Al Qaeda (, , también transcrito como al-Qa'ida) es una organización terrorista, paramilitar y yihadista. La organización emplea prácticas y atentados terroristas y se plantea como un movimiento de resistencia de índole islámica, antiimperialista y nacionalista alrededor del mundo, siendo que es comúnmente señalada como una red de terrorismo internacional. Esta organización se ha dado a conocer a nivel mundial por ser la organización terrorista responsable de múltiples atentados terroristas, entre ellos, los atentados del 11S, y en diferentes lugares al tener muchas ramas en varios países islámicos y dividirse a su vez en ramas y subgrupos como lo fue el Jabhat al-Nusra (conocido como Frente al-Nusra) hoy en día llamado Tahrir Al Sham, y otras ramas y subgrupos como Al-Qaeda del Magreb islámico (rama en el norte de África), o Al-Qaeda en la península arábiga (rama en Yemen y Arabia Saudita), o como el popular grupo terrorista autodenominado Estado Islámico (grupo hoy en día independiente), grupo terrorista el cual antes de que este mismo lograra independizarse, era su rama en Irak y Siria antes del ya mencionado Frente al-Nusra, y también el conocido grupo Al Shabbaab, rama de Al Qaeda en Somalia y Kenia.
Su fundador, líder y mayor colaborador fue Osama bin Laden (1957-2011), un multimillonario de origen saudí que estudió Religión y Ciencias Económicas en la Universidad del Rey Abdulaziz. Aymán al Zawahirí le sucedió como único jefe de la organización hasta su muerte en julio de 2022.
Investigaciones recientes —periodistas, investigadores, analistas y especialistas— afirman que Bin Laden fue financiado por la CIA en la lucha contra las tropas de la Unión Soviética en Afganistán durante la llamada guerra de Afganistán (1978-1992) en plena Guerra Fría. El apoyo iba desde la instrucción en combate hasta la entrega de armamento.
Su estructura organizativa basada en células de militantes y redes de contactos clandestinos, muy parecida al modus operandi de los cárteles de narcotraficantes, le ha dado una muy amplia movilidad de acción y una gran dificultad para desarticularla (véase: guerra red).
Origen del nombre El nombre viene del sustantivo árabe qāʕidah, que significa fortaleza, cimiento, base' y que también puede referirse a una base militar. al- es la forma del artículo definido árabe al-. Sería, por tanto, la base o el fundamento.Arabic Computer Dictionary: English-Arabic, Arabic-English By Ernest Kay, Multi-lingual International Publishers, 1986. El político británico Robin Cook señaló que el nombre indicaría la base de datos, ya que Bin Laden gestionaba las operaciones financieras en un fichero informático llamado al Qaida (literalmente ‘la base [de datos]’). Desde entonces, muchos combatientes miembros de los muyajidín se fueron asociando a la red Al Qaida.The Guardian, 8 July 2005, "The Struggle Against Terrorism Cannot Be Won by Military Means," Robin Cook, http://www.guardian.co.uk/uk/2005/jul/08/july7.development
Bin Laden explicó el origen del nombre en una entrevista con el periodista de Al Jazeera Tayseer Alouni en octubre de 2001.
Historia Orígenes miniatura|Osama bin Laden, fundador y líder de Al Qaeda hasta su muerte el 2 de mayo de 2011. miniatura|Anwar al-Awlaki fue considerado el miembro de más alto rango de la red con la ciudadanía de los EE. UU. Fue abatido en septiembre de 2011 durante un ataque aéreo en Yemen. A finales de los años 70, las facciones del Partido Democrático Popular de Afganistán (comunista) competían por el poder, interviniendo la URSS en favor de aquella que le era más afecta (la facción de Taraki), enviando sus ejércitos y batallones de comando, quienes asesinan al presidente Amín (facción entonces en el poder) iniciándose la guerra de Afganistán. En este período bélico, de gran trascendencia e influencia en la situación interna de la URSS, el pueblo afgano, sus distintas etnias y sus dirigentes religiosos, inician un levantamiento y guerra popular contra el ejército soviético y las milicias comunistas afganas que le eran subordinadas. Durante la guerra, las fuerzas soviéticas alcanzaron un número cercano a los 200 000 hombres, con entrenamiento y armamento de última tecnología. Coincidiendo las circunstancias con la descomposición y derrumbe del socialismo real, la guerra de Afganistán se transformó en el «Vietnam» de la URSS, a la que el pueblo ruso se resistía en colaborar y tras diez años de guerra popular islámica, las fuerzas comunistas fueron derrotadas y el ejército soviético se batió en retirada.
A la victoria islámica, confluyen diversas razones: la convicción de los afganos de estar luchando contra odiados invasores históricos; una visión religiosa del mundo, que ubica en la primera línea de sus adversarios al comunismo ateo; una mística que despertó la solidaridad de los pueblos del mundo, especialmente de los países islámicos, los que enviaron batallones de muyahidines a liberar Afganistán, entrenándose en las bases que los países árabes y occidente —especialmente los EE. UU.— apoyaban y financiaban con firmeza y resolución. Una de aquellas bases —La Base— fue fundada y dirigida por un joven saudí, de convicciones religiosas musulmanas, fundamentalista y radicalmente anticomunista.
Concluida la guerra contra los soviéticos, Al Qaeda (La Base), no fue desmovilizada por su caudillo, quien pronto se involucró en la lucha de facciones que siguió a la derrota de los comunistas. En ella, Bin Laden, alineó a su grupo con los Talibanes, participando también en operaciones significativas para el mundo musulmán, como en la extinta Yugoslavia (para detener el genocidio musulmán en Bosnia y Herzegovina). En parte originada en su radical fundamentalismo, en parte por la dinámica propia de los alineamientos ocurridos en la guerra civil afgana, Bin Laden, terminó combatiendo a quien le prestó apoyo y aliento (los EE. UU.), país al que consideran esencialmente antireligioso, prosionista y erosionador del modo de vida islámico. A su vez, Al Qaeda, es rápidamente visualizado por los EE. UU., como un grupo que deriva hacia el terrorismo antioccidental, que amenaza la seguridad estadounidense y de occidente y la estabilidad de los países árabes aliados.
En 1993 los Estados Unidos de América enviaron tropas a Somalia, para el reparto de alimento y agua, además de garantizar la seguridad de los civiles ante la guerra civil que sufría el país. Dos UH-60 Black Hawks fueron derribados durante una misión de captura que llevaron a cabo el primer destacamento de fuerzas de operaciones especiales Delta (Delta Force) y el 75.º Regimiento Ranger. Posteriormente la inteligencia del servicio militar de los Estados Unidos concluyó que gran parte de la milicia somalí fue entrenada por miembros de Al Qaeda, algo que quedaría verificado en mayo del 2006 cuando el país se volvió a sumergir en una segunda guerra civil entre la Alianza para la Restauración de la Paz y Contra el Terrorismo (ARPCT) y milicias leales a la Unión de Tribunales Islámicos. Para el 5 de junio al menos 350 personas habían muerto en el fuego cruzado.
La organización ha construido campos de entrenamiento para aquellos militantes repartidos por el mundo, entrenando a miles en técnicas de guerrilla, uso de explosivos y conocimientos de la práctica paramilitar. Sus agentes se han involucrado en numerosos ataques, como los atentados terroristas a las embajadas estadounidenses en 1998, oportunidad en la que destruyeron las embajadas estadounidenses en Nairobi, Kenia y Dar es Salaam, en Tanzania. En Dar es Salaam fallecieron once personas, mientras que en Nairobi perecieron 213 personas, y solo doce eran estadounidenses.“Terrorism: US Response to Bombing in Kenya and Tanzania, a New Policy Direction?” por Raphael Perl, Congressional Research Service (Servicio de Investigación del Congreso de EE. UU.), Biblioteca del Congreso, 1 de septiembre de 1998. El 12 de octubre de 2000 Al Qaeda realizó el ataque suicida con bomba contra el buque de guerra estadounidense USS Cole en las costas de Yemen, dejando 17 marineros muertos e hiriendo a 39 más.
En 2001 atentaron contra las torres gemelas de Nueva York y El Pentágono de Washington D. C. secuestrando 4 aviones. Fue el ataque donde destruyeron dos de los edificios más altos de Estados Unidos y dañaron la sede central del Ejército de Estados Unidos.
En el año 2008 unas amenazas por parte de Al Qaeda provocaron la suspensión total del Rally Dakar 2008, que a partir de entonces pasó a desarrollarse en Sudamérica.
El 26 de diciembre de 2009 fue detenido a tiempo Umar Faruk Abdulmutallab, quien intentó explotar un avión con 278 pasajeros a bordo que se dirigía a Detroit.
El 1 de mayo de 2011 es asesinado el líder de esta organización, Osama bin Laden, por el ejército estadounidense en la localidad de Abbottabad, situada al norte de la capital de Pakistán.
La organización a partir del 11 de septiembre de 2001 miniatura|230px|Los atentados del 11 de septiembre de 2001 son considerados "el mayor ataque contra Estados Unidos" desde el Ataque a Pearl Harbor en 1941, y supusieron un antes y un después en la historia de la lucha contra el terrorismo y en la historia de Al Qaeda. En 2001 se creía que Bin Laden y otros líderes de Al Qaeda se encontraban bajo la protección de los talibanes, un grupo islámico que controlaba la mayor parte de Afganistán. En ese mismo año cambió radicalmente la actividad de este grupo, alcanzando cuotas de terror nunca antes imaginadas. Según la CIA y el FBI, 19 militantes de Al Qaeda dirigidos por el egipcio Mohammed Atta llevaron a cabo el 11-S (atentado del 11 de septiembre) contra El Pentágono y el Centro Mundial de Comercio (WTC). Aquel fue el atentado sucedido en EE. UU. más terrible de la historia de este país, con unos 3000 muertos.
Inicialmente según "los planes de al Qaeda" en 1995 era proyectar aviones como misiles a edificios de los Estados Unidos y derrumbar los iconos del poder estadounidense; dentro de estos puntos figuraban: la Torre Sears (Chicago), El Pentágono (Washington D.C.), Pirámide Transamérica (San Francisco), World Trade Center (Nueva York), La Casa Blanca (Washington D.C.), el Empire State Building (Nueva York), el Capitolio de los Estados Unidos (Washington D.C.) y el U.S. Bank Tower (Los Ángeles).
EE. UU. respondió iniciando un ataque masivo contra las fuerzas talibanes y de Al Qaeda en Afganistán, matando y capturando a miles de militantes y civiles sin relación alguna con el conflicto, obligando al resto de sus líderes a sumirse inicialmente en la clandestinidad. A pesar de la subsiguiente captura de varios de sus miembros claves (incluyendo el militante que supuestamente planeó y organizó los ataques del 11-S), la actividad del grupo y sus franquicias, lejos de desaparecer, cambiaron de organización para convertirse en una organización internacional y coordinada con militantes repartidos por todo el mundo.
Los siguientes ataques esta vez fueron en Indonesia: Explosión de una bomba en un club nocturno en la isla de Bali que dejó más de 200 muertos (85 de ellos, australianos). Atentados contra la embajada de Australia en Yakarta. Posteriormente en 2003, atentados en Arabia Saudita dejaron 35 muertos en edificios habitados por occidentales, entre otras acciones coordinadas en un esfuerzo por desestabilizar a la monarquía saudita. El 16 de mayo una cadena de atentados suicidas en Casablanca contra tres establecimientos de hostelería, entre ellos la Casa de España, la Alianza Israelí y un cementerio judío, costaron la vida a 45 personas.El País, «Cronología de los atentados en Marruecos», 28 de abril de 2011.