Keiko Sofía Fujimori Higuchi (Lima, 25 de mayo de 1975) es una política y administradora peruana que ejerce el cargo de presidenta del Perú desde el 28 de julio de 2026, tras su victoria en las elecciones generales del mismo año. Asimismo, es lideresa del partido Fuerza Popular y figura central del fujimorismo. Hija mayor del expresidente Alberto Fujimori y la ingeniera Susana Higuchi, Keiko ocupó el cargo de primera dama del Perú entre 1994 y 2000, durante el gobierno de su padre y tras la destitución de su madre. Fujimori Higuchi es la primera mujer elegida directamente para el cargo de presidenta de la República en la historia de su país, y la segunda mujer en ejercer el cargo.

Estudió Administración de Empresas en la Universidad de Boston y obtuvo una maestría en la Universidad de Columbia. Fue elegida congresista de la república por Lima Metropolitana para el periodo 2006‑2011 con la mayor votación individual de ese proceso. Se postuló a la presidencia en elecciones de 2011, 2016 y 2021, siendo derrotada en la segunda vuelta en cada ocasión. En el ámbito judicial, fue investigada, procesada y sometida a prisión preventiva tres veces por presunto lavado de activos en el manejo de fondos de campaña en el marco del caso Odebrecht, casos que luego fueron archivados.

Su figura es controvertida: sus seguidores la vinculan con la estabilidad económica y el orden, mientras que sus críticos la asocian con el legado autoritario y de corrupción de su padre, y con los dos quinquenios de crisis políticas (2016-2021 y 2021-2026). Desde 2016, es considerada como una de las personas más influyentes y poderosas del Perú.

Biografía Primeros años y educación

Keiko Sofía Fujimori Higuchi nació el 25 de mayo de 1975 en el distrito de Jesús María de Lima, la capital del Perú. Es la hija mayor de Alberto Fujimori y Susana Higuchi, ambos descendientes de inmigrantes japoneses (Naoichi Fujimori y Mutsue Inomoto), siendo por tal razón Keiko una sansei. Además de ella, sus padres tuvieron otros tres hijos: Hiro Alberto (nacido en diciembre de 1976), Sachi Marcela (nacida en marzo de 1979) y Kenji Gerardo (nacido en mayo de 1980). Keiko y sus hermanos estudiaron en el colegio Sagrados Corazones Recoleta, una institución educativa privada administrada por la Iglesia católica. En esta escuela, asistió a la educación primaria y secundaria. Entre sus aficiones destacan el modelaje y ser seguidora del fútbol peruano de Alianza Lima. En 1990, su padre fue elegido presidente.

Tras el autogolpe de su padre, Fujimori se graduó de la secundaria y viajó a Estados Unidos en 1993 para cursar una licenciatura en Administración de Empresas en la Universidad de Stony Brook. En mayo de 1997, Fujimori se graduó en Administración de Empresas.

Al respecto de sus estudios, surgieron controversias al respecto del financiamiento. Vladimiro Montesinos, jefe de facto del Servicio de Inteligencia Nacional (SIN), declaró que había financiado sus estudios con dinero del SIN, siendo el costo de los estudios de Fujimori y sus hermanos en Estados Unidos estimado en unos 918 000 dólares en total. Su secretaria, Matilde Pinchi Pinchi, dijo que Keiko recibía dinero personalmente en las instalaciones del SIN, mientras que el general Julio Salazar viajaba a Nueva York para entregar fondos en ocasiones.La Prensa informaría luego que se creó una fundación en Panamá, que recibió transferencias bancarias de la cuenta de Montesinos y pagó los estudios de Fujimori en la Universidad de Boston. Por su parte, Keiko Fujimori declaró que sus estudios fueron financiados por ahorros de sus padres, el apoyo de sus familiares, préstamos y la venta de una propiedad. Finalmente, la fiscalía archivó el caso de financiamiento irregular al no poder acreditar la versión de Montesinos.

Además, Keiko y su madre se realizaron operaciones estéticas en el consultorio del cirujano Max Álvarez.

Primera dama del Perú (1994-2000)

En 1994, la madre de Keiko Fujimori acusó a su esposo de intentar silenciarla, torturarla y denunció esquemas de corrupción dentro del gobierno. Alberto, por su parte, se defendió y rechazó las acusaciones argumentando que su entonces cónyuge era «inestable». Alberto y Susana se separaron ese mismo año, despojando a la última de su título protocolar. Con esto, Keiko regresó a su país e interrumpió sus estudios en Stony Brook, y, el 23 de agosto de 1994, se convirtió en la primera dama, convirtiéndose en la primera dama más joven del continente americano con consentimiento de su madre. Junto a sus deberes simbólicos, como acompañar a su padre en compromisos públicos, también dirigió la Fundación por los Niños del Perú y la Fundación Cardioinfantil del Perú, que ella fundó en marzo de 1996 para operar a niños con cardiopatías congénitas.

Durante su permanencia en esta universidad, que comenzó en julio de 1995, simultáneamente cumplió con sus obligaciones como estudiante y como primera dama. A mediados de 1997, completó sus estudios en la Universidad de Boston, donde recibió un bachiller en administración de empresas.Godoy, J. (2021). p. 334 Tras ello, asumió de forma plena el rol de primera dama. Durante los siguientes tres años, pudo cumplir con sus funciones protocolares y acompañó a su padre en varios viajes, representando al país en conferencias celebradas en Santiago, Ottawa y Cartagena de Indias. Además, empezó a expresar sus primeras dudas sobre Vladimiro Montesinos, uno de los principales asesores de su padre, pidiéndole explicaciones a su progenitor sobre los ingresos de su asesor a lo que su padre le respondió que el dinero lo había obtenido antes de su gobierno y que había conversado con él al respecto. A pesar de ello, empezó a realizar sus propias indagaciones.

Como primera dama, atravesó tres polémicas principales que la criticaron: la acusación de desvío de ropa donada a la caridad por los japoneses, que luego fue presentada por la Corte Suprema; el de tener habitaciones en el Palacio de Gobierno pintadas de rosa; y lo que fue visto por sus opositores como una falta por no defender a su madre cuando denunció que la acosaba y perseguía el presidente. En relación con esta última controversia, Keiko se defendió alegando que las supuestas torturas contra su madre eran «leyenda» y que dichas acusaciones habían sido archivadas. Posteriormente la madre e hija se reconciliaron en 2004, apoyándola Susana en sus campañas electorales y declarando, ante los cuestionamientos, que ella le había pedido a su hija que se convirtiera en primera dama.

Para 1998, Keiko comenzó a tomar distancia de Montesinos, llegando a tener una discusión con su padre quien la mandó a que estudie su «máster de una vez». Una de las personas que marcó el giro de Keiko con respecto a Montesinos fue el arzobispo Juan Luis Cipriani, quien le comentó que sus conversaciones estaban siendo grabadas y «Montesinos es un diablo».Godoy, J. (2021). p. 475 En aquel año, además, cuando Alberto intentó postular una nueva reelección, Keiko se declaró en contra de la iniciativa del padre, al firmar un documento elaborado por la oposición. Luego, declaró: «Como hija preferiría que mi padre descansara, pero como ciudadana creo que el país lo necesita». Sin embargo, Keiko ayudó a su padre a presentarse a la reelección en el año 2000, como lo hizo en la campaña de 1995. Durante la campaña, Keiko se mostró a favor de armar un equipo aparte del de Montesinos, incluyendo en dicho equipo a Carlos Raffo, a quien conoció en 1997, cuando estuvo a cargo de una publicidad para la Fundación por los Niños del Perú.Godoy, J. (2021). pp. 498-499 Para entonces, Keiko sospechaba de los actos de Montesinos luego que un congresista, a principios de 2000, le contara que la detención de las hijas de un empresario por presunto lavado de dinero era en realidad un caso inventado por Montesinos para chantajear al empresario. Tras ello, Keiko inició sus propias investigaciones llegando a la conclusión que las hijas eran inocentes, solicitando a su padre que se les diera el indulto.Murakami, Yusuke (2012). Perú en la era del Chino. La política no institucionalizada y el pueblo en busca de un salvador (2 edición). Instituto de Estudios Peruanos. p. 540 En un principio, Alberto no quiso creer a su hija, pero luego empezó a sospechar de Montesinos al descubrirse el caso de la falsificación de firmas llegando a pensar que su asesor estaba involucrado en dicho acto.Murakami, Yusuke (2012) pp. 540-541

En el día de las elecciones, Keiko y su hermana Sachi acompañaron a su padre al local de votación.Godoy, J. (2021). p. 505 Luego de los resultados de las elecciones del año 2000, se organizó una marcha denominada como la Marcha de los Cuatro Suyos. Durante la misma se produjeron actos vandálicos a los que Keiko quiso atribuir a la oposición. Al inicio del tercer gobierno de su padre, Keiko empezó a formar alianzas con los miembros del gabinete ministerial para enfrentar a Montesinos citándolos afuera de Palacio de Gobierno para conversar con ellos. A uno de ellos, José Chlimper, lo citó en un chifa donde le dijo que Montesinos era un mentiroso y corrupto y esperaba que los nuevos ministros no se dejaran cooptar por él. Además, empezó a formar lazos con las esposas de los ministros y las ministras organizando lonches a la par de organizar misas en la capilla presidencial. Debido a dichas acciones, Alberto le ordenó a su hija que cesara sus actividades y que había decidido mantener en el cargo a Montesinos ya que le había salvado de tres atentados contra su persona en el último año. Paralelamente, Montesinos seguía ideando su plan conspiratorio contra Fujimori.Godoy, J. (2021). pp. 546-547

En noviembre de 2000, Alberto huyó a Japón, cuando viajaba a Brunéi y dimitió como presidente en medio de un escándalo de corrupción que hizo insostenible su gobierno. En ese momento, Keiko le pidió a su padre que no renunciara y regresara a Perú para defenderse. Este finalmente fue vacado por el Congreso, obligando a Keiko Sofía abandonar Casa de Pizarro el 21 de noviembre de 2000. En agosto de 2001, viajó a Tokio para encontrarse con su padre, que tenía doble ciudadanía, lo que provocó que Japón rechazara las solicitudes para extraditarlo. Posteriormente, el expresidente se trasladó a Chile con la intención de regresar al Perú y postularse nuevamente como candidato a la presidencia.

Vida personal y actividad privada

En enero de 2001, la «Comisión Montesinos», integrada por congresistas para investigar la red de corrupción, involucró a Fujimori por presunta corrupción. La comisión presentó pruebas consistentes de que los estudios en el extranjero para Keiko y sus hermanos se pagaron con dinero no declarado a las autoridades fiscales. Vladimiro Montesinos dijo que esos recursos provenían de fondos del Servicio Nacional de Inteligencia. Durante las audiencias en las que fue escuchada, Keiko aseguró que sus estudios habían sido financiados legalmente, con recursos familiares de la venta de una propiedad. A diferencia de los miembros de su familia que huyeron del país para escapar de la justicia, ella permaneció en Perú y colaboró con las autoridades. La Comisión Waisman terminó sin acusar penalmente a Keiko y sus hermanos. Una década después, un fiscal reabrió el caso, que fue cerrado por el Ministerio Público. En total, el Congreso abrió ocho comisiones de investigación sobre el caso, pero ninguna concluyó que hubo un delito. Similar ocurrió con el caso de donación de ropa para el fenómeno del Niño en 1997, en que el Vigésimo Séptimo Juzgado Penal de Lima absolvió la denuncia en 2004.

En 2002 viajó a Nueva York con la intención de estudiar en la Universidad de Columbia. Además de continuar sus estudios, el cambio también significó sacarla del foco de los medios peruanos. Durante este período, se convirtió en socia de Summit Products, un exportador de productos naturales y aromaterapia cultivados y producidos en Perú. Fue accionista de esta empresa hasta 2008.