sindicatos serían entonces la columna vertebral de la nueva sociedad socialista. Este planteamiento también se lo puede conocer como autogestión.En el prefacio de Anarcho-syndicalism: theory and practice, de Rudolf Rocker, Noam Chomsky dice: "En la radicalmente diferente concepción de Rocker, la gente debe tomar sus vidas y su trabajo en sus propias manos. Solo a través de su propia lucha por la liberación llegará la gente corriente a comprender su verdadera naturaleza, suprimida y distorsionada dentro de estructuras institucionales diseñadas para asegurar su obediencia y subordinación.
De este modo, la meta del anarcosindicalismo no es únicamente la defensa de los derechos de los trabajadores dentro de un marco económico capitalista, sino que persigue el cambio de dicho sistema capitalista por otro denominado comunismo libertario (que es un tipo de socialismo) a través de una revolución de carácter social. El motivo principal es que los anarcosindicalistas consideran que la democracia capitalista es un régimen intrínsecamente perjudicial para los intereses de la clase trabajadora, impidiendo su emancipación y manteniendo la desigualdad económica que combaten.
El anarcosindicalismo lleva a cabo una unión entre los objetivos a largo plazo mencionados anteriormente, y las reivindicaciones y demandas que se plantean de forma cortoplacista en lo local, ya sea en el ámbito de una empresa o a nivel estatal. De esta forma, una organización anarcosindicalista puede luchar por mejorar o defender los derechos laborales sin caer en la defensa del modelo de organización social vigente; para conseguir esto, se enfatiza el principio anarquista de que los medios y fines deben ir unidos. Por este motivo, el anarcosindicalismo defiende la acción directa consistente en el tratamiento de los conflictos laborales entre empleador y trabajadores, sin que participen terceras personas (como los jueces) que pudieran obstruir a los trabajadores. No obstante, hay que aclarar que por diversos motivos no siempre se pone en práctica este principio.Asociaciones sindicales como CGT o incluso CNT, consideradas anarcosindicalistas, han llevado a cabo acciones judiciales para defender los intereses de sus afiliados (ejemplo).
Internamente, el anarcosindicalismo promueve que los sindicatos se organicen basándose en los principios del asamblearismo, federalismo, apoyo mutuo e internacionalismo. Una organización sindical organizada, de esta forma, es, en sí misma, un embrión del sistema político-económico al que aspira el anarcosindicalismo. Además, se rechaza la participación en todas aquellas estructuras políticas y sociales que no sean afines al asamblearismo, promoviendo alternativas horizontales a las mismas. Otros principios básicos son el antiestatismo y la autogestión. En esta última se suele poner mucho énfasis, para garantizar la independencia del sindicato frente a poderes externos que pudieran perjudicarlo. De ahí que se suelan rechazar las subvenciones estatales o de empresas privadas, manteniéndose únicamente mediante sus propios medios. 300px|thumb|Manifestación del 1 de mayo de la CNT en Madrid. Dentro del anarcosindicalismo, cada organización adopta con mayor o menor firmeza los principios básicos del mismo, existiendo algunas que los tratan con mayor flexibilidad por diversos motivos. Es por esto que existen serias diferencias entre unos y otros partidarios del anarcosindicalismo, según la importancia que se le da a la aplicación de dichos principios. Por ejemplo, en España la Confederación General del Trabajo o CGT es una federación de sindicatos que se considera anarcosindicalista y que aplica buena parte de los principios del anarcosindicalismo (federalismo, asamblearismo, apoyo mutuo, etc.) pero recibe subvenciones del Estado y participa en las elecciones sindicales, motivo por el cual ciertos colectivos consideran que no se le puede calificar de organización anarcosindicalista.
Historia
Deriva de los postulados originales de la Primera Internacional, tomando el sindicato como el medio de lucha de la clase obrera. Ha tenido un papel importante en Argentina, Italia, Estados Unidos, Uruguay, Francia, Rusia, Corea y España, lugar este último donde tuvo una gran importancia en la Revolución Española de 1936. Actualmente, el anarcosindicalismo tiene un carácter minoritario aunque siempre potencialmente significativo y extendido por los cinco continentes, siendo la organización que más lo impulsa la Asociación Internacional de los Trabajadores (AIT), organización fundada en Berlín en 1922 y que pretende ser la continuadora de la Primera Internacional.
La teoría sindicalista se desarrolló en Francia como un unionismo sindical revolucionario, que giraba alrededor de la guerra de clases, y que a base de huelgas, boicots, sabotaje y, donde fuese necesario, violencia personal, luchaba por mejores condiciones y preparar a los trabajadores para la huelga general revolucionaria que finalmente acabaría con el capitalismo. Desconfiaban de los partidos políticos, y veían que la emancipación de la clase trabajadora debía ser alcanzada por la propia clase trabajadora y sus propias instituciones., p.162-165 Tanto Proudhon como Bakunin y Kropotkin coincidían en que la revolución anarquista debería ser espontánea y fluir «de abajo arriba», y no estar sujeta a ningún tipo de liderazgo susceptible de evolucionar en un nuevo gobierno. Enfrentados a la represión continua, algunos anarquistas adoptaron la estrategia sindicalista para despertar el espíritu revolucionario;, p.13 Los anarcosindicalistas contemplaban el movimiento sindical al mismo tiempo como un medio para organizar al proletariado para la revolución, y un armazón alrededor del cual se podía construir la subsiguiente sociedad., «anarchism», pp.10-14, «anarquismo», pp.57-58 thumb|150px|left|Un local de la CNT española en Barcelona. Algunas de las primeras muestras de anarcosindicalismo, si bien todavía no se le llamaba de esta forma, fueron los movimientos obreros que tuvieron lugar durante la segunda mitad del en varios países adoptando principios e ideas anarquistas. Uno de los hechos más conocidos al respecto fue la famosa huelga por la jornada laboral de ocho horas del 1 de mayo de 1886 que llevó tres días más tarde a la revuelta de Haymarket y a la muerte de los llamados mártires de Chicago (1886-87), escalera de acontecimientos que dio origen a la actual celebración del 1 de mayo como Día Internacional de los Trabajadores. Sería más adelante cuando se daría el paso definitivo de enlazar, directa e inequívocamente, el sindicalismo y el anarquismo como una única cosa.
En Francia, puede considerarse a Émile Pouget un antecedente del anarcosindicalismo desde la década de 1880, así como lo fue también en la siguiente década el periodista Fernand Pelloutier, líder de la Federación de Bolsas de Trabajo, una federación de grupos sindicales que se fusionaron en 1902 con la Confederación General del Trabajo (CGT), fundada en 1895 y que en aquel momento acogía toda la vida revolucionaria de los sindicatos., «El sindicalismo revolucionario en Francia; Fernand Pelloutier; Emilio Pouget. Kropotkin, Malatesta y el sindicalismo (1895 - 1914).» Pelloutier rechazaba el anarquismo individualista y el terrorismo,A. T. Lane, Biographical dictionary of European labor leaders, Volume 2, p.742 y en L'Organisation corporative et l'Anarchie (1896), planteó la asociación voluntaria y libre de productores como la primera y transitoria forma de la futura sociedad anarquista. También Paul Delesalle apoyó esta teoría, y Pouget, secretario adjunto de la CGT de 1901 a 1908, planteaba el mismo concepto «embrionario» del anarcosindicalismo; en el Congreso de Amiens en 1906 fue presentada la resolución conocida como la Charte d'Amiens, que planteaba el papel embrionario de los sindicatos como base de la reconstrucción social, en tanto grupo de producción y distribución. En la línea del anarquismo sin adjetivos, planteaban también que la acción económica directa contra la patronal era lo único importante, y que las distintas tendencias políticas y filosóficas de los trabajadores podían desarrollarse al margen del sindicato. De ese modo, pretendían impedir la injerencia ideológica del socialismo en los sindicatos, sin que hubiera por ello impedimento a que, como trabajadores, pudieran entrar en los mismos. Kropotkin y Malatesta, que se oponían al ilegalismo y el terrorismo, aplaudieron esta idea que terminó convirtiéndose en la forma de organización sindical preferida por casi todas las corrientes anarquistas. thumb|250px|Manifestación de la CNT francesa del Primero de Mayo en París. En España, el terrorismo y las acciones individualistas fueron perdiendo peso en favor del sindicalismo revolucionario a partir de finales del y principios del . La opinión de que la huelga general era la mejor forma de iniciar la revolución cobraba cada vez más fuerza. En el congreso anarquista que se celebró en Ámsterdam en 1907 salió reforzada la idea de la participación anarquista en los sindicatos. En 1907 se creó el sindicato Solidaridad Obrera en Cataluña, y en 1910 se extendió dicho sindicato a toda España creándose la Confederación Nacional del Trabajo o CNT. Si bien comenzó siendo pequeña, creció rápidamente debido sobre todo a su actividad durante la Huelga General en España de 1917. Uno de sus principales logros históricos, que también es uno de los mayores logros del anarcosindicalismo, fue la jornada laboral de ocho horas que se logró tras la Huelga de La Canadiense en 1919. Pocos años después la CNT se unía a la AIT. Sin embargo, la dictadura de Primo de Rivera obligó a la CNT a pasar a la clandestinidad hasta la llegada de la República.