Nikolaus Karl Günther Nakszynski (Sopot, Ciudad Libre de Dánzig, actualmente Polonia, 18 de octubre de 1926-Lagunitas, California, 23 de noviembre de 1991), conocido como Klaus Kinski, fue un actor alemán, muy vinculado al director Werner Herzog, con quien trabajó en cinco películas. Igualmente conocido por su intenso estilo de actuación y notorio por su volátil personalidad, apareció en más de 130 papeles cinematográficos en una carrera que abarcó 40 años, de 1948 a 1988. Los papeles de Kinski abarcaron múltiples géneros, idiomas y nacionalidades, incluidos wésterns, películas de terror, películas de guerra, dramas y películas históricas. Trabajó con directores conocidos a nivel internacional como son Sergio Leone, David Lean, Billy Wilder, Giuliano Montaldo, Jesús Franco, entre otros.
Kinski era propenso a tener arrebatos emocionales, y a menudo violentos, dirigidos a sus directores y compañeros de reparto, problemas complicados por un historial de enfermedades mentales. Herzog lo describió como «uno de los más grandes actores del siglo, pero también un monstruo».
Biografía Infancia y juventud miniatura|Casa natal de Klaus Kinski en Sopot miniatura|Placa conmemorativa en la casa natal de Klaus Kinski
Klaus Kinski nació el 18 de octubre de 1926 como hijo del farmacéutico Bruno Carl Julius Nakszynski (1872–1945) y de su segunda esposa, la enfermera Susanne Eva Nakszynski, de soltera Lutze (1898–1945), en Zoppot cerca de Gdansk (actualmente Sopot, Polonia). Tras sus hermanos Inge, Arne y Hans-Joachim («Achim»), fue el menor de cuatro hijos.
En 1930, la familia se trasladó a Berlín, donde inicialmente residió en un edificio que, según declaraciones posteriores de Kinski, se encontraba en muy malas condiciones higiénicas, con infestaciones de cucarachas, chinches y ratas, y sin baño ni servicios sanitarios adecuados. Tras ser desalojados por atrasos en el pago del alquiler, la familia se mudó posteriormente a un apartamento en la calle Wartburgstraße 3, en el distrito berlinés de Schöneberg.
Según sus propios testimonios, durante su etapa escolar Kinski tuvo que ganarse el sustento por su cuenta. Afirmó haber trabajado como limpiabotas, recadero y lavador de cadáveres, aunque estas afirmaciones no han podido ser corroboradas de manera independiente. Asimismo, declaró que durante su infancia se convirtió en un «ladrón profesional», robando alimentos y joyas, entre otros objetos.
Estas afirmaciones sobre una infancia marcada por la pobreza fueron posteriormente cuestionadas por sus hermanos mayores, quienes sostuvieron que la familia pertenecía a la pequeña burguesía y que Klaus fue un niño especialmente protegido.
Segunda Guerra Mundial En 1944, con 17 años de edad, Klaus Kinski fue reclutado durante la Segunda Guerra Mundial en una unidad de paracaidistas de la Luftwaffe, aunque otras fuentes indican que pertenecía al Heer. En sus memorias escribió:
"Cuando leo la orden de despliegue, lloro. (…) No quiero matar ni ser muerto".
Kinski fue capturado en el frente occidental en los Países Bajos y hecho prisionero por fuerzas británicas. Las circunstancias exactas de su captura no están completamente aclaradas, aunque probablemente tuvo lugar el 14 de noviembre de 1944 cerca de Helmond por tropas del Segundo Ejército Británico.
Según su propio relato autobiográfico, habría desertado a finales de octubre de 1944, pero fue detenido posteriormente y condenado a muerte por deserción. Afirmó que logró escapar tras reducir al soldado encargado de su custodia y huir nuevamente. Posteriormente se habría ocultado sin armas en un hoyo excavado en el suelo, donde fue descubierto por soldados británicos o canadienses, herido de gravedad y finalmente capturado.
Como consecuencia de las heridas —dos impactos de bala limpios en el hombro y el brazo—, permaneció aproximadamente catorce semanas internado en un hospital militar.
Prisionero de guerra En febrero o marzo de 1945, Klaus Kinski fue trasladado desde un campo en Alemania al campo de prisioneros de guerra «Camp 186», ubicado en Berechurch Hall, cerca de Colchester, en el condado de Essex.
El 11 de octubre de 1945 interpretó allí su primer papel teatral en la obra grotesca Pech und Schwefel, representada en un escenario improvisado dentro del campo y dirigida por el actor y director Hans Buehl. En las representaciones posteriores actuó con regularidad, interpretando en varias ocasiones papeles femeninos. Tras un altercado físico con otro actor después de un ensayo, fue excluido del grupo teatral y pasó a integrarse en un grupo de cabaré del propio campo.
En la primavera de 1946 formó parte de los últimos prisioneros repatriados a Alemania Occidental. Según su propio testimonio autobiográfico, tras su regreso trabajó en distintos teatros, entre ellos en Tübingen y Baden-Baden. Fue durante ese periodo cuando tuvo conocimiento de la muerte de su madre, ocurrida a consecuencia de un bombardeo aéreo aliado sobre Berlín en 1945. Posteriormente se supo que su padre había fallecido en un campo de prisioneros de guerra en la entonces Checoslovaquia, también durante 1945, donde está enterrado.
De acuerdo con sus memorias, en el otoño de 1946 se trasladó de forma irregular a Berlín.
Carrera artística Inicios de su carrera A partir de 1946, pese a no contar con una formación actoral clásica, Klaus Kinski comenzó a trabajar como actor en importantes escenarios teatrales de Berlín, inicialmente en el Schlosspark Theater, dirigido por Boleslaw Barlog. Tras protagonizar un incidente en el que rompió los cristales del teatro en un arrebato de ira, fue despedido por Barlog.
Después de quedar desempleado, asistió brevemente a la escuela de interpretación de Marlise Ludwig, donde, entre otros trabajos, ensayó escenas de Romeo y Julieta de William Shakespeare junto a Harald Juhnke.
En el ámbito personal, Kinski mantuvo vínculos con círculos marginales de la vida nocturna berlinesa. Durante un tiempo residió con el director, pintor y escenógrafo Eduard Matzig en la colonia de artistas de Berlín situada en la plaza Laubenheimer Platz.
Su primera participación cinematográfica fue en la película Morituri, rodada entre septiembre de 1947 y enero de 1948, producida por Artur Brauner y dirigida por Eugen York. La película, que aborda la historia de prisioneros evadidos de campos de concentración que se ocultan de las autoridades alemanas, generó una considerable controversia en su estreno, incluyendo amenazas anónimas y actos de vandalismo contra salas de cine.
En 1950, Kinski fue ingresado durante tres días en la Clínica psiquiátrica Karl Bonhoeffer de Berlín tras un incidente personal que incluyó un intento de suicidio mediante la ingesta de medicamentos. Este episodio se hizo público en 2008 tras la controvertida divulgación de una documentación clínica hallada ese mismo año, lo que dio lugar a un debate sobre la protección de datos personales. Tras la publicación, su viuda, Minhoï Loanic, presentó una denuncia contra diversas instituciones implicadas, si bien la fiscalía archivó el caso al considerar que se trataba de un error legal no intencional.
Posteriormente, Kinski residió en una pensión de la calle Elisabethstraße, en Múnich, donde también se alojaba el entonces joven Werner Herzog. Herzog recordaría más tarde que Kinski ya destacaba en aquella época por su comportamiento excéntrico y sus marcadas actitudes temperamentales.
Kinski como recitador A partir de 1952, Klaus Kinski comenzó a adquirir notoriedad ante un público cada vez más amplio como una especie de «escenario itinerante unipersonal» en ciudades como Berlín, Múnich y Viena. Actuó como recitador en pequeños teatros y, hacia 1960, también en recintos de gran capacidad como el Sportpalast de Berlín. En sus presentaciones interpretó textos de autores como Arthur Rimbaud, François Villon, Friedrich Nietzsche, Kurt Tucholsky y pasajes del Nuevo Testamento. Durante este periodo entró en contacto con figuras destacadas del teatro y la literatura, entre ellas Bertolt Brecht y el director teatral Fritz Kortner.
En 1955, Kinski se vio implicado en un accidente de tráfico y, posteriormente, en un accidente náutico en el Lago de Starnberg. Ambos sucesos derivaron en procesos judiciales y sanciones, cuyas consecuencias económicas afectaron al actor durante varios años.
Durante el verano de ese mismo año rodó en Viena, junto a Fritz Kortner, la película Um Thron und Liebe, en la que tuvo como compañera de reparto a la actriz austríaca Erika Remberg. Ambos mantuvieron una relación sentimental durante el rodaje. En ese contexto se produjo un episodio que atrajo una considerable atención mediática y que coincidió con un periodo de inestabilidad personal, durante el cual Kinski realizó dos intentos de suicidio.
En 1959 participó como recitador en los VII Festivales Mundiales de la Juventud y los Estudiantes, celebrados en Viena.
Las recitaciones de Kinski, incluyendo textos de Johann Wolfgang von Goethe, Friedrich Schiller y Bertolt Brecht, fueron registradas en más de veinticinco grabaciones discográficas de palabra hablada. Paralelamente, su popularidad cinematográfica creció de forma notable en Alemania gracias a su participación en las adaptaciones cinematográficas de las novelas de Edgar Wallace. Su proyección internacional se consolidó especialmente con su destacada actuación en un papel secundario en la película Doctor Zhivago (1965), dirigida por David Lean.
«Jesucristo Redentor» El 20 de noviembre de 1971, Klaus Kinski presentó en la Deutschlandhalle de Berlín un recital titulado Jesucristo Redentor, en el que interpretó un texto de su propia autoría centrado en la figura de Jesús. La puesta en escena, concebida como una obra de recitación, incorporaba referencias a acontecimientos contemporáneos, entre ellos la Guerra de Vietnam.
La función estuvo marcada por constantes interrupciones y comentarios de parte de algunos asistentes, lo que derivó en reacciones airadas por parte de Kinski y en un intercambio verbal con el público. Tras estos incidentes, el evento fue interrumpido de forma anticipada y la gira prevista fue cancelada.
Colaboración con Werner Herzog En 1971, Klaus Kinski retomó el contacto con el director Werner Herzog, quien lo eligió como protagonista de la película Aguirre, der Zorn Gottes. Inicialmente, Kinski se mostró reticente a aceptar el papel, ya que temía que un regreso al cine alemán pudiera interpretarse como un reconocimiento de un fracaso profesional. No obstante, debido a sus dificultades económicas, finalmente aceptó la propuesta y asumió el papel principal.
Tras el éxito de Aguirre, la ira de Dios, Kinski y Herzog colaboraron en cuatro largometrajes adicionales: Nosferatu: Phantom der Nacht (1979), Woyzeck (1979), Fitzcarraldo (1982) y Cobra Verde (1987). Estas películas consolidaron una de las colaboraciones más conocidas y estudiadas del cine alemán contemporáneo.
Herzog describió su relación profesional con Kinski como inestable y marcada por fuertes contrastes. En el documental Mi enemigo íntimo (1999), el director lo caracterizó como un actor de gran disciplina y entrega, capaz de generar un entorno de exigencia profesional extrema para todo el equipo. Al mismo tiempo, señaló que Kinski poseía una personalidad imprevisible, con estallidos de ira que afectaron en repetidas ocasiones el desarrollo de los rodajes.
La colaboración entre ambos concluyó tras la realización de Cobra Verde, ya que Herzog manifestó posteriormente su decisión de no volver a trabajar con Kinski debido al clima de tensión generado durante el rodaje y a diferencias artísticas irreconciliables.
«Kinski Paganini»