El Grao de Castellón (oficialmente en valenciano Grau de Castelló) es un distrito y un núcleo urbano del municipio de Castellón de la Plana (España). Geográficamente se sitúa junto al mar Mediterráneo, al este del casco urbano principal de la ciudad, del que dista 4 km, conformando los 8,6 kilómetros de la Costa del Azahar de los que disfruta el municipio. A medio camino entre Castellón y el Grao y siendo parte de su distrito, en plena Marjalería, se cruzan el paralelo 40° norte y el meridiano 0° o de Greenwich, dos de las circunferencias imaginarias que rodean la Tierra. A 30 millas náuticas se encuentra el archipiélago de origen volcánico de las islas Columbretes, declarado reserva marina en 1990 y reserva natural en 1994. Según el Instituto Nacional de Estadística contaba en 2023 con una población de 15 324 habitantes.
Su origen se produce en plena Edad Media, una vez conquistado el distrito castral del Castell Vell por Jaime I de Aragón y trasladada la villa a su ubicación actual, época en la que se dio el primer comercio marítimo conocido con seguridad en la zona. Aunque sus antecedentes se pueden rastrear en el conocido como Pujol de Gasset, habitado ininterrumpidamente desde la prehistoria hasta la época altomedieval y que tuvo su mayor apogeo en época íbera y otros yacimientos arqueológicos relacionados; un posible asentamiento junto a la desembocadura de la acequia de la Obra o en los restos encontrados en el entorno de la fuente de la Barrassota junto a la playa de Vinatxell en la partida de Fadrell. Aunque no fue hasta el en que la población comenzó a asentarse activamente junto al mar atraídas por la posible construcción del Puerto de Castellón que no se concretaría hasta 1905, y más tarde con la aparición de la industria petroquímica en la década de 1970.
Geografía y medio ambiente
El distrito marítimo ocupa toda la franja costera del término municipal de Castellón, esto es los 8,6 km de litoral desde el polígono del Serrallo y el límite municipal con Almazora en el sur hasta el camino de la Ralla de Benicásim en el norte, así como una extensión de unos 2 km aproximados de marjal hacia el interior. El del Grao es el único distrito de la Capital de la Plana en el que coinciden las delimitaciones administrativas, censal y eclesiástica. Empezando por el norte y en sentido antihorario, desde el monolito que marca el límite con Benicasim en la playa del Serradal, la frontera se ciñe al camino de la Ralla de Benicasim hasta cruzarse con la vía de ferrocarril a la que sigue hasta su encuentro con el camino de la Donación, que paralelo al mar en dirección norte-sur sirve como límite con los distritos Norte y Este del municipio hasta que alcanza la N-225 y la CV-183, creando una zona triangular que la delimitación parroquial no incluye, hasta llegar al límite municipal con Almazora.
Orografía, hidrografía y geología
En el margen izquierdo del río Mijares se encuentra Castellón, su relieve es predominantemente plano con una suave pendiente hacia el mar. La Marjalería ocupa todo el litoral y queda separada del mar por una restinga que crea una costa baja y arenosa de 8,6 km de longitud cuya mitad norte ocupan las tres playas del municipio, y la otra mitad está dedicada al Puerto, cuya construcción modificó profundamente la línea costera, apareciendo una acumulación de tierras ganadas al mar al norte y una inundación de las playas y parte de la tierra firme al sur donde ahora se encuentra el polígono industrial del Serrallo.
El río Seco de Borriol nace en la vertiente este de la Sierra de Moró y baja por el valle de Borriol hasta encajonar su cauce sobre el glacis de la Plana, donde describe una gran curva por el oeste y el norte de la ciudad perdiéndose en la marjal, donde desembocaba en el arrozal conocido como Lluent hasta que en la segunda mitad del se construyó un canal artificial para darle una desembocadura directa al mar, entre las playas del Gurugú y el Serradal. Constituye el desagüe principal del norte del municipio así como de la Marjalería. Respecto a las aguas subterráneas, el municipio está situado sobre el sistema acuífero Sierra de Espadán-Plana de Castellón-Plana de Sagunto subsistema de Plana de Castellón, cuyas aguas emergen nutualmente a través de, entre otros manantiales, de la fuente de la Barrassota, pero que fundamentalmente se extrae mediante bombeo para usos agrícolas, industriales y urbanos. La acequia Mayor vierte sus últimas aguas en el Molí de la Font, lugar de nacimiento de importantes acequias de la zona norte como la Travessera y de la Obra, que desembocan directamente en el mar.
Flora y fauna
La vegetación presente en Castellón está muy antropizada, habiéndose sustituido su vegetación potencial por otra más ornamental o provechosa económicamente. Hoy en día la mayor parte de la vegetación está compuesta por cultivos agrícolas de regadío donde destacan los cítricos, especialmente naranjos y mandarinos, que se extienden por todo el municipio dejando los terrenos de marjal a cultivos hortícolas y otras especies de árboles frutales. En zonas húmedas como la Marjalería destacan especies como las lentejas de agua (Lemna minor y Lemna gibba), ranúnculos de agua y carrizo, o eneas (Typha angustifolia y Typha latifolia) en los bordes. La vegetación del litoral es del tipo dunar, con presencia de barrón, siempreviva o cardo marítimo dentro de una gran variedad.
miniatura|Gaviotas de Audoiuin en el puerto Respecto a la fauna, el grupo de vertebrados que más se puede encontrar en el municipio lo constituyen las aves, representadas con especies como el jilguero, el mirlo, tordos, la alondra, la paloma torcaz, la tórtola, la golondrina, el avión, el mochuelo o el gorrión común entre otras. Las aves acuáticas son muy importantes en ecosistemas húmedos con somormujos lavancos, zampullines chicos, pollas de agua, cigüeñuelas, y chorlitejos chicos aparte de numerosas aves migratorias en sus pasos primaverales y otoñales. La aves nidificantes son escasas, destacando el chorlitejo patinegro que se reproduce en la playa del Serradal.
Entre los mamíferos, las especies más grandes que habitan la zona son zorros y jabalíes, el resto se trata de especies de pequeño tamaño como conejos, ardillas rojas, comadrejas, tejones, o dos especies de musaraña (Crocidura russula y Suncus etruscus). Aunque el animal más destacado es el murciélago con la presencia de hasta tres especies diferentes: común, ratonero patudo y mediano de herradura. De los reptiles hay que señalar la lagartija hispánica, la lagartija colilarga, el dragón, la culebra bastarda o la culebra de escalera entre otras. Anfibios como la rana verde, el sapo común, el sapillo moteado o el eslizón ibérico son comunes en los humedales castellonenses. Tortugas como el galápago leproso y el galápago europeo suelen elegir las costas de la ciudad para nidificar. La variedad de peces también es importante pudiendo encontrar carpas, carpines, lubinas y tres especies de llisa (Mugil cephalus, Liza spp. y Chelon sp.) Pero la ictiofauna más destacada la constituyen endemismos como el fartet y el samaruc, ambas en peligro de extinción.
Paisaje
El paisaje castellonense se ha dividido tradicionalmente en 5 unidades basadas en sus características geomorfológicas e hidrográficas y que han sido fundamentales en el devenir histórico de la ciudad. Actualmente se encuentran muy desdibujadas por culpa de la extensión del regadío y el gran crecimiento urbano y de las infraestructuras de Castellón durante el y parte del . Estas unidades son, de interior a la costa: la montaña, el secano, la huerta, la Marjalería y el litoral.
La Marjalería, que va del camino de la Donación hacia el este, hasta llegar al mar. Se puede dividir en dos zonas según el momento de su desecación, la «huerta de marjal» que comprende prácticamente toda la unidad desde el Serrallo hasta el camino del Primer Canal, y el Coto Arrocero o Cuadro que va desde ahí hasta el límite con Benicasim. La «huerta de marjal» fue la primera en desecarse después de un largo proceso histórico, constituye la mayor superficie agrícola del municipio regada con las escorrentías y los excedentes de la huerta inmediata. El Coto arrocero fue desecado a partir de 1967 después de intentar revitalizar de manera infructuosa el cultivo de arroz en Castellón. Esta superficie triangular comprende las partidas rurales de la Font de la Reina, Bovar, Molinera, Senillar, Brunella y Travessera. Su principal característica es el nivel muy superficial de la capa freática lo que convierte esta área en muy inundable. Ambas zonas de la Marjalería presentan una parcelación muy estrecha y alargada y sufren la problemática de los miles de viviendas unifamiliares ilegales para segunda residencia sobre suelos rústicos no urbanizables que han proliferado en las últimas décadas en esta unidad.
El paisaje de litoral ha sido siempre pequeño en extensión, restringido la restinga del Pinar y las playas a norte y sur. La extensión de este cardón litoral es apenas la de la playa al norte del río, a partir de donde empieza a expandirse hasta alcanzar unos centenares de metros de ancho hasta el camino del Serradal, en la zona del actual aeródromo mediante la acumulación artificial de tierras que evitaban las inundaciones del río y luego protegido por el pinar hasta alcanzar unos pequeños cerros ahora desaparecidos en las cercanías de la actual avenida del Puerto dentro del casco urbano del Grao, desde donde volvía a encoger hasta limitarse de nuevo a las playas del Serrallo. La construcción del puerto cambió las dinámicas marinas de la zona, produciendo una ganancia de terreno al mar en forma de triángulo rectángulo al norte del muelle de Levante que separó el pinar del mar aprovechando para su urbanización a partir de los años 1940, y una inundación al sur del puerto que hizo desaparecer la playa y anegó numerosas propiedades. Su relieve característico en forma de pequeños cerros y dunas ha desaparecido, pero el pinar se ha mantenido casi completo habiendo desaparecido la cuarta parte más al sur —hasta la actual calle Serrano Lloberes— para ser aprovechada por servicios del puerto. El paisaje litoral a día de hoy está conformado por el polígono del Serrallo, el puerto, el núcleo urbano del Grao y un largo seguido de urbanizaciones de residencias estivales a lo largo del camino del Serradal y las playas. Las entradas al núcleo grauero y el paseo marítimo de la playa del Serradal se caracterizan también por su paisaje en mosaico, en forma de acumulación de antiguas pequeñas industrias y alquerías de la marjal en el primer caso y del desarrollo de vivienda vacacional en el segundo.
Espacios protegidos
El Molí de la Font es un paraje situado a mitad camino de la marjal y la huerta que alberga el manantial de la Font de la Reina. Allí también existe una cueva, catalogada por la administración autonómica, con una importante población de murciélagos que es objeto de un plan para la recuperación de las especies ratonero patudo y mediano de la herradura. Su vegetación es una mezcla de árboles agrícolas, de secano y de zonas húmedas. En sus aguas se pueden encontrar la mayoría de peces presentes en la fauna castellonense. Ocupa una superficie de 2350 m² protegida por dos declaraciones como BRL otorgadas en 2021. miniatura|Playa del Serradal La microrreserva de flora de la playa del Serradal comprende las dunas naturales que en 1990 entraron dentro de un plan de recuperación dunar y que gracias a esta práctica ha permitido el arraigo de vegetación y fauna propia y característica, siendo la zona elegida por el chorlitejo patinegro para nidificar.