miniatura|Frutería en un mercado de Barcelona. Por fruta se entiende aquellos frutos comestibles obtenidos de plantas cultivadas o silvestres que, por su sabor generalmente dulce y acidulado, su aroma intenso y agradable, y sus propiedades nutritivas, suelen consumirse mayormente en su estado fresco, como jugo o como postre (y en menor medida, en otras preparaciones), una vez alcanzada la madurez organoléptica, o luego de ser sometidos a cocción.Nutrición cronobiológica y bioenergética: El eslabón perdido de la alimentación cap 6, en Google libros
La definición del diccionario de la Real Academia Española no es específica: "fruto comestible de ciertas plantas cultivadas; p. ej. la pera, la guinda, la fresa, etc." Sin embargo, por los ejemplos dados, se evidencia que el término fruta se refiere a frutos para uso prioritario (aunque no excluyente) como postre, producidos en su mayoría por plantas leñosas (es decir, árboles frutales; por ejemplo, manzano, peral, melocotonero o durazno, ciruelo, cerezo, albaricoquero o damasco, higuera, vid, naranjo, mandarino, limonero, mango, papaya, chirimoya, guayabo, etc.) o por plantas semileñosas (arbustos frutales; por ejemplo, arándano, zarzamora, frambuesa, etc.) y, en mucha menor medida, por plantas herbáceas (por ejemplo, frutilla o fresa, banano o plátano).
El consumo de fruta aporta pocas calorías y un porcentaje alto de agua (entre 80 y 95 % de su peso fresco), por lo que facilita la hidratación del organismo. Otro enlace al mismo trabajo Coadyuva al correcto funcionamiento del aparato digestivo por el aporte de fibra alimentaria. Salvo excepciones (por ejemplo, el coco y el aceite de palma obtenido del fruto de Elaeis guineensis), la fruta no aporta grasas saturadas. Algunas frutas son fuentes de ácidos grasos esenciales para el organismo, tales como los frutos secos y las paltas o aguacates. La fruta es además una fuente de energía importante para el organismo por su alto contenido en hidratos de carbono solubles de rápida disponibilidad.
Como alimento, la fruta realiza aportes a la dieta que son de suma importancia para la salud humana. En general, son ricas en vitaminas, sales minerales y antioxidantes. Algunas vitaminas y minerales, como la vitamina C y el potasio, dependen en buena medida de la fruta como fuentes de suministro. Existen frutas como la sandía o el melón que contienen un alto índice de agua.
Cabe destacar que algunas frutas al no poseer el característico sabor dulce o agridulce se consumen como hortalizas o verduras y muchos los clasifican como aquellas. Ejemplo de ello: el tomate, pimiento, pepino, berenjena, calabacín y calabaza. En efecto, la etimología del término verdura hace alusión a la forma de consumirlas cuando están verdes (no maduras).
Clasificación
Hay diferentes formas de clasificar la fruta, según sea su tipo, la forma de recolección o el proceso de maduración.
Según sea el fruto: Fruta de hueso o carozo (drupas): aquellas que tienen una semilla encerrada en un endocarpio duro, esclerificado; como el damasco (albaricoque) o el durazno (melocotón). Fruta de pepita o pomáceas: frutos derivados de un receptáculo engrosado, como la pera y la manzana, poseen 5 semillas sin cubiertas esclerificadas. Fruta de grano: son las piezas de frutas resultantes de un receptáculo engrosado, cuyos frutos verdaderos (aquenios) presentan aspecto de semillas minúsculas en su interior. Tal es el caso del higo, fruto que recibe el nombre botánico de sicono.
Según el tiempo desde su recolección hasta que es consumida: Fruta fresca: cuando el consumo se realiza inmediatamente o a los pocos días de su recolección, de forma directa, sin ningún tipo de preparación o cocinado. Fruta seca, desecada o pasa: es la fruta que, bien naturalmente o bien por un proceso de desecación artificial, tiene en su composición menos de un 50 % de agua,Bases de la Alimentación Humana. pag 20 en Google libros y gracias a ello se puede consumir meses, e incluso años, después de su recolección como las nueces en general (incluyendo las castañas y las avellanas), los cacahuates, el cacao, las pasas o los orejones. No deben confundirse con los frutos secos.
miniatura|Las uvas, fruta mediterránea obtenida de la vid. Se trata de una típica fruta no climatérica.
Según el tipo de maduración (en la maduración de la fruta puede producirse o no un incremento de la tasa respiratoria, acompañado de un incremento en la síntesis de etileno, que se denomina climaterio y que sirve para clasificarlas): Fruta climatérica: es aquella que muestra un incremento más o menos marcado en la tasa respiratoria y en la síntesis de etileno. Entre la fruta climatérica se cuenta: la manzana, la pera, el plátano o banana, el melocotón, el albaricoque, la ciruela japonesa, el kiwi, la chirimoya, el caqui, la papaya, el guayabo, el falso guayabo, el higo, el mango, y la palta o aguacate, entre otras. Esta fruta evidencian una maduración coordinada por el etileno, que regula los cambios de color, sabor, textura y composición. Esta fruta suelen almacenar almidón (Leucoplastos) como hidrato de carbono de reserva durante su crecimiento. El almidón puede hidrolizarse durante la maduración dando lugar a azúcares simples que otorgan sabor a la fruta. Este proceso sucede aunque la fruta sea separada de la planta inmediatamente antes de madurar (estado preclimatérico). Por ello, se suele aprovechar este carácter para recolectar ese tipo de fruta en estado preclimatérico, para almacenarla en condiciones controladas de forma que la maduración no tenga lugar hasta el momento de la comercialización. Fruta no climatérica, no presentan variaciones sustanciales en la tasa respiratoria o en la síntesis de etileno durante la maduración. Además, el etileno no coordina los cambios organolépticos principales (sabor, aroma, textura) durante la maduración. Entre la fruta no climatérica se encuentra: las cerezas en general, la fresa o frutilla, la naranja, el limón, la mandarina, la piña, y la uva, entre otras. Estos frutos no almacenan almidón antes de la maduración, razón por la cual no deben ser separados de la planta antes de alcanzar la madurez organoléptica. La recolección se debe realizar después de alcanzada la madurez, pues no mejoran su sabor y aroma luego de separadas de la planta.
Siempre, la velocidad de maduración y la vida en postcosecha no se asocia con el carácter climatérico o no climatérico de la fruta, sino con la respiración: cuanto mayor es la tasa respiratoria (constante o no), mayor es la perecibilidad de la fruta. Por ejemplo, la manzana es una fruta climatérica que evidencia un pico en la producción de etileno y en la tasa respiratoria durante su maduración. Sin embargo, su tasa respiratoria media-baja le asegura una vida en postcosecha más prolongada que la de algunos frutos no climatéricos, como las fresas, las zarzamoras o las frambuesas que poseen tasas respiratorias más elevadas.
Hay además, algunos grupos de fruta que se distinguen por tener ciertas características comunes:
Fruta cítrica, aquella que se da en grandes arbustos o arbolillos perennes (entre 5 y 15 m) cuyo fruto o fruta, de la familia de las rutáceas, posee un alto contenido en vitamina C y ácido cítrico, el cual le proporciona un sabor ácido muy característico. Los ejemplos más conocidos son: la naranja, el Limón, la mandarina, la maracuyá, el pomelo y la lima. Fruta tropical, aquella que se da de forma natural en las regiones tropicales, aunque por extensión, se aplica a aquella fruta que necesita para su desarrollo unas temperaturas cálidas y una humedad alta, como la banana, el coco, la papaya, el kiwi, el mango y la piña. Frutos del bosque, un tipo de fruta pequeña que tradicionalmente no se cultivaba sino que crecían en arbustos silvestres en los bosques, como la frambuesa, fresa, la mora, la grosella, la zarzamora y la endrina. miniaturadeimagen|Mango o Manga. Fruta cítricas Fruto seco, aquella que por su composición natural (sin manipulación humana) tiene menos de un 50 % de agua. Son alimentos muy energéticos, ricos en grasas, en proteínas, así como en oligoelementos. Las más conocidas son la almendra, la nuez, la avellana, el maní, el coco y las castañas. Es importante aclarar que en este caso lo que se consume no es el fruto sino la semilla.
Composición
miniatura|Diferentes frutas de Barro Colorado, Panamá.
La composición química de la fruta depende sobre todo del tipo y del grado de maduración.
Agua: Más del 80 y hasta el 90 % de la composición de la fruta es agua. Debido a este alto porcentaje de agua y a los aromas de su composición, la fruta es muy refrescante.Frutas, verduras y salud pag 2 en Google libros Glúcidos: Entre el 5 y el 18 % de la fruta está formado por carbohidratos. El contenido puede variar desde un 20 % en el plátano hasta un 5 % en el melón, sandía y fresas. Las demás frutas tienen un valor medio de un 10 %. El contenido en glúcidos puede variar según la especie y también según la época de recolección. Los carbohidratos son generalmente azúcares simples como fructosa, sacarosa y glucosa, azúcares de fácil digestión y rápida absorción. La presencia de almidón se verifica en fruta climatérica aún inmadura; con la maduración, se produce la hidrólisis del almidón en azúcares simples. El valor calórico vendrá determinado por su concentración en azúcares, oscilando entre 30-80 Kcal/100 g. Fibra: Aproximadamente el 2 % de la fruta es fibra dietética. Los componentes de la fibra vegetal que nos podemos encontrar en la fruta son principalmente pectinas y hemicelulosa.Bases de la Alimentación Humana pag 23 en Google libros. La piel de la fruta es la que tiene mayor concentración de fibra, pero también es donde nos podemos encontrar con algunos contaminantes como restos de insecticidas, que son difíciles de eliminar si no es con el pelado de la fruta. La fibra soluble o gelificante como las pectinas forman con el agua mezclas viscosas. El grado de viscosidad depende de la fruta de la que proceda y del grado de maduración. Las pectinas desempeñan por lo tanto un papel muy importante en la consistencia de la fruta. Vitaminas: Como los carotenos, vitamina C, vitaminas del grupo B. Según el contenido en vitaminas podemos establecer dos grandes grupos de fruta: Rica en vitamina C: contienen 50 mg/100. Entre esta fruta se encuentra los cítricos, también el melón, las fresas y el kiwi. Ricas en vitamina A: Son ricas en carotenos, como los albaricoques, melocotón y ciruelas. Sales minerales: Al igual que la verdura, la fruta son ricas en potasio, magnesio, hierro y calcio. Las sales minerales son siempre importantes pero sobre todo durante el crecimiento para la osificación. El mineral más importante es el potasio. Las que son más ricas en potasio son el plátano y en menor medida la fruta de hueso como el albaricoque, cereza, ciruela, melocotón, etc. Lípidos: La mayor parte de la fruta tiene contenido en grasas bajo, oscilando entre el 1 y el 2 %. Como excepción tenemos frutas grasas como el aguacate que posee un 16 % de lípidos y el coco que llega a tener hasta un 60 %. El aguacate contiene ácido oleico que es un ácido graso monoinsaturado, pero el coco es rico en grasas saturadas como el ácido palmítico. Al tener un alto valor lipídico tienen un alto valor energético de hasta 200 Kilocalorías/100gramos. Pero la mayor parte de la fruta es hipocalórica con respecto a su peso. Proteínas: Los compuestos nitrogenados como las proteínas son escasos en la parte comestible de la fruta, aunque son importantes en las semillas de algunas de ellas. El contenido de proteínas puede estar entre 0,1 y 1,5 %.