miniaturadeimagen|Leonard Keeler probando el polígrafo con un testigo del caso Bruno Hauptmann El llamado detector de mentiras, máquina de la verdad o polígrafo es un tipo particular de instrumento de medición utilizado para el registro de respuestas fisiológicas. Generalmente registra las variaciones de la presión arterial, el ritmo cardíaco, la frecuencia respiratoria, estímulos nerviosos y la respuesta galvánica o conductancia de la piel, generadas ante determinadas preguntas que se realizan al sujeto sometido a la prueba.
Este tipo de polígrafo es comúnmente conocido por su uso como supuesto detector de mentiras sin validación científica alguna, pese a su credibilidad en la cultura popular y algunas entidades estatales y privadas. Su repetida incapacidad para detectar a espías notorios a lo largo de décadas y las investigaciones al respecto realizadas por instituciones de alto prestigio como la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos o la Asociación Estadounidense de Psicología con resultados negativos, entre otros factores, han hecho que la comunidad científica los considere un fraude y una forma de pseudociencia.
El conjunto de técnicas utilizadas para la supuesta detección de mentiras es ahora más publicitada como evaluación de credibilidad (del inglés credibility assessment), detección del engaño y otras en un intento de bordear este descrédito. En la realidad, actualmente no existe ninguna máquina o dispositivo capaz de detectar mentiras de manera fiable y no se prevé que surja en el futuro próximo. Esta imposibilidad incluye a otras tecnologías complementarias o sustitutivas del tradicional polígrafo como el análisis electroencefalográfico de potenciales evocados (como el componente P300) o la explotación de la imagen por resonancia magnética funcional (fMRI).
Historia
Se considera que este tipo de polígrafo usado como detector de mentiras fue inventado en 1938 por Leonarde Keeler, del Departamento de Policía de Berkeley (California), quien creó el primer polígrafo de tres canales que imprimía sus resultados en papel, basándose en los trabajos previos de John
Se puede considerar como origen previo de las técnicas poligráficas, la aportación del criminólogo y médico italiano Cesare Lombroso, que en 1895 ya estudió la conexión entre los cambios en el sistema cardiovascular y la reacción fisiológica cuando una persona miente, basándose en parámetros de ritmo cardíaco y presión sanguínea.
Desde entonces, el mecanismo básico de su supuesto funcionamiento no ha cambiado sustancialmente; todos los avances consisten en mejoras de los sensores y adiciones como el procesamiento informático de las mediciones (polígrafo digital) o detectores electroencefalográficos de potencial relacionado con evento (típicamente los componentes u «ondas cerebrales» N100, N400 y P300), ninguno de los cuales ha demostrado una mejora mensurable a la hora de detectar mentiras hasta la actualidad y algunos añaden nuevos problemas de difícil resolución. Por ejemplo y entre otros, los potenciales evocados como el componente P300 varían enormemente entre individuosConroy MA, Polich J. «Normative variation of P3a and P3b from a large sample - Gender, topography, and response time». J Psychophys 21(1): 22-32. 2007.Hansenne M. «The P300 event-related potential: Theoretical and psychobiological perspectives». Clin Neurophysiol 30(4): 191-210. Agosto de 2000.George MRM, Potts G, Kothman D, et al. «Frontal deficits in alcoholism: An ERP study». Brain and Cognition 54(3): 245-247. Abril de 2004.Jensen SA, Barabasz A, Barabasz M, et al. «EEG P300 event-related markers of hypnosis». Amer J Of Clin Hypnosis 44(2): 127-139. Octubre de 2001Segalowitz SJ, Bernstein DM, Lawson S. «P300 event-related potential decrements in well-functioning university students with mild head injury». Brain and Cognition 45(3): 342-356. Abril de 2001. y, en el mismo individuo, también cambian con el paso del tiempo y la repetición de estímulos.
En España, en 2014, se aplicó una prueba basada en la onda P300 al acusado de asesinar a Marta del Castillo para la localización del cadáver. La realizó un neurofisiólogo altamente cualificado en esta técnica,https://www.xlsemanal.com/actualidad/20140316/detective-acceso-total-cerebro-6986.html con supervisión judicial, bajo un entorno controlado en el Servicio de Neurofisiología Clínica de un prestigioso hospital de referencia.https://www.heraldo.es/noticias/nacional/2014/03/18/el_doctor_valdizan_entrega_policia_resultado_del_test_verdad_hecho_carcano_276871_305.html Según el propio especialista, el acusado estuvo participativo y cooperativo en todo momento.https://www.20minutos.es/noticia/2077719/0/miguel-carcano/finaliza-test-verdad/hospital-zaragoza/ Aunque finalmente se le condenó con base en métodos policiales y judiciales convencionales, el cuerpo de la víctima no fue hallado y actualmente sigue sin aparecer.https://www.elconfidencial.com/sucesos/2021-03-25/donde-esta-marta-del-castillo-claves-caso_2840516/ Lo mismo ocurrió con otro acusado, de asesinar a su esposa, que fue sometido a la misma técnica.https://www.elmundo.es/cronica/2014/02/08/52f5f2b2e2704e8a7a8b456b.htmlhttps://www.abc.es/espana/aragon/abci-supremo-confirma-pena-15-anos-carcel-para-descuartizador-ricla-201701161817_noticia.html Así pues, las dos pruebas basadas en la explotación del componente P300 fracasaron pese a realizarse en las mejores condiciones posibles.
En distintas naciones se utilizaron y utilizan métodos inhumanos para la detección de la mentira, como la tortura y la gota china, cuyos resultados son igualmente discutibles.
Componentes físicos estándares Neumógrafo: sensores que pueden estar forrados de tela y que forman como una cadena para colocarlo alrededor del pecho y del abdomen. Su función es medir la respiración del individuo y gráficamente se representa con líneas ascendentes en el momento de inhalación y con líneas descendentes en la exhalación. Galvanómetro: dos electrodos ajustados a dos dedos de la misma mano por los que va a recorrer una cantidad insignificante de electricidad que no es perceptible por el sujeto. Este instrumento controlará los cambios en el sistema nervioso así como la sudoración de la piel. Cardioesfigmógrafo o Baumanómetro: banda de nailon que se ajusta a presión en el brazo para medir la presión arterial. La presión arterial se modificará cuando el sujeto experimente una mayor o menor tensión emocional. Este instrumento también es muy usado en el ámbito médico.Benavides, J.A. (2007) El Arte del Interrogatorio Científico. Ubijus
Puesta en práctica Los pasos explicados de forma abreviada son los siguientes: Presentación del entrevistado y el entrevistador. Explicación de cómo es el test del polígrafo y el tipo de cuestiones que se le formularán. Grabación de actividades fisiológicas normales a través de preguntas de control. Es decir, se le coloca el polígrafo y se miden sus constantes. Entrevista de preguntas con respuesta «sí o no», para analizar las mentiras y las verdades. Finalización de la prueba y análisis de los resultados.Anta, J. Á. (2012). Detección del engaño: polígrafo vs análisis verbo-corporal. Quadernos de criminología: revista de criminología y ciencias forenses, (19), 36-46.
Principios de funcionamiento
Los defensores del polígrafo afirman que el sustrato bioquímico de las emociones se encuentra correlacionado de forma directa con la reactividad corporal; que la linealidad estímulo → pensamiento → emoción → adecuación anatomofisiológica → respuesta es un ciclo que inalterablemente se presenta en cualquier proceso conductual humano; que es posible medir las reacciones corporales de las emociones; y que para cada estado emocional, existe un espectro psicofisiológico bien definido ligado a la actividad emotiva del sujeto. De estas cuatro afirmaciones, las tres últimas no han podido demostrarse mediante el uso del método científico y la última es demostrablemente incorrecta.
La discordancia del contenido de emisión de datos y su correlación con pensamientos alternos en su evocación emotiva, provocan la variación de las constantes orgánicas. Las medidas de esta disonancia, son valoradas en las pruebas de polígrafo. Está claro que la conceptualización de mentira es diferente para cada sujeto y los niveles basales son individuales y diferenciados, pero, en opinión de los defensores del polígrafo, la tensión emotiva que provoca el conocimiento propio de la verdad modifica ostensiblemente la progresión orgánica de una persona que engaña sobre un aspecto específico. Consideran, por tanto, notorios los indicadores de medida de discordancia del pensamiento, al valorar que la inexactitud conceptual en las emociones provocadas ante un tema específico y la activación compleja de neurotrasmisores modifica las constantes orgánicas. Es imposible saber qué piensa la persona, pero creen poder medir la reacción corporal que un sujeto muestra ante la presentación de un tema. La evidencia forense en la prueba de polígrafo, pues, sería la medida de la reacción fisiológica correspondiente de eventos comparados en la memoria del sujeto y la emisión de respuestas específicas.
Sin embargo, no parece existir ningún patrón común en la respuesta anatomofisiológica de los seres humanos ante un hecho eminentemente moral y psicológicamente complejo como es la mentira. De hecho, ni siquiera ha podido demostrarse que todos los seres humanos presenten este tipo de reacciones diferenciadas al realizar afirmaciones verdaderas o falsas.
En la práctica, los detectores de mentiras del tipo del polígrafo solo son capaces de detectar ansiedad, que obviamente puede deberse a una infinidad de causas y factores.
Uso El polígrafo tiene su uso más amplio en los organismos de inteligencia y de policía, sobre todo en los Estados Unidos y otros países de su área de influencia, donde se ha utilizado para determinar si una persona miente o no. En este caso se sustenta en la hipótesis de que las respuestas fisiológicas de una persona cambian de forma medible cuando miente.
En Europa se usa fundamentalmente en la asignación de algunos puestos de trabajo por parte de empresas privadas y algunos organismos de seguridad. En Estados Unidos se usó como prueba de descargo a favor del sospechoso.
Cabe recalcar que el polígrafo no es un instrumento que detecte mentiras por sí mismo, ya que no está diseñado para eso, sino para medir el cambio de flujo de corriente que se transmite a través del dedo índice de cada mano y la placa del dedo: solamente detecta las respuestas fisiológicas del organismo. Estas reacciones son interpretadas por personas u ordenadores siguiendo un método que carece de validación científica.
David T. Lykken creó la técnica del conocimiento de la culpabilidad, utilizando información que solo sabe la persona culpable. Sin embargo, posteriormente Lykken pasó a formar parte también de los críticos del uso del polígrafo como detector de mentiras.
Los nuevos polígrafos digitales son usados actualmente por agencias gubernamentales como el U.S. Secret Service, FBI., CIA., DEA., policías locales, fiscalías etc., así como por gabinetes privados de investigación, a la vez que son denigrados por la Academia de Ciencias y en general las organizaciones científicas, dado que siguen basándose en el mismo mecanismo de operación incorrecto.
Fiabilidad del polígrafo