San Martín del Río es un municipio y localidad española de la provincia de Teruel, en la comunidad autónoma de Aragón. El término municipal, ubicado en la comarca del Jiloca, tiene una población de . El río Jiloca que le da nombre y el cultivo de la vid son consustanciales a la vida del pueblo. En esta localidad, cabe destacar la iglesia gótico-renacentista del , que posee espléndidos retablos esculpidos entre los siglos al y entre las imágenes cuenta con una talla románica de la Virgen del Buen Reposo fechada en el . Esta población celebra sus fiestas el 16 de agosto en honor a San Roque.
Geografía Integrado en la comarca del Jiloca, se sitúa a unos 95 km de la capital provincial. El término municipal está atravesado por la carretera N-234 antes de cruzar a la provincia de Zaragoza. Se sitúa en el noroeste de su provincia. Tiene un área de 16,58 km², con una población de 191 habitantes (INE 2012) y una densidad de 12,67 hab./km². El código postal es 44390.
El relieve del municipio está definido por el río Jiloca y por el terreno irregular circundante en el que abundan los barrancos. La altitud oscila entre los 1090 m al suroeste y los 770 m a orillas del río. El pueblo se alza a 780 m sobre el nivel del mar.
Las temperaturas, singularmente bajas y secas en invierno, hacen de los veranos, por el contrario, una estación extremadamente agradable. Esta le proporciona una tibieza climática que hace de las noches veraniegas reclamo de visitantes. En definitiva, un clima tan apto para el veraneo interior multiplica por cuatro los habitantes de hecho que de ningún modo reflejan el pasado próximo de este pueblo cuya población alcanzaba al iniciarse el los 1338 habitantes.
Son superficies labradas, dedicadas al viñedo, almendro y cerezo. Hasta el lo hoy roturado estaba cubierto por bosques de encinas, pinos y robles. Tras los excesos cometidos en y primera mitad del , fueron parcialmente repobladas con pinos en los años 1950.
Historia En el año 1248, por privilegio de Jaime I, este lugar se desliga de la dependencia de Daroca, pasando a formar parte de Sesma del Campo de Gallocanta en la Comunidad de Aldeas de Daroca, que en 1838 fue disuelta.
Hacia mediados del el lugar tenía contabilizada una población de 910 habitantes. Aparece descrito en el decimoprimer volumen del Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de Ultramar de Pascual Madoz de la siguiente manera:
Demografía San Martín del Río cuenta con una población de .
Administración y política Período Alcalde Partido 1979-1983 Jesús Marco Lucía Ind. 1983-1987 1987-1991 1991-1995 1995-1999 1999-2003 2003-2007 2007-2011 2011-2015 José Luis Serrano AlcaireAlcaldes de Aragón de las elecciones de 2011 PSOE
Distribución histórica del Pleno del AyuntamientoPartido político2003200720112015EdilesEdilesEdilesEdiles Partido de los Socialistas de Aragón (PSOE-Aragón) 7 5 5 5 Partido Popular de Aragón (PP) — 0 0 0 Partido Aragonés (PAR) — 0 0 0 Chunta Aragonesista (CHA) 0 — — 0 Total de concejales 7 5 5 5
Patrimonio artístico San Martín del Río goza de un rico y variado patrimonio artístico del cual a continuación se recogen las manifestaciones más características del mismo.
Iglesia de San Martín
Obra de estilo gótico tardío de una nave cubierta con bóveda de crucería estrellada y capillas laterales del mismo estilo. En esta Iglesia destacan su órgano, la escenografía para el monumento de Semana Santa, y la torre.
Ermita de San Francisco Edificio barroco del , de mampostería, con planta en forma de cruz. La nave esta cubierta con una bóveda de medio cañón. Cabe destacar la cúpula de la capilla. En tiempos no muy lejanos, se seguía tocando el "campanico" a la una del mediodía. En esta ermita encuentran cobijo los pasos utilizados en la procesión de Semana Santa.
Ermita de la Virgen del Buen Reposo Edificio barroco del , de mampostería, con una nave cubierta por bóveda de medio cañón con lunetos. Sobre la entrada, en lo alto se sitúa el coro. En ella se oficia la novena de la Virgen días antes de celebrar fiesta en su honor, el ocho de septiembre. La imagen de la Virgen del Buen Reposo parece responder a una talla del .
Los peirones Peirón o pairón es vocablo de uso en Aragón para designar un humilladero. Se sitúan en las entradas y salidas de los pueblos y en los cruces de caminos para indicar la dirección de los pueblos limítrofes. Sirven también para santificar el lugar donde se ubican acogidos a la protección de los santos bajo cuya advocación se erigen. Numerosos pueblos aragoneses todavía conservan la costumbre de bendecir los campos desde el peirón.
La tipología es muy amplia. En San Martín tienen forma de esbelto pilar y rematen en un hueco u hornacina que contiene la imagen delo titular.
Peirón de la Virgen del Pilar Este peirón es el más trabajado de los tres que encontramos en el municipio de San Martín del Río. Sus proporciones se parecen mucho a las del Santo Cristo, aunque estas podrían ser un poco más esbeltas. Está situado marcando la entrada del pueblo, señalando a la vez el cruce antiguo de caminos entre San Martín, Daroca, y Báguena, que hoy se llama Nacional 234. Está compuesto por un pilar cuadrado de ladrillo cara vista en el que se distinguen tres cuerpos. La basa es de piedra, poco mayor que el tronco y de unos treinta cm de altura. Tenía gradas, y por lo que se recuerda también unos poyetes o asientos donde la gente solía a ir a pasear... Estos dos elementos se perdieron con la construcción de la carretera, que hizo subir el nivel del suelo, dejándolos ocultos. De entonces también deriva la leve oscilación que tiene, ya que según cuentan se removió tanto el suelo, que el peirón bailó. En los tres cuerpos del tronco se alternan las decoraciones de tracerías y cerámica, lo que hace que tenga un aire mudéjar. El primer cuerpo es el más largo, en la parte inferior tiene en cada cara un arco ciego y una cruz formada con cerámicas azuladas. El edículo, que ocupa las dos partes restantes, separadas por dos cornisas desiguales, tiene en la inferior la hornacina donde está la imagen de la Virgen del Pilar con el niño, realizada seguramente en yeso policromado, ya que se ven aún, trozos de policromía azul en las ropas. El cuerpo superior es una especie de baldaquino con otros cuatro arcos ciegos que culmina con una cornisa de ladrillo dispuesto en diente de sierra. El tejadillo es a cuatro aguas en forma piramidal de aristas curvas, al igual que el que tiene la torre del pueblo. Está rematado por una cruz de forja que incluye una veleta del mismo material. Ha tenido diversas utilidades dentro de la vida del pueblo. Antiguamente el día de la víspera del 12 de octubre, se encendía una hoguera a los pies del peirón alrededor de la cual se reunía todo el pueblo. Esto ya no se hace, pero la gente adulta del pueblo aún lo recuerda. Lo que sí que se mantiene es la procesión del día siguiente, que parte de la iglesia parroquial y va hasta el peirón, que para ese día se ha vestido con los mejores frutos que han dado los campos; membrillos, uva de cojón de gato, flores, pimientos,… Una familia del pueblo ha sido de siempre la que se ha encargado del mantenimiento de la Virgen, ya que varias generaciones antes de la actual esta familia vivía en una cabaña en la misma finca donde se encuentra el peirón y a día de hoy siguen conservando esta tradición cada 12 de octubre.
Peirón del Santo Cristo Situado a la salida del pueblo marca el camino a Val de San Martín, Valdehorna y al Cementerio, aunque el peirón es de construcción anterior a este. Es un pilar prismático, cuadrado, de proporciones muy esbeltas. Consta de una basa que ha sido reforzada con hormigón simulando piedra, para evitar que se cayera al quedar medio colgado en la inclinada cuneta sobre la que está situado el peirón. Actualmente el hormigón se ha agrietado y muestra un estado de conservación bastante deficiente. El tronco es de tres cuerpos de ladrillo, con el que se van creando decoraciones que son diferentes en los tres cuerpos, y que se basan en motivos de rombos y bandas horizontales de ladrillos en diente de sierra o esquina, y verticales. Este tipo de decoración es bastante usual en la arquitectura de la zona, los motivos se repiten, así como la utilización del ladrillo en esquina, como también se puede ver, aunque con más complejidad en la torre mudéjar del pueblo. En el tercer cuerpo se abre un vano en arco de medio punto para la hornacina, que guarda en su interior la imagen del Santo Cristo, a cuya advocación está dedicado. Es una figurilla crucificada de madera con la corona de espinas realizada en metal. No está protegida de la climatología, lo que ha originado la pérdida de policromía, si la tenía, y la degradación de la madera, que se ve carcomida y frágil. La figura está mutilada por las piernas, y un brazo, que todavía cuelga de la cruz al que está clavado. El edículo remata en un tejado a cuatro vertientes coronado por una cruz de forja, muy pequeña, casi insignificante en comparación con el tamaño del peirón. No tiene ninguna función aparte de la de marcar el camino y señalizar el final del pueblo, pero desde que se recuerda, el día de Viernes Santo se le colocan unos faroles que tienen la función de iluminar al nazareno que carga la cruz de Cristo durante la procesión de ese mismo día. Actualmente la segunda caída del nazareno se realiza muy cerca de este peirón aunque podría ser que antiguamente la caída se representase delante del peirón, lo que explicaría el por qué de las luces, de cuyo mantenimiento siempre se encarga la misma familia.
Peirón de San Antón, San Senén y Santa Ubaldesca o del monte Más conocido como Peirón del Monte. Es un buen ejemplo del peirón situado en el cruce de caminos. Está situado lejos del pueblo, en un alto que favorece su visibilidad cuando sigues la senda que sale desde el pueblo con dirección a La Falcona, nombre que se les da a una parte de las tierras de trabajo del pueblo. Su colocación está en una bifurcación del camino, desde donde uno nos lleva a Báguena, y el otro Castejón de Tornos. Constructivamente es el más sencillo de los tres. Se compone de un cuerpo prismático, situado sobre una grada construida de mampostería y ladrillo, que tenía un recubrimiento para que estos materiales no se vieran, pero que con el paso del tiempo se ha caído. También están recubiertas las paredes del cuerpo, pero se recuerda que era de ladrillo a cara vista, y que esta capa de cemento la pusieron hará unos 30 o 40 años como sujeción ante una posible caída. En esta capa se pueden ver algunas inscripciones escritas en el cemento, como la fecha en la que se hizo (Dia 9 de Ma). Este cuerpo acaba en un tejadillo a cuatro aguas que estaba rematado por una cruz que se ha perdido. Está dedicado a Santa Ubaldesca (en algunos libros aparece como Valdesca), a cuya advocación también está adscrita la campana mayor del pueblo. La santa aparece representada en una baldosa de cerámica situada en el interior de una hornacina adintelada, en compañía de dos santos. En todos los libros consultados aparecen como los mártires San Senén y San Abdón, pero la gente del pueblo coincide en que realmente son San Fabián y San Sebastián, incluso recuerdan una copla popular sobre este peirón que dice:“San Fabián y San Sebastián, dentro de la cueva están, el uno pide queso y el otro pide pan. ¿Quién de los dos es el más laminero, el que pide pan, o el que pide queso?”''
Casa consistorial Construido en el bajo el reinado de Carlos III fue terminado en 1780 según consta en una inscripción del edificio.
Museo del vino Ubicada en la zona de servicios de la casa del promotor del centro, ocupa uno de los lugares que, en su momento, se destinaban a la fabricación del vino. La colección consiste en una recopilación de aperos, herramientas y utensilios diversos empleados a lo largo de todo el proceso de la producción vinícola, incluyendo las grandes cubas de fermentación.
Pinturas murales